Conectate con El Argentino

AMBA

Perdió un ojo por un botellazo

En el interior de un boliche en Villa Tesei, un joven fue agredido en un presunto ataque de celos al estar conversando con la ex novia del atacante

Publicado hace

#

Un joven de 19 años perdió la visión en uno de sus ojos, tras ser atacado de un botellazo por el novio de una chica, con la que estaba conversando a la salida de un boliche de la localidad de Villa Tesei.

A través del testimonio de la víctima, identificada como Nicolás García, además de otros testigos y hasta los chats del agresor, el ataque se habría ocasionado porque conversando con la ex novia de Santiago Martínez mientras bailaban en el boliche «Roca Bruja», situado en avenida Gaona y Charrúas, de esa zona del partido de Hurlingham.

En esas circunstancias, el atacante, de manera sorpresiva, le pegó con una botella en el rostro a Nicolás García y entre otras lesiones, le ocasionó la pérdida total de visión de su ojo izquierdo.

La víctima tuvo que ser operada de urgencia, con dos intervenciones, en las que debieron reconstruirle el rostro y otra para intentar “salvar su ojo”. A pesar de que haya perdido la visión, se espera que en los próximos días esté la posibilidad de someterse a un trasplante para recuperarla.

Tras el ataque, Martínez se escapó del lugar pero horas más tarde, se presentó en la sede de la Unidad Funcional de Instrucción Nro. 3 de Morón, acompañado por un abogado. Allí se dispuso su detención, bajo la acusación de “homicidio en grado de tentativa y venganza transversal”. En las últimas horas se difundieron chats que tuvo con otro amigo, que habría estado con él en el boliche, donde le pide perdón por el ataque.

Para la Fiscalía lo sorprendente es que a pesar de no ser amigos, el agresor y la víctima se conocían y minutos antes del ataque habían conversado, lo que descarta que hubiera un conflicto previo entre ambos. De todas maneras, Martínez chateó con otro joven sobre los hechos y es allí cuando le pidió disculpas: «Perdón amigo. Nunca hice algo igual. No me conozco amigo».

«A mí no me tenés que pedir perdón de nada. Pero Nico tiene todo el pómulo para afuera», le respondió el otro joven que inmediatamente recibió una respuesta: «Me cansé wacho, todos me quieren pasar por arriba». «Amigo, estás ahí conmigo bailando wacho, hablando de la vida y después te vas a comer a mi ex. Dale. Yo fui y le dije: Sos un wachín. Está todo bien amigo pero no te la vayas a agarrar en frente mío y después te vengas a hacer el amigo. Pasan 10 minutos, wacho, y los veo juntos. ¿Qué voy a hacer, amigo? Toqué fondo. No sé ni que hice amigo. Me cegué», confirmó el agresor en un audio de 21 segundos.

AMBA

Filas eternas y coches llenos: el ajuste del transporte ya se siente en la calle

Según las empresas hay un 20 por ciento menos de coches en circulación.

Publicado hace

#

El recorte no se anunció en conferencia ni se publicó en el Boletín Oficial. Se sintió, directamente, en la calle. En Constitución, Retiro y Liniers, la postal se repitió: filas largas, colectivos que no frenan y usuarios que esperan sin saber cuándo llega el próximo.

Menos unidades, más tensión

La AAETA lo blanqueó sin rodeos: hay un 20 por ciento menos de coches en circulación. El argumento es el aumento del gasoil, que (según las empresas) vuelve inviable sostener la frecuencia habitual.

Pero la ecuación cierra de un solo lado. Mientras las cámaras empresarias ajustan la oferta, la demanda sigue intacta. O peor: crece. El resultado es un sistema que se achica sobre los mismos usuarios de siempre.

El ajuste viaja en colectivo

Coches llenos que pasan de largo. Esperas que duplican o triplican los tiempos habituales. Paradas desbordadas en horas pico.

La escena no distingue líneas ni recorridos. El problema es estructural: menos unidades en la calle implican más presión sobre cada servicio activo.

Subsidios, tarifas y un conflicto abierto

Detrás del recorte, el reclamo empresario apunta a la actualización de subsidios y tarifas. Sin embargo, el traslado del costo es inmediato: recae sobre los pasajeros, que pagan con tiempo (y con paciencia) lo que no cierra en los números del sector.

En ese marco, el transporte público vuelve a convertirse en una variable de ajuste silenciosa. Sin anuncios rimbombantes, pero con impacto concreto en la vida cotidiana: viajar peor, más apretados y durante más tiempo.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo