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Consumo

Se desmorona la motosierra: Milei no sabe cómo reactivar la economía

Economistas advierten que Milei deberá empezar a usar el bisturí y dejar de lado la motosierra: «Hay que empezar a pensar en cómo la gente recupera su poder adquisitivo, cómo eso se refleja en más consumo, más empleo y más salario».

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El experto financiero Miguel Kiguel ha advertido que el Gobierno deberá abandonar la motosierra y recurrir al bisturí para continuar implementando los cambios necesarios en la economía. Aunque Kiguel anticipa que el índice de inflación que se anunciará en los próximos días será de un solo dígito, alerta que el Gobierno enfrenta otros desafíos para los cuales deberá emplear el bisturí para realizar ajustes precisos.

“Milei llegó con una perspectiva diferente, con un ajuste muy severo y con la idea de la licuadora y la motosierra. El problema es que estamos llegando a un punto en el que prácticamente se ha hecho todo lo que se podía hacer, no hay mucho más licuadora para aplicar, ya se licuaron jubilaciones, salarios, gasto público”, expresó Kiguel en una entrevista radial.

Kiguel considera que “ahora viene un trabajo de ajuste fino, de bisturí más que de motosierra. La gente quiere ver algo diferente”. “Es genial lo del déficit fiscal, es estupendo que el Banco Central tenga menos deuda, pero ha llegado el momento de ver más resultados. Ahora se empiezan a ver los problemas que tiene la economía. Hay que empezar a pensar en cómo la gente recupera su poder adquisitivo, cómo eso se refleja en más consumo, más empleo y más salario”, añadió.

En relación a la inflación, el ex director ejecutivo de la consultora Econviews cree que el índice se mantendrá entre el 4% y el 6% durante varios meses. “Creo que este mes muy probablemente esté en el orden del 8,2 %. El mes que viene va a ser más bajo. No digo que se esté llegando a un piso, pero estamos empezando a ver que la economía está pidiendo otras cosas”, indicó.

“Los procesos de reducir la inflación son complejos, llevan tiempo”, dijo Kiguel, quien estimó probable que la inflación se mantenga entre el 4% y el 6% durante varios meses.

Sobre el retraso cambiario, Kiguel recomendó ser cauteloso hasta que termine la cosecha. “Cuando los gobiernos insisten en fijar un tipo de cambio fijo y lo hacen por más tiempo del que la economía necesita, eventualmente tienen que hacer una segunda corrección. Hoy es difícil decir si el dólar está atrasado o no, pero sí sostengo que esta dinámica es difícil de mantener”, advirtió.

Kiguel dijo que “hay urgencia de conseguir dólares y para eso hace falta un tipo de cambio competitivo. Por ahora los dólares los están consiguiendo”. “Para evaluar si el tipo de cambio está bien o mal habrá que esperar a que pase la cosecha y conocer la reacción del Central, si sigue teniendo capacidad para comprar, ahí vamos a ver las cosas como realmente son”, explicó.

Consumo

El consumo cayó 1,1% interanual en agosto y 0,8% desestacionalizado

El Indicador de Consumo de la CAC cayó 1,1% interanual y 0,8% frente a julio. Los patentamientos se hundieron 18,6%, el crédito a las familias retrocede y la actividad crece sin llegar a los bolsillos.

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Autos en picada y crédito en retirada: el consumo volvió a caer en agosto.

Los hogares argentinos volvieron a gastar menos. En agosto, el consumo de bienes y servicios finales cayó 1,1% en la comparación interanual y 0,8% frente a julio en la medición desestacionalizada, con lo que borró el tibio repunte del mes anterior. El dato confirma que la desaceleración de la inflación todavía no alcanza para devolverle a las familias la capacidad de compra perdida.

Las cifras surgen del Indicador de Consumo (IC) que elabora mensualmente la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), una medición que, a diferencia de otros relevamientos privados, incorpora el gasto en servicios. Según el informe, el índice se mantiene en niveles comparativamente bajos respecto de la historia reciente y se ubica un 2,1% por debajo del máximo alcanzado a comienzos de 2025.

Una inflación que baja, un bolsillo que no se recupera

En agosto los precios subieron 1,7% mensual, por debajo del 2,1% de julio, con una variación interanual del 33,5%. Desde la CAC remarcaron que la continuidad en la baja de la inflación resulta fundamental para recomponer los ingresos reales y volver a impulsar la capacidad de consumo de los hogares en los próximos meses. La entidad empresaria deposita la expectativa en el futuro, pero los números del presente muestran que los ingresos siguen corriendo detrás de los precios.

El patrón no es nuevo. En junio, el mismo indicador ya había caído 1% interanual y 1,6% frente a mayo, pese a que la inflación mensual de ese mes (1,9%) había sido la más baja desde agosto de 2025. En aquel informe, la CAC sostuvo que «la desaceleración de la inflación observada durante los últimos meses descomprime la presión sobre los ingresos reales de los hogares», aunque reconoció que el ingreso disponible retrocedía en la comparación interanual. Tres meses después, ese alivio sigue sin traducirse en changuitos más llenos.

La actividad crece, el consumo no

Uno de los datos más reveladores del informe es el desacople entre el consumo y la actividad económica general. Según la CAC, en 2024 ambas variables cayeron a la par y en 2025 acompañaron la recuperación, pero en 2026 los caminos se separaron: en junio, último dato disponible del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC, la actividad subió 2,7% interanual mientras el consumo retrocedió 1,2%.

El crecimiento que exhibe el Gobierno de Javier Milei no llega a la mesa de los hogares. Un informe del Centro de Política Argentina (CEPA), relevado por este medio, ya había advertido que los sectores ganadores del modelo (minería, hidrocarburos, intermediación financiera y agro) representan apenas el 9,2% de los puestos registrados del sector privado, mientras que construcción, industria y comercio concentran casi el 45% del empleo en blanco.

La propia CAC había aportado otra pieza de ese rompecabezas: en enero de 2026, el sector de comercio y servicios perdió 41.952 puestos de trabajo registrados respecto del mismo mes del año anterior. Una economía que crece sin generar empleo ni salario difícilmente pueda sostener el consumo.

Autos en picada y servicios que pesan cada vez más

El desglose por rubros deja un mapa elocuente. El mayor derrumbe se dio en transporte y vehículos, que cayó 11,4% interanual y restó 1,5 puntos porcentuales al índice general, arrastrado por una baja del 18,6% en el patentamiento de automóviles. Recreación y cultura retrocedió 8,2% (con un aporte negativo de 0,7 puntos) y mantuvo el desempeño irregular que arrastra en lo que va del año.

En el otro extremo, indumentaria y calzado creció 4,9% (0,3 puntos de aporte), aunque la propia CAC aclaró que el resultado estuvo favorecido por una baja base de comparación respecto de agosto de 2025. El rubro vivienda, alquileres y servicios públicos avanzó 4,8% y fue el que más sumó al índice (0,9 puntos), impulsado principalmente por un incremento en la demanda eléctrica.

Paradójicamente, uno de los rubros que empuja hacia arriba el indicador es un gasto que las familias no pueden evitar. Según datos del IIEP de la UBA y el CONICET difundidos por este medio, desde el inicio de la gestión libertaria en diciembre de 2023 la canasta de servicios públicos y transporte acumuló una suba superior al 525%, un drenaje permanente sobre el ingreso disponible para bienes básicos.

El resto de los rubros registró una caída interanual del 0,2% y, según el informe, se ubica en niveles apenas superiores a los de agosto de 2019. Buena parte de la canasta de consumo de los hogares quedó anclada en valores similares a los de hace siete años.

Consumo masivo en serrucho y crédito en retirada

En los bienes de consumo masivo, los datos de julio arrojaron una retracción interanual del 2,6%, aunque con un rebote mensual desestacionalizado del 4,2% frente a junio, un comportamiento irregular que no alcanza a revertir la tendencia de fondo.

La advertencia más preocupante del informe llega por el lado del financiamiento. Tras el marcado repunte de 2024 y 2025, durante 2026 las tarjetas de crédito y los préstamos personales y prendarios entraron en un retroceso leve pero constante. Según la CAC, esa dinámica impacta directamente sobre la demanda de bienes durables, como autos y electrodomésticos, que muestran caídas en lo que va del año. El crédito que durante dos años compensó salarios insuficientes ahora también se enfría.

La única excepción son los créditos hipotecarios, que sostienen una trayectoria ascendente pero moderada y permiten mantener los niveles de escrituración de inmuebles alcanzados en los últimos dos años. El cuadro se completa con el Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella de septiembre, que este medio analizó días atrás y que también mostró un retroceso en las expectativas de los hogares.

Lo que tenés que saber:

  • El Indicador de Consumo de la CAC cayó 1,1% interanual y 0,8% desestacionalizado frente a julio.
  • La inflación de agosto fue de 1,7% mensual y 33,5% interanual.
  • En junio la actividad creció 2,7% interanual, mientras el consumo cayó 1,2%.
  • Transporte y vehículos se desplomó 11,4% por la caída del 18,6% en los patentamientos.
  • Tarjetas y préstamos personales y prendarios retroceden en 2026; solo los hipotecarios crecen.
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