Conectate con El Argentino

Espectáculos 🎭

Mujeres arriba: Nathy Peluso la rompió en el Quilmes Rock

De vuelta en los sonidos pesados del hip-hop y la electrónica, Peluso irrumpió con un primer cambio de ropa y ostentó una campera de cuero gastada para ponerse rápida y furiosa en la “BZRP Music Session #36” y, tras una breve pausa y sostenidas ovaciones, continuar la función con la peligrosa “Amor Salvaje” y las barras incisivas de “Delito”.

Publicado hace

#

Por Javier Berro

A pura potencia y despliegue escénico, Nathy Peluso puso este domingo a “todos a gozar” en la segunda y última jornada del Quilmes Rock con un repertorio que aglutinó ritmos latinos, hip-hop y pop electrónico, un crisol estilístico con el que sigue cosechando reconocimiento internacional.

Peluso hizo su entrada en modo cyberpunk, para abrir el repertorio con “Celebré” y seguir con el rap-hardcore de “Sana Sana” que aportaron matices oscuros antes de la llegada de la luminosa y nostálgica “Buenos Aires”.

“Quiero saber si acá ustedes vinieron a gozar. No me creo nada. ¿Acá mi gente vino a gozar? Entonces vamos a darle en serio”, señaló la cantante argentina radicada en España, acompañada por una banda de excelencia, comandada por Didi Gutman desde los teclados.

Con una rosa sin espinas que deslizó por su entrepierna y posó sobre su boca, inauguró su bloque de canciones latinas con “Puro Veneno” con las que puso a todos a “salsear” y continuó con “Sugga”, con la que sacó las credenciales de artista pop latina por la que es requerida en destacados festivales como Coachella y ha conquistado estatuillas en los Grammy Latinos y Premios Lo Nuestro.

Arqueando su cuerpo sobre el escenario y aportando histrionismo en cada interpretación, Peluso descolló por su destreza para caminar el escenario y obsequió su talento para la gimnasia rítmica en canciones como “Llamame” y “Ateo”, que grabó como invitada del español C-Tangana y que aprovechó para decretar la llegada del “ritual del amor”.

“Quiero que se besen, que se amen, que se abracen. Si hay algo que tenemos en común esta noche es el amor, mi gente”, señaló cuando ya promediaba media hora de su reencuentro con el público argentino y manifestaba al mismo tiempo algunas incomodidades con el nivel de volumen que llegaba a sus auriculares.

Sin perder la concentración frente a los desajustes técnicos, la cantante liberó todo su caudal de voz en “Mafiosa” con la que le rindió tributos a la salsa y al bolero, y siguió su marcha con la dramática “Arrorró” que cantó a dos micrófonos y sentada sobre el escenario.

De vuelta en los sonidos pesados del hip-hop y la electrónica, Peluso irrumpió con un primer cambio de ropa y ostentó una campera de cuero gastada para ponerse rápida y furiosa en la “BZRP Music Session #36” y, tras una breve pausa y sostenidas ovaciones, continuar la función con la peligrosa “Amor Salvaje” y las barras incisivas de “Delito”.

Saltando en una cuerda y tirando manotazos al aire, la artista hizo catarsis en “Business Woman”, con sonidos del pop que inauguraba el segundo milenio y que conectaron a la perfección con “Emergencia” y el final tecno-pop de “Corashe” con el que cerró el círculo del comienzo y comenzaba a despedirse.

“No tengo palabras para expresarles lo emocionante que es estar esta noche con mi gente, por Dios. No sé si se acuerdan: hace años cuando empecé a conocerlos por ‘Esmeralda’, y hoy en día estar en Buenos Aires con toda esta gente brindándome tantísimo cariño”, agradeció.

Tras una hora y cuarto, su regreso porteño llegaba a su fin con un mar de teléfonos que iluminaban la marea de gente durante la emotiva versión de “Vivir así es morir de amor”, su homenaje a Camilo Sesto.

Espectáculos 🎭

“Somos marca país en teatro, cine y televisión”: Belloso y Guinzburg protagonizan “Casual”, una comedia “bien argenta”

Los actores encabezan “Casual”, una comedia que pone en escena la intimidad en tiempos de sobreexposición. En diálogo, cuentan su vínculo con las redes sociales, el límite de su privacidad y reflexionan sobre el clima cultural actual, reclamando más fuentes de trabajo y espacios para la ficción.

Publicado hace

#

Hay una pregunta que atraviesa toda “Casual”: ¿Qué pasa cuando la intimidad deja de ser privada y se convierte en material público, revisable, intervenible? Sobre esto y mucho más responden Carlos Belloso y Malena Guinzburg, en exclusiva para El Argentino.

Acompañados por un gran elenco –Diego Gentile, Mica Lapegüe, Claudio Martínez Bel, Julián Ponce Campos y Lucas Wainraich-, la obra, escrita por Federico Viescas -ganadora del Concurso Contar 2025- y dirigida por Pablo Fábregas, se presenta de miércoles a domingos en el Multiteatro.

La pieza parte de un hecho disparador tan cotidiano como inquietante: una mujer cae en coma tras un accidente y sus amigos deciden revisar su celular para entender qué ocurrió. Lo que encuentran no solo abre una investigación incómoda, sino una vida paralela que nadie esperaba.

La intimidad puesta en juego, porque el celular sos vos”, resume Belloso, que sintetiza así el corazón de la obra. “Si yo miro tu celular, sé todo lo que pensás, todo lo que consumís”, agrega, marcando cómo la tecnología reorganiza incluso la forma en la que leemos a los otros.

En esa misma línea, Malena Guinzburg lleva la pregunta hacia el terreno de los vínculos: “¿Cuánto conocés realmente a tus amigos? ¿Cuánto puede haber una vida oculta detrás?”.

La obra avanza entre el humor y la incomodidad, y expone un punto sensible: la curiosidad como motor, pero también como límite ético. “¿Cómo es posible hacer un trío de a dos? Solo respuestas incorrectas”, bromea el material, sin abandonar del todo el tono filoso.

Una comedia “bien argenta”

Más allá del disparador, ambos coinciden en algo: la identidad local es parte del ADN de la obra.

“Es recontra así, con personajes que algún vecino conocés”, dice Guinzburg. “Una médica sobrepasada, alguien que te quiere vender todo el tiempo algo… me parece re lindo hacer una obra así, nada mejor que hacerla acá”, agrega.

Belloso suma una diferencia clave con el teatro extranjero y su adaptación: “Lo que pasa con una obra argentina que te identifica es lo que a veces no te da la comedia extranjera”, explica. “Tenés que adaptar un idioma original a un castellano neutro y después inventar gags. Acá tenemos al autor cerca, podemos preguntarle qué decir”.

Redes, exposición y el límite de la privacidad

Si la obra gira en torno a lo privado expuesto, la conversación inevitablemente se traslada a las redes sociales y la vida cotidiana.

Guinzburg reconoce la tensión entre exposición y control: “Uno muestra un montón. Mis seguidores conocen a mi perro, cosas que antes no se veían”. Pero también advierte: “Hay una intimidad que uno cree manejar, pero está toda en este aparato. Hoy confiamos mucho en esto”.

Y agrega una contradicción contemporánea: “A veces no podés ni pagar si no tenés una app. Para vender entradas tenés que hacer un posteo”.

Belloso, en cambio, traza un límite más estricto: “Yo uso Instagram para mis personajes. No subo cosas de mi familia. Me gusta mantener la magia del actor”. Y lo explica en términos de construcción artística: “Si mostrás demasiado, después en escena tenés que hacer lo mismo que hiciste en redes”.

Ficción, trabajo y un diagnóstico del presente: “Inexplicable”

El recorrido desemboca en un tema más amplio: la crisis de la ficción y el lugar de la industria cultural en la actualidad.

Belloso no esquiva la lectura estructural: “La televisión de aire tiene que volver”, plantea. “No toda la gente tiene plata para las plataformas. Si no se pasa por televisión abierta, no lo ve nadie”. Y profundiza: “Hay que habilitar más fuentes de trabajo. Hoy la ficción está apagada. Las plataformas ayudan, pero más a ellas que a nosotros”.

En ese punto, aparece también la mirada generacional y afectiva de Malena, cruzada por la figura de Jorge Guinzburg: “Mi viejo siempre fue un gran hacedor de dar laburo y de generar cosas”, dice. Y frente al presente, coincide: “Coincido plenamente”.

El cierre de Belloso funciona casi como síntesis de diagnóstico y pertenencia cultural: “Somos marca país en teatro, cine y televisión”. Pero enseguida aparece el contraste: “La televisión latinoamericana veía mucho nuestros programas. Y ahora no tenemos nada. Inexplicable”.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo