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Tras asfixiar la economía de Venezuela con sanciones por una década, EEUU levantó el bloqueo del espacio aéreo

La administración Trump normalizó el tránsito aéreo en el Caribe luego de más de una década de sanciones económicas que devastaron a Venezuela y provocaron pérdidas estimadas en 226 mil millones de dólares.

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— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.

★ Estados Unidos normalizó el tránsito aéreo en la región del Caribe a partir de las 00 horas de este domingo, luego de dar por finalizado el bloqueo preventivo que acompañó la incursión militar en Venezuela y la posterior captura de Nicolás Maduro. La decisión, confirmada por la administración de Donald Trump, puso fin a una parálisis operativa que afectó a cientos de rutas comerciales durante el despliegue de las fuerzas especiales en territorio venezolano.

«Los vuelos pueden retomarse. Las aerolíneas están informadas y actualizarán pronto sus horarios», anunció el secretario de Transporte, Sean Duffy, a través de sus redes sociales, según reportó Infobae. El funcionario explicó que la medida se había tomado para garantizar la seguridad pública y apoyar las tareas del Departamento de Defensa.

La reapertura del espacio aéreo contrasta con más de una década de bloqueo económico y sanciones que Washington mantuvo contra Venezuela, medidas que organismos internacionales como las Naciones Unidas calificaron como causantes de una crisis humanitaria devastadora sobre la población civil.

El costo humanitario de las sanciones: 226 mil millones de dólares

Las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Venezuela, más correctamente llamadas medidas coercitivas unilaterales según organismos internacionales, le costaron al país suramericano ingresos petroleros equivalentes al 213 por ciento de su PIB entre enero de 2017 y diciembre de 2024, según datos elaborados por Global South Insights y el Instituto Tricontinental de Investigación Social.

En total, Venezuela sufrió pérdidas estimadas en 226 mil millones de dólares, alrededor de 77 millones de dólares por día, durante ese período. Estos datos fueron calculados comparando los ingresos petroleros que habría tenido Venezuela sin las sanciones, contra los que efectivamente obtuvo, según informó el Instituto Tricontinental en mayo de 2025.

La relatora especial de la ONU sobre medidas coercitivas unilaterales y derechos humanos, Alena Douhan, advirtió en febrero de 2021 que las sanciones «exacerbaron la crisis humanitaria existente», afectando el acceso a alimentos, medicamentos, energía y servicios básicos. La relatora hizo un llamado a Estados Unidos, la Unión Europea y otros países a retirar las sanciones unilaterales impuestas contra Venezuela.

«Las sanciones han tenido como resultado una crisis económica, humanitaria y de desarrollo, con un efecto devastador en toda la población de Venezuela, especialmente pero no solo en las personas que viven en la extrema pobreza, las mujeres, los niños, los trabajadores médicos, las personas con discapacidades o enfermedades crónicas y las poblaciones indígenas», señaló Douhan en sus conclusiones preliminares tras una visita de dos semanas al país, según informó Noticias ONU.

El impacto del cierre aéreo: centenares de vuelos cancelados

El impacto del cierre previo del espacio aéreo fue significativo para el mercado aerocomercial. Aerolíneas como American Airlines, Delta y JetBlue debieron cancelar cientos de servicios durante la jornada del sábado. En particular, JetBlue reportó la suspensión de 215 vuelos debido al uso militar del espacio aéreo, según consignó Diario Libre.

En Puerto Rico, las autoridades informaron de la suspensión de al menos 357 vuelos en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, el principal de la isla, según reportó La Patilla. American Airlines canceló al menos 160 vuelos y retrasó alrededor de 500, mientras que JetBlue Airways superó las 200 cancelaciones, según Infobae.

Las restricciones afectaron destinos como Barbados, Aruba, Puerto Rico, Antigua y Barbuda, y Trinidad y Tobago, según informaciones de la agencia Bloomberg citadas por Andalucía Información. En Aruba, parte del reino de los Países Bajos, otros 89 vuelos fueron cancelados, muchos de ellos de la aerolínea neerlandesa KLM, según La Patilla.

De las sanciones a la invasión: la escalada militar

La captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, se produjo en la madrugada del sábado tras un ataque coordinado en distintos puntos de Venezuela, incluyendo la capital. El operativo involucró a más de 150 aeronaves estadounidenses que partieron desde bases terrestres y marítimas.

Tras ser interceptados, ambos fueron trasladados inicialmente al buque USS Iwo Jima y luego derivados a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico. Tras su arribo a la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart y un breve paso por instalaciones de la DEA, Maduro fue ingresado al Metropolitan Detention Center de Brooklyn, donde permanecerá bajo custodia federal.

La operación militar representa la culminación de una escalada que comenzó en agosto de 2025, cuando Washington inició una operación militar en el Caribe que incluyó destructores, un submarino nuclear, el portaaviones USS Gerald R. Ford y más de 4.000 soldados, además de decenas de ataques contra supuestas «narcolanchas», según reportó El Boletín.

A mediados de diciembre de 2025, un bloqueo naval a Venezuela intensificó la presión militar y diplomática sobre el país. En diciembre, Trump anunció un bloqueo total de petroleros venezolanos, en lo que fue interpretado como el preludio de la operación militar, según Yahoo Finanzas.

Las sanciones que horadaron la economía venezolana

El régimen de sanciones contra Venezuela comenzó en 2015, cuando el presidente Barack Obama declaró al país suramericano una «amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de EEUU» y emitió las primeras sanciones contra funcionarios, según reportó Univision.

En 2017, Estados Unidos impuso sanciones contra el gobierno venezolano y sus entidades, incluida Petróleos de Venezuela (PDVSA), bloqueando sus transacciones y acceso a los mercados financieros estadounidenses, según consignó Noticias ONU. En 2018, después de las elecciones presidenciales venezolanas, endureció sus sanciones.

En enero de 2019, la administración Trump impuso un bloqueo total al petróleo venezolano. Dos órdenes ejecutivas adicionales impuestas por Trump en noviembre de 2018 y enero de 2019 restringieron aún más el acceso de Venezuela al financiamiento y apuntaron directamente a compradores de su petróleo, particularmente en Europa e India, según informó el Instituto Tricontinental.

«El endurecimiento de las sanciones a partir de 2017 socavó el impacto positivo de múltiples reformas y la capacidad del Estado para mantener la infraestructura y continuar implementando programas sociales», señaló la relatora de la ONU Alena Douhan, según citó el Instituto Tricontinental.

El colapso humanitario: pobreza, migración y hambre

Según El Cronista, citando estimaciones del Fondo Monetario Internacional, el Producto Interno Bruto de Venezuela se contrajo en más de un 80 por ciento entre 2013 y 2020. Encuestas nacionales y datos de organismos internacionales señalaron que en 2024 alrededor del 73,2 por ciento de los venezolanos vivían bajo la línea de pobreza.

Douhan observó que el salario promedio del sector público en Venezuela se estimaba en dos o tres dólares por mes, lo que cubría menos del 1 por ciento de la canasta básica de alimentos, colocando alrededor del 90 por ciento de la población en el nivel de pobreza extrema, según Noticias ONU.

Reportes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura señalan que Venezuela se encuentra entre los países con mayor crecimiento de inseguridad alimentaria en América Latina durante la última década, según Radio Universidad de Chile. Según datos de la ONU citados por el mismo medio, más del 70 por ciento de los hogares venezolanos enfrentaron algún tipo de inseguridad alimentaria en la última década.

El cerco económico también afectó la vacunación infantil. El bloqueo del sistema financiero internacional impidió que el gobierno pudiera adquirir vacunas y medicamentos básicos, lo que repercutió en miles de niños que quedaron sin acceso oportuno a programas de inmunización, aumentando el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles, según Radio Universidad de Chile.

La ineficacia de las «exenciones humanitarias»

Douhan fue contundente al señalar que «las exenciones humanitarias existentes son ineficaces e insuficientes, están sujetas a procedimientos largos y costosos y no incluyen el suministro de repuestos, equipos ni maquinaria indispensables para el mantenimiento y la recuperación de la economía y los servicios públicos esenciales», según citó el Instituto Tricontinental.

«A pesar de que alimentos, medicinas y otros insumos calificados como ayuda humanitaria están exentos de sanciones directas, su importación termina siendo afectada indirectamente», explicó el economista venezolano Manuel Sutherland, citado por Wikipedia en su artículo sobre sanciones internacionales durante la crisis en Venezuela.

La relatora observó con preocupación que «las sanciones sectoriales a las industrias del petróleo, el oro y la minería, el bloqueo económico de Venezuela y el congelamiento de los activos del Banco Central han exacerbado las calamidades económicas y humanitarias preexistentes al impedir la obtención de ingresos y el uso de recursos para desarrollar y mantener la infraestructura para los programas de apoyo social», según Noticias ONU.

El precedente de Chile: «hacer gritar la economía»

La estrategia de Estados Unidos contra Venezuela tiene precedentes históricos en América Latina. En 1970, tras la elección de Salvador Allende en Chile, el entonces presidente estadounidense Richard Nixon ordenó a su equipo «hacer gritar la economía» chilena, según documentó el Instituto Tricontinental.

El plan, detallado en el Memorando de Decisión de Seguridad Nacional 93 presentado por Henry Kissinger, contemplaba aplicar «máxima presión para impedir que Chile accediera a nuevos fondos, incluidos los provenientes de bancos internacionales, organismos financieros multilaterales y empresas privadas estadounidenses».

La historia se repitió en Venezuela con un régimen de sanciones que, según múltiples fuentes académicas y organismos internacionales, tuvo como víctima principal a la población civil. El levantamiento del bloqueo aéreo este domingo, tras la captura de Maduro, marca el fin de una restricción temporal pero no el fin del sufrimiento causado por más de una década de asfixia económica deliberada.


Puntos Clave:

• EE.UU. levantó el cierre del espacio aéreo en el Caribe tras la captura de Maduro y su traslado a Nueva York

• Las sanciones económicas contra Venezuela causaron pérdidas estimadas en 226 mil millones de dólares entre 2017 y 2024

• La relatora de la ONU advirtió que las sanciones exacerbaron la crisis humanitaria y afectaron especialmente a los sectores más vulnerables

• El cierre temporal del espacio aéreo provocó la cancelación de más de 600 vuelos en Puerto Rico y el Caribe

• Más del 70 por ciento de los hogares venezolanos enfrentaron inseguridad alimentaria durante la última década, según la ONU

Deuda externa

Bessent usó a Argentina como ejemplo del poder financiero de Trump y Milei lo festejó

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, presentó al gobierno de Javier Milei como modelo de «políticas sólidas» ante el mundo, en el marco de una estrategia que usa el dinero de Washington para construir alianzas geopolíticas en el hemisferio occidental. Milei lo celebró en X con la frase «fenómeno barrial».

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Ser un "fenómeno barrial" tiene precio: Bessent confirmó que Argentina es el ejemplo del poder financiero de EEUU sobre sus "clientes".

Argentina fue exhibida ante el mundo como un caso de éxito de la política financiera exterior de Estados Unidos. El elogio no provino de un think tank afín al libertarismo ni de un medio simpatizante, sino del secretario del Tesoro del gobierno de Donald Trump, Scott Bessent, quien presentó a la gestión de La Libertad Avanza como el ejemplo más claro de cómo Washington puede utilizar su poder monetario para ganar aliados.

Bessent realizó las declaraciones durante una disertación en la Escuela de Negocios Cox de la Universidad Metodista del Sur (SMU), donde expuso la doctrina financiera de la administración Trump. El funcionario fue explícito: «Creo que puedo utilizar el poder financiero de Estados Unidos como herramienta de política exterior. Tenemos un objetivo de política exterior y ese objetivo es crear aliados en el Hemisferio Occidental». En ese contexto, colocó a la Argentina en el centro del argumento: «Argentina fue la principal candidata para eso. Según mi opinión, el gobierno de Milei tenía políticas sólidas».

El «fenómeno barrial» y la lógica del cliente

Milei no demoró en amplificar el elogio. En su cuenta de X, el presidente de la Nación citó las palabras de Bessent y las celebró con la expresión «fenómeno barrial», una frase coloquial que usa para describir algo que considera excepcional. La reacción presidencial condensa con precisión la naturaleza del vínculo: el jefe de Estado libertario encuentra en el reconocimiento externo, especialmente el norteamericano, una fuente de legitimidad que difícilmente puede construir en el plano interno, donde los indicadores sociales de su gestión siguen siendo críticos.

Lo que el discurso oficial omite al celebrar el halago es el marco en el que fue pronunciado: Bessent no describió a Argentina como un socio soberano ni como un modelo de desarrollo, sino como el resultado más visible de una estrategia de poder donde el dinero de Washington opera como instrumento para moldear la política económica de gobiernos de la región. La «candidatura» argentina, en los propios términos del funcionario republicano, fue una elección estratégica de Estados Unidos, no un reconocimiento a la autonomía de Buenos Aires.

El swap de 20.000 millones y la intervención cambiaria

Las declaraciones de Bessent no pueden leerse en el vacío. En 2025, el gobierno de Milei firmó con Washington un acuerdo de swap por hasta 20.000 millones de dólares. De ese total, la Argentina utilizó 2.700 millones de dólares para intervenir en el mercado cambiario y cumplir con los compromisos adquiridos ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). El swap, en la práctica, permitió al gobierno libertario sostener su esquema cambiario y mostrar ante el FMI reservas que, sin ese auxilio, no hubieran alcanzado las metas pactadas.

La secuencia revela una interdependencia que el elogio de Bessent vuelve más transparente que nunca: Argentina recibió asistencia financiera de Estados Unidos, cumplió con las condiciones del FMI y, en ese recorrido, se convirtió en el «ejemplo» que Washington necesita para justificar ante su propio auditorio el uso de herramientas monetarias como instrumento de política exterior. El círculo se cierra cuando el secretario del Tesoro sale a explicar en una universidad norteamericana por qué ese dinero fue bien invertido.

Geopolítica financiera y soberanía en disputa

Bessent también mencionó en su exposición la intervención sobre el yen japonés como parte de esta misma estrategia, lo que sitúa la relación con Argentina en una cadena de decisiones de política exterior global donde los recursos del Tesoro norteamericano se mueven según los intereses de Washington. Que Japón y Argentina aparezcan en el mismo argumento dice más sobre la lógica del poder que sobre las virtudes específicas del programa económico libertario.

La pregunta que el alarde presidencial deja sin responder es la misma que se repite desde diciembre de 2023: a qué precio se sostiene ese reconocimiento. El acuerdo con el FMI suscrito por Milei en abril de 2025 comprometió al país por 20.000 millones de dólares adicionales (el 479% de la cuota argentina), condicionó las reservas, el tipo de cambio y el gasto público, y transfirió hacia los próximos dos gobiernos una carga de vencimientos que, según estimaciones del Foro Economía y Trabajo, supera los 13.400 millones de dólares solo en intereses para el período 2026-2030. Ser el «ejemplo» de la política exterior financiera de Trump tiene un costo que los sectores populares argentinos pagan todos los días en la canasta, en las tarifas y en los salarios erosionados.

Puntos clave

  • El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, presentó a Argentina como «la principal candidata» para demostrar el uso del poder financiero norteamericano como herramienta de política exterior.
  • Milei celebró el elogio en X con la frase «fenómeno barrial».
  • En 2025, Argentina utilizó 2.700 millones de dólares de un swap con EE.UU. de hasta 20.000 millones para intervenir en el mercado cambiario y cumplir metas con el FMI.
  • Bessent encuadró la asistencia a Argentina en una estrategia para «crear aliados en el Hemisferio Occidental», no como un reconocimiento a la autonomía argentina.
  • El acuerdo con el FMI de abril de 2025 compromete vencimientos que superan los 13.400 millones de dólares en intereses para el período 2026-2030.
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