Córdoba
El grito que la delata: la cuarta detenida por el crimen de Agostina Vega
La causa por el femicidio de Agostina Vega podría sumar esta semana la indagatoria de Marianela Palmero, la cuarta detenida en el expediente que instruye el fiscal Raúl Garzón. La mujer, pareja de Claudio Barrelier, está acusada de encubrimiento doblemente agravado luego de que la Justicia detectara que ocultó información clave sobre la noche del crimen.
La causa por el femicidio de Agostina Vega podría sumar esta semana la indagatoria de Marianela Palmero, la cuarta detenida en el expediente que instruye el fiscal Raúl Garzón. La mujer, pareja de Claudio Barrelier, está acusada de encubrimiento doblemente agravado luego de que la Justicia detectara que ocultó información clave sobre la noche del crimen.
La fiscalía de Instrucción de Córdoba evalúa esta semana convocar a indagatoria a Marianela Palmero, la última persona detenida en la causa que investiga el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada y descuartizada en el barrio Cofico a fines de mayo. Palmero, pareja de Claudio Barrelier (el principal acusado del crimen) y madre de la hija de 11 años que ambos tienen en común, fue arrestada el jueves 25 de junio por orden del fiscal Raúl Garzón, quien la imputó por el delito de encubrimiento doblemente agravado. Permanece detenida en el pabellón de mujeres del Complejo Carcelario de Bouwer, a la espera de que se confirme el día de la audiencia.
La imputación: qué se le atribuye a Palmero
Según la reconstrucción de la fiscalía, Palmero se encontraba en la vivienda de la calle Juan del Campillo, en barrio Cofico, junto a su hija, cuando Barrelier ingresó al domicilio con Agostina la noche del sábado 23 de mayo. La hipótesis judicial no le atribuye participación directa en el homicidio ni en el posterior desmembramiento del cuerpo de la víctima, pero sí sostiene que colaboró después para ocultar el crimen y desviar el curso de la investigación.
La imputada ya había declarado como testigo ante Garzón en una primera instancia, ocasión en la que sostuvo que esa noche Barrelier cenó con ella y su hija, se ausentó unos minutos y luego volvió para seguir jugando videojuegos con la nena. Ese relato no resistió el cruce con otras pruebas del expediente y, según trascendió tras el levantamiento del secreto de sumario, la mujer presentó además contradicciones entre una primera y una segunda declaración.
El mensaje y los peritajes que la comprometen
Entre las pruebas que motivaron su detención se cuenta un mensaje de WhatsApp que Palmero le envió a Barrelier la misma noche del crimen, en el que le preguntó: «¿qué es ese grito?». A eso se sumaron los peritajes acústicos realizados sobre la vivienda, que determinaron la imposibilidad de que la mujer no haya escuchado nada de lo ocurrido esa noche dentro de la casa.
La abogada Fernanda Alaniz, representante de la querella que encabeza el padre de la víctima, Gabriel Vega, había señalado semanas atrás que consideraba difícil que Palmero no hubiera advertido nada de lo sucedido esa noche, y reclamó nuevas medidas de prueba sobre su rol en la causa.
Una causa con cuatro detenidos
Con el arresto de Palmero, la investigación por el femicidio de Agostina Vega acumula ya cuatro personas privadas de la libertad. Barrelier está acusado de homicidio triplemente calificado, por alevosía, por mediar violencia de género y por criminis causae (para ocultar un abuso sexual previo), un delito que prevé la pena de prisión perpetua. Osvaldo Fassetta, quien residía en la misma vivienda, y Soledad Andreani, expareja de Barrelier, están imputados por encubrimiento agravado.
Tras la detención de ambos progenitores, la hija de 11 años de Palmero y Barrelier quedó bajo la custodia de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf).
La indagatoria, sin fecha confirmada
Según pudo saber este medio a través de fuentes judiciales consultadas, la audiencia indagatoria de Palmero podría concretarse esta semana, aunque hasta el momento no hay un día establecido. «Es la idea, pero todavía no se fijó día», indicaron las fuentes.
Sobre el estado general de la investigación, a más de un mes del crimen, las mismas fuentes señalaron que el expediente «avanza con muchas precisiones» con el objetivo de «llegar a la verdad plena». «Todavía falta, pero va muy prolija y centrada en aclarar todo lo que sucedió», agregaron.
El caso expone, una vez más, el entramado de silencios y encubrimientos que suele rodear a los femicidios en la Argentina: no solo el acusado de matar, sino el círculo de personas que, según la Justicia, actuaron para protegerlo, demorar la búsqueda y entorpecer la investigación. La causa por el crimen de Agostina Vega continúa sumando piezas a ese entramado, mientras la familia de la víctima reclama precisión y celeridad en cada etapa del proceso.
Puntos clave
- Marianela Palmero, pareja de Claudio Barrelier, fue detenida el jueves 25 de junio por orden del fiscal Raúl Garzón.
- Está imputada por encubrimiento doblemente agravado y es la cuarta persona detenida en la causa.
- Un mensaje de WhatsApp («¿qué es ese grito?») y peritajes acústicos forman parte de la prueba en su contra.
- La hija de 11 años de Palmero y Barrelier quedó bajo custodia de la Senaf.
- La audiencia indagatoria podría realizarse esta semana, aunque todavía no tiene fecha confirmada.
Córdoba
Nueve meses sin Delicia Mamani: Justicia federal investiga una red de trata
La Fiscalía Federal N.° 2 de Córdoba promovió formalmente la acción penal por trata de personas con fines de explotación laboral y reducción a la servidumbre. Hay dos imputados, indicios de que fue trasladada a Bolivia y nueve meses de demoras institucionales que la comunidad educativa del Carbó exige que cesen hoy, en una nueva marcha.
Delicia Mamani Mamani salió de su casa en el paraje rural Punta de Agua, en Malagueño, Córdoba, el 21 de noviembre de 2025. Tenía 26 años, estudiaba el Profesorado de Educación Primaria en la Escuela Normal Superior Alejandro Carbó y ese día no llevó dinero ni pertenencias. Nueve meses después, sigue desaparecida. Y recién ahora, la Justicia Federal la está buscando donde debió buscarla desde el principio: en el interior de una red de trata de personas.
La Fiscalía Federal N.° 2 de Córdoba, a cargo del fiscal Casas Nóblega, promovió formalmente la acción penal al considerar que existen elementos suficientes para investigar si la desaparición de Delicia estuvo vinculada a una maniobra de captación con fines de explotación laboral y reducción a la servidumbre.
Hay dos personas imputadas: el cuñado de Delicia, esposo de su hermana, y la cuñada de ese hombre. Según registros de cámaras de una terminal de ómnibus, uno de los imputados habría trasladado a Delicia hacia Bolivia.
El Estado que llegó tarde, una vez más
El derrotero institucional del caso es, en sí mismo, una denuncia. Cuando la madre de Delicia, María Mamani, intentó radicar la denuncia en la comisaría de Malagueño, le dijeron que «no le entendían» y no se labró ningún expediente. La denuncia formal se concretó recién el 29 de noviembre, ocho días después de la desaparición, y no la radicó la familia sino la directora de la Escuela Normal Superior, junto a docentes y estudiantes, en el Polo de la Mujer y la Unidad Judicial N.° 1 de Córdoba.
A pesar de que desde el principio existían elementos que permitían sospechar de un posible caso de trata de personas, la Justicia tardó siete días en derivar la investigación al fuero federal. Incluso esa derivación inicial fue revertida: el Juzgado Federal N.° 3 rechazó el planteo de inhibitoria presentado por la familia. Fue necesaria una resolución de la Sala B de la Cámara Federal de Córdoba, dictada el 26 de mayo de 2026, para que la causa pasara de manera integral al fuero federal. Seis meses de investigación perdidos.
«Recién ahora la investigación mira hacia una red de trata, donde hay un captor y cómplices. Medio año después estamos mirando allí donde la Justicia debió buscar desde el principio. Ese tiempo en la vida de una persona es un montón», señaló la abogada Natalia Lescano, quien junto a Alina Dutto se ofrecieron a trabajar ad honorem representando a María Mamani.
La trama: Bolivia, un taller textil y una deuda
Las líneas de investigación que hoy maneja la Justicia federal apuntan en varias direcciones, todas vinculadas al entorno familiar y al contexto de vulnerabilidad en que vivía Delicia. Uno de los imputados habría tenido un taller de confección textil en Malagueño, donde ella habría trabajado. También existen indicios de que la joven había realizado en distintas oportunidades tareas de cosecha en el norte del país. Otra hipótesis, que la fiscalía analiza con atención, apunta a una posible deuda o situación extorsiva que habría atravesado Delicia antes de desaparecer.
El día de su desaparición, la familia recibió un mensaje de WhatsApp enviado desde el teléfono de Delicia a las 23:40. Esa misma noche, su hermana mayor encontró una carta escrita de puño y letra donde Delicia decía que «se va a recorrer el mundo y que va a tardar muchos años, que va a estar muy bien, que algún día volverá». La abogada Lescano fue categórica al señalar que ese texto fue un montaje: «Han querido fingir una ida voluntaria de alguien que es mayor de edad, y justamente porque se trata de una mujer que supuestamente se fue por sus propios medios, nadie la busca».
La comunidad que no se rinde
Desde el primer día, quienes sostuvieron la búsqueda no fueron los organismos del Estado sino la comunidad. Su madre, sus docentes, sus compañeras del profesorado y organizaciones feministas se pusieron al frente de una lucha que fue fundamental para que la investigación avanzara y para mantener vivo el nombre de Delicia. La cuenta de Instagram @buscamos.a.delicia se convirtió en el principal canal de visibilización del caso y desde allí se articularon las movilizaciones mensuales frente al Carbó, realizadas cada 21 de cada mes.
Este viernes 21 de agosto, a las 9.30, se realiza una nueva concentración frente a la Escuela Normal Superior Alejandro Carbó, en la ciudad de Córdoba, en un contexto distinto al de los meses anteriores: la Justicia Federal ya investiga el caso como presunta trata y hay dos personas imputadas. La convocatoria es de la comunidad educativa, de familiares y de organizaciones sociales. La consigna sigue siendo la misma: Delicia tiene que aparecer.
Delicia Mamani Mamani es de nacionalidad boliviana y reside en Argentina desde hace más de 20 años. Vivía con su mamá y hermanos en el paraje Punta de Agua, donde la principal actividad es el funcionamiento de un cortadero de ladrillos. No tenía trabajo estable ni ingresos propios. Tenía, en cambio, la convicción de estudiar y la constancia para hacerlo. Sus docentes señalaron que mantenía un muy buen rendimiento académico antes de desaparecer.
Quienes tengan información sobre su paradero pueden comunicarse con la Línea 145, de acceso gratuito, confidencial y anónimo, habilitada en todo el territorio nacional para denunciar situaciones de trata y explotación de personas.
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