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Rusia calificó como «positivo» el diálogo con EEUU por Ucrania
La subsecretaria de Estado norteamericana mantuvo el lunes una conversación de ocho horas con el vicecanciller ruso, Sergei Riabkov, por la tensión en la frontera entre Ucrania y Rusia.
Estados Unidos expuso este martes ante la OTAN los detalles de sus conversaciones con Rusia sobre la crisis en la frontera con Ucrania, el mismo día en que el Gobierno ucraniano reclamó la celebración de una cumbre internacional sobre el asunto.
La subsecretaria de Estado norteamericana y principal negociadora en esta crisis, Wendy Sherman, mantuvo ayer una conversación en Ginebra de ocho horas con el vicecanciller ruso, Sergei Riabkov, por la tensión en la frontera entre Ucrania y Rusia.
Tras ese maratónico encuentro, Sherman llegó este martes a Bruselas para conversar con los aliados de la OTAN, en el segundo día de una semana de intensas negociaciones.
La reunión de Sherman y Riabkov en Ginebra fue una tentativa de reducir las tensiones en la frontera. En tanto el Kremlin calificó de «positivas» las conversaciones aunque advirtió que es demasiado pronto para ser optimista sobre los resultados.
«Estados Unidos se compromete a trabajar en conjunto con nuestros aliados y socios para instar a la desescalada».
Dmitri Peskov, vocero del presidente Vladimir Putin, dijo que el encuentro bilateral merecía «una valoración positiva», aunque «habría que ser ingenuo para creer que una primera ronda da grandes resultados», informó la agencia de noticias AFP.
En el encuentro las dos delegaciones mantuvieron sus posturas aunque con una actitud que alimenta la chance de un entendimiento futuro, sobre todo por el compromiso de mantener las negociaciones.
Rusia prometió que no intervendrá en Ucrania, pero también advirtió, en tono amenazante, que no buscar un acercamiento a Rusia -que implica reducir la presencia de la OTAN en el este de Europa-, supone “un gran error en perjuicio de la seguridad europea”, según Riabkov.
En Bruselas, Sherman se reunió con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y embajadores ante la alianza para presentar detalles de las conversaciones.
«Estados Unidos se compromete a trabajar en conjunto con nuestros aliados y socios para instar a la desescalada y responder a la crisis de seguridad causada por Rusia», escribió más tarde en Twitter, y aseguró a Kiev que los aliados «no tomarán decisiones sobre Ucrania sin Ucrania».
«Es el momento de encontrar un acuerdo para poner fin al conflicto y estamos dispuestos a tomar las decisiones necesarias».
Los embajadores de los 30 países de la OTAN se reunirán mañana con representantes rusos en la sede de la alianza para continuar con las conversaciones.
En ese encuentro, Rusia estará representada por el vicecanciller Alexander Grushko, quien expresó su convicción de que la reunión será un «momento de la verdad» para las relaciones entre el país y alianza militar.
«Nuestras expectativas son completamente realistas y esperamos que esta sea una conversación seria y profunda», sostuvo Grushko en Moscú.
Ucrania, por su parte, pidió una cumbre con Rusia, Francia y Alemania para «poner fin al conflicto» con los separatistas ruso parlantes del este de ese país, en medio de las tensiones internacionales con Moscú.
«Es el momento de encontrar un acuerdo para poner fin al conflicto y estamos dispuestos a tomar las decisiones necesarias en una nueva cumbre» con cuatro participantes, expresó el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, al recibir a consejeros del presidente francés y del jefe de Gobierno alemán.
«Creo que vamos a evaluar dónde estamos después de las próximas dos rondas de conversaciones».
Desde la agudización de las tensiones después que Rusia concentró enorme capacidad militar a lo largo de la frontera con Ucrania, funcionarios europeos se han quejado de que Washington ha acaparado la iniciativa de las negociaciones con Rusia, y el bloque no quiere verse excluido de un proceso de toma de decisiones.
Rusia no acepta que Ucrania se incorpore a la OTAN -paso que podría a la alianza transatlántica literalmente a las puertas de Moscú-, pero los países occidentales apuntan que el Gobierno ruso no puede atribuirse voz en esa decisión.
Para los países europeos, la demanda de membresía a la OTAN es un asunto de países soberanos, al tiempo que la alianza mantiene su política de puertas abiertas.
Desde Washington, el presidente Joe Biden hizo saber que sigue de cerca las conversaciones y recibe informes diarios de su equipo de seguridad nacional, según reveló la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki.
«Bastante de cerca. Recibe actualizaciones casi diarias, si no diarias, de su equipo de seguridad nacional sobre cómo van las conversaciones y cuál es el estado de esas conversaciones», afirmó Psaki a los periodistas cuando se le preguntó qué tan cerca Biden está siguiendo las conversaciones de seguridad.
Psaki se negó a revelar si Estados Unidos y Rusia están discutiendo la posibilidad de otra llamada telefónica entre sus líderes. «Creo que vamos a evaluar dónde estamos después de las próximas dos rondas de conversaciones», señaló, según consignó la agencia Sputnik.
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Chat Control: la ley europea que convierte tu celular en un testigo
El Parlamento Europeo debate una normativa que obligaría a escanear mensajes privados para detectar abuso sexual infantil, incluso en aplicaciones con cifrado de extremo a extremo. El debate enfrenta la protección de la infancia contra el derecho a la privacidad de millones de usuarios y pone en cuestión el futuro de las comunicaciones digitales.
Millones de conversaciones privadas, fotos, audios y textos intercambiados a diario en aplicaciones como WhatsApp o Signal podrían ser escaneados automáticamente antes de llegar a su destinatario. Eso es lo que prevé la normativa conocida como «Chat Control», una propuesta legislativa en debate en el Parlamento Europeo que divide a juristas, activistas digitales, gobiernos y organizaciones de derechos humanos en toda la Unión Europea.
La regulación apunta a detectar contenido de explotación sexual infantil (CSAM, por sus siglas en inglés) en las comunicaciones digitales. En su versión vigente, una normativa temporal prorrogada hasta 2028 permite a las plataformas identificar de manera voluntaria ese tipo de material en mensajes privados, imágenes y videos. Pero la propuesta de largo plazo, denominada «Chat Control 2.0», plantea extender esa capacidad de detección también a los servicios con cifrado de extremo a extremo, lo que representa un salto cualitativo de enorme magnitud en términos de vigilancia digital masiva.
Un escudo que también puede convertirse en una red de arrastre
El cifrado de extremo a extremo, tal como funciona hoy en aplicaciones como Signal o WhatsApp, impide que ni siquiera el proveedor del servicio pueda leer los mensajes en tránsito. Es, en términos prácticos, el equivalente digital del secreto postal. Cualquier sistema de detección que pretenda operar sobre mensajes cifrados tendría que actuar antes de que ese escudo se active, es decir, en el dispositivo del usuario, justo antes de que el mensaje sea enviado. Esta técnica se denomina «client-side scanning» y consiste en examinar el contenido mientras aún es legible, antes de que se aplique el cifrado.
Las herramientas técnicas propuestas funcionan transformando cada archivo en una especie de huella digital que se compara con bases de datos de material ilegal ya identificado. Además, utilizan modelos de aprendizaje automático capaces de reconocer contenido nuevo o modificado y analizan los textos en busca de patrones lingüísticos asociados al grooming o acoso sexual a menores.
El fallo humano en la cadena de verificación
En plataformas sin cifrado, cuando un sistema automático detecta una coincidencia, la alerta es enviada a revisores humanos expertos que examinan el material antes de informarlo a las autoridades. Empresas como Google sostienen que este proceso garantiza una verificación responsable. Sin embargo, según señaló el ex eurodiputado alemán Patrick Breyer, jurista y activista por los derechos digitales, es precisamente en esa etapa de verificación donde el sistema comienza a fallar cuando se utiliza a gran escala.
Los empleados encargados de revisar las alertas aplican criterios legales diversos, no siempre logran discernir la intención detrás del contenido y, con frecuencia, confunden situaciones de sexting consensuado entre jóvenes o imágenes enviadas como bromas en chats grupales. En muchos casos, los adolescentes involucrados nunca tuvieron intención de enviar ni recibir material ilegal, simplemente reenviaron un archivo dentro de una conversación diferente.
Breyer no se opone a la detección en sí misma. Su argumento es más preciso: el escaneo debería permitirse solo cuando un tribunal independiente confirme que hay motivos razonables para sospechar de una persona específica, tal como ocurre con una orden judicial para revisar la correspondencia de un ciudadano. Extender ese control a toda la población «por si acaso» representa, en sus términos, un tipo de intervención de naturaleza completamente diferente.
Una regulación que depende de la app que uses
Por el momento, lo que sucede con un mensaje depende enteramente de la aplicación que se use. En servicios sin cifrado, el contenido puede recibir una identificación digital o ser examinado por algoritmos antes o justo después de ser enviado, revisado luego por expertos y comunicado a las autoridades ante una coincidencia confirmada. En servicios con cifrado de extremo a extremo, la legislación europea actual no se aplica de la misma forma y el contenido permanece inaccesible para los proveedores.
Esa asimetría está en el centro del debate parlamentario. Si «Chat Control 2.0» finalmente incluye a los servicios cifrados, la arquitectura de privacidad digital que millones de personas dan por garantizada quedaría radicalmente transformada. La pregunta que el Parlamento Europeo no puede eludir es hasta dónde está dispuesta la sociedad a ceder privacidad en nombre de la seguridad, y si esa cesión puede hacerse sin abrir una puerta que, una vez abierta, sea prácticamente imposible cerrar.
El debate no es solo técnico. Es político, filosófico y tiene implicancias directas para las nuevas generaciones que crecen en un entorno donde la comunicación digital es constitutiva de su identidad. La decisión que tome Europa en los próximos años marcará un precedente global sobre los límites del Estado en las comunicaciones privadas.
Lo que tenés que saber
- La normativa «Chat Control» vigente, prorrogada hasta 2028, permite a las plataformas detectar voluntariamente contenido de abuso sexual infantil en mensajes privados.
- La propuesta «Chat Control 2.0» plantea extender ese escaneo a servicios con cifrado de extremo a extremo, lo que implicaría revisar mensajes en el dispositivo del usuario antes de que sean enviados.
- El ex eurodiputado Patrick Breyer advierte que el sistema falla a gran escala y que el escaneo solo debería habilitarse con orden judicial previa, no de manera masiva e indiscriminada.
- Las herramientas de detección combinan huellas digitales de archivos conocidos, inteligencia artificial para contenido nuevo y análisis de patrones lingüísticos vinculados al grooming.
- La decisión del Parlamento Europeo sobre si incluir o no a los servicios cifrados en la regulación definitiva tendrá impacto global en el futuro de la privacidad digital.
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