Por Manu Campi.
Con público visitante, lejos de la ficción y al valor de una ficha, el juego mezcla anarquismos, exilios y revoluciones.
Entre la higiene, el canto, los calefones y el paciente arte de domar el agua.
Por más que resulte difícil concebir a una sin la otra, y que el destino haya levantado la voz en favor de tal unión, su origen...
Según Platón, el juego es el “instrumento que prepara a los niños a la vida adulta”. A veces tanto que asusta.