Judiciales ⚖️
Sugieren Cámara Gesell para cuidar del trauma a Dalma y Gianinna en el juicio por la muerte de Maradona
Una psicóloga recomendó reubicar las declaraciones de las hijas del Diez en una Cámara Gesell para protegerlas frente a la exposición mediática y la revictimización, al reanudarse el juicio por la muerte de su padre.
Un reclamo sensato frente a la presión mediática
La psicóloga Daniela Gasparini sugirió que, si las hijas de Maradona deben volver a declarar en el juicio por su muerte, deberían hacerlo en una Cámara Gesell, sin audiencias públicas y acompañadas por una profesional, para protegerlas del impacto emocional y mediático.
Gasparini fundamentó la propuesta señalando que tanto Dalma como Gianinna ya mostraron signos claros de angustia y descomposición emocional durante sus intervenciones judiciales: “es traumático y deja huellas… puede tener consecuencias como ansiedad, depresión y descomposición”.
Caso emblemático y necesidad de reparar fallas precedentes
La especialista recordó que la ley nacional de Derechos y Garantías de las Víctimas ofrece herramientas para proteger a familiares vulnerables durante procesos judiciales —como ocurrió en casos de Once o femicidios— y pidió que se aplique en este juicio.
Remarcó además que, pese a que el proceso judicial se centra en el cuerpo médico alrededor de Maradona como único sujeto litigante, no se observa una contención equivalente hacia las hijas del astro, lo que constituye “una falencia” del sistema.
Juicio en curso y condiciones psicológicas delicadas
Hasta ahora, el juicio que comenzó el 11 de marzo de 2025 en los Tribunales de San Isidro ya registró momentos de marcada tensión emocional. Durante la primera audiencia el fiscal Patricio Ferrari exhibió imágenes del cuerpo de Maradona, lo que conmocionó a las hermanas, quienes “se quebraron y se abrazaron”.
En audiencias recientes, Dalma afirmó que su padre vivía en condiciones deplorables: “olía a pis, el lugar era horrible”, mientras Gianinna expresó su profundo malestar en redes: “No se lo deseo a nadie que circule … la foto de un familiar muerto”.
Prevención de daños psicológicos y derechos vulnerados
Gasparini advirtió que reexponer a Dalma y Gianinna podría profundizar el trauma: “esto es traumatizante y puede dejar consecuencias como ansiedad, depresión y descomposición”, áreas en que la justicia aún no actuó .
“Igual que con víctimas de violencia de género o trata, corresponde aplicar herramientas —como la Cámara Gesell— para proteger su integridad psíquica dentro del proceso”.
La propuesta de Gasparini no sólo aporta una mirada sensible a una situación desgarradora: también empuja a la Justicia a reparar sus propias omisiones. En un caso con tanta exposición mediática, la atención al daño colateral —las hijas vulneradas, el dolor reactivado— es imprescindible. Su pedido combina sentido común, derechos garantizados y una advertencia clara: sin protocolos especiales, este juicio puede afectar gravemente a las sobrevivientes del dolor.
Puntos clave:
- Gasparini recomendó uso de Cámara Gesell, sin público y con psicóloga, para evitar revictimización de Dalma y Gianinna.
- Ambas hijas ya mostraron angustia marcada tras declarar, y entraron en crisis emocional.
- La ley nacional de Víctimas contempla mecanismos específicos en casos traumáticos.
- El juicio comenzó el 11 de marzo de 2025 y avanza con testimonios impactantes y escenas dolorosas.
- Sin estas medidas, el proceso puede causar daño psicológico adicional a allegados vulnerables.
Seguridad 🚨
Amenazas escolares en todo el país: armas secuestradas, imputados y un Estado ausente
El fenómeno se extendió por todo el país en el contexto posterior al crimen de lan Cabrera en San Cristóbal, Santa Fe, y la respuesta estatal se limitó a una reunión interministerial.
Ola de amenazas escolares sacude al país tras el crimen de Ian Cabrera
★ En las últimas 48 horas, una serie de amenazas de tiroteos en establecimientos educativos se extendió por al menos cinco provincias argentinas, con adolescentes detenidos e imputados en Salta, Córdoba, Mendoza y Buenos Aires, y el secuestro de armas de fuego en el conurbano bonaerense.
El escenario se despliega en un país que todavía no procesó el crimen de Ian Cabrera, el estudiante de 13 años asesinado el 30 de marzo en la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, y que sigue debatiendo sin respuestas concretas cómo proteger a sus chicos en las aulas.
La magnitud del fenómeno es elocuente: la Unidad Fiscal de Delitos No Especializados de Mendoza ya recepcionó más de 50 denuncias por hechos de este tipo en los últimos días. En Córdoba, la Fiscalía Penal Juvenil investiga más de 100 casos en la capital provincial solamente. El número no es una anomalía estadística; es la evidencia de una crisis que desborda los recursos del sistema judicial y pone en evidencia la ausencia de políticas de prevención estructurales.
San Miguel: armas en el domicilio y la Fiscalía sin temperamento
El caso más alarmante de las últimas horas se registró en el partido bonaerense de San Miguel, donde un adolescente de 16 años, identificado como J.N.R., estudiante de quinto año de la Escuela Secundaria N°7 «Domingo Faustino Sarmiento», fue identificado tras publicar mensajes intimidatorios en redes sociales sobre una masacre en el Colegio Juana Manzo. Un anónimo alertó al 911 sobre la exhibición de imágenes con una pistola en Instagram y canales de WhatsApp, donde el adolescente advertía: «Nos vemos mañana, wachines».
Las autoridades cotejaron el material con el Consejo Escolar de San Miguel, identificaron al sospechoso y solicitaron una orden de allanamiento al Juzgado de Garantías del Joven, a cargo del magistrado Marcelo Kogan, pedida por el fiscal Fernando Simi, de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil de San Martín. El procedimiento arrojó resultados contundentes: agentes de la DDI San Martín y la Sub DDI San Miguel secuestraron siete celulares, una pistola de gas comprimido marca Fox calibre 4,5 (réplica de la calibre 9 milímetros), una notebook y una munición de fabricación nacional FLB calibre 9 milímetros troncocónica que estaba percutada sin haberse disparado.
Sin embargo, el desenlace judicial resultó llamativo: el caso fue caratulado como «intimidación pública» y no se tomó temperamento sobre ningún miembro del grupo familiar, pese al hallazgo del armamento. La pregunta sobre cómo llegó esa munición real al domicilio de un adolescente permanece sin respuesta.
Salta: el «reto» que terminó en detención
En la provincia de Salta, tres alumnos de 17, 18 y 19 años fueron detenidos acusados de escribir grafitis con mensajes intimidatorios en el baño de varones del Colegio Walter Adet, donde se anunciaba un tiroteo para el próximo lunes. El fiscal penal 3 del Distrito Centro, Horacio Córdoba Mazuranic, investigó el hecho y constató que los tres estudiantes ingresaron al sector donde se halló la inscripción, y declararon que se trató de un «reto», según consignó el Ministerio Público Fiscal local. El Juzgado de Garantías ordenó los arrestos y la audiencia de imputación quedó fijada para este sábado 18 de abril.
Mendoza: una madre imputada por instigar a su hijo
El caso mendocino agrega una arista que interpela directamente al entorno familiar. Según el parte oficial, en los hechos investigados por la Fiscalía Penal Juvenil, a cargo del fiscal Gustavo Farmache, resultaron involucrados cinco adolescentes. Tres menores de 16 años, no imputables por la legislación vigente, brindaron declaraciones informativas. Un joven de 16 años fue imputado por intimidación pública y amenazas, luego de difundir una fotografía de una réplica de arma con un mensaje intimidante. Un adolescente de 17 años fue acusado por llevar una réplica de arma de fuego a la institución.
El elemento más perturbador del caso: la madre del joven de 17 años también fue imputada, por instigación al delito, porque ella misma le recomendó la acción. El episodio abre interrogantes sobre los vínculos que los adultos responsables establecen con estas prácticas y sobre el rol que juega el entorno en la normalización de la violencia simbólica.
Córdoba: más de cien casos y ocho imputados
En Córdoba, la Fiscalía Penal Juvenil del Turno 4° formuló cargos contra ocho alumnos por el delito de «amenaza agravada por anonimato» en el marco de una investigación que acumula más de 100 hechos en la capital provincial. Además, se tramitan diligencias en La Falda, Cosquín, Capilla del Monte, Cruz del Eje y Jesús María, lo que evidencia que el fenómeno no se limita a los grandes centros urbanos.
El Estado y la deuda pendiente
Como informó este medio en la cobertura del crimen de Ian Cabrera en San Cristóbal, la discusión sobre la baja de la edad de imputabilidad sigue dominando el debate político mientras la respuesta estructural del Estado se hace esperar. La Ley 27.801, que reduce la edad de imputabilidad a los 14 años, no entró aún en vigor, ya que su Artículo 52 establece un período de implementación de 180 días. Pero el problema de fondo no se reduce a una ecuación penal: ninguna ley baja la edad del abandono, del desamparo o de la falta de contención institucional.
En esa dirección, resulta significativo que el Ministerio de Educación haya reconocido, en el caso de San Cristóbal, que el agresor atravesaba una «problemática intrafamiliar importante» sin que el sistema activara ninguna red de contención previa al ataque. La pregunta sigue siendo la misma: ¿cuántos de estos adolescentes estaban en una situación de vulnerabilidad documentada antes de convertirse en titulares de página?
La respuesta del Estado nacional, por ahora, consistió en una reunión de ministros en el Consejo Federal de Educación el jueves 17 de abril para abordar la preocupación generada por la ola de amenazas. Una reunión, mientras las denuncias se acumulan por decenas en cada fiscalía del país.
Puntos clave
- Un adolescente de 16 años fue identificado en San Miguel (Buenos Aires) tras amenazar con una masacre escolar en redes; en su domicilio se secuestraron armas y munición real, pero la Fiscalía no tomó temperamento sobre su familia.
- En Salta, tres alumnos de entre 17 y 19 años fueron detenidos por escribir grafitis intimidatorios en el baño del Colegio Walter Adet; declararon que era un «reto».
- En Mendoza, una madre fue imputada por instigar a su hijo a llevar una réplica de arma a la escuela; cinco adolescentes resultaron involucrados en total.
- En Córdoba, la Fiscalía Penal Juvenil formuló cargos contra ocho alumnos e investiga más de 100 hechos en la capital; también hay diligencias en otras cinco localidades.
- El fenómeno se extendió por todo el país en el contexto posterior al crimen de Ian Cabrera en San Cristóbal, Santa Fe, y la respuesta estatal se limitó a una reunión interministerial.
-
Sociedad6 díasQuién era la neuróloga que murió atropellada por un colectivo en Villa Devoto
-
Sociedad4 díasUn informe escolar revela angustia de Ángel antes de mudarse con su madre
-
Chubut6 díasCrisis: polémica en Chubut por la venta de carne de burro
-
Política 📢6 díasEl delantal blanco manchado: Mirtha Legrand cuestionó el patrimonio de Manuel Adorni
-
Geopolítica 🌎6 díasDiplomacia fallida: EEUU se retiró de la cumbre con Irán, mientras Israel recrudece el fuego en el Líbano
-
Deportes6 díasCuti Romero salió llorando: otro golpe para la Selección a 60 días del Mundial
-
Cultura6 díasDJ Zulan: la argentina que llevó la camiseta de Boca a Coachella y desató la euforia
-
Policiales 🚨2 díasCaso Ángel López: denuncian a dos psicólogas por el drama del niño asesinado
