Conectate con El Argentino

Femicidio

Horror en Coronel Suárez por femicidio vinculado: dejó una nota antes de matar a su hijo de 4 años

El hombre que asesinó a su hijo de 4 años y luego se quitó la vida dejó un escrito con graves acusaciones contra la madre del niño. La Justicia investiga el episodio como un femicidio vinculado y analiza la carta que el agresor publicó en WhatsApp antes del hecho.

Publicado hace

#

Imagen ilustrativa generada con IA exclusivamente para esta nota.

★ El martes 9 de diciembre, en Coronel Suárez, un hombre identificado como Gustavo Suárez, de 48 años, mató a su hijo de cuatro años y después se suicidó dentro del camión que conducía. Minutos antes, había llamado a su expareja, Daiana García, para advertirle lo que iba a hacer. También dejó un extenso texto publicado en los estados de WhatsApp, donde anticipó el crimen y responsabilizó a la mujer. La Justicia bonaerense investiga el caso como un femicidio vinculado.

El hallazgo en el camión

Según información policial confirmada por fuentes comunales, Suárez estacionó su camión a unos 150 metros de la ruta 60 durante la madrugada. Desde allí llamó a García —sargento de la Policía Comunal— y le anticipó sus intenciones. La mujer dio aviso inmediato a sus colegas para que se acercaran al lugar, pero cuando los efectivos arribaron encontraron a ambos con disparos en la cabeza dentro del vehículo.

El niño todavía tenía signos vitales y fue trasladado al hospital local, donde finalmente murió. El hombre ya estaba sin vida cuando llegó la asistencia.

La carta que anticipó el crimen

En paralelo, Suárez había publicado una carta en sus estados de WhatsApp. En el texto, cargado de expresiones violentas y hostiles, imputó a García la responsabilidad por la muerte de ambos. Entre las frases más directas, escribió: “Por culpa tuya nos fuimos para siempre” y “hacete cargo de tus actos”. Todo el contenido del escrito forma parte de la investigación judicial.

El mensaje completo incluyó acusaciones personales, referencias a conflictos de pareja y expresiones que justificaron su decisión criminal desde una lógica de castigo hacia la mujer. Los fragmentos publicados en redes y corroborados por fuentes policiales confirman que Suárez escribió: “Me voy con mi bebé Francisco porque le prometí cuidarlo siempre y así lo haré”, en el marco de un discurso manipulador y violento.

Investigación en curso y marco legal

La Justicia trabaja bajo la hipótesis de femicidio vinculado, figura utilizada cuando la violencia letal recae sobre personas cercanas a la mujer —generalmente hijos— con el objetivo de dañarla o castigarla. También se analiza el entorno familiar, el historial de la relación y el contenido íntegro del escrito.

Fuentes policiales consultadas señalaron que la mujer permanece contenida por equipos especializados, dada la gravedad del hecho y el nivel de violencia psicológica expresado en la carta.

Antecedentes y contexto

El caso se inscribe en un contexto donde organizaciones de derechos humanos y colectivos feministas vienen alertando sobre la persistencia de crímenes cometidos como forma extrema de violencia machista. Si bien aún no se difundieron antecedentes formales de denuncias previas en este vínculo, los investigadores revisan comunicaciones, intervenciones policiales anteriores y testimonios cercanos.

El análisis de la carta —central para reconstruir la premeditación del hecho— será clave para determinar la calificación penal definitiva.

Puntos clave del caso

  • El crimen ocurrió el martes 9 de diciembre en Coronel Suárez.
  • Gustavo Suárez mató a su hijo de 4 años y luego se suicidó.
  • Dejó una carta en WhatsApp donde anticipó el hecho y responsabilizó a la madre del niño.
  • La Policía encontró a ambos con disparos en la cabeza dentro del camión.
  • La Justicia investiga el episodio como femicidio vinculado.

Femicidio

Femicidio en Junín: la autopsia reveló que Mercedes Errapán estaba embarazada

La necropsia preliminar confirmó que la víctima cursaba un embarazo de entre 22 y 24 semanas al momento de ser asesinada. El acusado, Sebastián Bonafé, tenía antecedentes por violencia de género y enfrentaba una denuncia por grooming que ella misma había presentado días antes del crimen.

Publicado hace

#

Tres denuncias, un allanamiento sin resultados y un femicidio cinco días después: el sistema que no protegió a Mercedes Errapán.

La autopsia preliminar de Mercedes Errapán, la mujer de 32 años asesinada el miércoles 8 de julio en su domicilio de la calle Iberlucea en Junín, reveló que cursaba un embarazo de entre 22 y 24 semanas de gestación al momento del crimen.

El informe forense descartó además la hipótesis inicial de que la víctima había recibido un disparo: murió por múltiples heridas de arma blanca y un golpe contundente en la cabeza, compatible con un hacha. Sebastián Daniel Bonafé, de 36 años, imputado por el femicidio y el rapto de la hija de siete años de Errapán, deberá prestar declaración indagatoria este viernes ante la fiscal Fernanda Sánchez, titular de la UFI N°1 del Departamento Judicial Junín.

Un crimen planificado con semanas de anticipación

La reconstrucción de los hechos que realizaron los investigadores revela la premeditación del ataque con un nivel de detalle que conmueve. Las cámaras de seguridad del barrio registraron a Bonafé saltando el paredón de la vivienda de Errapán a las 5:11 de la mañana del miércoles, apenas cuatro minutos después de que Jonathan Videla, la pareja de la víctima, saliera hacia su trabajo. El acusado permaneció en el interior del inmueble por más de dos horas. A las 7:57 volvió a aparecer en las cámaras, esta vez caminando junto a la niña de siete años, ahijada suya, a quien tomó por la fuerza y utilizó como rehén durante su fuga.

Durante el allanamiento practicado en el domicilio de Bonafé, en la calle Almafuerte al 1400, los investigadores secuestraron cuatro cartas manuscritas dirigidas a su madre que exponen con crudeza la planificación del femicidio. En una de ellas, el acusado escribió con todas las letras: «Mi plan es matar a Mechi y a Jona e irme de Junín», en referencia a Mercedes Errapán y a su pareja. Los manuscritos muestran que Bonafé modificó en varias oportunidades la fecha prevista para el ataque, estudió el recorrido de escape con el celular de su abuela y hasta anticipó que, si la Policía lo encontraba, podía matar a la niña. «Espero que leas esto antes que la Policía. Quémalo, porfa», escribió al final de una de las cartas.

Los manuscritos también contienen una referencia directa a la denuncia que Errapán había presentado semanas antes, acusando a Bonafé de haberla filmado mientras se bañaba. «Te juro que jamás filmé a la nena y siempre la respeté como si fuera mi hija», escribió el imputado, aunque a renglón seguido admitió que seguiría adelante con el crimen: «Hoy me estoy equivocando en hacer esto, pero me cansé.»

La autopsia: violencia extrema y un dato que nadie esperaba

El vocero de la investigación, el fiscal Martín Laius, confirmó ante TeleJunín los resultados del informe forense preliminar. La autopsia determinó que Errapán sufrió al menos 12 heridas cortopunzantes, un fuerte golpe en la cabeza y múltiples fracturas. Los peritos concluyeron que las lesiones fueron provocadas con un arma blanca y con un objeto contundente compatible con un hacha. Estas conclusiones contradijeron las primeras versiones del hallazgo, que apuntaban a un disparo como causa de muerte.

El dato que paralizó a la opinión pública fue el del embarazo: al momento del crimen, Mercedes Errapán cursaba entre 22 y 24 semanas de gestación, aproximadamente cinco meses y medio. La información no era conocida hasta que el informe forense la estableció. Laius indicó que restan conocerse los resultados de otros análisis, que permitirán completar el cuadro probatorio.

Frente a la magnitud del caso, la fiscalía analiza incorporar nuevas calificaciones legales a la imputación. Entre ellas figura el agravante de ensañamiento por la violencia ejercida contra la víctima; la tentativa de homicidio en perjuicio de la niña, a quien Bonafé amenazó con matar apoyándole un cuchillo en el cuello cuando fue rodeado por efectivos policiales en un cañaveral de Pergamino; y el delito de resistencia a la autoridad. La causa está actualmente caratulada como femicidio seguido de rapto.

Tres denuncias previas, una investigación por grooming y un sistema que no protegió

El perfil judicial de Bonafé era conocido antes del femicidio. El acusado registraba tres denuncias previas por violencia familiar y de género, y además estaba siendo investigado por grooming, tipificado en el artículo 131 del Código Penal, luego de que Errapán lo denunciara formalmente el viernes 3 de julio por haber ingresado al baño de la vivienda y filmarla con el teléfono mientras su hija se higienizaba. Ese mismo día, personal de la Policía Federal practicó un allanamiento en el domicilio del imputado que no arrojó resultados.

El crimen tuvo lugar apenas cinco días después de aquella denuncia. La secuencia pone sobre la mesa una pregunta que la sociedad argentina viene formulando desde hace años: cuántas alertas deben acumularse antes de que el sistema de protección funcione de manera efectiva. Bonafé era padrino de la hija de la víctima, tenía acceso habitual al entorno familiar y, a pesar de sus antecedentes y de la denuncia reciente, no fue privado de la libertad.

La fuga, el rescate y la indagatoria

Tras el crimen, Bonafé huyó en una motocicleta Honda Titán 150 cc por la Ruta Nacional 188. A la altura de la localidad de Obligado, partido de Rojas, fue captado por cámaras con la niña. Luego abandonó la moto e hizo dedo junto a la menor. Un docente que circulaba por la zona los trasladó hasta el centro de Pergamino. Allí, un operativo de la DDI local los rodeó en la intersección de Alsina y Becerra. Al advertir la presencia policial, Bonafé se internó con la niña en un cañaveral y le apoyó un cuchillo en el cuello mientras amenazaba con matarla. Tras varios minutos de negociación, los efectivos lograron reducirlo y la menor fue rescatada sin lesiones.

La investigación quedó desde el inicio bajo la órbita de la UFI N°1 del Departamento Judicial Junín, a cargo de la fiscal subrogante María Fernanda Sánchez, con la colaboración del fiscal Martín Laius de la UFI N°8. El Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires activó el protocolo Alerta Sofía para dar con el paradero de la menor. La hija de Mercedes Errapán permanece bajo asistencia y contención de equipos especializados.

Este viernes, Bonafé prestará declaración indagatoria ante la Justicia. La causa avanza con el peritaje de su teléfono celular y la autenticación forense de las cartas manuscritas secuestradas en su domicilio.

Puntos clave

  • La autopsia reveló que Mercedes Errapán cursaba entre 22 y 24 semanas de embarazo al momento del femicidio.
  • El informe forense descartó el disparo como causa de muerte: la víctima sufrió al menos 12 heridas de arma blanca, fracturas y un golpe contundente en la cabeza.
  • Bonafé tenía tres denuncias previas por violencia y estaba investigado por grooming, con un allanamiento sin resultados realizado apenas cinco días antes del crimen.
  • En las cartas secuestradas en su domicilio, el acusado describió el plan del femicidio, modificó la fecha en varias oportunidades y anticipó que podía matar a la niña si era interceptado.
  • La fiscalía evalúa agravar la imputación con ensañamiento, tentativa de homicidio de la menor y resistencia a la autoridad. La indagatoria de Bonafé está prevista para este viernes.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo