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Coparticipación

Diputados vota este miércoles la redistribución de ATN y combustibles: un debate impulsado por gobernadores

Los gobiernos provinciales buscan coparticipar los fondos de emergencia y redistribuir el impuesto a los combustibles en una sesión que el oficialismo no podrá frenar.

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La Cámara de Diputados sesionará este miércoles para tratar los proyectos impulsados por los gobernadores que buscan reformar la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y del impuesto a los combustibles, junto con los vetos presidenciales a las leyes jubilatoria y de discapacidad. La oposición confirmó que tiene el quórum y los votos necesarios para aprobar las iniciativas federales, aunque no los dos tercios para blindarlas ante un eventual veto presidencial.

Los proyectos federales, que obtuvieron sanción en el Senado el pasado 10 de julio, representan un desafío directo al modelo de concentración fiscal del gobierno libertario. Unión por la Patria, Democracia para Siempre y Encuentro Federal armaron una sesión especial que incluye además una reforma al Régimen Penal Tributario y el destrabamiento de la comisión investigadora sobre el Caso Libra.

División en el bloque de gobernadores

El frente de mandatarios provinciales que había respaldado originalmente estas iniciativas se fracturó tras la propuesta alternativa presentada por el Gobierno nacional. Los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandro Zdero (Chaco) y Marcelo Orrego (San Juan) acompañaron el dictamen de minoría impulsado por La Libertad Avanza y el PRO, debilitando la estrategia federal.

Esta división explica por qué las iniciativas tienen los votos para convertirse en ley, pero no alcanzarían los dos tercios necesarios para resistir un veto presidencial, según confirmaron fuentes parlamentarias consultadas por este medio.

El proyecto de ATN: de la discrecionalidad a la coparticipación

El dictamen de mayoría que respalda el texto sancionado por el Senado establece que los fondos de ATN «serán distribuidos de acuerdo a los índices establecidos en la ley de coparticipación federal». La iniciativa prevé que estos recursos se envíen «en forma diaria y automática y en las mismas condiciones que las dispuestas en el artículo 6º de la ley 23.548».

El proyecto busca terminar con la discrecionalidad presidencial en el manejo de estos fondos de emergencia, incorporándolos «a cualquier efecto como integrantes de la masa de fondos coparticipable» mientras subsista la vigencia de la ley.

En contraposición, el dictamen impulsado por el Gobierno propone mantener el uso discrecional de los ATN para emergencias, distribuyendo solo el remanente de acuerdo con la ley de coparticipación.

Combustibles: el 52% para las provincias

El proyecto de reforma al impuesto a los combustibles representa un cambio sustancial en la distribución de recursos. La iniciativa propone una nueva distribución: 14,29% para el Tesoro Nacional, 52,02% para las provincias y 28,69% para el Sistema Único de Seguridad Social.

Los fondos provinciales se repartirían con un criterio mixto: 25% en partes iguales entre las jurisdicciones y 75% de acuerdo a los índices de coparticipación federal.

El impacto de la eliminación de fondos fiduciarios

Hasta la eliminación de los fondos fiduciarios por parte del gobierno libertario, la distribución era diferente: 10,4% para las provincias, 28,69% para la ANSES y 24,29% para el Tesoro Nacional. El resto se destinaba a fondos específicos como el de Infraestructura de Transporte, Sistema Vial Integrado, Compensador del Transporte, Desarrollo Eléctrico del Interior y Nacional de la Vivienda.

Con la eliminación de estos fondos, esos recursos quedaron concentrados en manos del Gobierno nacional, situación que el proyecto busca revertir.

La propuesta alternativa del oficialismo

El dictamen de minoría respaldado por La Libertad Avanza mantiene el 28,69% para la ANSES y propone distribuir el resto según la ley de coparticipación federal. Esta fórmula dejaría al Gobierno nacional con cerca del 30% de los recursos y el restante 41% se repartiría entre las provincias.

Estrategia opositora: los vetos al final

Los bloques opositores diseñaron una agenda estratégica que ubica el proyecto sobre combustibles como último tema de la sesión. Los primeros puntos serán los vetos presidenciales a la ley de discapacidad y al aumento del 7,2% para jubilados, en una clara intención de presionar al oficialismo con temas de alto impacto social.

Puntos clave:

  • La oposición tiene los votos para aprobar los proyectos sobre ATN y combustibles, pero no para blindarlos ante vetos
  • El frente de gobernadores se fracturó tras la propuesta alternativa del Gobierno nacional
  • Los ATN pasarían de ser discrecionales a distribuirse automáticamente por coparticipación
  • Las provincias recibirían el 52% del impuesto a los combustibles contra el actual 10,4%
  • La sesión incluye también el tratamiento de los vetos jubilatorios y de discapacidad

Coparticipación

El ajuste de Milei hundió las finanzas provinciales: déficit y gobernadores al límite

Las 23 provincias relevadas por el IARAF cerraron 2025 con un déficit primario de $380.000 millones, revirtiendo el superávit del año anterior. La caída de la coparticipación y el incremento del gasto en personal explican un desequilibrio que el gobierno nacional debió salir a contener con adelantos de emergencia.

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El costo oculto del ajuste de Milei: las provincias pagaron la factura con sus propias cajas.

Las 23 provincias relevadas por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) cerraron 2025 con un déficit primario de $380.000 millones, revirtiendo el superávit de $4,8 billones registrado el año anterior. La caída de la coparticipación federal y el incremento del gasto en personal explican un desequilibrio que el gobierno nacional debió salir a contener con adelantos de emergencia en marzo pasado.

Los números son contundentes y contradicen el relato oficial de una economía que se recupera. El conjunto de las administraciones provinciales pasó en un año de tener cuentas saneadas a acumular un rojo que, según el informe del IARAF elaborado sobre datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) y el INDEC, equivale al 2,1% de los ingresos totales provinciales y al 0,33% del Producto Bruto Interno (PBI).

El desequilibrio en números

El gasto primario de los estados subnacionales creció un 6,8% real interanual, mientras que los ingresos totales apenas avanzaron un 3,4% en términos reales. La brecha entre ambas variables explica con precisión aritmética el origen del desequilibrio: los gobiernos provinciales gastaron más de lo que ingresaron, y lo hicieron en un contexto donde los fondos que distribuye la Nación tampoco acompañaron.

El resultado fiscal final, es decir, tras contemplar el pago de deuda, cerró el año con un saldo negativo de $3,6 billones, frente a los $2 billones positivos del ciclo previo. Una reversión de casi seis billones de pesos en apenas doce meses, a valores de mayo de 2026.

Según el IARAF, las transferencias automáticas desde la Casa Rosada hacia las provincias, que incluyen la coparticipación y otros envíos compensatorios, cayeron un 6,4% en términos reales en el primer trimestre del año, profundizando una tendencia que ya venía erosionando las cajas provinciales durante 2025.

El gasto en personal, primer motor del desequilibrio

El estudio del IARAF identifica con claridad el principal factor del aumento del gasto: el rubro personal. El reporte señala que el gasto en personal realizó el principal aporte a la suba, representando el 43% del incremento del gasto primario consolidado. Detrás de ese número hay un contexto político innegable: durante 2025 se desarrolló el ciclo electoral de medio término, y varios gobiernos provinciales sostuvieron o mejoraron los sueldos de sus empleados estatales en el marco de una inflación que no cedía.

Otros rubros que también mostraron incrementos significativos fueron la inversión real directa, con un alza del 23,1% real, y las prestaciones de la seguridad social provincial, con una suba del 11% real. La foto completa revela que las provincias apostaron a sostener el gasto en un contexto donde los ingresos no respondieron al mismo ritmo.

Ingresos en baja: el efecto de la recesión sobre las arcas provinciales

Por el lado de los recursos, el crecimiento de los ingresos totales en apenas un 3,4% real estuvo impulsado casi exclusivamente por la recaudación tributaria propia de las provincias, que aumentó un 3,6%. El informe del IARAF destaca que esa suba fue producto del aporte de los impuestos locales, entre los que se destacaron el impuesto de Sellos, con un incremento del 28,7%, y el Automotor, con una suba del 21,8%.

La contracara de ese dato es la debilidad de los recursos coparticipables, directamente atados a la dinámica de la recaudación nacional. En un año marcado por la persistente debilidad del consumo y la actividad económica, impuestos como el IVA y Ganancias, que según el IARAF explican el 94% de la masa coparticipable, no generaron el flujo de fondos que las provincias necesitaban. El titular del instituto, Nadin Argañaraz, ya había advertido en meses previos que para que la recaudación de 2026 no pierda terreno respecto de 2025 en términos reales, el IVA debería crecer al menos un 3,4% y Ganancias un 1,1%; cumplir esas metas, señaló, es de cumplimiento improbable.

El salvataje de marzo: el Gobierno admitió la crisis con los adelantos de coparticipación

El deterioro de las cuentas provinciales no fue solo un dato estadístico: tuvo consecuencias políticas y financieras concretas. En marzo de 2026, el gobierno de Javier Milei debió habilitar un mecanismo de adelantos de fondos de coparticipación federal para asistir a las administraciones que no podían cerrar sus presupuestos. El Ministerio de Economía activó una línea de adelantos transitorios para una docena de distritos, a una tasa del 15% anual y con retenciones de coparticipación como garantía, por un monto total que alcanzó los $400.000 millones.

La medida, que el oficialismo intentó presentar como una herramienta de asistencia coordinada, fue leída en clave opositora como una admisión implícita del fracaso del modelo. Si el ajuste del Gobierno nacional había logrado el equilibrio fiscal en las cuentas centrales, lo había hecho en parte trasladando el costo a las provincias: menos transferencias discrecionales, menores envíos automáticos y una economía que no crecía lo suficiente para sostener la recaudación coparticipable.

El contexto no es ajeno a la dinámica política de los últimos meses: varios gobernadores, incluso algunos inicialmente alineados con la Casa Rosada, endurecieron sus posiciones frente al gobierno nacional. La tensión entre el ajuste fiscal nacional y las necesidades financieras de los estados subnacionales recorre transversalmente el mapa político argentino y promete profundizarse de cara al ciclo electoral de 2027.

Puntos clave

  • Las 23 provincias relevadas pasaron de un superávit primario de $4,8 billones en 2024 a un déficit de $380.000 millones en 2025, a valores de mayo de 2026.
  • El gasto primario provincial creció un 6,8% real, con el rubro personal como principal factor al explicar el 43% del incremento.
  • Los ingresos totales crecieron solo un 3,4% real, traccionados por impuestos propios como Sellos (+28,7%) y Automotor (+21,8%).
  • Las transferencias automáticas nacionales hacia las provincias cayeron un 6,4% real en el primer trimestre de 2025, según el IARAF.
  • El gobierno de Milei debió habilitar en marzo de 2026 adelantos de coparticipación por $400.000 millones para asistir a doce provincias en crisis fiscal.
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