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El suministro de Misoprostol creció 133% en un año, tras la legalización del aborto
El gran desafío para 2022 es hacer que «la información le llegue a la mayor cantidad de personas en todo el país, para que puedan conocer y acceder a los derechos que garantizan el acceso a la IVE e ILE», sostienen desde el Gobierno.
La directora nacional de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud de la Nación, Valeria Isla, habló sobre la ley 27.610, que legaliza la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y que fue aprobaba por el Congreso el 30 de diciembre de 2020, hace casi un año.
La funcionaria señaló que «el cambio más notorio es que hubo más visibilidad y difusión de la ley, aunque el gran desafío para 2022 es hacer campañas en redes y en la calle, para que la información le llegue a la mayor cantidad de gente posible y que todas las personas en cualquier punto del país puedan conocer y acceder a este derecho si lo requieren».
«Otro gran desafío para el año que viene es poder seguir ampliando equipos en distintas provincias. El acceso al derecho es muy desigual sobre todo según la cantidad de equipos que estén disponibles. El Misoprostol -la droga que se entrega para llevar a cabo abortos ambulatorios- está disponible», sostuvo la funcionaria. Y en 2020, según aseguró, a nivel nacional había 940 equipos que brindaban el acceso al tratamiento.
En tanto, en junio de 2021 se notaba un crecimiento: ya había 1.247 equipos. «La distribución de los servicios es desigual. Tenés provincias que, cuando sólo había acceso a aborto por las causales previstas en el Código Penal (Interrupción Legal del Embarazo), tenían sólo dos servicios que garantizaban el tratamiento. Por más que dupliquen o tripliquen, siguen siendo pocos», remarcó.
La expansión que hubo en la cantidad de equipos presenciales no tuvo su correlato en el equipo que atiende el 0800 de Salud Sexual, en el que 9 de cada 10 consultas tienen que ver con el acceso a la IVE y a la ILE. En 2019 trabajaban allí 14 consultores de atención y 2 de gestión.
En 2020 fueron 18 de atención y 6 de gestión, y esa misma cantidad de personas, con la sanción de la ley de acceso a la IVE en el medio, debió ocuparse de atender la línea durante este año.
Además de las operadoras que se ocupan de la atención telefónica, los equipos de gestión están conformados por trabajadores sociales, médicos y psicólogos que, cuando aparece algún obstáculo en el acceso a una IVE o ILE, se contactan con las provincias para remover esos obstáculos.

En 2019, según registros de la Dirección Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, se distribuyeron 9.941 tratamientos de Misoprostol. Ese año sólo estaba habilitado el aborto por causales previsto en la legislación argentina desde hace un siglo. En 2020, todavía sin la IVE legalizada, fueron 18.560 tratamientos.
Mientras que en 2021, según esos mismos registros y ya con la IVE garantizada por la ley, se contabilizaron 43.388 entregas de tratamientos de Misoprostol consolidadas y, al cierre de esta nota, 2.895 entregas en curso. Sin contar las entregas en curso, entre el año de la IVE legal y el anterior hubo un crecimiento del 133% de las entregas del tratamiento.
¿Quiénes son las personas que los solicitan? La dirección nacional está en plena confección de un registro detallado, pero sabe que el grueso de las solicitantes tienen entre 16 y 29 años: el 70% del total de los casos son menores de 30 años.
Lo que cuentan las profesionales de la salud es que a medida que se hace más visible el derecho, hay más consultas. A medida que va cayendo el estigma, con la ley, se habilita que las personas lleguen más temprano al tratamiento, lo que facilita el proceso.
Hay, aparte de equipos que todavía necesitan expandirse, otros obstáculos en la implementación de la ley. «Tenemos 5.500 centros de salud que reciben y distribuyen el botiquín vinculado a salud sexual y métodos conceptivos. De esos 5.500, sólo 1.247 garantizan el acceso a la IVE y la ILE: es una brecha enorme. Aumentar equipos es un tema estructural para que eso no sea un obstáculo. Estamos trabajando en capacitación y sensibilización porque no es que todos los equipos que no garantizan son objetores de conciencia, sino que todavía falta conocer mucho sobre la ley», describió Isla.
Otro obstáculo a resolver es el acceso a la mifepristona, la droga que la Organización Mundial de la Salud recomienda administrar a la par del Misoprostol para abortos ambulatorios y que todavía no tiene autorización en la Argentina. «La organización Fòs Feminista donó 25.000 combipacks, que tiene ambas drogas. Eso llegará a lo largo de diciembre y será autorizado por ANMAT con un permiso especial, destinado a esos lotes que lleguen. Con ese mismo mecanismo llegará una compra que está haciendo el Estado, y se está estimulando la producción pública. Un laboratorio ya presentó el registro para que ANMAT les autorice la producción. Apuntamos a que se autorice el registro permanente», explicó la funcionaria.
Consumo
El consumo cayó 1,1% interanual en agosto y 0,8% desestacionalizado
El Indicador de Consumo de la CAC cayó 1,1% interanual y 0,8% frente a julio. Los patentamientos se hundieron 18,6%, el crédito a las familias retrocede y la actividad crece sin llegar a los bolsillos.
Los hogares argentinos volvieron a gastar menos. En agosto, el consumo de bienes y servicios finales cayó 1,1% en la comparación interanual y 0,8% frente a julio en la medición desestacionalizada, con lo que borró el tibio repunte del mes anterior. El dato confirma que la desaceleración de la inflación todavía no alcanza para devolverle a las familias la capacidad de compra perdida.
Las cifras surgen del Indicador de Consumo (IC) que elabora mensualmente la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), una medición que, a diferencia de otros relevamientos privados, incorpora el gasto en servicios. Según el informe, el índice se mantiene en niveles comparativamente bajos respecto de la historia reciente y se ubica un 2,1% por debajo del máximo alcanzado a comienzos de 2025.
Una inflación que baja, un bolsillo que no se recupera
En agosto los precios subieron 1,7% mensual, por debajo del 2,1% de julio, con una variación interanual del 33,5%. Desde la CAC remarcaron que la continuidad en la baja de la inflación resulta fundamental para recomponer los ingresos reales y volver a impulsar la capacidad de consumo de los hogares en los próximos meses. La entidad empresaria deposita la expectativa en el futuro, pero los números del presente muestran que los ingresos siguen corriendo detrás de los precios.
El patrón no es nuevo. En junio, el mismo indicador ya había caído 1% interanual y 1,6% frente a mayo, pese a que la inflación mensual de ese mes (1,9%) había sido la más baja desde agosto de 2025. En aquel informe, la CAC sostuvo que «la desaceleración de la inflación observada durante los últimos meses descomprime la presión sobre los ingresos reales de los hogares», aunque reconoció que el ingreso disponible retrocedía en la comparación interanual. Tres meses después, ese alivio sigue sin traducirse en changuitos más llenos.
La actividad crece, el consumo no
Uno de los datos más reveladores del informe es el desacople entre el consumo y la actividad económica general. Según la CAC, en 2024 ambas variables cayeron a la par y en 2025 acompañaron la recuperación, pero en 2026 los caminos se separaron: en junio, último dato disponible del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC, la actividad subió 2,7% interanual mientras el consumo retrocedió 1,2%.
El crecimiento que exhibe el Gobierno de Javier Milei no llega a la mesa de los hogares. Un informe del Centro de Política Argentina (CEPA), relevado por este medio, ya había advertido que los sectores ganadores del modelo (minería, hidrocarburos, intermediación financiera y agro) representan apenas el 9,2% de los puestos registrados del sector privado, mientras que construcción, industria y comercio concentran casi el 45% del empleo en blanco.
La propia CAC había aportado otra pieza de ese rompecabezas: en enero de 2026, el sector de comercio y servicios perdió 41.952 puestos de trabajo registrados respecto del mismo mes del año anterior. Una economía que crece sin generar empleo ni salario difícilmente pueda sostener el consumo.
Autos en picada y servicios que pesan cada vez más
El desglose por rubros deja un mapa elocuente. El mayor derrumbe se dio en transporte y vehículos, que cayó 11,4% interanual y restó 1,5 puntos porcentuales al índice general, arrastrado por una baja del 18,6% en el patentamiento de automóviles. Recreación y cultura retrocedió 8,2% (con un aporte negativo de 0,7 puntos) y mantuvo el desempeño irregular que arrastra en lo que va del año.
En el otro extremo, indumentaria y calzado creció 4,9% (0,3 puntos de aporte), aunque la propia CAC aclaró que el resultado estuvo favorecido por una baja base de comparación respecto de agosto de 2025. El rubro vivienda, alquileres y servicios públicos avanzó 4,8% y fue el que más sumó al índice (0,9 puntos), impulsado principalmente por un incremento en la demanda eléctrica.
Paradójicamente, uno de los rubros que empuja hacia arriba el indicador es un gasto que las familias no pueden evitar. Según datos del IIEP de la UBA y el CONICET difundidos por este medio, desde el inicio de la gestión libertaria en diciembre de 2023 la canasta de servicios públicos y transporte acumuló una suba superior al 525%, un drenaje permanente sobre el ingreso disponible para bienes básicos.
El resto de los rubros registró una caída interanual del 0,2% y, según el informe, se ubica en niveles apenas superiores a los de agosto de 2019. Buena parte de la canasta de consumo de los hogares quedó anclada en valores similares a los de hace siete años.
Consumo masivo en serrucho y crédito en retirada
En los bienes de consumo masivo, los datos de julio arrojaron una retracción interanual del 2,6%, aunque con un rebote mensual desestacionalizado del 4,2% frente a junio, un comportamiento irregular que no alcanza a revertir la tendencia de fondo.
La advertencia más preocupante del informe llega por el lado del financiamiento. Tras el marcado repunte de 2024 y 2025, durante 2026 las tarjetas de crédito y los préstamos personales y prendarios entraron en un retroceso leve pero constante. Según la CAC, esa dinámica impacta directamente sobre la demanda de bienes durables, como autos y electrodomésticos, que muestran caídas en lo que va del año. El crédito que durante dos años compensó salarios insuficientes ahora también se enfría.
La única excepción son los créditos hipotecarios, que sostienen una trayectoria ascendente pero moderada y permiten mantener los niveles de escrituración de inmuebles alcanzados en los últimos dos años. El cuadro se completa con el Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella de septiembre, que este medio analizó días atrás y que también mostró un retroceso en las expectativas de los hogares.
Lo que tenés que saber:
- El Indicador de Consumo de la CAC cayó 1,1% interanual y 0,8% desestacionalizado frente a julio.
- La inflación de agosto fue de 1,7% mensual y 33,5% interanual.
- En junio la actividad creció 2,7% interanual, mientras el consumo cayó 1,2%.
- Transporte y vehículos se desplomó 11,4% por la caída del 18,6% en los patentamientos.
- Tarjetas y préstamos personales y prendarios retroceden en 2026; solo los hipotecarios crecen.
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