Conectate con El Argentino

Región

Paraguay y Venezuela reanudan relaciones y designan de embajadores tras 4 años

La decisión fue dada a conocer luego de conversaciones mantenidas por los presidentes Santiago Peña, de Paraguay, y Nicolás Maduro, de Venezuela, explicaron ambas cancillerías en sendos comunicados.

Publicado hace

#

Paraguay y Venezuela anunciaron hoy el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas y consulares después de una ruptura de cuatro años, y el consecuente nombramiento de sus respectivos embajadores.

La decisión fue dada a conocer luego de conversaciones mantenidas por los presidentes Santiago Peña, de Paraguay, y Nicolás Maduro, de Venezuela, explicaron ambas cancillerías en sendos comunicados.

Las relaciones entre ambos países habían sido interrumpidas hace cuatro años, cuando el Gobierno de Paraguay de entonces, presidido por Mario Abdo Benitez, cuestionó la reelección de Maduro.

Abdo Benítez acompañó entonces la reacción de varios países de la región, de Estados Unidos y la Unión Europea respecto de la reelección de Maduro, objetada por la presunta falta de igualdad y transparencia en el proceso electoral.

El entonces jefe de Estado fue más allá y reconoció al opositor Juan Guaidó, quien en una estrategia para desalojar a Maduro del poder se había proclamado «presidente interino».

«Luego de conversaciones entre los presidentes Nicolás Maduro y Santiago Peña, ambos mandatarios han decidido restablecer las relaciones diplomáticas y consulares entre ambas naciones”, dijeron las cancillerías.

El texto anuncia además la “acreditación de embajadores de manera recíproca en los próximos días», sin más precisiones.

Peña, que asumió en agosto, había adelantado el pasado 30 de abril, cuando ganó las elecciones, que Paraguay reabriría su embajada en Caracas.

Maduro llamó entonces a Peña para felicitarlo por su elección y ambos acordaron la reanudación «en el corto plazo».

Los comunicados difundidos por los dos gobiernos destacaron que los mandatarios se comprometieron a reiniciar las relaciones bilaterales “con total respeto a los principios fundamentales de igualdad de derechos, la autodeterminación de los pueblos, la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados y la solidaridad».

En agosto, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, dijo en una entrevista con la agencia AFP que su país abriría la embajada en «un tiempo prudencial».

«Paraguay tiene las condiciones de contribuir con el proceso de diálogo democrático en Venezuela. Ese es el objetivo que vamos a perseguir ahí», manifestó entonces Ramírez.

Con la formalización de la decisión, Paraguay se sumó a la lista de países que retomaron sus relaciones con Venezuela tras los cambios de gobierno, entre ellos sus vecinos Colombia, en agosto de 2022, y Brasil, en mayo de este año.

Únicamente Guatemala, El Salvador y Ecuador mantienen sus vínculos rotos con Venezuela. Estados Unidos, por su parte, sigue desconociendo el mandato de Maduro, pero los dos países mantienen negocios y lograron un acercamiento en las últimas semanas.

En la «nueva etapa de renovado relanzamiento» Maduro y Peña dejaron en claro su interés por coincidir en «avanzar en la buena convivencia» entre ambos países para permitir «consolidar las buenas relaciones entre los Estados y preservar la natural amistad y solidaridad entre nuestros pueblos».

Paraguay, además, mantiene una deuda de 300 millones de dólares con la nación caribeña por compras de combustibles de la estatal Petropar, en 2009, a Petróleos de Venezuela (Pdvsa), que Peña se comprometió a saldar.

En su momento, Abdo Benítez se había negado tajantemente a negociar con parlamentarios chavistas la compra de combustibles de Venezuela.

Región

Venezuela, a tres semanas del doble terremoto: casi 4.800 muertos y 30.000 desaparecidos

El balance oficial del doble sismo del 24 de junio escala a 4.734 fallecidos, según datos publicados por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. La plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela contabiliza 29.872 personas sin localizar. El gobierno inició un censo biométrico para dimensionar la crisis habitacional, que la ONU estima requerirá al menos 25.000 viviendas nuevas.

Publicado hace

#

La catástrofe sísmica de Venezuela no da tregua: réplicas, miles de desaparecidos y un Estado que reconstruye con fondos que aún no tiene.

A tres semanas del devastador doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el 24 de junio, la tragedia sigue profundizándose. El número de víctimas fatales ascendió a 4.734 personas, según el balance oficial difundido por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, a través de su cuenta de Telegram. La cifra incorpora 173 nuevos fallecimientos respecto al parte anterior y convierte a este desastre en uno de los más mortíferos en la historia sísmica del continente americano.

Simultáneamente, la plataforma digital Desaparecidos Terremoto Venezuela registra que 29.872 personas continúan sin ser localizadas, una cifra que desborda la capacidad de respuesta institucional y prolonga la angustia de miles de familias. En paralelo, 20.903 damnificados están distribuidos en 107 campamentos transitorios habilitados en Caracas y en los estados más afectados, con La Guaira como epicentro del colapso urbano.

Réplicas que no cesan y una tierra que no descansa

La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) informó que desde el 24 de junio se registraron más de 1.275 réplicas en un despliegue de monitoreo técnico ininterrumpido. La gran mayoría de los eventos presentó magnitudes inferiores a 4,0, aunque la última réplica de magnitud perceptible, un sismo de 3,9 registrado al noreste de Naiguatá (La Guaira), provocó pánico generalizado y evacuaciones preventivas en edificios. El mapa de sismicidad acumulada muestra una alta concentración de eventos en la región centro-norte del país, entre los estados Yaracuy, Carabobo, Aragua, La Guaira y Miranda, lo que refleja el proceso de reajuste natural de las fallas geológicas tras los sismos principales de magnitudes 7,2 y 7,5.

El drama habitacional: un censo, 25.000 familias sin techo

El gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez lanzó el 11 de julio un censo biométrico en los campamentos transitorios de Caracas, Miranda y La Guaira para relevar con precisión la situación habitacional de cada familia afectada. El mecanismo, denominado Registro Único de Vivienda, opera mediante lectores de huella dactilar y busca centralizar la asignación de soluciones de vivienda. El presidente parlamentario, Jorge Rodríguez, admitió que los cálculos preliminares indican que se necesitarán unas 25.000 viviendas para atender a todas las familias damnificadas, cifra que podría aumentar a medida que avancen las inspecciones técnicas de los edificios que, aunque no colapsaron, sufrieron daños estructurales.

Un dato que agrava la urgencia: 90 de los 94 albergues transitorios funcionan actualmente en instituciones educativas, que deberán quedar disponibles antes de septiembre, cuando comienza el nuevo ciclo escolar. El gobierno trabaja para habilitar, entre septiembre y octubre, campamentos unifamiliares que permitan liberar esos espacios, sin haber precisado aún las ubicaciones definitivas.

La ONU recauda fondos; la reconstrucción necesita financiamiento externo

El subsecretario general de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, confirmó que el organismo internacional se encuentra recaudando fondos para financiar la importación de viviendas prefabricadas y modulares destinadas a los damnificados. El plan contempla el ensamblaje rápido de estas estructuras en terrenos que expertos en mecánica de suelos evalúan actualmente.

La reconstrucción requiere recursos que Venezuela no tiene disponibles internamente. Delcy Rodríguez informó conversaciones con países como Estados Unidos y Brasil, mientras se articulan misiones técnicas del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para estructurar líneas de financiamiento rápido. El contexto de sanciones económicas internacionales limita el flujo de caja del gobierno venezolano y condiciona los tiempos de respuesta. Corea del Sur, por su parte, anunció una ayuda humanitaria de 3,5 millones de dólares, de los cuales 3 millones se canalizarán a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo para la remoción de escombros en las comunidades más afectadas, junto con 30 toneladas de refugios temporales.

Ayuda médica internacional y un sistema de salud al límite

El hospital de campaña español instalado en el Parque Miranda de Caracas atendió a 1.805 pacientes en 2.194 consultas médicas en sus primeros 12 días de funcionamiento, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de España. El establecimiento, desplegado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), no solo atendió a damnificados directos, sino también a población general que encontró sus hospitales de referencia saturados, lo que pone en evidencia la fragilidad preexistente del sistema sanitario venezolano.

Según el parte oficial, las autoridades venezolanas asistieron a 128.324 familias y prestaron atención médica a 33.652 pacientes, sin especificar las condiciones ni los plazos de esa asistencia. Decenas de personas continúan buscando restos de familiares entre los escombros, mientras retroexcavadoras avanzan en las labores de remoción en La Guaira.

El peso de lo que no termina

Tres semanas después del 24 de junio, Venezuela enfrenta una doble catástrofe: la inmediata, visible en los escombros y los campamentos; y la estructural, que la tragedia expuso y profundizó. La gestión de la emergencia avanza con recursos limitados, asistencia internacional condicionada y una sociedad que sostiene búsquedas bajo la amenaza permanente de nuevas réplicas. La tierra no terminó de moverse; tampoco el drama de quienes lo perdieron todo.

Puntos clave

  • 4.734 muertos confirmados por el gobierno venezolano, con 173 nuevos fallecimientos respecto al balance anterior.
  • 29.872 personas continúan sin ser localizadas, según la plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela.
  • Más de 1.275 réplicas registradas por Funvisis desde el 24 de junio, la mayoría por debajo de magnitud 4,0.
  • El gobierno estima que se necesitarán 25.000 viviendas nuevas; la ONU recauda fondos para viviendas prefabricadas.
  • 90 de los 94 albergues transitorios funcionan en escuelas, con presión para desocuparlos antes de septiembre.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo