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Milei atacó en redes a Paolo Rocca y lo apodó “Don Chatarrín”

El jefe de Estado arremetió contra el CEO de Techint tras la derrota del grupo en la licitación de tubos para Vaca Muerta. En mensajes en X, acusó a periodistas y economistas de recibir “sobres” del empresario y descalificó a quienes cuestionan la apertura importadora.

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— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.

★ Javier Milei escaló la disputa por la licitación de tubos para el gasoducto de Vaca Muerta y atacó directamente a Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, con insultos y acusaciones de corrupción mediática. En una serie de mensajes publicados en su cuenta de X, el mandatario bautizó al empresario como «Don Chatarrín» y lo responsabilizó de manipular a periodistas y economistas para defender sus intereses comerciales.

«La nueva Argentina. Si ves ‘periodistas’, ‘economistas’ y políticos hablándote de la industria del acero y los prejuicios que causa la apertura, ya sabés quién les llena el sobre», escribió Milei en la red social, sugiriendo sin pruebas que Rocca financia a comunicadores y analistas para cuestionar su política económica.

Luego, el presidente volvió a escribir directamente contra el empresario: «Desenmascarando operadores. Aquí tenemos a carboncito que sale en defensa de Don Chatarrín de los tubitos caros…». El mensaje iba dirigido contra algún comentarista o periodista que habría defendido la posición de Techint, aunque Milei no especificó de quién se trataba.

El contexto: cuando el socio se vuelve enemigo

El ataque presidencial se produce días después de que Techint perdiera la licitación para proveer tubos al proyecto de exportación de gas natural licuado que impulsa Southern Energy (SESA). La empresa india Welspun ganó el contrato con una oferta de US$203 millones, mientras que Tenaris, la compañía del grupo de Rocca, presentó propuestas que oscilaron entre US$296 millones y US$250 millones, todas significativamente superiores.

El Grupo Techint evalúa ahora presentar una denuncia por dumping contra Welspun, argumentando que la competencia asiática perjudica la producción local y el empleo industrial. La paradoja es notable: durante décadas, Rocca y su conglomerado fustigaron sistemáticamente las políticas de protección industrial implementadas por gobiernos peronistas, criticando retenciones, controles de importación y cualquier forma de intervención estatal en la economía.

Ahora, enfrentado a las consecuencias del libre mercado irrestricto que tanto defendió, el empresario reclama exactamente lo que combatió: que el Estado intervenga para protegerlo de la competencia internacional. Y el gobierno libertario que Rocca respaldó desde el llano le responde con burlas e insultos.

El respaldo oficial a la competencia india

Antes del ataque de Milei, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, ya había defendido públicamente la decisión de SESA de comprar tubos indios en desmedro de Techint. El mensaje de Sturzenegger fue compartido por el propio presidente en redes sociales, cerrando filas en torno a la decisión comercial que dejó afuera al principal grupo industrial argentino.

Desde Techint protestaron que «con ingresos fiscales que cede el Estado nacional (y todos los argentinos), se financia el trabajo en la India y China», en referencia a los beneficios impositivos del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) que amparan el proyecto de SESA. Sin embargo, el mismo RIGI benefició a Tenaris en noviembre de 2024, cuando ganó la licitación para proveer tubos al oleoducto VMOS por US$180 millones.

El estilo presidencial: del halago al insulto

El episodio expone un patrón recurrente en la gestión de Milei: la descalificación personal de quienes cuestionan sus políticas, incluso cuando se trata de empresarios que lo respaldaron. Paolo Rocca no es un dirigente sindical, ni un economista heterodoxo, ni un político de la oposición. Es el CEO del principal grupo industrial argentino, con inversiones multimillonarias en el país y vínculos históricos con gobiernos de distinto signo.

Sin embargo, bastó que Techint reclamara protección ante la competencia asiática, aun cuando ese reclamo resulte contradictorio con su historia, para que el presidente lo insulte públicamente y lo acuse de corromper periodistas sin aportar prueba alguna.

La acusación de que Rocca «llena sobres» a comunicadores y economistas es grave y carece de sustento. Milei no presentó evidencia de pagos irregulares, ni identificó a los supuestos beneficiarios de esos sobres. Se trata de una difamación en línea con el estilo confrontativo que el mandatario despliega sistemáticamente en redes sociales contra cualquiera que cuestione su gestión.

Las contradicciones cruzadas

La disputa entre Milei y Rocca expone contradicciones en ambos bandos. Por un lado, Techint descubre tardíamente los beneficios de la protección estatal que siempre combatió. Por otro, el gobierno libertario que predica la no intervención en la economía celebra públicamente una licitación que beneficia a capitales extranjeros sobre producción local, mientras insulta al empresario que reclama lo contrario.

Desde Techint argumentan que «el debate de fondo es qué país queremos ser» y cuestionan si Vaca Muerta contribuirá «con el desarrollo de valor agregado nacional» o si se seguirá «el camino de la primarización de la economía». Son los mismos argumentos que los gobiernos kirchneristas esgrimieron durante años para justificar políticas industriales que el grupo de Rocca combatió con lobby, comunicados y presión mediática.

Ahora que le toca perder en el mercado abierto que tanto pregonó, Techint invoca la defensa del empleo industrial y el valor agregado. Y el gobierno que dice defender el libre mercado responde con agravios personales en lugar de argumentos económicos.

Puntos clave

• Milei atacó públicamente a Paolo Rocca, apodándolo «Don Chatarrín», tras la derrota de Techint en la licitación de tubos para Vaca Muerta
• El presidente acusó sin pruebas al empresario de financiar a periodistas y economistas para cuestionar la apertura importadora
• Sturzenegger y Milei respaldaron la compra de tubos indios por sobre la oferta de Tenaris, que fue entre 25% y 45% más cara
• Techint evalúa denunciar por dumping, reclamando la protección estatal que durante décadas combatió bajo gobiernos peronistas
• El episodio expone contradicciones cruzadas: el empresario que fustigó políticas industriales ahora las reclama, y el gobierno liberal que insulta en lugar de argumentar

Presidencia

Obra pública: 180 trabajadores quedaron suspendidos por falta de fondos nacionales

Unos 180 trabajadores de la construcción fueron suspendidos en la obra de la autopista El Cuarteadero–San Pedro, en Jujuy. La Uocra denunció una deuda de $19.000 millones por certificados impagos y advirtió que la paralización podría transformarse en definitiva.

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El Argentino Diario-Karina Milei y Javier Milei.

Unos 180 obreros de la construcción fueron suspendidos en la obra de la autopista sobre la Ruta Nacional 34, en el tramo que une El Cuarteadero con San Pedro, en la provincia de Jujuy.

La medida comenzó el jueves 23 de julio y tendrá una duración inicial de 20 días. Desde la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) advirtieron que, si durante ese período no se regularizan los pagos pendientes, el proyecto podría quedar paralizado de manera total e indefinida.

La Uocra denunció una deuda de $19.000 millones

Según Infogremiales, el conflicto se originó por la falta de fondos para continuar con los trabajos de la empresa Chediack, encargada de ejecutar la obra vial.

Según informó la Uocra de Jujuy, la compañía enfrenta una deuda acumulada del Gobierno nacional que alcanzaría los $19.000 millones por certificados de obra pendientes.

El secretario general de la delegación jujeña del gremio, Ramón Neyra, señaló que existía un compromiso de pago por $6.500 millones correspondiente a certificados de enero y febrero, pero afirmó que esos fondos no fueron acreditados.

“Son 180 familias que quedan literalmente en la calle”

Ramón Neyra destacó el impacto social de la suspensión y puso el foco en la situación de los trabajadores afectados.

“No estamos hablando solo de números o de metros de asfalto, estamos haciendo referencia a 180 familias que quedan literalmente en la calle y sin la certeza de llevar el pan a sus casas”, expresó el dirigente gremial.

La situación generó una asamblea con participación de la comisión directiva de la Uocra, delegados zonales y los trabajadores involucrados, quienes manifestaron preocupación por el futuro laboral.

La empresa Chediack no pudo sostener la continuidad de la obra

Desde el gremio explicaron que la empresa constructora no logró mantener el ritmo de trabajo ante la falta de transferencia de fondos necesarios para sostener la actividad.

La obra de la Ruta Nacional 34 es considerada estratégica para la conectividad del norte argentino y su paralización también afecta a proveedores, comercios y otros sectores vinculados a la actividad de la construcción.

Hasta el momento, la empresa Chediack no emitió un comunicado oficial, aunque desde la Uocra indicaron que existe voluntad de continuar con los trabajos si se regularizan los pagos.

La construcción espera una respuesta para evitar el freno definitivo

Los trabajadores aguardan una respuesta de las autoridades nacionales durante los próximos días.

Desde la Uocra señalaron que, si no existe una solución económica para la continuidad del proyecto, la suspensión temporal podría convertirse en una paralización indefinida de una obra considerada clave para la infraestructura vial de Jujuy.

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