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Judiciales ⚖️

Confirmado: Sebastián Villa irá a juicio por abuso sexual

La resolución fue adoptada por la Sala I de dicho tribunal, integrada por los jueces Miguel María Alberdi, Guillermo Alejandro Rolón y Miguel Carlos Navascues, al rechazar el recurso de apelación interpuesto por el abogado defensor, Martín Apolo.

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La Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora confirmó este martes la elevación a juicio de la causa que tiene al futbolista colombiano Sebastián Villa como acusado de haber abusado sexualmente de una joven de 26 años, en junio de 2021 en un country de la localidad bonaerense de Canning, informaron fuentes judiciales.

La resolución fue adoptada por la Sala I de dicho tribunal, integrada por los jueces Miguel María Alberdi, Guillermo Alejandro Rolón y Miguel Carlos Navascues, al rechazar el recurso de apelación interpuesto por el abogado defensor, Martín Apolo.

De esta manera se confirmó el pedido de la fiscal de la causa, Vanesa González, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada 3 de Esteban Echeverría, quien había requerido que el delantero sea juzgado por el «abuso sexual con acceso carnal» en perjuicio de Rocío Tamara Doldán (26).

En su apelación, el defensor había sostenido que las pruebas reunidas en el expediente resultaban «insuficientes para tener por acreditada la existencia de la materialidad ilícita y la probable autoría de su defendido en la comisión del hecho en análisis».

Por el contrario, los camaristas argumentaron que, en su declaración, la denunciante «explicó de manera minuciosa y detallada» los hechos que se precipitaron cuando se hallaba con Villa.

A su vez, la Cámara se refirió a los tratados internacionales firmados por el Estado argentino como el de la Convención de Belem do Pará y la Convención de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.

«El Estado argentino asumió el compromiso internacional de actuar con debida diligencia para prevenir, investigar y sancionar la violencia contra la mujer, y establecer procedimientos legales justos y eficaces para la mujer que haya sido sometida a violencia, que incluyan, entre otros, medidas de protección, un juicio oportuno y el acceso efectivo a tales procedimientos», argumentaron.

Y añadieron: «El derecho y la administración de justicia no pueden ser ajenos a ello. Y en consecuencia, la perspectiva de género debe ser entendida como comprensiva también del derecho en general y del derecho penal en particular.»

Por su parte, Villa fue condenado en junio último a dos años y un mes de prisión condicional por ejercer violencia de género y amenazas hacia quien entonces era su pareja, Daniela Cortés, en abril del 2020, en plena pandemia por el coronavirus.

Tras la condena, el colombiano fue separado del plantel de Boca Juniors por la dirigencia «xeneize», pero continúa ligado al club.Según consta en la acusación de la fiscal González, el hecho de abuso sexual ocurrió entre la noche del 26 de junio de 2021 y la madrugada del 27, cuando Villa y Doldán, junto a otro grupo de allegados al futbolista, se encontraban en una vivienda del Country Venado II, de Canning, partido de Esteban Echeverría.

«En momentos que ambos se encontraban acostados, el mentado Villa Cano comienza a insultar a Doldán, tomándola de los cabellos para luego pegarle una cachetada en el rostro», señaló en su requerimiento la fiscal González.

Para la fiscal, Villa puso a la víctima «en un estado de indefensión impidiendo así que la misma se retire del lugar», tal como ella deseaba.En su denuncia, la joven explicó que esa noche el futbolista había consumido «mucho alcohol» y comenzó a reprocharle que sospechaba que le gustaban o que había estado con otros jugadores del plantel «xeneize».

Tras mantener una fuerte discusión, la joven dijo que Villa la encerró en una habitación, abusó sexualmente de ella y la intentó sofocar.Según la investigación, al día siguiente al hecho, el propio Villa y su entorno se comunicaron con la víctima con el objetivo de reunirse para ofrecerle dinero a cambio de que no realizara la denuncia.

Un audio y un video fueron incorporados a la causa, donde se escucha al jugador de Boca hablando con ella sobre un «trato», en supuesta alusión a que no lo denuncie a cambio de una suma de dinero.»Supuestamente cerramos. Hicimos un trato, ¿no? Usted es una mujer de palabra, ¿no? Yo soy un hombre de palabra», se le escucha decir a Villa a Doldán en el video.Según consta en las declaraciones testimoniales, un amigo de Villa alcanzó a darle cinco mil dólares a Doldán.

«Yo no soy así, sabés que te quiero mucho. Veámonos y hablemos por favor», le rogó el futbolista en un audio enviado a través de Whatsapp previo al encuentro.En tanto, Villa negó el hecho en su declaración indagatoria frente a la fiscal González.

«Nunca he cometido el hecho que usted me leyó, yo soy una persona tranquila, nunca abusaría de una mujer, porque yo vengo de una mujer», explicó en ese entonces el colombiano con la intención de defenderse.

Si vivís una situación de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda llamá gratis al 144, mandá un mensaje al 11 5050 0147 o por WhatsApp al +54 911 2771 6463. También podés descargar acá una app para recibir ayuda de profesionales.

Análisis

Sin golpe de Estado ni tanques, así se destroza la democracia en el siglo XXI: decretos, lawfare y un Congreso socavado

Un análisis del New York Times advierte que la Corte Suprema de Estados Unidos le arrebata sistemáticamente poder al Congreso, el cuerpo directamente elegido por los ciudadanos. El fenómeno no es exclusivo de Estados Unidos: en Argentina, el gobierno de Javier Milei lo lleva al extremo con una fábrica de decretos que intentan legislar por las espaldas del Parlamento. El DNU 70/23, la Ley Bases, el veto a las universidades y los fallos parciales de la Corte argentina configuran un mismo patrón global: el vaciamiento del poder legislativo.

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El Argentino Diario-Donald Trump-Javier Milei.

El Congreso fue diseñado para ser el corazón de la democracia representativa: el lugar donde los ciudadanos, a través de sus representantes elegidos, deciden las leyes que organizan la vida en común. Ese principio, fundacional en cualquier república, está siendo erosionado de manera simultánea en dos de las democracias más antiguas de Ámerica, con métodos distintos pero con el mismo resultado: el vaciamiento del poder legislativo en favor del ejecutivo y del poder judicial, dos poderes que nadie vota.

Un análisis publicado esta semana por el New York Times en su sección de investigación plantea que la Corte Suprema de EEUU, liderada por John Roberts, lleva años despojando sistemáticamente de poder al Congreso norteamericano: restringe la capacidad de las agencias reguladoras de implementar leyes, exige estándares imposibles para las políticas de derechos civiles, limita la delegación de poder a los organismos estatales.

El resultado, según el análisis, es una transferencia gradual y silenciosa de poder hacia un tribunal no electo que se mueve más rápido que el Congreso y tiene menos obligaciones en la estructura constitucional.

El espejo argentino: Milei y la fábrica de Decretos

En Argentina, el fenómeno adopta otra forma pero apunta al mismo destino. Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023 y en sus primeros días de gobierno firmó el DNU 70/23, un mega decreto de necesidad y urgencia con más de 300 artículos que desreguló la economía, modificó el régimen laboral y alteró decenas de normas aprobadas por el Congreso, todo ello sin pasar por el Parlamento.

La Constitución argentina establece que los DNU son una herramienta de carácter excepcional, para situaciones de urgencia que impidan el tratamiento legislativo ordinario. Milei los usó como método de gobierno: según datos de Chequeado, en 2025 el libertario dictó 11 DNU, igualando la cantidad de leyes que se promulgaron en el mismo período.

La Confederación General del Trabajo (CGT) obtuvo una medida cautelar que suspendió el capítulo laboral del DNU 70/23. La reforma laboral quedó en suspenso. Pero el resto del decreto siguió vigente, porque la Corte Suprema argentina rechazó sucesivos planteos para obligar al Congreso a tratarlo y declararlo inconstitucional en su totalidad, bajo el argumento de que no había «caso o controversia» suficiente. La Corte falló contra cuatro de los cinco DNU que analizó en los últimos años, pero el DNU de Milei sigue en un limbo jurídico que, en la práctica, lo mantiene vigente.

El veto a las universidades: cuando el ejecutivo dice no al Congreso y a la Justicia

El patrón no se agota en el DNU 70/23. El Congreso argentino aprobó en 2024 una ley de financiamiento universitario que garantizaba recursos para el funcionamiento de las universidades nacionales y disponía actualizaciones salariales para su personal. Milei la vetó. El Congreso ratificó la ley. Milei la ignoró.

En junio de 2026, la Corte Suprema dejó firme una medida cautelar que obligó al gobierno a cumplir con esa Ley, en un fallo que los rectores universitarios celebraron como el final de un proceso largo y difícil. Según representantes universitarios, las transferencias del gobierno a las universidades nacionales registraron una caída del 45,6% entre 2023 y 2026. Emiliano Yacobitti, vicerrector de la UBA, lo sintetizó en una publicación en X: «Fue un camino largo y difícil. Gracias a una sociedad que nunca renunció a la defensa de la universidad pública.»

El escenario se repite en cada conflicto entre el Ejecutivo y el Congreso: el gobierno desconoce o veta las leyes que no le gustan, impulsa reformas estructurales mediante decretos que evitan el debate parlamentario, y espera que la Corte tarde años en resolver, como ocurrió con el DNU de Macri sobre el que el máximo tribunal recién se pronunció siete años después de firmado. La lentitud judicial se convierte así en un instrumento político: el decreto funciona mientras la Corte no lo invalida.

Un fenómeno global: del Congreso de papel a la democracia de papel

El paralelo entre el análisis del NYT sobre EEUU y la Era Milei no es casual ni superficial. Responde a una tendencia global que politólogos y constitucionalistas vienen documentando desde hace años bajo el nombre de «retroceso democrático» o «erosión democrática»: la democracia no muere de un golpe, sino que se vacía lentamente, cuando las instituciones formales siguen en pie pero pierden su contenido real. El Congreso existe pero no legisla; la Corte existe pero tarda o esquiva; el presidente gobierna por decreto y el Congreso aprobado por el voto popular queda reducido a un sello.

En EEUU, la Corte Suprema de mayoría conservadora, designada en buena medida por Trump durante su primer mandato, avanzó en años recientes sobre el derecho al aborto (revertiendo Roe v. Wade), sobre la regulación ambiental (limitando la capacidad de la EPA), sobre la autonomía de las agencias independientes (restringiendo el poder de la FTC) y sobre la inmunidad presidencial (otorgándosela a Trump en un fallo sin precedentes en la historia del país). Cada uno de esos fallos recortó el poder del Congreso para regular, proteger y legislar, y lo transfirió a un tribunal no electo cuyos miembros tienen cargos vitalicios.

En Argentina, el proceso tiene su propia especificidad: aquí el vaciamiento lo lidera el Ejecutivo, que gobierna por Decreto y asfixia presupuestariamente todo aquello que el Congreso aprobó, desde las universidades hasta la Línea 144, desde los programas sociales hasta las transferencias a provincias. La Corte oscila entre frenar algunos excesos (universidades, reforma laboral) y dejar pasar otros (el DNU 70/23 en su conjunto). El resultado es una democracia que funciona en sus formas pero pierde sustancia en su contenido.

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