Mundo 🌐
Ecuador: el desafío de evitar convertirse en un narcoestado
La extensa costa en el océano Pacífico, las permeables fronteras con Colombia, una deficiente respuesta estatal, corrupción institucional, aspectos socioeconómicos y dolarización forman parte del menú que, con matices, los especialistas consultados ubican como parte de los factores que incidieron en el anclaje del narcotráfico en esa nación latinoamericana.
La ola de violencia desatada en Ecuador esta semana expone un país atravesado por el poder narco y el crimen organizado, que, con rasgos amenazantes para la seguridad pública, la estabilidad de la institucionalidad democrática y la soberanía, pone a esa nación latinoamericana ante el peligro de convertirse en un narcoestado.
A esta y otras conclusiones arribaron especialistas consultados por Télam a la hora de explicar el impacto que tuvo en Ecuador la internacionalización de bandas narco vinculadas a carteles de México y Colombia, cuyo accionar hizo que en pocos años ese país pasara a ocupar un lugar clave en el comercio internacional de drogas.
La última escalada de violencia, que se desató el lunes tras la fuga del líder de una de las principales bandas narcos del país y dejó ya 14 muertos y centenares de detenidos, derivó en que el presidente Daniel Noboa declarase el estado de «conflicto armado interno» y movilizara a las Fuerzas Armadas para «neutralizar» el accionar de una veintena de organizaciones
La extensa costa en el océano Pacífico, las permeables fronteras con Colombia, una deficiente respuesta estatal, corrupción institucional, aspectos socioeconómicos y dolarización forman parte del menú que, con matices, los analistas ubican como parte de los factores que incidieron en el anclaje del narcotráfico en esa nación latinoamericana.
Para Hugo Ortiz Puebla, analista político y consultor ecuatoriano, la «geografía estratégica» del Ecuador «ofrece rutas ideales» para el tráfico de sustancias ilícitas y el «acceso a mercados internacionales«, condiciones aprovechadas por carteles mexicanos, como el de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, que «utilizan lanchas rápidas y otras embarcaciones para el tráfico de estos productos».
Desde la misma perspectiva, Julio Burdman, licenciado en Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires y Doctor en Ciencia Política del Instituto de Estudios Políticos de París, señala que «la paradoja de Ecuador es que sin ser un país productor de drogas, pasó a tener fuerte presencia de narcotraficantes, origen en buena parte del desborde que vive en la actualidad».
Las «deficiencias en la respuesta estatal, incluyendo la falta de recursos y la corrupción en algunas instituciones«, es otro de los motivos que para Puebla inciden en la hasta ahora «débil capacidad del Estado» para combatir «eficazmente el narcotráfico».
Todo ello -analizó- sobre la implicancia de aspectos socioeconómicos presentes en algunas empobrecidas poblaciones costeras, a excepción de Guayaquil (capital portuaria), o de regiones limítrofes con Colombia y Perú, «propensas a sumergirse en actividades ilícitas» en una relación de «dependencia económica» con estas redes criminales.
«Es probable que el decrecimiento de la presencia estatal desde el fin la época de (el expresidente) Rafael Correa en adelante, así como una economía dolarizada constituyan factores que incidieron en el aumento de la presencia del narco en el país«, en los últimos años, arriesgó Puebla.

Para Burdman, la dolarización implantada por el presidente Jamil Mahuad en el año 2000 supone un factor que «facilitó el desarrollo de mecanismos de lavado de dinero de la droga en Ecuador y eso trajo consigo la radicación de delincuentes vinculados al narcotráfico».
Ortiz Puebla, sin embargo, evaluó que, lejos de haber una respuesta sencilla, el eje de este problema en Ecuador es que desde hace unos años pasó de ser «un país de tránsito de drogas a un centro de distribución, con presencia de laboratorios de procesamiento», bajo la influencia de los carteles mexicanos y el colombiano Frente Oliver Sinisterra (FOS), «cercano a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)».
El especialista explicó que desde hace algún tiempo esos carteles «establecieron redes logísticas en el país, convirtiéndolo en un lugar clave para el almacenamiento, procesamiento y redistribución de drogas, lo que intensificó su rol en el narcotráfico internacional».
Lo mencionado configura a Ecuador como una «autopista de la cocaína hacia Estados Unidos y Europa» con la comercialización de «más de un tercio» de la producción total de esa sustancia proveniente de Colombia, precisó.
Proliferación de organizaciones más pequeñas
A este panorama -dijo- se suma la «atomización del crimen organizado», que permitió la «proliferación de organizaciones más pequeñas y transnacionales, sobre todo después del asesinato de Jorge Luis Zambrano Gonzáles, alias Rasquiña, en diciembre de 2020, quien comandaba la banda delincuencial de Los Choneros, la cual tenía el control sobre las cárceles y demás negocios ilícitos en el país».
El homicidio de alias Rasquiña desató entonces una guerra entre otras bandas menores como Los Lobos, Los Chonekillers y Los Tiguerones, todas ellas bajo el mando del Zambrano.
Los Choneros, junto a Los Lobos y Los Lagartos son las tres principales bandas que dominan el escenario del crimen organizado en ese país.
Aunque Ecuador no tiene un historial tan extenso de violencia relacionada con el narcotráfico como Colombia, México y Perú, la situación actual es «realmente alarmante», y representa un «desafío importante para la seguridad tanto nacional como regional», juzgó Puebla.
Este complejo mapa delictivo hizo que el presidente Noboa -que asumió el 23 de noviembre- decretara el estado de excepción.
Posteriormente, tras la escalda de violencia de los últimos días, que incluyó un ataque televisado a uno de los medios públicos más importantes del país, TC Televisión, elevó la respuesta gubernamental al declarar el estado de guerra, categorizando a todas las bandas criminales como terroristas.
Este decreto reconoció la existencia de un conflicto armado interno, lo que le permitió movilizar a la totalidad de las fuerzas armadas.
«Las medidas tomadas por Noboa reflejan la gravedad de la situación y la necesidad de una respuesta firme y coordinada», aunque también «plantean desafíos significativos», ya que la «efectividad de la militarización en la lucha contra el narcotráfico es un tema de debate», indicó Puebla.

Desde otra mirada, Burdman señaló que las «durísimas medidas» de Noboa suponen una «decisión gubernamental que precipitó también todo este estado de crisis».
La «colaboración y la corrupción del narcotráfico vinculada con la justicia y otras instancias del Estado» son, según Puebla, otros de los desafíos centrales que enfrenta el Gobierno ecuatoriano.
A ello apuntó Noboa, cuando en un mensaje, el miércoles pasado, avisó a jueces, fiscales y miembros de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas que su gobierno considerará como parte de «grupos terroristas» a quienes colaboren con ellos.
Para Puebla, la advertencia de Noboa «sugiere que hay una preocupación legítima sobre la infiltración de estas entidades por parte de organizaciones narcotraficantes».
Prueba de ello -dijo- es «la fuga de información desde los altos mandos del Estado a las organizaciones narcotraficantes evidenciada en el escape (detectado el domingo pasado) de Adolfo Macías, alias Fito», líder de Los Choneros, que estaba recluido en una cárcel guayaquileña y la posterior fuga de Fabricio Colón Pico, jefe de Los Lobos.
Ante ese alarmante escenario, tomando un concepto del fallecido sociólogo e investigador peruano Francisco Durand, Puebla juzgó que «el reto que enfrenta Ecuador es multifacético, abarcando no solo la lucha contra los carteles y la violencia, sino también el riesgo de la captura del Estado por estos grupos».
Bajo esa perspectiva, opinó que la «influencia» de los carteles de narcotráfico en Ecuador pone «en riesgo para la seguridad pública, la democracia, la gobernabilidad y la soberanía» y ubica al país ante el peligro de convertirse en un narcoestado, donde el narcotráfico ejerza una influencia significativa sobre las decisiones y operaciones del Gobierno».
Mundo 🌐
Chat Control: la ley europea que convierte tu celular en un testigo
El Parlamento Europeo debate una normativa que obligaría a escanear mensajes privados para detectar abuso sexual infantil, incluso en aplicaciones con cifrado de extremo a extremo. El debate enfrenta la protección de la infancia contra el derecho a la privacidad de millones de usuarios y pone en cuestión el futuro de las comunicaciones digitales.
Millones de conversaciones privadas, fotos, audios y textos intercambiados a diario en aplicaciones como WhatsApp o Signal podrían ser escaneados automáticamente antes de llegar a su destinatario. Eso es lo que prevé la normativa conocida como «Chat Control», una propuesta legislativa en debate en el Parlamento Europeo que divide a juristas, activistas digitales, gobiernos y organizaciones de derechos humanos en toda la Unión Europea.
La regulación apunta a detectar contenido de explotación sexual infantil (CSAM, por sus siglas en inglés) en las comunicaciones digitales. En su versión vigente, una normativa temporal prorrogada hasta 2028 permite a las plataformas identificar de manera voluntaria ese tipo de material en mensajes privados, imágenes y videos. Pero la propuesta de largo plazo, denominada «Chat Control 2.0», plantea extender esa capacidad de detección también a los servicios con cifrado de extremo a extremo, lo que representa un salto cualitativo de enorme magnitud en términos de vigilancia digital masiva.
Un escudo que también puede convertirse en una red de arrastre
El cifrado de extremo a extremo, tal como funciona hoy en aplicaciones como Signal o WhatsApp, impide que ni siquiera el proveedor del servicio pueda leer los mensajes en tránsito. Es, en términos prácticos, el equivalente digital del secreto postal. Cualquier sistema de detección que pretenda operar sobre mensajes cifrados tendría que actuar antes de que ese escudo se active, es decir, en el dispositivo del usuario, justo antes de que el mensaje sea enviado. Esta técnica se denomina «client-side scanning» y consiste en examinar el contenido mientras aún es legible, antes de que se aplique el cifrado.
Las herramientas técnicas propuestas funcionan transformando cada archivo en una especie de huella digital que se compara con bases de datos de material ilegal ya identificado. Además, utilizan modelos de aprendizaje automático capaces de reconocer contenido nuevo o modificado y analizan los textos en busca de patrones lingüísticos asociados al grooming o acoso sexual a menores.
El fallo humano en la cadena de verificación
En plataformas sin cifrado, cuando un sistema automático detecta una coincidencia, la alerta es enviada a revisores humanos expertos que examinan el material antes de informarlo a las autoridades. Empresas como Google sostienen que este proceso garantiza una verificación responsable. Sin embargo, según señaló el ex eurodiputado alemán Patrick Breyer, jurista y activista por los derechos digitales, es precisamente en esa etapa de verificación donde el sistema comienza a fallar cuando se utiliza a gran escala.
Los empleados encargados de revisar las alertas aplican criterios legales diversos, no siempre logran discernir la intención detrás del contenido y, con frecuencia, confunden situaciones de sexting consensuado entre jóvenes o imágenes enviadas como bromas en chats grupales. En muchos casos, los adolescentes involucrados nunca tuvieron intención de enviar ni recibir material ilegal, simplemente reenviaron un archivo dentro de una conversación diferente.
Breyer no se opone a la detección en sí misma. Su argumento es más preciso: el escaneo debería permitirse solo cuando un tribunal independiente confirme que hay motivos razonables para sospechar de una persona específica, tal como ocurre con una orden judicial para revisar la correspondencia de un ciudadano. Extender ese control a toda la población «por si acaso» representa, en sus términos, un tipo de intervención de naturaleza completamente diferente.
Una regulación que depende de la app que uses
Por el momento, lo que sucede con un mensaje depende enteramente de la aplicación que se use. En servicios sin cifrado, el contenido puede recibir una identificación digital o ser examinado por algoritmos antes o justo después de ser enviado, revisado luego por expertos y comunicado a las autoridades ante una coincidencia confirmada. En servicios con cifrado de extremo a extremo, la legislación europea actual no se aplica de la misma forma y el contenido permanece inaccesible para los proveedores.
Esa asimetría está en el centro del debate parlamentario. Si «Chat Control 2.0» finalmente incluye a los servicios cifrados, la arquitectura de privacidad digital que millones de personas dan por garantizada quedaría radicalmente transformada. La pregunta que el Parlamento Europeo no puede eludir es hasta dónde está dispuesta la sociedad a ceder privacidad en nombre de la seguridad, y si esa cesión puede hacerse sin abrir una puerta que, una vez abierta, sea prácticamente imposible cerrar.
El debate no es solo técnico. Es político, filosófico y tiene implicancias directas para las nuevas generaciones que crecen en un entorno donde la comunicación digital es constitutiva de su identidad. La decisión que tome Europa en los próximos años marcará un precedente global sobre los límites del Estado en las comunicaciones privadas.
Lo que tenés que saber
- La normativa «Chat Control» vigente, prorrogada hasta 2028, permite a las plataformas detectar voluntariamente contenido de abuso sexual infantil en mensajes privados.
- La propuesta «Chat Control 2.0» plantea extender ese escaneo a servicios con cifrado de extremo a extremo, lo que implicaría revisar mensajes en el dispositivo del usuario antes de que sean enviados.
- El ex eurodiputado Patrick Breyer advierte que el sistema falla a gran escala y que el escaneo solo debería habilitarse con orden judicial previa, no de manera masiva e indiscriminada.
- Las herramientas de detección combinan huellas digitales de archivos conocidos, inteligencia artificial para contenido nuevo y análisis de patrones lingüísticos vinculados al grooming.
- La decisión del Parlamento Europeo sobre si incluir o no a los servicios cifrados en la regulación definitiva tendrá impacto global en el futuro de la privacidad digital.
-
Denuncia3 díasEl Gobierno le pagó a funcionario una indemnización de $110 millones y al otro día lo volvió a contratar
-
Islas Malvinas6 días“Desastre potencial”: la dura advertencia de Trump por un eventual conflicto entre Argentina y Reino Unido por Malvinas
-
Goles! ⚽6 díasArgentina inaugura los Juegos Suramericanos ODESUR 2026: sedes, deportes y las figuras de la gran cita
-
Política 📢7 díasKicillof supera a Milei y le saca 8,7 puntos en un balotaje: qué dice la nueva encuesta rumbo a 2027
-
Economía 💲4 díasDuro editorial de The Economist contra Milei: “Tus aliados enfrentan acusaciones de corrupción propias”
-
Espectáculos 🎭4 díasCarlos Torres aterrizó en Ezeiza para dos shows de “La Reina del Flow”
-
Islas Malvinas7 díasQuirno y Presti en Ushuaia: la Base Naval Integrada y la apuesta por Malvinas con foco en las elecciones
-
Economía 💲7 díasEl salario privado volvió a caer y ya acumula tres meses de pérdida: qué sectores fueron los más golpeados
