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Proyecto

El Gobierno nacional anunció la creación de 24 espacios de contención social, sanitaria y educativa en todo el país

Alberto Fernández encabezó esta tarde, el lanzamiento del programa Casa Amor, que estipula la creación de 24 espacios de contención social, sanitaria y educativa en todo el país.

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El presidente Alberto Fernández encabezó esta tarde en el Salón de las Mujeres de Casa Rosada, junto a la primera dama y presidenta honoraria de la Fundación Banco Nación, Fabiola Yañez, y la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, el lanzamiento del programa Casa Amor, que estipula la creación de 24 espacios de contención social, sanitaria y educativa en todo el país.

“Hay muchas argentinas y argentinos que buscan solución a los problemas de salud de sus hijos e hijas y el Hospital Garrahan tuvo la magnífica idea en su momento de hacer la Casa Garrahan”, reflexionó el mandatario, y agregó entonces que, “albergar a familiares de esos chicos que necesitan tratamiento para que puedan acompañarlos es una idea que merece ser copiada”.

El jefe de Estado anunció de esa forma, “la puesta en marcha de la construcción de las Casas Amor, que van a servir en muchas provincias a quienes quieren brindar amor a sus hijos e hijas en los momentos más difíciles”.

El mandatario estuvo acompañado también por la gerenta del Banco Nación, Alejandra Ungaro, la directora ejecutiva de la Fundación Garrahan, Silvia Kassab, la titular de la Unidad Ejecutora Temporaria de Fortalecimiento en la Infraestructura de Cuidados, María Higonet, y el oficial Jefe País del Banco Centroamericano, Héctor Sebastián Tortorice.

A través de un convenio suscripto entre la Fundación Banco Nación y el Ministerio de Desarrollo Social, la iniciativa, que cuenta con financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), apunta a construir 24 Casas Amor donde se brindará alojamiento y contención social, educativa y sanitaria a familias en situación de vulnerabilidad de todas las jurisdicciones del país.

Al tomar la palabra, Yañez afirmó: “Soñé con un lugar que los haga sentir en su casa, que además cuide su alimentación, nutrición, un espacio amigable y de formación de cuidados y que les brindes amor”. Y agregó: “Estamos convencidos de que federalizando los programas mejoramos la calidad de vida de cada uno de los argentinos y las argentinas hasta el punto más recóndito de nuestro país”.

Durante el encuentro, se firmaron los convenios para la creación de Casas Amor en las provincias de La Pampa, La Rioja, Misiones, Entre Ríos, Catamarca, Formosa, Salta y en el municipio de Florencio Varela, en la provincia de Buenos Aires.

Por su parte, Tolosa Paz sostuvo: “La firma de estos convenios reflejan el enorme trabajo que es capaz de hacer el Estado Nacional, con cada uno de los gobiernos provinciales y con cada uno también de los gobiernos municipales donde van a estar las nuevas Casas, para brindar amor en toda la República Argentina”.

Asistieron los ministros y ministras de Desarrollo Social de Catamarca, Gonzalo Marcheroni, de Entre Ríos, Marisa Paira, de la Comunidad de Formosa, Gloria Giménez, de Salta, Claudia Vargas, de La Pampa, Diego Fernández Álvarez, de Misiones, Fernando Meza y de Desarrollo Igual e Integración de La Rioja, Alfredo Menem.

También participaron el presidente de la Fundación Garrahan, Jorge Menehem, el intendente del municipio bonaerense de Florencio Varela, Andrés Watson, y representantes de los gobiernos provinciales de Córdoba, Santa Cruz, Corrientes y Tierra del Fuego.

Legislativo

Datos que el Gobierno oculta: los países con menor edad de imputabilidad tienen más homicidios

Jueces, defensores y académicos desmitifican los postulados del oficialismo: los países con menor edad de imputabilidad tienen más homicidios, el 99% de los adolescentes no comete delitos, y la solución no es más cárcel sino más acompañamiento estatal.

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— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.

★ El Gobierno nacional logró imponerse esta semana en Diputados sobre uno de los típicos debates de la reciente democracia cuando se viven crisis socioeconómicas: la edad de punibilidad. Fundados sobre ciertos casos extremos como el de Jeremías Monzón y con el vaticinio de que mejorará los índices de seguridad, el oficialismo, sus socios y algunos aliados circunstanciales como Provincias Unidas, aprobaron que un niño a partir de los 14 años pueda rendir cuentas a la Justicia Penal por sus actos. Diferentes especialistas analizaron el impacto real que tendría la norma, desmitificando clásicos postulados que esgrimen los defensores de la iniciativa en lo que algunos llaman «punitivismo marketinero».

La edad arbitraria: de 15 a 13, sin justificación

El nuevo Régimen Penal Juvenil, impulsado por Patricia Bullrich, obtuvo este jueves media sanción tras 149 votos a favor y 100 en contra. «Se trata de un rejunte del proyecto original del gobierno con las modificaciones que propusieron las fuerzas de la oposición, de manera complaciente o cómplice», sintetizó la abogada Claudia Cesaroni, integrante del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos (CEPOC), quien añadió: «Se vuelve a fijar la edad en 14 años, como en la dictadura».

Entre otros cuestionamientos, Cesaroni hizo hincapié en el criterio para establecer la edad: «Sin ninguna justificación, hasta hace dos días el proyecto del gobierno era de 13. Hace unos años, el proyecto de Bullrich, cuando era ministra de Mauricio Macri, era de 15 años. No hay ninguna razonabilidad, ni explicación basada en datos, estadísticas o casos que explique por qué saltan a 15, 14 y 13, alternativamente».

Especialistas coinciden: los niños y niñas saben desde pequeños qué está bien y qué está mal. No ocurre a los 14 o a los 13. «La discusión no es si entienden, sino si el Estado decide aplicar o no el sistema punitivo», precisaron las fuentes consultadas.

El 99% de los adolescentes no comete delitos

El Gobierno decidió asociar el delito (incluso los más graves) a los menores de edad. La exdefensora nacional de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Argentina, Marisa Graham, precisó que «estamos discutiendo bajar la edad penal cuando más del 99% de los chicos no tiene ningún conflicto con la ley«. En este caso, la abogada aclaró que «la conflictividad está concentrada en muy pocas jurisdicciones: Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y el conurbano bonaerense, principalmente en el primer y segundo cordón, y en parte del tercero. El resto del país no tiene delitos cometidos por chicos».

Los datos oficiales de 2024 establecen que en el territorio bonaerense, por ejemplo, apenas el 0,3% de los adolescentes de 16 y 17 años estuvo involucrado en una investigación. O, lo que es lo mismo: 1802 jóvenes sobre una población de más de 555.000. «No existe ningún baño de sangre protagonizado por menores de edad, como se quiere instalar», insistió Graham.

El Ministerio Público Fiscal de la Provincia registró en ese mismo período 1.105.189 investigaciones penales de las cuales 22.687, solo el 2%, están vinculadas a menores de 16 y 17 años. Desde el 2009, cuando ellos representaban el 4,3% del total de las causas, las cifras vienen en descenso.

Graham resumió que los delitos cometidos por esta franja etaria son contra la propiedad: robos, hurtos, algunos robos con armas. «Los delitos graves (homicidios, violaciones) son estadísticamente ínfimos, tanto por debajo como por encima de los 16 años», precisó la exfuncionaria.

Los países con menor edad de imputabilidad tienen más homicidios

A contramano de las estadísticas y de su propio discurso, el régimen de Milei impuso la idea de la necesidad de esta norma ante el flagelo de la inseguridad. Sin embargo, «Bullrich había anunciado que el delito había bajado en Argentina, especialmente el homicidio», sentenció el juez de Cámara de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca, Rodrigo Morabito, uno de los referentes que se opone a la baja.

El magistrado dijo que «en América Latina sólo dos países tienen la edad de 16 años para poder castigar: la Argentina y Cuba. Sorpresivamente, son los países que tienen las tasas de homicidios más bajas; 3,8 cada 100 mil habitantes Argentina y 3,2 o 3,4 Cuba«.

Por si fuera poco, el oficialismo puntualizó en varias oportunidades que de este modo Argentina se asimilaría a lo que sucede en países vecinos como Uruguay, que fijó la edad en 13; o Brasil, que la tiene en 12. Lo que los voceros prefieren no decir es que esos mismos países tienen las tasas de homicidios más altas: 10,3 y 20 cada 100 mil habitantes, respectivamente. Lidera el ranking Ecuador: tiene hoy la tasa más alta de homicidios y una edad de punibilidad de 12 años desde hace más de tres décadas.

La puerta giratoria es para los ricos, no para los pobres

La ultraderecha también machaca con la idea de que los delincuentes en general, y los menores en conflicto con la ley en particular, entran por una puerta e instantáneamente salen por la otra. «Es un mito la puerta giratoria. Los chicos que cometen delitos graves no recuperan la libertad tan rápidamente. Hay todo un abordaje y un contexto en el que se analiza ese delito», advirtió Morabito. Y continuó: «Decir que hay impunidad en el delito adolescente es faltar a la verdad. Por ejemplo, si tomamos el caso de hace dos años, el chico de 13 años que mató a un compañero en Laboulaye, Córdoba, pasó mucho tiempo en el complejo Esperanza, privado de la libertad con otros chicos que sí eran punibles».

En esa misma línea, Graham dijo que «hay chicos no punibles privados de libertad, otros bajo sistemas de protección de testigos, otros con medidas de protección. La puerta giratoria existe para los ricos, no para los sectores vulnerables«.

Cesaroni añade: «Tenemos un nivel de prisionización altísimo, 258 personas privadas de libertad cada 100.000 habitantes, cuando la media mundial no llega a 200. Es más alto que en muchos países de América Latina, incluso que pasan por situaciones de mayor violencia como Colombia o Venezuela». Y apuntó que casi la mitad de la población penal está procesada, no está condenada: «No hay puerta giratoria, al revés. Hay violación del principio de inocencia».

Más cárcel no es la solución, es más Estado presente

Las fuentes consultadas coincidieron en señalar que la problemática debe abordarse (no ser indiferentes) pero no de modo penal. «Siempre dijimos que por debajo de la edad de punibilidad hay que hacer un abordaje que puede hacerse desde otras áreas de gobierno y del Estado. Se mencionan soluciones de orden comunitario, religioso, educativo, sanitario, de trabajo social. Se puede hacer todo eso con los adolescentes no punibles que quedan por debajo de la edad, sin necesidad de acudir al sistema penal», concluyó Cesaroni, quien se quejó del monto de 23 mil millones de pesos que el Gobierno propone asignar, según la media sanción al proyecto, para que el sistema penitenciario nacional y de las provincias ajusten sus instalaciones carcelarias.

Todo ocurre mientras el propio Gobierno desregula y quita controles financieros que favorecen al mundo narco (el principal receptor de jóvenes caídos del sistema), reemplazante del Estado en el territorio, y mientras el propio Congreso votó el presupuesto 2026 que ajusta 48% a Educación y Cultura respecto a 2023.

Mientras las estadísticas de crímenes juveniles no aumentan, lo que sí crecen son los suicidios adolescentes. Quizás los jóvenes no sean el problema, sino el síntoma de estas épocas. Graham resume: «Es paradójico. Se desfinancian políticas de cuidado de la vida, aumenta la mortalidad infantil, se interrumpen tratamientos, pero en la adolescencia se quiere castigar antes. Se cuida menos cuando nacen y se castiga más cuando crecen«.

Si fracasa la prevención, el sistema penal fracasará

El decano de la Escuela de Leyes de la Universidad de Morón, Pablo Navarro, es una voz experimentada en la materia. Además de haber sido defensor oficial, fue secretario de Niñez de la Provincia de Buenos Aires. «La Ley de Responsabilidad Penal Juvenil debe enmarcarse dentro de un régimen integral, funcionando como un subsistema del Sistema de Promoción y Protección de Derechos», aclara.

Para el exfuncionario del gobierno de Daniel Scioli, «el éxito» de esta norma excede la mera discusión sobre la edad: «Habría que discutir, en principio, cómo enmarcamos ese régimen en todo un andamiaje de programas, de líneas transversales que van a necesitar indefectiblemente de presupuestos especiales y de mucho acompañamiento político». Para ello, sería fundamental discutir cómo invertir esos presupuestos para garantizar la especialidad del sistema (jueces, defensores, fiscales especiales) y no solo enfocarse en la pena.

En 2008, Navarro puso en marcha el Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil en PBA. Entiende que indefectiblemente deben atacarse «las causas determinantes de la infracción penal juvenil que están vinculadas a problemas no resueltos por el Estado, como el consumo problemático, la falta de trabajo y exclusión social. La prevención y la promoción de derechos (educación, salud) tienen un impacto directo y proporcional en la reducción de la transgresión penal; si estos pilares fallan, el sistema penal fracasará. La reiterancia del delito está directamente ligada a si el sistema de prevención existencial y la promoción de derechos logran cambiar el proyecto de vida del joven, no solo a la respuesta punitiva».

Un rechazo unánime que el oficialismo ignoró

Para Cesaroni, el nuevo régimen «no garantiza que el lugar donde vayan a estar estos pibes sean realmente especializados bajo criterios de respeto por sus derechos. Se habló de lugares nuevos, ¿pero por qué no los usan ahora para los que pibes que ya son punibles, para los que hoy están presos, los de 16 y 17 que están habitualmente en lugares horribles? En estos últimos días, las iglesias, la evangélica y la católica, todos los defensores públicos del país, la Red de jueces penales de la Provincia de Buenos Aires, UNICEF, la Sociedad Argentina de Pediatría, el colegio de psicólogos, académicos, juristas, nos hemos opuesto a la baja de la punibilidad. Esas voces no fueron escuchadas».

Para la abogada del CEPOC el proyecto tal cual fue aprobado «no da ninguna respuesta. Pareciera que sólo les importó un titular. ¿Qué pasa con los que quedaron por debajo de la edad? ¿Mañana cuando haya un hecho en el que se ha involucrado un pibe de 13 o 12, va a volver el discurso de hay que bajar la edad? No proponen ningún tipo de abordaje por fuera del sistema penal».

Puntos clave:

• El 99% de los adolescentes no tiene ningún conflicto con la ley según la exdefensora nacional Marisa Graham

• Argentina y Cuba, con edad de imputabilidad de 16 años, tienen las tasas de homicidios más bajas de América Latina (3,8 y 3,2 cada 100 mil habitantes)

• Brasil y Uruguay, con edad de 12 y 13 años, tienen tasas de homicidios de 20 y 10,3 cada 100 mil habitantes respectivamente

• Solo el 0,3% de los adolescentes bonaerenses de 16 y 17 años estuvo involucrado en investigaciones penales en 2024

• Iglesias, defensores, jueces, UNICEF, Sociedad Argentina de Pediatría y académicos rechazaron la baja de imputabilidad ★

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