Cine & Series
Llega la temporada final de «Curb Your Enthusiasm» del genial Larry David
Un grande entre los grandes, el gran Larry termina su ciclo con la T12 de una serie épica que -para algunos- superó a Seinfeld
La aclamada serie del comediante Larry David «Curb Your Enthusiasm» inició su final por HBO y culmina con su temporada 12 una etapa dorada de la historia de la televisión y el subgénero sitcom que el cocreador y guionista jefe de la mítica «Seinfeld» ya había conquistado en los noventa al reinventar la forma de hacer humor a partir de incorporar irreverencia, transgresión, incorrección política, originalidad y humor corrosivo a una TV que por entonces no se animaba a demasiado.
Considerada por cierto consenso del público y crítico como la mejor comedia de la historia de la TV, «Seinfeld» concluyó en 1998 sin David como showrunner y guionista principal, ya que el premiado actor y productor se había alejado en sus últimas dos temporadas, tras liderar las primeras siete y llevar al estrellato al standupero Jerry Seinfeld, para desarrollar proyectos propios, aunque retornó para hacerse cargo del episodio final de la serie.
Pero desde el estreno de «Curb» en 1999, esa vara altísima que ya había trazado David comenzó a ser superada, o al menos empatada, con su nueva serie, planteada como una evolución del personaje basado en su personalidad que desarrolló en su anterior sitcom, el recordado George Costanza, interpretado por Jason Alexander.
La serie que este año concluirá sigue la vida de una versión semificcionada de David, que después hacerse rico y célebre por el éxito de «Seinfeld» vive en la crema de la sociedad de Los Ángeles tras vivir más ajustado en su Nueva York natal.
El centro de la sitcom son las interacciones de David con sus allegados y desconocidos, con los que no puede evitar confrontar en hilarantes conflictos en los que se burla de los más variados temas que rompen con la noción, hoy más subrayada que nunca, de corrección política y vacas sagradas de la progresía estadounidense, y también del conservadurismo.
Ganador en 1993 de dos premios Emmy por la «Seinfeld» como serie, David también se llevó en esa gala otra estatuilla por escribir un episodio en el que los cuatro amigos de la sitcom competían para ver quién aguantaba más tiempo sin masturbarse, algo que para la TV abierta de la época fue bastante transgresor, pero que obtuvo aclamación -muchos lo consideran el mejor episodio de la serie y del acervo televisivo local- a partir del tratamiento sutil y no soez de la temática.
Ese espíritu de revolucionar la comedia y pasar límites se expandió con «Curb» y ambas creaciones de David marcaron la nueva cancha de la comedia, allanando caminos para que las venideras sitcom pudieran ser mucho más jugadas de lo que podrían haber sido sin esos antecedentes.
Otra característica que innova en la serie y no tiene mucho antecedente ni réplicas es que «Curb» no tiene guion y se interpreta con improvisaciones. Al establecer esa dinámica, David cuenta que le resultaba aburrido atenerse a un texto a la hora de hacer comedia y juzga que la naturalidad de improvisar es lo que hará graciosa la escena, con solo una breve descripción o noción de qué pasa en cada secuencia, hilvanada con la historia general del episodio pero sin más texto que ese.
Recién graduado de Harvard, Jeff Schaffer se sumó al staff de guionistas de «Seinfeld» cuando la serie estaba en su pico y tras dos años bajo la supervisión de David, cuando el comediante dejó la serie, fue parte de quienes se hicieron cargo del rumbo del envío junto a Jerry Seinfeld y sus amigos de la universidad David Mandel y Alec Berg, con los que hizo «Euroviaje censurado» en 2004. El trío, y especialmente Schaffer, tuvo un rol también en la sucesión generada con «Curb» y trabajó en los roles de dirección y producción ejecutiva bajo el ala de David, quien les dio en las últimas siete temporadas estatus de co-guionistas luego de ser él el único escritor en las primeras cinco.
«Hay gente que fue cancelada por mucho menos de lo que Larry hace. La razón es que a él no le importa lo que vos pienses. Hace la serie que quiere hacer y él sigue siendo el mismo Larry. Hay bacterias resistentes a los medicamentos y él es resistente al cambio, a aprender. Así que hacemos las historias que queremos hacer y no nos disculpamos por eso; si a alguien no le gusta, no nos importa. Y todos lo dejan tranquilo. Desde que escribo con Larry ni una vez dijimos: ‘No sé si deberíamos hacer esto, a la gente puede no gustarle’. Los pensamientos de otra gente no están en nuestra consideración: si creemos que algo es gracioso, lo hacemos», contó Schaffer en una entrevista por videoconferencia con Télam, consultado sobre el estatus especial del que goza David a la hora de burlarse de vacas sagradas del progresismo sin ser expulsado de la cofradía de la «intelligentsia».
En cuanto al final de la serie, e incidentalmente de la carrera de David, su colega sostuvo: «No creo que Larry vaya a apagar una batería y apagarse. No va a dejar de cruzarse con gente y ponerse a discutir. Mientras la gente siga siendo molesta y horrible, se le van a seguir ocurriendo ideas. Y la última vez que me fijé, la gente sigue siendo molesta, especialmente en Los Ángeles. No creo que haya concluido su tarea».
Télam: Además de la aproximación a la comedia de David, ¿es la naturaleza de improvisación de «Curb» lo que la hace tan buena?
Jeff Schaffer: El motivo por el que «Curb» no se parece a otras es porque no se hace como otras series. Escribimos una descripción de lo que va a pasar con historias graciosas y luego dejamos que muy talentosos actores de improvisación trabajen la escena. Y el resultado son unas digresiones mágicas. Cada día decimos: «Vamos a ver qué sale» y siempre te sorprendés y estás escribiendo algo nuevo. Cada escena es una reescritura en vivo: estamos escribiendo la escena mientras la filmamos, probando cosas y dándoles forma, generando un montón de situaciones. Y después la escribimos en la sala de montaje. Por eso luce tan especial: está toda esta gente brillante sorprendiéndose a sí misma en cámara. Larry no sabe lo que J. B. Smoove va a decirle. Además, estoy diciéndole al oído a los otros actores que Larry quiere ser sorprendido, y les digo que traten de decir esto y aquello. Larry quiere que la serie se realice como él se maneja en la vida: como si el mundo estuviera en su contra, y entonces lo configuramos de esa manera en el set, y eso es lo que lo hace tan especial.
T: David mencionó que la manera de saber si una escena funciona es si no pueden parar de reír. ¿Cómo se hace para obtener la escena graciosa sin mostrar que están tentados?
JS: Es tan difícil… El lado negativo de que Larry quiera ser sorprendido es que, a menudo, arruina la escena por tentarse. Como director, especialmente con J.B. Smoove tengo que llevármelo aparte porque si lo ve antes de filmar se va a tentar y arruinar la toma. Hay muchísimas veces que no se pueden parar de reír y él dice: «Ok, sé que todos quieren volver a casa eventualmente», pero hay escenas en las que hay solo una toma en la que Larry no se tienta. Y muchas veces estamos por empezar y pide un segundo para contenerse, pero porque está tentado de lo que va a decir a continuación: está escribiendo en su cabeza.
T: ¿»Seinfeld» o «Curb»?
JS: Me encantan ambas, son de épocas diferentes. Pero son notoriamente similares: están escritas exactamente de la misma manera. Se nos ocurren ideas, las escribimos en una pizarra y tratamos de que todas las ideas comulguen entre sí para llegar a un final muy gracioso. La única diferencia es que para «Seinfeld» nos tomábamos un par de días para escribir el guion y para «Curb», no.
T: ¿El hecho de ser parte evita que te des cuenta de que «Curb» es un hito en la historia de la TV y la comedia o sos conciente de su estatus?
JS: Larry y yo somos muy similares en cuanto a que no creemos mucho ni pensamos en el legado. No pensamos en el futuro ni en el pasado, solo nos juntamos y empezamos a quejarnos. Construimos la serie historia por historia. Cada vez que empezamos a escribir una nueva temporada digo: «¿Cómo fue que lo logramos la temporada pasada? ¿Cómo vamos a superar eso? Nunca vamos a poder hacerlo, ¿por qué vamos a hacer una nueva? No sé si esta va a ser muy buena». Y, mérito de Larry, él dice valientemente: «No, simplemente empecemos», y empezamos. Y hacia el final de la temporada decimos: «Sí, estuvo bastante bien». El legado de la serie va a ser que la gente durante mucho, mucho tiempo transcurra su vida y le diga a sus amigos: «Dios mío, tuve un momento Larry David».
Cine & Series
“Se parece a la mamá que yo podría ser”: Cazzu debutó en el cine
Cazzu llegó por primera vez al cine junto a Diego Peretti. La cantante se pone en la piel de una madre con la que encuentra puntos en común y habló sobre el desafío de actuar y el proceso detrás de una historia que combina lo cotidiano y lo fantástico.
“Risa y la cabina del viento”: el debut en pantalla grande de Cazzu
La cantante Cazzu (Julieta Cazzuchelli) debutó en la pantalla grande. Este jueves 16 de abril estrenó en cine “Risa y la cabina del viento”, junto a Diego Peretti, Elena Romero y Joaquín Furriel. La película de Juan Cabral, con música de Babasónicos, cuenta una historia emocionante -filmada en Tierra del Fuego-, que entrelaza lo cotidiano y lo fantástico, la imaginación y los sueños. Un film para todos los públicos que completa su elenco con Graciela Borges, Fabián Casas, Silvina Sabater y Gustavo Garzón.
En conferencia de prensa, el equipo compartió la experiencia de rodaje en el sur y el proceso creativo detrás de la película. Para Cazzu, el proyecto apareció en un momento particular: “En un momento de muy particular, en el que estoy volviendo al ruedo, aparece este proyecto que en principio implicaba invertir tiempo en un terreno desconocido y sin certezas, pero aun así había algo muy fuerte que me atraía. Desde la primera lectura sentí una especie de hipnosis con el guion y supe que no me iba a poder librar de esto”.

Ese compromiso colectivo fue algo que también destacó Peretti: “Al convivir durante un mes y medio en un lugar tan particular como Ushuaia, se formó una especie de familia enfocada en contar una historia profundamente poética, todos poniendo el corazón”. En la misma línea, la artista subrayó la dimensión del trabajo en equipo: “Lo difícil que es hacer una película… son muchas personas dando todo lo que tenemos para dar, con un mismo fin, y yo creo que eso se traduce en la pantalla”.
En el film, Cazzu interpreta a Sara, un personaje con el que encontró puntos de contacto personales. “Tenía mucha ilusión de ponerle el cuerpo a Sara, de ser esa mamá con estas vivencias tan comunes, tan cotidianas”, explicó, y agregó que hay rasgos que la acercan a su propia experiencia: “Es una mamá joven, un poco rockera, no es una mamá tradicional. Es más parecido, capaz, a lo que yo podría ser como mamá”.
Sobre esa construcción, también aparece una dimensión más emocional: “Desde el cariño, la protección… creo que muchas madres podrían sentirse reflejadas. Hay emociones, rebeldía, cosas que pueden ser posibles para cualquiera”.
En paralelo, Peretti contó qué lo atrajo de su personaje: “A mí, los personajes solitarios, en una edad madura, elaborando el tema de las despedidas y las muertes, me tocan. Y encima en Ushuaia… estoy muy cerca de sentir permanentemente ese tipo de nostalgia”.
Para el director, esa sensibilidad es justamente el corazón de la película. “La película propone ideas en cada escena que invitan a que el espectador se las lleve consigo, y buscan generar emociones que van más allá de las palabras”, señaló Cabral, y concluyó: “Como sucede con ciertos libros o canciones que no se pueden explicar simplemente, pero que acompañan y dejan una marca. Ojalá esta historia pueda llegar a la mayor cantidad de personas”.
Con este debut, Cazzu amplía su recorrido artístico en una película que apuesta a lo emocional y lo poético, y que encuentra en el paisaje austral un escenario clave para contar una historia sobre vínculos, imaginación y humanidad.
De qué trata “Risa y la cabina del Viento”, consagrada como «Mejor Película»
“Risa y la cabina del Viento” cuenta la historia de una niña de 10 años que descubre un teléfono público fuera de servicio en una pequeña ciudad, el cual lepermite hablar con familiares y amigos que ya no están. Cada uno de ellos tiene asuntos pendientes. Risa los ayudará con sus pedidos que deberá resolver en el mundo de los vivos, así ellos le permitirán a cambio, hablar con su padre por última vez.
Producida por Industria del Milagro y Labhouse, “Risa y la cabina del Viento” acaba de ganar el premio Mejor Película Joven en el StockholmInternational Film Festival Junior de Suecia y ya se consagró como Mejor Película y Mejor Director en la 40° edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y con el premio del público del 4° Festival La Fiesta del Cine de Francia.
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