En el mes de la Memoria, a días del aniversario del Femicidio de Micaela García, en un año electoral que pone en jaque las conquistas de las mujeres y el colectivo LGTTBIQ+, @ElArgentino entrevistó a la Diputada Nacional por el Frente de Todos, Mónica Macha.
Macha es militante kirchnerista por un proyecto plurinacional, transfeminista y popular, Licenciada en Psicología e impulsora de un gran número de leyes que buscan ampliar los derechos de las mujeres, las infancias y el colectivo LGTTBIQ+.
A 40 años de la democracia y con tantas luchas feministas, ¿qué avances crees que se han obtenido?
El avance clave de nuestra lucha ha sido el aborto legal. Una victoria que han conseguido los feminismos de masas en nuestro país. No sólo por lo que significa en los hechos contar con la Ley IVE sino por lo que representa socialmente para la soberanía política de las mujeres y diversidades. Por otro lado, creo que la Ley de Cupo Laboral Trans es un antes y un después en nuestra historia sobre el reconocimiento de derechos a una población históricamente excluida. También creo que leyes como la de Identidad de Género, Matrimonio Igualitario y Violencia de Género han sido avances que nos pusieron a la vanguardia en materia legislativa sobre género. Y no quisiera olvidar la Ley del Divorcio que es un antecedente clave para nuestro linaje.
¿Qué crees que está pendiente y se encuentra en juego de esas conquistas de cara a la próximas elecciones?
Todas las victorias feministas y populares dependen de la correlación de fuerzas, ninguna victoria es definitiva, por eso necesitamos de mucha organización y de una lucha permanente para defender lo conseguido y lograr lo que nos falta. La historia no es lineal y sabemos que hay momentos de retroceso, para esos momentos debemos encontrarnos muy fuertes y muy unidas. Creo que tenemos pendiente avanzar contra el abuso sexual en las infancias y con la agenda de cuidados. Dos dimensiones fundamentales para una vida justa y libre.
¿Cómo evaluás la reforma judicial transfeminista, de cara a la reciente condena en el juicio por el femicidio de Lucía Pérez?
La reforma judicial transfeminista es una deuda de nuestra democracia. Este poder judicial deja afuera a muchas personas de una vida justa, genera violencias y desigualdades por clase, por género y étnico raciales. La condena por el femicidio de Lucía Pérez es una victoria de la lucha de su familia y de las organizaciones feministas. Pero sigue siendo una excepción para el poder judicial.
¿Cómo crees que actúa el lawfare y su interseccionalidad con el feminismo?
A las mujeres todo nos cuesta el doble, a las violencias de clase se nos suman las violencias de género. Lo vemos claramente con Cristina, la persecución que sufre tiene el énfasis de ser mujer. Hay una violencia simbólica que se ha dicho y publicado sobre Cristina que no hubiera sucedido de ser un varón.
¿Qué leyes hacen falta para dar el protagonismo que merecen a las infancias, teniendo como eje el caso de la niña Arcoiris?
Estamos trabajando en una batería de leyes, en principio creemos que necesitamos cuidar a las madres protectoras y tener condenas justas para con los abusadores. Hoy las madres que defienden a sus hijos están en una desprotección total y muchas veces, por no decir todas las veces, son perseguidas por el Poder Judicial.
¿Y el caso de les gemeles de España?
Es un caso muy particular que sintetiza la violencia que circula contra las diversidades. Son casos muy dolorosos. Necesitamos un trabajo desde las infancias para no sufrir más violencias de ningún tipo.
¿Tenemos leyes, pero no hace falta por ejemplo, más ESI y concientización sobre identidades de género?
Sí, por supuesto. Creo que la ESI es una herramienta fundamental y que deberíamos profundizar su aplicación.
Línea 102 Si necesitas ayuda o conoces a alguien que esté expuesto a violencia, llamá al 102. Es un servicio gratuito y confidencial, de atención especializada sobre los derechos de niñas, niños y adolescentes. Podés llamar ante una situación de vulneración de derechos. Si vivís una emergencia llama al 911.
¿A dos años de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) como evalúa su implementación?
Muy buena. Se ha demostrado que la IVE resolvió un problema de salud pública y reconoció el derecho a elegir de las personas con capacidad de gestar. Tenemos que seguir por ese camino. El aborto legal llegó para quedarse, pero debemos sostenerlo todos los días y en todos lados. La discusión social ha sido saldada y la definición parlamentaria ha sido saldada. Ahora toca militar la IVE en su práctica, para garantizar que toda persona con capacidad de gestar pueda hacer lo que quiera, sea cual sea su decisión.
Si vivís una situación de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda llamá gratis al 144, mandá un mensaje al 11 5050 0147 o por WhatsApp al +54 911 2771 6463. También podés descargar acá una app para recibir ayuda de profesionales.
EXCLUSIVO: Pablo Grillo y la vida después del disparo que lo dejó “casi contándola desde el cielo”
En una charla íntima, el fotógrafo cuenta sobre la vida después del ataque: el apoyo de su familia, lo espiritual, la ausencia de rencor y la esperanza de justicia. También recuerda sus comienzos con la fotografía y los sueños que lo empujan a seguir.
En una tarde de abril, de esas en las que el sol parece querer quedarse un rato más, la escena tiene algo de refugio: banderines colgados, una foto de Maradona y unos mates que circulan sin apuro. La charla es íntima. Pablo Grillo habla sin solemnidad, con una mezcla de liviandad y profundidad que atraviesa toda la conversación.
“Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
“Hoy estamos alucinante, ATR. Estamos bien. Que no es poco”, dice, después de un año que define como “de casi contarla desde el cielo”. Su vida, admite, ya no es la misma. Cambió el ritmo, cambió la forma de moverse y también ciertas rutinas que antes eran naturales. “Ya no hago los mismos recorridos que hacía antes de salir al barrio… no por cuestión de que no lo puedo hacer, sino que no sé cómo hacerlo”.
La transformación también se mete en lo cotidiano, incluso en lo afectivo. Hace quince años que está en pareja, pero todavía no volvió a verla. “Estoy esperando que me llegue el mensaje”, sin enojo, más bien con una calma que sorprende después de todo lo vivido.
“La veo con otra carrera, con otro ritmo”, dice sobre la vida. Y, fiel a su forma directa de hablar, lo resume con una imagen brutal: “A lo mejor los noviazgos son para 20 años, o no… pero después te agarra un pelotudo, te pega un bombazo en la cabeza y te entierra”.
El día “D”
El 12 de marzo de 2025 no es un recuerdo lineal, pero tampoco se borró. Hay fragmentos nítidos: dos amigos, los únicos rostros conocidos entre la confusión, y la necesidad de no quedarse solo. “Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.
El momento más crítico fue en la ambulancia. “Ahí sentí que me tenía que dejar hinchar las pelotas. Fueron 10 minutos”. Después, la intervención médica y el sistema de salud hicieron lo suyo: “Con toda la salud pública encima… me fui tranquilizando”.
No habla de miedo. Hace una distinción precisa: “Miedo no. Respeto. Respeto por lo que podría venir”.
Del gendarme que disparó (Héctor Guerrero) no tiene una imagen clara. No recuerda un gesto, ni una reacción. Sí, en cambio, una lógica: la de alguien que cumple un rol sin detenerse. Si lo tuviera enfrente, no imagina revancha. “Le tocaría el hombro y le diría: loco, tenés buena puntería, pero bajá un cambio. Bajá un cambio que tenemos vida por delante”.
Lo que lo sostuvo
En la reconstrucción, hay un sostén claro: su familia. Se aferra a su madre y a su padre, especialmente a su padre, a quien define como un referente. “Mi viejo es un líder para mí. Es un chabón que lo tengo ahí arriba. Y mi vieja también”, y agrega: “El chabón se cargó al hombro lo de los medios y salió en todos los medios”. También a su hermano, con quien creció entre discusiones y peleas típicas de la edad.
El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).Fotos: Lu del Mármol (@ludelmarmol) https://www.instagram.com/ludelmarmol
Los amigos ocupan otro lugar central. Los nombra con orgullo, como una red que creció incluso en medio de la adversidad. También aparece la ausencia de uno de ellos, que murió en un viaje. Una pérdida que atraviesa el relato con naturalidad, sin dramatizar.
A ese entramado se suma algo más difícil de definir. Grillo no se declara creyente en términos tradicionales, pero reconoce que algo cambió. Las muestras de afecto, los mensajes, las personas que rezaban por él lo llevaron a acercarse a una idea de lo espiritual. “Mucha gente venía y me decía, estamos orando por vos, entonces con esas cosas me fui aferrando un poquito más», comenta. “No es joda ser creyente”, resalta.
Contar y ser contado
La fotografía aparece como hilo de continuidad: “La cámara es un objeto que vi siempre”. Empezó de chico, casi como un juego heredado: su padre tenía una cámara y él la tomó como propia. De los cumpleaños y eventos familiares pasó a formarse y a construir un oficio.
Hoy se define como documentalista. Alguien que sale a buscar historias.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Después de lo que vivió, esa mirada cambió. Ya no se trata solo de registrar, sino de entender mejor lo que está pasando. De anticipar, de leer el contexto.
También cambió su lugar: por primera vez, fue protagonista de una historia que otros contaron. Aun así, no hay rencor. “Cada uno actuó como tenía que actuar”, dice. Y agrega: “no siento rencor, y si lo siento, ya lo voy a liberar”.
Violencia institucional y la búsqueda de justicia
Cuando habla de política, el tono se vuelve más áspero. Recuerda la reacción pública de Patricia Bullrich y la indignación que le generó. Con Javier Milei es más directo, sin matices: “Es una basura”.
Cuestiona el rumbo del país y la dirigencia, y no oculta su posicionamiento político: se define abiertamente como “re-kirchnerista” y mantiene una identificación fuerte con Cristina Fernández de Kirchner, a quien incluso pudo saludar en una videollamada tras su internación y confiesa que le gustaría visitar.
En el plano judicial, su mirada apunta más arriba del autor material. Cree que el proceso no puede quedarse solo en quien disparó. “Agarraron al gendarme, pero las cabezas para arriba, bien, gracias”, dice. Y lo grafica con su propio lenguaje: “Están lavando los tuppers… y no es el único tupper”.
Lo que espera es claro: que la justicia avance y que lo haga de manera integral. “Lo tiene que hacer para que la gente vuelva a creer en ella”.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Lo que viene
Después de pasar un año internado, volvió a su casa en marzo de este año. Pablo hoy se mueve con cierta cautela, pero también con decisión. Se siente acompañado, reconocido incluso por gente que no conoce. Eso todavía lo sorprende.
No volvió a la cancha -es hincha de Club Atlético Independiente, pasión heredada de su padre- por recomendación médica, pero tiene claro que quiere volver a hacer lo que hacía. Salir, estar, registrar. “Voy a ir al mismo lugar y voy a sacar las mismas fotos”, dice.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Sueña con algo concreto: trabajar de fotógrafo, vivir de eso, que su trabajo sea valorado. Algo que antes le costaba decir y ahora no. También aparece un deseo más íntimo: volver a un lugar de su historia, Las Cañas, en Uruguay, donde pasaba los veranos con su familia. Un regreso que no tiene que ver con escapar, sino con recuperar algo propio.
“Valgo tanto”, dice. Y en esa frase, simple y nueva, parece condensarse todo lo que pasó.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Ping pong con Pablo Grillo
¿Messi o Maradona?
“Maradona”
¿Música?
“El rock and roll… y el reggae”
¿Qué es el barrio para vos?
“La vida. Me sacás del barrio y me sacás de la vida”
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