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Figuras de la cultura instan a votar en contra de Milei

Los firmantes advierten como pronunciamientos «graves» por parte del candidato libertario «la reivindicación de la dictadura militar y la propuesta de borrar los principios de verdad y justicia que guiaron de manera ejemplar el juicio de nuestra sociedad ante la violencia de Estado». En ese sentido, alertan: «Los fundamentos de la democracia se encuentran ante un abismo de violencia del que será difícil regresar si esta derecha que socava los principios de nuestra sociedad llega al gobierno».

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Dos nuevos pronunciamientos por parte de referentes de la cultura argentina se suman a la solicitada difundida por estos días en las que se convocaba a votar en contra del partido político La Libertad Avanza (LLA), liderado por Javier Milei, en las próximas elecciones presidenciales el 22 de octubre, alertando de manera coincidente sobre la «amenaza» que supondría el triunfo de esta fuerza política y de su líder para la cultura, los derechos humanos y la democracia.

Titulado «Compromiso electoral: ante las amenazas a la democracia», el primer documento difundido esta semana surgió como iniciativa del profesor e investigador Hugo Vezzetti y fue firmado por Beatriz Sarlo, José Emilio Burucúa, Oscar Cetrángolo, Rubén Chababo, Graciela Fernández Meijide, Roberto Gargarella, Adrián Gorelik, Claudia Hilb, Roy Hora, Alejandro Katz, Federico Lorenz, Mariano Llinás, Camila Perochena, Hilda Sábato y Maristella Svampa, entre otros.

En la carta, habían advertido que es «la primera vez en 40 años de democracia que candidatos con discursos que promueven la violencia social y política, el desconocimiento de toda idea de equidad y, muy especialmente, la reivindicación de la dictadura militar, llegan con grandes posibilidades de triunfo a una elección presidencial». Por eso, reclamaban «un compromiso explícito» de Unión por la Patria, Juntos por el Cambio, el Frente de Izquierda y Hacemos por Nuestro País para que convoquen a sus votantes a apoyar a la fuerza política que se enfrente al candidato libertario en la segunda vuelta.

«Tenemos serias dudas de que los dos bloques corresponsables de haber producido esta crisis tengan la capacidad de sacarnos de ella – al punto de que algunos de nosotros, si la opción electoral se redujera a esas alternativas, votaríamos en blanco. Pero al mismo tiempo sabemos que los dos tienen en su interior sectores democráticos, recursos sociales y memoria de los derechos que les impedirían – sea cual fuere la política que llevasen adelante – caer en la barbarie con la que nos amenaza la fuerza que ha surgido», plantearon.

A esta iniciativa se suma un comunicado firmado por las escritoras Claudia Piñeiro, Dolores Reyes, María Teresa Andruetto y Esther Cross; el director cinematográfico Mariano Galperín y Luis Zanetti, director de Radio Nacional de Córdoba (entre otros). «El crecimiento de la derecha alternativa representada por Javier Milei en las PASO potenció los discursos del odio que desestabilizan el proyecto democrático que la sociedad argentina restableció hace cuarenta años. La promoción de la violencia social y política, la estigmatización de los proyectos sociales, el fomento del individualismo como solución a los profundos problemas que afectan a nuestra sociedad, implican un cambio cultural radical», señalan en el escrito.

Los firmantes advierten como pronunciamientos «graves» por parte del candidato libertario «la reivindicación de la dictadura militar y la propuesta de borrar los principios de verdad y justicia que guiaron de manera ejemplar el juicio de nuestra sociedad ante la violencia de Estado». En ese sentido, alertan: «Los fundamentos de la democracia se encuentran ante un abismo de violencia del que será difícil regresar si esta derecha que socava los principios de nuestra sociedad llega al gobierno».

«Como ciudadanos y ciudadanas del arte, la literatura, la ciencia, el cine, la música, el teatro, la curaduría y de todas las expresiones de la cultura, expresamos nuestra preocupación por el cambio cultural que involucra el negacionismo y la instalación de una cultura de la violencia. La privatización de la educación, la salud, la investigación, la amenaza que pende sobre el sistema jubilatorio, sobre la seguridad laboral, sobre las políticas de género, sobre los feminismos y las diversas identidades sexuales, representan propuestas antagónicas a las que sostenemos como valores desde la cultura y el arte», especifica el comunicado firmado también por la directora del Palais de Glas, Feda Baeza, el escritor Enzo Maqueira y la actriz Érica Rivas.

Frente a estos discursos, los participantes justifican su preocupación: «Nos alarma en extremo que la experiencia de los gobiernos de Donald Trump y Jair Bolsonaro se repita en nuestro país, instalando un gobierno irracional y autoritario, que enarbole el valor de la violencia y de las armas como forma de regular las relaciones sociales. Fueron gobiernos que implicaron una fractura social y un quiebre cultural del que dificultosamente la ciudadanía de los países que presidieron se está recuperando».

«Sentimos que nos encontramos al borde de un precipicio del que será difícil y doloroso regresar. En tal sentido, llamamos a no votar a Javier Milei en las elecciones de octubre e invitamos al mundo de la cultura a firmar este llamamiento a la ciudadanía en defensa de los valores democráticos que sostuvimos estos cuarenta años», concluyen en el documento.

Otro comunicado que circula ahora proviene también de reconocidas figuras de la cultura como investigadores, escritores y artistas como Cecilia Roth, Pacho O’Donnell, Felipe Pigna y Lola Berthet, que lanzaron una convocatoria para reunirse el domingo 24 de septiembre a las 15 en las intersección porteña de Avenida Corrientes y Montevideo bajo la consigna de «Más cultura siempre» con el fin de «construir un país más democrático y solidario» frente al avance de la derecha.

«Compañeras y compañeros. Estamos viviendo en el país un momento muy difícil. Hay que comprometerse con la democracia que tanto nos costó», comienza el llamado de Juan Pablo Villafañe, director artístico del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (CCC).

Bajo la consigna «Más cultura siempre», convocan a juntarse desde las 15 en Corrientes y Montevideo (Capital Federal) para pedir por «más teatro, más cine, más libros, más música, más danza, más arte, más circo, más videojuegos, más artesanía».

«Más cultura es más patria. Tenemos el gran desafío de unirnos para construir un país más democrático y solidario», se lee en el comunicado. Además, se invita a las personas a sumarse con su firma en un documento de Google. Quienes ya han dejado su nombre son Alejandro Dolina, Cecilia Roth, Cristina Banegas, Pacho O’Donnell, Nora Lafón, Luisa Kuliof y Juan Carlos Junio.

También firmaron el documento el Premio Nobel de la Paz en 1980, Adolfo Pérez Esquivel, Esther Goris, Lola Berthet, Carlos Barragán y Charo Bogarín. Los músicos también forman parte de la convocatoria como Víctor Heredia, la banda musical La Mancha de Rolando y Débora Infante. Entre los más de 80 participantes, además dejaron su firma Teresa Andruetto, Daniel Santoro, Pedro Saborido, el historietista Miguel Rep y Luisa Valenzuela.

Elecciones

Brasil va a segunda vuelta: el bolsonarismo sorprende y Lula deberá pelear el 25

Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta del 4 de octubre con el 47% contra el 45% de Lula, revirtiendo lo que marcaban las encuestas. El hijo del expresidente preso hereda la maquinaria del movimiento que intentó un golpe de Estado en 2022 y obliga al Partido de los Trabajadores a una segunda vuelta que promete ser la más disputada de la historia reciente de Brasil.

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Con el 47% de los votos contra el 45% de Luiz Inácio Lula da Silva, Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil del domingo 4 de octubre y obligó a una segunda vuelta que se disputará el 25 de octubre de 2026.

El resultado sorprendió a las consultoras, que en los días previos daban a Lula levemente por encima del senador. Ninguno de los dos alcanzó el 50% más uno de los votos válidos requerido para ganar en primera vuelta, y Brasil deberá decidir en un balotaje su próximo presidente.

El senador Flávio Bolsonaro, de 45 años, compite bajo las siglas del Partido Liberal (PL) con el respaldo explícito de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su responsabilidad en el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2022.

Lula, en tanto, busca su cuarto mandato no consecutivo: gobernó Brasil entre 2003 y 2010, fue perseguido judicialmente en causas que el Tribunal Supremo revisó y terminó anulando, y regresó al poder en 2023.

Lo que las encuestas no vieron venir

Durante toda la campaña, la ventaja de Lula en la primera vuelta parecía consolidada. La encuesta Datafolha del 24 de septiembre, registrada ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) bajo el número BR-00304/2026, ubicaba a Lula con el 40% y a Flávio Bolsonaro con el 36% en la primera vuelta estimulada. La consultora Nexus/BTG Pactual, en su última medición de agosto, atribuía al presidente el 39% frente al 33% del senador. Sin embargo, en la noche del 4 de octubre los resultados reales demostraron que el mapa electoral bolsonarista, profundamente arraigado en el norte, el centro-oeste y el sur del país, fue subestimado por la mayoría de los sondeos.

La encuesta Nexus de julio ya anticipaba el carácter polarizado del balotaje: Lula con el 40% y Flávio con el 34% en primera vuelta, pero empatados técnicamente en segunda con el 46% contra el 45% respectivamente. Ese empate técnico en el escenario de segunda vuelta se repitió en prácticamente todas las consultoras durante los últimos tres meses de campaña, lo que vuelve imposible anticipar con certeza el resultado del 25 de octubre.

Bolsa Familia, el campo de batalla ideológico

La campaña giró, entre otros ejes, alrededor de la política social. Lula recuperó el Bolsa Familia como bandera central de su gestión, un programa que durante su primer mandato sacó a 54 millones de personas de la pobreza y que la derecha intentó destruir bajo el gobierno de Michel Temer y luego de Bolsonaro padre. En esta campaña, el propio Lula recordó en reiteradas ocasiones que las críticas históricas al programa, que lo tacharon de fomentar la pereza y la dependencia, no resistieron el contraste con la realidad. «De todas las críticas, la más cruel es que el Bolsa Família iba a estimular la vagabundería», sostuvo en actos de campaña, recuperando una frase que pronunció a lo largo de décadas.

A pocos días de las elecciones, Lula anunció además un aumento del 15% en los pagos del programa de asistencia social, una decisión que la oposición leyó como un gesto electoral pero que, en términos electorales, no alcanzó para definir la primera vuelta a su favor. La derecha concentra sus críticas en que el programa no es una solución estructural, mientras el PT sostiene que sin ese piso de ingresos garantizados millones de familias brasileñas quedarían directamente al borde de la indigencia.

El mapa territorial y los puntos de quiebre

La geografía electoral confirma la fractura profunda de Brasil. Según los datos de la encuesta Medio/Ideia de mayo de 2026, Flávio Bolsonaro lidera en el norte con el 57% contra el 27% de Lula, y en el centro-oeste con el 60% contra el 28%. En el sur también está por encima: 50% contra 39%. El nordeste, históricamente el bastión lulista, le da al presidente el 58% frente al 34% del senador. El sudeste, que concentra la mayor parte del padrón electoral, aparecía en empate técnico antes de la votación.

Esta distribución territorial es el termómetro de la fractura de clase que atraviesa al gigante sudamericano. Las regiones más pobres, donde los programas de transferencia directa tienen mayor impacto sobre la vida cotidiana, tienden al lulismo; las regiones más ricas y con mayor presencia de sectores conservadores, al bolsonarismo. El resultado del 4 de octubre muestra que esa segunda geografía fue más eficaz de lo que las encuestas proyectaban.

El factor Bolsonaro padre y la internacionalización de la disputa

Jair Bolsonaro, preso y sin poder presentarse por su condena de 27 años, articuló desde la cárcel el apoyo a la candidatura de su hijo mayor. La sentencia fue ampliamente criticada por el gobierno de Donald Trump, con el propio presidente norteamericano afirmando que era «muy parecido a lo que intentaron hacer conmigo» y el secretario de Estado, Marco Rubio, calificándola de «injusta». Esta internacionalización del caso convirtió a la elección brasileña en parte del tablero geopolítico de la disputa entre la derecha global y los gobiernos progresistas de América Latina.

Legisladores estadounidenses, en contraposición, le pidieron formalmente a Trump que no interviniera en el proceso electoral brasileño. La sombra de la interferencia exterior planeó sobre toda la campaña, y el resultado del 4 de octubre convierte la segunda vuelta en una cita electoral con consecuencias que van mucho más allá de las fronteras del país más grande de América del Sur.

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