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Entrevista

“La gestión comunicacional de cuarta generación resulta capital en la batalla política del siglo XXI”

Entrevista a Víctor Zalazar, docente universitario de amplia trayectoria y estudioso de los procesos comunicacionales emergentes a partir de las nuevas tecnologías. Desde hace años acompaña la gestión del intendente Mario Alberto Ishii, en José C. Paz.

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El-Argentino-El profesor Víctor Zalazar.

Por Antonio Secci

El profesor Víctor Zalazar, doctorado en Filosofía y Teología, y diplomado en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana en Ciencias Sociales (FLACSO), es un docente universitario de larga trayectoria y estudioso de los fenómenos comunicacionales emergentes a partir de las nuevas tecnologías, y sus consecuencias en el ámbito social y político.

Zalazar es un expositor recurrente en simposios y seminarios dentro y fuera del país y desde hace años viene acompañando la gestión de Mario Alberto Ishii al frente de José C. Paz, uno de los municipios históricamente más castigados por la marginalidad y la pobreza y que en los últimos 24 años ha resignificado su posición dentro del conurbano bonaerense, hasta convertirse en uno con los mayores indicadores de proyección social y desarrollo.

Cuando uno se fija en el mapa estadístico del conurbano y estudia cifras, índices y datos demográficos y las compara con José C. Paz, resalta un antecedente relevante: que en diciembre de 1999 era considerado un “distrito inviable” o un municipio fallido. Una zona casi de guerra en la que nadie quería incursionar. Hambre, desnutrición infantil, escasez o ausencia de infraestructuras básicas y un largo etcétera que problematizaba cualquier intención de gobernabilidad.

Sí, sin dudas. De tal manera era inviable José C. Paz que en 1999 se le pidió al intendente electo Mario Ishii que no asumiera y que el municipio fuese dividido, en parte para San Miguel y en parte para Malvinas Argentinas. Sin embargo, Mario Ishii, un descendiente de inmigrantes japoneses criado en esta misma ciudad, afrontó el desafío –que era complejo, multidimensional y sin apoyos financieros– y asumió el compromiso de sacar el distrito adelante. Además esa decisión fue tomada en el marco de la crisis social, política y económica del 2000. Hoy y tras 24 años de gobierno los resultados están a la vista y hasta resulta difícil sintetizarlo. Él hizo de un distrito inviable, un municipio pujante e innovador con proyección nacional e internacional.

El-Argentino-El profesor Víctor Zalazar.

Sin dudas en José C. Paz, hay esquemas que debemos incorporar, lecciones que aprender, aunque somos un municipio puntero en el uso y el estudio de la Inteligencia Artificial y nuevas tecnologías.

En sus charlas o ponencias usted muchas veces hace referencia a una tercera fundación de José C. Paz…

En lo personal considero que hubo una tercera fundación de la ciudad a partir del 10 de diciembre de 1999, precisamente cuando Ishii asume la intendencia por primera vez en medio de un desastre sin precedentes en la Argentina desde el crack bursátil de 1929, conocida en Argentina como la Crisis del ‘30. La irrupción de Ishii al frente de un municipio relegado socialmente, con niveles que se podían comparar con el África profunda en algunos índices, significó el comienzo de un largo y lento, pero constante camino de ampliación de derechos y nivel de vida de los vecinos. Un trayecto ascendente que no ha concluido y que supuso la inclusión de miles de familias a la educación integral –incluida la universitaria–, al asfalto, a una salud de cobertura amplia, eficiente y gratuita, junto a la modernización de vastas áreas urbanas sometidas a décadas de abandono y postergación. En este sentido, la aparición política de Mario Ishii y su filosofía de una política diseñada desde lo popular e inclusiva, fue determinante hasta hoy.

Para algunos, Ishii es simplemente uno más de los llamados “barones del conurbano” que gana elecciones gracias a un eficiente aparato político. Pero por otra parte, los índices de su gestión, los “datos duros” dejan fuera de juego muchas de las críticas que la oposición viene ensayando desde hace tiempo.

Es interesante que mencione usted este punto, porque precisamente si existe un “aparato” que busca influir en el electorado, no viene del lado político sino, sobre todo, del comunicacional, desde los sectores más conservadores. El apoyo irrestricto del electorado paceño que vota a Ishii elección tras elección, debido a sus políticas sociales y modelo de movilidad social ascendente, no ha podido ser derribado por ninguna operación mediática, ninguna denuncia espuria ni campañas de difamación plagadas de fake news dirigidas com mucha inquina. Y eso es un gran triunfo para cualquier político: el acompañamiento de la gente que ha visto su vida mejorada por políticas redistributivas.

Parece que Ishii tiene algo especial, como un noviazgo con su electorado. En este punto se parece a otros intendentes históricos como Descalzo en Ituzaingó o Ferraresi en Avellaneda. ¿Cuán sería esa sintonía entre el electorado paceño y su político más votado?

Creo que Mario Ishii es, ante todo, un Estadista. Un hombre que halló su sino, su senda verdadera y existencial en la arena política y la transitó sin tibiezas.

El-Argentino-El intendente Mario Alberto Ishii.

Mario Alberto Ishii, uno de los intendentes de Conurbano bonaerense que ha batido records históricos en la transformación de su municipio, dotándolo de infraestructuras básicas e innovaciones complejas para la inserción social. La educación, la salud y el acceso a la vivienda han sido claves en su gestión que lleva más de dos décadas.

Estadista es un concepto complejo, políticamente de mucha envergadura… ¿Cómo entiende usted esa palabra? Digo… No cualquiera puede ser un verdadero estadista. Se puede ser un gran gestor, pero Estadista supone aspectos muy profundos.

Coincido plenamente con usted, pero fíjese que para mí un Estadista es aquel que tiene visión y decisión, y además sabe observar las variables –siempre complejas– de la realidad, para llevarlas a una praxis, a una concreción. Creo que en José C. Paz eso se viene demostrando desde hace décadas en sus más de cuatrocientas obras que hoy son una realidad y que cambió la vida de la gente. Ishii es un gran intuitivo, un verdadero zoon politikón como dijera Aristóteles hace 2.500 años. Ishii es un gran animal político que sabe cómo generar recursos para el bienestar de la ciudadanía. Le diría que además es una analista de la realidad social que sabe reconocer las herramientas que cada coyuntura brinda para solucionar problemas. Sabe delegar y sabe exigir. Algo que lo que hace también un Estadista es una virtud ineludible: ampliar la mirada al futuro sin desenfocarse en el presente.

Veo que tiene puesta “la camiseta” del intendente Ishii.

Tengo puesta la camiseta de José C. Paz, porque nací aquí y vi su metamorfosis. Aún así me resulta muy difícil poder sintetizar estos años, ya que además de acceder seis veces a la intendencia por el voto popular con abrumadora mayoría, pude ver, mucho antes de mi ingreso en la gestión, cómo las cosas fueron progresando y cambiando dramáticamente y para bien. Antes, el vecino de José C. Paz debía ir a curarse a hospitales de Moreno u otras localidades. Hoy esa situación se revirtió y José C. Paz recibe miles de enfermos que requieren tratamientos complejos (oncológicos, dentales, quirúrgicos y de diagnóstico por imágenes) y lo hacen en nuestros hospitales y centros. Lo que antes era tierra yerma donde campeaba el desamparo y la precariedad, hoy es un campo fértil en términos de justicia social y ampliación de derechos esenciales, como la salud.

Creo haber leído por ahí que el intendente Ishii fue nombrado Secretario Ejecutivo para las Ciudades del Aprendizaje UNESCO de la República Argentina, designado así en la ciudad de Querétaro, México.

Así es… A lo largo de su vida política, Mario Ishii recibió innumerables reconocimientos y distinciones nacionales e internacionales que exceden las posibilidades de esta entrevista. La lista sería muy larga.

Sin embargo, en las últimas elecciones PASO el intendente Ishii perdió una leve porción del apoyo histórico de su electorado frente a un fenómeno emergente, inesperado y de difícil catalogación, como fue Javier Milei… ¿Qué pasó ahí? ¿Hubo sorpresa en la gestión municipal o estaba dentro de los cálculos?

Creo que Milei dejó expuesta una cuestión fundamental y es que la gestión comunicacional de cuarta generación resulta capital en la batalla política del siglo XXI. Algo que muchos intendentes en toda la provincia de Buenos Aires descuidaron o subestimaron: el poder de las redes, la nueva comunicación digital, celular, que lo impregna todo y que opera en los sectores nuevos que se incorporan al voto.

¿Habla de los jóvenes, del sector sub-20 del electorado?

En efecto. Ese sector, que en el caso de José C. Paz nunca conoció el deterioro y la pobreza extrema que aquí campaba antes del ascenso de Ishii, fue permeado e inducido a un voto superficial y lleno de premisas falsas en el discurso de Milei. Por eso desviaron su voto al candidato más atractivo mediáticamente, no al más eficiente, ni al más comprometido en términos de justicia social. Sin dudas en José C. Paz, hay esquemas que debemos incorporar, lecciones que aprender, aunque somos un municipio puntero en el uso y el estudio de la Inteligencia Artificial y nuevas tecnologías, falta aún una adecuada usina de contenidos para hacer frente a estos fenómenos que usted describe. Milei es una criatura mediática y eso no puede ni debe suplantar a la política real, la de la gente y para la gente. Por supuesto Ishii y cientos de otros intendentes de diverso signo político tomaron debida nota de este fenómeno que irrumpió y que derribó a decenas de gobiernos municipales. Algo que por fortuna no pudo suceder en José C. Paz. Si hubiese triunfado MIlei podría haber comprometido el decurso de una planificación a largo plazo llena de logros. Si aquí hubiese ganado Libertad Avanza de Javier Milei, el hospital oftalmológico, odontológico, de zoonosis y el Centro Municipal de Estudios con capacidad para 50.000 estudiantes y donde se enseñan nueve idiomas, estarían en la mira del furor privatizador de Milei y sus doctrinas económicas basadas en la Escuela de Chicago. Una réplica de lo que hizo ya Martínez de Hoz durante la dictadura de Videla, o Pablo Baraona en Chile con Pinochet. ¡Un desastre! Un retroceso de todo lo hecho para los vecinos de José C. Paz. Por fortuna, Mario Ishii demostró tener una base sólida de afecto popular, de reconocimiento público de las bases más castigadas por este sistema injusto y fue reelegido por sexta vez. Gracias a esta continuidad puede ahora cumplir su promesa de campaña e iniciar la construcción a nuevo de las tres Escuelas Especiales que se encontraban en un estado ruinoso. Para eso conformó la Constructora Municipal y firmó hermanamiento con la Ciudad de Oñate, en el País Vasco, en España.

El-Argentino-El profesor Víctor Zalazar.

Si aquí hubiese ganado Libertad Avanza de Javier Milei, el hospital oftalmológico, odontológico, de zoonosis y el Centro Municipal de Estudios con capacidad para 50.000 estudiantes y donde se enseñan nueve idiomas, estarían en la mira del furor privatizador de Milei y sus doctrinas económicas basadas en la Escuela de Chicago”.

Escuchándolo a usted uno se pregunta… ¿Cuál es eventualmente la proyección de este intendente del conurbano profundo? Viéndolo de esta manera, me imagino que hasta podría ser un presidenciable en el futuro.

La proyección del intendente es –según yo lo veo– sin techo. Desde su primer gobierno al inicio del siglo, una de sus preocupaciones fue brindar un plus educativo a la población con cursos cortos, modulares y de rápida salida laboral con una sólida formación profesional. Corría el año 2000. La Provincia de Buenos Aires no le daba la importancia actual a la formación laboral y ese proyecto se expandió por municipios vecinos y aún fuera de las fronteras. José C. Paz fue el primer distrito en contar con una Dirección de Cultos, un Defensor del Discapacitado, un Juez de Defensa del Consumidor. Algo significativo fue traer una máquina especial desde China para el moderno hospital oncológico Victoria Ishii, que cuenta con tecnología HAIFU única en Latinoamérica. También nuestra ciudad fue declarada Ciudad del Aprendizaje por la UNESCO en 2021, como ya mencionó usted. ¿Me pegunta si Mario Ishii podría aspirar a la carrera presidencial? Solo voy a decirle esto: La debacle que dejará tras de sí Javier Milei, el tsunami de pobreza, sumisión jurídica y exclusión social, solo podrá ser revertido por doctrinas como el peronismo más comprometido y por personas con una mentalidad proactiva y progresista como Ishii. No sé si en su cabeza existe ese pensamiento, la idea de convertirse en presidenciable, pero le aseguro que sería una gran noticia para los argentinos si así fuera.

Entrevista

“Rezamos cada mañana para no dormir en la calle”: huyó de la violencia machista en Argentina y denuncia abandono en España

Valeria De Bernardinis habló con El Argentino sobre la violencia que la obligó a huir del país junto a sus hijos. Hace siete años viven en España entre la precariedad, las secuelas psicológicas y el temor de quedar en la calle, mientras reclaman ayuda urgente del consulado argentino y que la Justicia los reconozca como víctimas para acceder a derechos básicos.

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Vivimos el día a día, prácticamente no tenemos para comer. Rezamos cada mañana para no dormir en la calle esa misma noche”. La frase sale de la boca de Valeria De Bernardinis, pero atraviesa a toda la familia. «Hace 7 años y 145 días» vive en España junto a sus dos hijos menores -hoy 16 y 19 años-, uno de ellos con autismo severo y el otro diagnosticado con trastorno por estrés postraumático. Escaparon de Argentina después de años de violencia extrema, amenazas y denuncias que -asegura- nunca lograron protegerlos del todo.

Hoy, lejos de encontrar tranquilidad, dice sentirse nuevamente abandonada. “El consulado argentino nos ha abandonado literalmente”, denuncia, al tiempo que reclama una vivienda urgente, la restitución de la pensión por discapacidad de uno de sus hijos -suspendida desde febrero- y que la Justicia española finalmente los reconozca a los tres como víctimas de violencia machista, condición que les permitiría acceder a asistencia económica, programas habitacionales y derechos básicos. 

Un botón antipánico y 148 denuncias

La historia que hoy la tiene al borde de quedar en la calle comenzó mucho antes de España. Valeria ya era madre de un hijo de 11 años de un matrimonio anterior cuando conoció a Dionisio Ruiz Díaz a comienzos de los 2000. “Él lo quería más que a sus propios hijos”, recuerda con angustia.

Al principio, la violencia fue silenciosa: “Me fue apartando de mis amistades, de todo mi entorno. Me hacía creer que sin él yo no era nadie”. Después llegaron los golpes: “Perdí cinco embarazos por las palizas”. Durante años ocultó la violencia incluso frente a médicos y conocidos. “Decía que me había caído o golpeado con una puerta”, y confiesa que sentía «vergüenza«. 

Valeria asegura que convivió durante años con miedo constante. En octubre de 2016 consiguió una perimetral y fue una de las primeras mujeres de Almirante Brown en recibir un botón antipánico. “A mí ese botón me salvó la vida”, asegura.

Pero ni las denuncias ni las restricciones alcanzaron para frenar a su agresor. Según relata, violentaba las órdenes de alejamiento y vigilaba la vivienda permanentemente. Valeria llegó a realizar “59 denuncias en lo civil y 89 en lo penal”. El episodio que terminó de quebrarlo todo ocurrió una semana antes de viajar a España. Según cuenta, su expareja intentó incendiar la casa familiar de Claypole mientras ella y los chicos estaban adentro: “Escondí a mis hijos debajo de la cama y pensé: ‘Que sea lo que Dios quiera’”. 

Asimismo, cuenta que la policía llegó después de la activación del botón antipánico y que el hombre «fue detenido con un bidón de combustible en la mano». Sin embargo, horas después recuperó la libertad: “Me dijeron que cuando llegara a mi casa avisara para poder soltarlo”.

Dormían todos juntos en el comedor mientras patrulleros vigilaban la casa durante la noche. Para llevar a su hijo a las terapias necesitaba custodia policial. “A cada hora me llamaban para ver si seguía viva”.

Cabe señalar que la historia de Valeria refleja una problemática estructural que se repite en muchos casos de violencia de género: mujeres que denuncian durante años y aun así continúan expuestas a situaciones extremas. Según el Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano”, de La Casa del Encuentro, durante 2025 hubo 262 víctimas fatales de violencia de género en Argentina: un femicidio cada 33 horas. 

Si vivís una situación de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda llamá gratis al 144, mandá un mensaje al 11 5050 0147 o por WhatsApp al +54 911 2771 6463. También podés descargar acá una app para recibir ayuda de profesionales.

En esta misma línea, la Asociación Civil “Ahora que sí nos ven” registra que entre el 1 de enero y el 30 de abril de 2026 hubo 80 víctimas fatales de violencia de género: un femicidio cada 36 horas. Casi el 20% de esas mujeres había denunciado previamente y en el 70% de los casos los agresores eran parejas o exparejas.

“Hasta que no subí al avión no sabía si iba a seguir con vida”

Después de aquél episodio, escapar fue la única alternativa posible. Valeria consiguió la autorización del padre para sacar legalmente a los chicos del país, vendió su casa y armó las valijas de madrugada. “Hasta que no subí al avión no sabía si iba a seguir con vida”, confiesa.

El refugio apareció a través de Facebook. Una familia española le ofreció alojamiento después de conocer su historia. Pero cuando llegó, asegura, todo fue distinto: “Me usaron”.

Según relata, le quitaron dinero, contactos y documentación y, cuando “se acabó el dinero”, los echaron de la casa en plena pandemia. “Dormíamos en el piso y nos tapábamos con nuestra propia ropa”.

Durante estos años distintas asociaciones y personas particulares les brindaron ayuda. Pero con el tiempo -dice- muchos terminaron alejándose por el desgaste emocional y económico que implicaba sostener una situación tan prolongada. La sensación de haber cometido un error la acompañó desde el comienzo: “Sentí que había cometido el peor error de mi vida”.

El miedo siguió en España

Los hijos de Valeria llegaron a España siendo apenas chicos. Tenían 9 y 11 años. Atrás habían quedado las denuncias, los patrulleros y la violencia cotidiana. Pero el miedo -asegura- nunca desapareció del todo.

El menor fue diagnosticado con un grave trastorno por estrés postraumático. “El desarraigo es enorme. Mi hijo extraña a su hermano mayor, que se quedó en Argentina, y no puede con todo lo que vivimos”, cuenta.

Según relata, las secuelas psicológicas se profundizaron con los años. El menor atravesó situaciones de bullying y discriminación escolar que terminaron afectando seriamente su salud emocional.

Pero lo peor volvió a ocurrir hace tres años. Valeria asegura que su expareja logró encontrarlos en España y secuestró durante varias horas a uno de sus hijos. “Creo que me desmayé cien veces en ese lapso”.

Todavía hoy recuerda esas horas como uno de los momentos más desesperantes de su vida. Para ella, hubo fallas graves que permitieron el ingreso de su agresor al país. “No falló el juez. Falló la policía”.

“No quiero dormir en la calle con mis hijos”

Siete años después de haber escapado de Argentina, Valeria asegura que volvió a sentir el mismo miedo: quedarse sola, sin protección y sin un lugar donde vivir. “La situación es cada vez peor. Vivimos el día a día. Prácticamente no tenemos para comer”, relata.

Hoy reclama que la Justicia española finalmente cierre el expediente y los reconozca formalmente como víctimas de violencia machista, algo que -según denuncia- permanece paralizado desde hace más de siete años en el Juzgado Nº3 de Sant Feliu de Guíxols.

En España, ese reconocimiento puede habilitar el acceso a asistencia económica, programas de vivienda, apoyo psicológico y otras ayudas sociales específicas. “Hasta que no nos reconozcan como víctimas, no podemos acceder a derechos básicos”, explica.

A eso se suma otra urgencia: desde febrero dejó de cobrar la pensión por discapacidad de uno de sus hijos. “Era lo único que me llegaba. Y hasta eso me sacaron”. Valeria asegura haber presentado toda la documentación requerida, incluida la fe de vida ante el consulado argentino en Barcelona, pero afirma que todavía no obtuvo respuestas.

La situación no es aislada. En distintos puntos de Argentina, familias vienen denunciando suspensiones de pensiones por discapacidad, demoras administrativas y falta de respuestas oficiales, en un contexto atravesado por auditorías impulsadas por el Gobierno nacional que alcanzaron a más de 110.000 beneficios durante el último año.

Pero detrás de los expedientes, las auditorías y las demoras administrativas, la urgencia de Valeria y sus hijos es mucho más simple y brutal: sobrevivir. Sin ingresos estables y con miedo constante a quedarse en la calle, intenta sostener a sus hijos como puede. “No quiero dormir en la calle con mis hijos”, repite.

Y aunque el miedo y el agotamiento parecen haber atravesado cada etapa de su vida, hay una ausencia que todavía le duele más que cualquier otra: la de su hijo mayor, que permanece en Argentina y al que no ve desde hace más de siete años. “¿Sabés lo que daría por un abrazo?”, dice con la voz quebrada.

Si queres colaborar con Valeria:

Banco BBVA a nombre de
María Valeria De Bernardinis

“Hoy no sé quién soy”

La historia de Valeria también atraviesa otra búsqueda: la de su identidad. En Argentina, Abuelas de Plaza de Mayo estima que todavía quedan alrededor de 300 hombres y mujeres que podrían haber sido apropiados durante la última dictadura militar y aún desconocen su verdadera identidad. “Yo siempre supe que era adoptada”, cuenta.

Según relata, fue criada por un matrimonio italiano y sufrió violencia durante toda su infancia. “Yo siento que me criaron mis secuestradores”.

Años después, mientras revisaba viejas valijas familiares, encontró partidas de nacimiento y comenzó a investigar sus orígenes. Así fue como Valeria logró descubrir quién era su madre biológica. Se llamaba Teresa Sandoval y trabajaba en una casa de Capital Federal.

Hay toda una historia oscura detrás”, que incluso la llevó a sospechar que pudo haber sido víctima de apropiación ilegal durante la última dictadura militar. “Cuando mi mamá dio a luz, el hijo de esa familia se fue a Israel y la abuela se suicidó. Hay muchas cosas que nunca pude entender”. Hoy, sigue buscando respuestas: “No sé quién soy”.

Línea 102
Si necesitas ayuda o conoces a alguien que esté expuesto a violencia, llamá al 102. Es un servicio gratuito y confidencial, de atención especializada sobre los derechos de niñas, niños y adolescentes. Podés llamar ante una situación de vulneración de derechos. Si vivís una emergencia llama al 911.

 

 

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