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Movimientos Sociales

Con la presencia de Evo Morales, se presentó la declaración final de la Runasur

El foro alternativo de movimientos sociales impulsado por el ex presidente boliviano contó con la presencia de representantes de 14 países que, entre varios puntos, proponen una moneda regional y el restablecimiento de la paz y la armonía en la región a través de un Estado Plurinacional.

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Runasur, el foro alternativo de movimientos sociales impulsado por el ex presidente boliviano Evo Morales, presentó este lunes oficialmente la declaración final en la que representantes de 14 países proponen la formación de nuevos bloques regionales como factores de poder, una moneda regional y el restablecimiento de la paz y la armonía a través de un Estado plurinacional.

En una conferencia de prensa celebrada en una dependencia de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), en Buenos Aires, Morales manifestó que Runasur se constituye como un nuevo movimiento para «enfrentar el intervencionismo y el armamentismo» y «defender a los gobiernos progresistas».

Entrevista de TV Sindical y El Argentino a Pedro Calvajalino durante la cumbre de la Runasur.

El bloque «tiene una definición ideológica, somos antiimperialistas y anticapitalistas por herencia y por vivencia. Entendemos que hay muchos movimientos sociales en todo el mundo y que a veces se habla de la socialdemocracia o hay personas que dicen que no son de izquierda ni de derecha, que son independientes, pero el que se ubica en medio siempre está con el lado opresor», evaluó Morales.

Del encuentro también participaron el excanciller boliviano Fernando Huanacuni; Lídice Altuve, vicepresidenta del venezolano Instituto Simón Bolívar para la Paz y Solidaridad entre los Pueblos; los dirigentes argentinos Hugo Godoy, de la CTA Autónoma, y Silvia Almazán, de Suteba Provincia; Ramón Chanqueo, de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile, y una decena de referentes sindicales y sociales de otros países de la región.

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Cumbre de la Runasur: Evo Morales recibiendo camiseta de la Selección con la firma de Messi.

«Condenamos la guerra judicial y la persecución estatal y mediática con toda el área aliada a nuestros líderes políticos populares como Luiz Inácio Lula da Silva, Evo Morales, Cristina Fernández de Kirchner, Rafael Correa y Milagro Sala, entre otros. Denunciamos que nuestras democracias están en continuo asedio», manifestaron los representantes.

También exigieron «la expulsión de bases militares de Estados Unidos y la OTAN y de cualquier otra potencia mundial de América Latina», repudiaron «el saqueo de los bienes comunes naturales» y «la detención del diplomático venezolano Alex Saab», reafirmaron «la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas» y condenaron «la ocupación ilegal de todo el territorio de la región que está en manos de usurpadores extranjeros como Joe Lewis».

Actualmente, Runasur -cuyo nombre se forma por la conjunción de la palabra quechua Runa (hombre) y la sigla Unasur- está constituido por representantes y más de 30 organizaciones de Uruguay, Brasil, Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay, Venezuela, Ecuador, Guatemala, México, Nicaragua, Perú, Panamá y Colombia, entre ellas, las centrales sindicales argentinas CTA de los Trabajadores, CTA Autónoma y CGT, y la UTEP.

Los representantes destacaron que «la viabilidad de la región se expresa en la preservación de su independencia económica y su soberanía política sustentada en la ‘unidad en la diversidad’ de sus pueblos».

«La lucha histórica de los pueblos no ha sido una improvisación. La Constitución de Runasur es parte de una estrategia de unidad en la diversidad de los movimientos populares y permitirá revitalizar Unasur, Mercosur, Celac, los Brics y nuevos mecanismos de unidad e integración para promover lazos con base en la autodeterminación de los pueblos, el respeto de la soberanía de los estados», remarcaron.

Entre los principales puntos de la Declaración de Buenos Aires de Runasur se destacan las promociones de la economía a través de una moneda regional, de la unidad y articulación de los movimientos populares, pueblos originarios y organizaciones, de las democracias participativas, y de la soberanización y nacionalización de los recursos naturales, además del desarrollo de políticas de distribución y redistribución para el equilibrio de los pueblos y el fortalecimiento de identidades culturales.

La idea de este nuevo espacio de integración regional fue planteada por Morales en 2020, un día después de su retorno a Bolivia luego de un año de exilio, momento en el que el exmandatario aprovechó la visita de delegaciones internacionales y lanzó la propuesta que entonces describió como una «Unasur de pueblos indígenas».

Si bien aún no está definida la fecha para el próximo encuentro de Runasur, Morales anticipó que «seguramente también incluirá al Caribe y a Norteamérica».

Avellaneda

Tensión en el Puente Pueyrredón: fuerzas federales reprimieron el corte con gas pimienta e hidrantes

Organizaciones sociales que reclaman la continuidad del programa Volver al Trabajo intentaron cortar el acceso al puente que une Avellaneda con la Ciudad de Buenos Aires. La Policía Federal y la Prefectura respondieron con gas pimienta y camiones hidrantes en el marco del protocolo antipiquetes del Gobierno nacional.

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Gas pimienta contra el hambre: la respuesta del Gobierno a quienes reclaman por los planes sociales.

Una extensa movilización de organizaciones sociales y políticas protagonizó una jornada de tensión en las inmediaciones del Puente Pueyrredón, en Avellaneda, en repudio a la decisión del Ministerio de Capital Humano de eliminar el programa Volver al Trabajo, sucesor del histórico Potenciar Trabajo. La protesta, que comenzó pasadas las 10 de la mañana sobre la avenida Hipólito Yrigoyen, reunió a miles de manifestantes de diversas organizaciones y fue respondida con un fuerte operativo de las fuerzas de seguridad federales que impidió el corte total del viaducto.

El programa que el Gobierno quiso liquidar

El eje del conflicto es la decisión oficial de dar de baja el programa Volver al Trabajo, que funcionaba como continuidad del anterior Potenciar Trabajo y por el cual casi 950.000 beneficiarios percibían una asignación mensual de $78.000 a cambio de realizar tareas comunitarias en municipios y cooperativas: trabajo en comedores y merenderos, limpieza de calles y plazas, producción textil, reciclado y agricultura familiar. La medida no pudo concretarse de manera inmediata porque un fallo judicial la frenó temporalmente, obligando al Ejecutivo a garantizar el pago del mes correspondiente. Sin embargo, la incertidumbre sobre la continuidad del programa en los meses siguientes fue el detonante de la convocatoria.

La movilización fue convocada por el Polo Obrero, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), el Movimiento Evita, el Movimiento Teresa Rodríguez (MTR), el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), Libres del Sur y la Organización Comunista Revolucionaria, entre otras organizaciones. La protesta tuvo alcance metropolitano: además de Avellaneda, se registraron cortes en el Puente Saavedra (Vicente López), el Puente La Noria (Lomas de Zamora), la intersección de Ruta 3 y General Paz (La Matanza) y en Rivadavia y General Paz, a la altura de Liniers.

Gas pimienta e hidrantes: la respuesta del Estado

En el Puente Pueyrredón, la Policía Federal y la Prefectura Naval formaron un cordón y aplicaron el protocolo antipiquetes con rigor. Cuando los manifestantes intentaron avanzar hacia la avenida Mitre, los efectivos respondieron con gas pimienta y empujaron a la columna para impedir que la protesta llegara al ingreso de la Ciudad de Buenos Aires. También se desplegó un camión hidrante. En paralelo, bomberos apagaron neumáticos que los manifestantes habían encendido sobre la calzada.

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, apuntó contra el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, por su decisión de no aplicar el protocolo antipiquetes en territorio bonaerense. «Sin reglas claras no hay orden», escribió en su cuenta de X, y agregó: «Las imágenes de los cortes en Avellaneda, Puente Saavedra y distintos puntos de la Provincia de Buenos Aires muestran claramente la falta de ley y orden en su territorio. La calle queda liberada a grupos de izquierda que buscan extorsionar y desestabilizar al Gobierno.» El comunicado ministerial finalizó con una ratificación del uso del protocolo en jurisdicción federal: «Nuestras Fuerzas Federales están desplegadas donde nos corresponde, y ahí aplicamos el protocolo sin dudar, para que EL ORDEN SEA LA REGLA.»

La voz de la base: hambre y ajuste

Entre la tensión y el gas pimienta, la voz de quienes integran la base social de la movilización fue contundente. Natalia, una de las manifestantes identificada como integrante de un comedor en Avellaneda, explicó que utilizaba el plan para pagar impuestos y que sin esa asistencia sus ingresos no alcanzaban para llegar a fin de mes. El referente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, cruzó al Ejecutivo al señalar que el Gobierno actuó «como si ingresar a la Capital fuera un delito» y alertó sobre el impacto concreto del recorte: «Cuando no te escuchan y una persona se queda sin un ingreso mínimo de 700 mil pesos, no hay cartones para juntar, hay hambre.»

Belliboni también destacó que la continuidad del programa quedó momentáneamente asegurada por una resolución judicial y recordó las palabras del magistrado: «Un juez de San Martín dijo que es una barbaridad que se sacara este programa de trabajo que perciben personas que trabajan en todo el país en comedores y asistencia social en los barrios más castigados.»

Una protesta federal, un plan de lucha progresivo

La jornada no se circunscribió al área metropolitana. Se confirmaron cortes y movilizaciones en Rosario, Córdoba, Bahía Blanca, San Nicolás y Pergamino, entre otras ciudades. Los manifestantes advirtieron que el plan de lucha es de carácter progresivo y que no se detendrá hasta que el Estado garantice la continuidad de la asistencia. El reclamo central no es solo la restitución del programa: las organizaciones denuncian que el pago de $78.000 se encuentra congelado desde diciembre de 2023, mientras la inflación acumulada en ese período licuó por completo su poder de compra, dejando a cientos de miles de familias sin la única fuente de ingreso garantizado.

Puntos clave

  • El Gobierno nacional eliminó el programa Volver al Trabajo, que beneficiaba a casi 950.000 personas con una asignación mensual de $78.000 por tareas comunitarias.
  • Un fallo judicial frenó la baja del programa y obligó al Ejecutivo a garantizar el pago, pero la incertidumbre sobre los meses siguientes desencadenó la movilización.
  • Las fuerzas federales aplicaron el protocolo antipiquetes con gas pimienta y camión hidrante en el Puente Pueyrredón para impedir el corte total del acceso.
  • La protesta tuvo alcance federal con cortes confirmados en al menos cinco ciudades del interior del país.
  • Los beneficiarios denuncian que la asignación de $78.000 está congelada desde diciembre de 2023, sin actualizaciones frente a la inflación acumulada.
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