Conectate con El Argentino

Femicidio

Violencia: fue excarcelado por femicidio y ahora vive a 500 metros de la familia de la víctima

«Nuestra hija fue violada y vendida como una mercancía. No entendemos cómo está libre”, exclamó, Marisa Rodríguez, mamá de Luna Ortiz (19), cuyo cadáver desnudo fue hallado en una casa del partido bonaerense de Tigre el 5 de junio de 2017.

Publicado hace

#

Un hombre que había sido condenado a 14 años de prisión por suministro de drogas y abandono de persona seguido de muerte de una joven de 19 años en Tigre en 2017, fue excarcelado luego de que la Justicia recalificara el caso como un homicidio sin intención y le redujera a un tercio la pena, por lo que los familiares de la joven reclaman un nuevo juicio y denuncian que el liberado vive a solo cinco cuadras de su casa, en el límite de la restricción de 500 metros que le impuso un juez para acercase a ellos.

“El hombre responsable de la muerte de mi hija está libre y vive a 500 metros de nuestra casa. La verdad es muy angustiante. Nuestra hija fue violada y vendida como una mercancía. No entendemos cómo está libre”, exclamó, Marisa Rodríguez, mamá de Luna Ortiz (19), cuyo cadáver desnudo fue hallado en una casa del partido bonaerense de Tigre el 5 de junio de 2017.

El principal sospechoso, Isaías Villarreal (31), había sido condenado por el hecho a 14 años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de San Isidro, el cual lo halló responsable del delito de “abandono de persona seguido de muerte y suministro de sustancias estupefacientes a título gratuito».

Sin embargo, la Sala I del Tribunal de Casación Penal benefició a Villarreal luego de modificar la calificación legal del hecho a un «homicidio culposo», que prevé una pena de hasta 5 años de prisión, lo que representó una baja en su pena.

Esa situación, le permitió al hombre de 31 años salir en libertad a comienzos de este mes, quien se mudó a 500 metros de la casa de los padres de Luna Ortiz, en el límite de la orden de restricción que impuso un juez para acercarse a ellos.

Al respecto, la mamá de Luna dijo que siente que “atemorizada” y que no recibió ninguna notificación del juzgado sobre la liberación de Villarreal.

“Esta decisión pone en riesgo a toda mi familia. Tenemos miedo por lo que puedan llegar a hacer. No estábamos enterados de que estaba libre. Tuve que llamar a la abogada hace dos semanas. Nunca fuimos notificados”, reclamó Rodríguez.

En tanto, esta mañana los padres de Luna Ortíz, acompañados por el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, se reunieron con el juez de la Sala I de Apelaciones de San Isidro, Oscar Quintana, a quien le presentaron un escrito y le reclamaron por la realización de un nuevo juicio a Villarreal con perspectiva de género.

“Nos costó mucho que nos atienda el juez, pero queríamos escucharlo a él. Se jacta de su antigüedad en el puesto y que tiene posgrados. Tendrá eso pero está haciendo agua con la perspectiva de género. Los jueces viven en otro mundo. No se aggiornan y no terminan acompañando los reclamos de la sociedad”, reclamó el papá de Luna, Facundo Ortiz.

Además, el padre de la víctima agregó: “Nosotros estamos muy curtidos. Son muchos cachetazos del Poder Judicial. No puede ser que Villarreal sea juzgado con la misma carátula de un tipo que choca con el auto. En las leyes esto es un femicidio”.

Por último, Facundo Ortíz consideró que “es necesario llevar a cabo un nuevo proceso judicial donde se contemple la figura de violencia de género y femicidio” ya que el fiscal que se ocupó de la instrucción, Marcelo Fuenzalida, no contempló esa variable durante la investigación.

“Lo de Luna fue una muerte que no se dio en un contexto de violencia de género en el hogar. A ella la captaron, la drogaron y la mataron. Eso también es femicidio. Queremos que haya un verdadero juicio donde no se la revictimice. No entendemos cómo un tribunal dio 14 años por el abandono de persona, y a los 5 ya está libre. Pedimos perpetua”, concluyó.

El hecho fue descubierto el 5 de junio de 2017, cuando la Policía encontró muerta a Luna en una casa de la localidad de Don Torcuato, partido de Tigre.

La chica había sido vista por última vez tres días antes, cuando abandonó su vivienda para ir a una entrevista de trabajo en un comercio en el que buscaban a una empleada administrativa.

Ante la demora en regresar a su casa, sus padres realizaron la denuncia por su desaparición en la comisaría de la zona, donde se inició una causa por averiguación de paradero.

Finalmente, la Policía encontró el cadáver de la joven y en la vivienda fue detenido Villarreal, quien dijo que había pasado la noche con la chica tras conocerla circunstancialmente.

Villarreal reconoció que había consumido drogas y alcohol con Ortiz, pero aseguró que cuando se despertó a la mañana siguiente, la joven había fallecido.

El fiscal Fuenzalida ordenó que se realice la autopsia al cadáver y también pidió la detención de Villarreal, ante la sospecha de que le suministró la droga a Ortiz y cometió abandono de persona.

La presunción de la familia es que la joven murió tras ser drogada, alcoholizada y sometida a un abuso sexual por parte de un grupo de personas, por lo que consideraron que hubo un «femicidio», aunque esa calificación legal fue descartada por los investigadores.

Los padres de Ortiz insisten en que hay videos de cámaras de seguridad en las que se ve a su hija salir el viernes por la noche del Casino de Tigre acompañada por este mismo hombre, y que dentro de la sala de juegos se la ve con otros hombres también.

Femicidio

La red del horror: cae un segundo detenido por el femicidio de Agostina Vega

La Justicia de Córdoba arrestó a Osvaldo Fassetta, de 47 años, amigo e inquilino de Claudio Barrelier, y lo imputó por encubrimiento agravado en contexto de violencia de género. El hombre, que había dado entrevistas televisivas días antes proclamándose ajeno al crimen, quedó atrapado por pruebas forenses y una frase que estremece: «Quedate tranquila, te la tenemos dormidita.»

Publicado hace

#

La red del horror: cae un segundo detenido por el femicidio de Agostina Vega

La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, sumó un segundo detenido. Por orden del fiscal de instrucción Raúl Garzón, efectivos policiales procedieron al arresto de Osvaldo Miguel Fassetta, de 47 años, en el domicilio de la calle Juan del Campillo al 878, en barrio Cofico, el mismo inmueble señalado como la presunta escena del crimen. La imputación inicial que pesa sobre él es la de encubrimiento agravado en contexto de violencia de género, aunque fuentes tribunalicias no descartaron que la calificación legal se agrave conforme avancen las pericias.

La detención de Fassetta tuvo un componente de cinismo que impactó a los investigadores: horas antes de que la Policía golpeara su puerta con la orden de captura, el hombre había dado entrevistas televisivas en las que se presentó como un testigo colaborador, afirmó haber participado de la búsqueda de Agostina junto a la familia de la joven y declaró que nunca sospechó de Claudio Barrelier, el principal imputado por el femicidio.

El acolchado y las huellas que lo delataron

Según informó el abogado defensor de Fassetta, Eduardo Medina Allende, su cliente fue arrestado luego de que los investigadores hallaran manchas hemáticas en el acolchado de la cama de la habitación que él ocupaba dentro de la casa de Barrelier. El letrado sostuvo que su defendido no estuvo en el domicilio durante la noche en que se cometió el crimen y que existen cámaras de seguridad de una panadería cercana que respaldarían esa coartada. Sin embargo, el criterio de la fiscalía es diametralmente opuesto.

El propio Fassetta había relatado, en distintas entrevistas previas a su arresto, que el domingo 24 de mayo, cerca de las 11:30 de la mañana, regresó al domicilio junto a un amigo. Contó que ingresó a su habitación y luego se dirigió a la cocina sin encontrar a nadie, y que lo único que le llamó la atención fue la presencia de un acolchado de color claro sobre su cama, diferente al de color gris oscuro que él había dejado el día anterior. Según su versión, desde ese domingo no volvió a ver a Barrelier.

Para la fiscalía, ese relato no resulta creíble. «Todo indica que estaba en la vivienda al momento de los hechos investigados y, por las dimensiones del lugar, no puede no haber escuchado el ataque», señaló una fuente ligada al expediente. Los investigadores consideraron que el cambio de acolchado, lejos de ser un dato menor, apunta directamente a maniobras de limpieza y ocultamiento de la escena del crimen.

La frase que estremece: «Quedate tranquila, te la tenemos dormidita»

Uno de los elementos más escalofriantes del caso involucra una serie de llamados telefónicos recibidos por Melisa Heredia, madre de Agostina, mientras la joven era buscada desesperadamente. Desde un número desconocido, una voz masculina le decía: «Quedate tranquila, te la tenemos dormidita.» La frase, pronunciada cuando la adolescente ya habría sido asesinada, es investigada como parte de las maniobras de encubrimiento para ganar tiempo y despistar a los familiares y a las autoridades.

La Justicia investiga si fue Fassetta quien realizó esos llamados. Según trascendidos vinculados a la causa, las pruebas recolectadas en el marco de la planimetría y la reconstrucción temporal ubican al ahora detenido dentro del inmueble durante el rango horario en que se cometió el femicidio.

La estrategia que ambos habrían planeado sostener, según pudo saber este medio, consistía en que Fassetta declarara que Barrelier había pasado a buscarlo por el kiosco donde trabajaba, con el objetivo de respaldar la versión de los hechos del principal acusado. Sin embargo, en el kiosco del barrio aseguraron no haberlo visto aquel día.

El perfil del segundo detenido

Osvaldo Fassetta tiene 47 años, es padre de dos hijos y trabaja en el rubro de la construcción desde hace más de quince años. Atraviesa una situación económica comprometida y figura registrado como «irrecuperable» ante el Banco Central de la República Argentina.

Conoció a Barrelier en el ámbito del fútbol, como hincha del Club Atlético Instituto, y la amistad derivó en una convivencia dentro del domicilio de Cofico luego de que Fassetta sufriera problemas familiares que lo llevaron a dejar su vivienda. El vínculo entre ambos era de aproximadamente diez meses.

Antes de su arresto, Fassetta había declarado ante la Justicia como testigo. Las pericias forenses ordenadas por la fiscalía acumularon evidencias que, según fuentes del expediente, demostraron contradicciones y falsedades en su testimonio.

La causa se amplía: secreto de sumario y perspectiva de género

Junto al arresto de Fassetta, la Fiscalía de Instrucción número 13 de Córdoba, a cargo de Garzón, decretó el secreto de sumario por diez días y dispuso la acumulación de la causa con antecedentes del imputado Claudio Barrelier que datan de 2025.

La incorporación al expediente de la fiscal especializada Claudia Alejandra Romero, titular de la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género, apunta a garantizar un abordaje con perspectiva de género en el análisis integral del caso.

Equipos forenses de la Policía Judicial continuaron además con complejas pericias acústicas y pruebas de luminol en la casa de barrio Cofico para detectar posibles rastros de sangre que hubieran sido lavados. La fiscalía busca determinar si la participación de Fassetta se limitó a maniobras de encubrimiento posteriores al crimen o si tuvo algún nivel de presencia física durante el ataque.

El caso Agostina Vega conmovió a toda la provincia de Córdoba y a la Argentina. La adolescente de 14 años desapareció el sábado 23 de mayo y sus restos fueron hallados días después en la localidad de Ampliación Ferreyra. Claudio Barrelier, el principal imputado, permanece internado bajo custodia en el hospital modular del Complejo Carcelario Nº 1 de Bouwer. La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo