Conectate con El Argentino

Tecnología & Ciencia 📡

El eclipse solar total encabeza las búsquedas globales en Google Trends

El fenómeno astronómico movilizó la atención internacional tras confirmarse la franja de oscuridad total que atravesará regiones de Europa y el Ártico. Observatorios y agencias de investigación coordinaron dispositivos especiales para estudiar la atmósfera exterior del Sol.

Publicado hace

#

Oscuridad total: el fenómeno astronómico que paralizó las búsquedas en todo el mundo.

Un incremento masivo en las consultas de la plataforma Google Trends ubicó al eclipse solar total en la cima de los intereses globales de búsqueda. El evento captó la atención de millones de personas y comunidades científicas debido a la alineación exacta entre la Luna, la Tierra y el Sol. La información derivó de diversos reportes que destacan el crecimiento de las métricas informativas en buscadores internacionales.

Franjas de visibilidad y trayectoria del fenómeno

La trayectoria del fenómeno astronómico abarcó regiones del Océano Ártico, Groenlandia e Islandia, antes de cruzar el Océano Atlántico e ingresar al continente europeo por el norte de España y el noroeste de Portugal. La franja de totalidad ofreció una cobertura completa del disco solar por un lapso superior a los dos minutos en zonas clave del Atlántico Norte.

En el resto del territorio europeo, así como en áreas septentrionales del continente americano y el norte de África, los observadores presenciaron un eclipse parcial. La interacción celeste transformó la luz diurna en una penumbra crepuscular, lo que modificó de manera temporal la visibilidad y las condiciones térmicas de los ecosistemas locales.

Preparación de la comunidad científica internacional

Los principales centros de investigación y agencias científicas globales organizaron campañas de observación detalladas. La Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA desplegaron equipamiento científico terrestre y aéreo para examinar la corona solar, la capa externa del Sol que resulta visible únicamente cuando la Luna bloquea la luz directa.

«Las observaciones registradas durante la fase de plenitud aportaron datos valiosos sobre el comportamiento del viento solar y la dinámica de las eyecciones de masa coronal», detalló un informe emitido por la Agencia Espacial Europea (ESA). Las aeronaves de alta altitud y los telescopios terrestres obtuvieron imágenes de alta resolución que contribuyeron al estudio de la física estelar.

Recomendaciones sanitarias y seguridad ocular

Organizaciones de salud y centros oftalmológicos difundieron advertencias estrictas sobre la protección de la vista durante el seguimiento de los eventos solares. Las instituciones enfatizaron que la observación directa sin el equipamiento adecuado provocó casos severos de retinopatía solar, una lesión irreversible en los fotorreceptores de la retina.

Los expertos indicaron el uso exclusivo de gafas especiales aprobadas bajo la norma internacional ISO 12312 2 para presenciar las fases parciales. Asimismo, desaconsejaron el empleo de radiografías, cristales ahumados o filtros caseros, los cuales no ofrecen protección contra la radiación ultravioleta ni la radiación infrarroja dañina.

Puntos clave

  • El eclipse solar total alcanzó el primer puesto de tendencias globales en Google Trends.
  • La franja de totalidad cruzó el Océano Ártico, Groenlandia, Islandia, España y el noroeste de Portugal.
  • Organismos científicos como la ESA y la NASA realizaron mediciones sobre la corona solar.
  • Los expertos exigieron el uso de gafas certificadas bajo la norma ISO 12312 2 para evitar la retinopatía solar.
  • La población de amplias zonas de Europa, África y América observó el fenómeno de forma parcial.

Ciencia 🧬

La luz que enciende el cerebro: tres científicos ganaron el Nobel de Medicina por la optogenética

La Asamblea Nobel del Instituto Karolinska de Estocolmo otorgó este lunes el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2026 al estadounidense Karl Deisseroth y a los alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel por sus descubrimientos sobre los canales iónicos activados por luz y el desarrollo de la optogenética: una técnica que permite activar o desactivar neuronas individuales en un cerebro vivo mediante pulsos de luz, con aplicaciones prometedoras en el tratamiento de trastornos neurológicos y la recuperación de la visión.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Cerebro-Inteligencia Artificial-Sol-Luz.
El Nobel que abre el cerebro: una técnica con luz que ningún fármaco pudo lograr ya tiene premio y promete cambiar la medicina.

El cerebro humano guardó por siglos sus secretos más profundos detrás de una barrera casi infranqueable: la imposibilidad de intervenir sobre una sola neurona sin alterar el conjunto. Esa barrera se derrumbó gracias a un alga unicelular, una proteína extraordinaria y tres científicos que supieron ver lo que nadie había visto. Este lunes, la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska reconoció ese trabajo con el galardón más importante de la ciencia.

El Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2026 fue otorgado conjuntamente al neurocientífico y psiquiatra estadounidense Karl Deisseroth, del Instituto Médico Howard Hughes y la Universidad de Stanford (Estados Unidos), y a los biofísicos alemanes Peter Hegemann, de la Universidad Humboldt de Berlín, y Georg Nagel, de la Universidad de Würzburg, por sus descubrimientos sobre los canales iónicos activados por luz y el desarrollo de la optogenética. El anuncio fue hecho en Estocolmo este lunes 5 de octubre de 2026.

El estadounidense Karl Deisseroth y a los alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel ganaron el Nobel por el desarrollo de la optogenética.

Del alga al cerebro: cómo nació la optogenética

Todo comenzó con una pregunta aparentemente simple que formuló Peter Hegemann: ¿cómo una criatura microscópica como el alga Chlamydomonas, sin sistema nervioso ni ojos, es capaz de detectar la luz y nadar hacia ella? La respuesta que encontró cambió la neurociencia para siempre.

A principios de la década de 2000, Hegemann y Georg Nagel identificaron la canalrodopsina, una proteína presente en la superficie del alga que funciona como un canal iónico activado por la luz. Cuando el haz de luz azul la ilumina, el canal se abre, los iones cargados fluyen hacia el interior de la célula y generan un impulso eléctrico. Era, en esencia, un interruptor biológico activado por luz. Las investigaciones reconocidas de ambos científicos se realizaron en los Institutos Max Planck de Bioquímica y de Biofísica.

Karl Deisseroth llevó ese hallazgo a un terreno radicalmente nuevo. Introdujo el gen de la canalrodopsina en células nerviosas de ratas, logrando que las neuronas respondieran a la luz de la misma manera que el alga. Por primera vez en la historia, era posible encender o apagar neuronas específicas dentro de un cerebro vivo con una precisión que ningún fármaco ni electrodo había podido alcanzar. La optogenética había nacido.

Una nueva era para la neurociencia

La Academia Nobel calificó a los tres investigadores como los fundadores de «una nueva era en la neurociencia». El presidente del Comité Nobel de Fisiología o Medicina, Per Svenningsson, subrayó que «la optogenética ofrece oportunidades para mapear el cerebro de una manera que antes solo podíamos soñar». El miembro del comité Abdel El Manira precisó que la técnica «se adoptó rápidamente en todo el mundo para mapear conductas complejas como la ansiedad, la sed o la ingesta de alimentos».

Mediante la optogenética, los investigadores de todo el mundo lograron revelar los circuitos neuronales que gobiernan recuerdos, sentimientos y comportamientos específicos, y que están en la base de trastornos neurológicos y psiquiátricos tan extendidos como la enfermedad de Parkinson, la epilepsia, la depresión y las adicciones. La técnica no solo permite observar qué neuronas intervienen en cada proceso, sino también silenciarlas o activarlas, distinguiendo con claridad causa y efecto en el funcionamiento cerebral.

Aplicaciones clínicas: la vista, el Parkinson y más

El reconocimiento también pone en primer plano las aplicaciones médicas concretas que ya están en curso. Un ejemplo señalado por el propio comité Nobel es la retinitis pigmentosa, una enfermedad que destruye progresivamente las células fotorreceptoras de la retina y lleva a la ceguera. Científicos en distintos países están utilizando la optogenética para intentar restaurar la visión en pacientes con discapacidad visual, introduciendo canales iónicos sensibles a la luz en las células restantes de la retina para que puedan captar señales luminosas.

Las perspectivas se extienden también hacia el tratamiento de trastornos del movimiento y las alteraciones de los circuitos neuronales asociados a enfermedades psiquiátricas. Para el neurocientífico español Juan Lerma, consultado por medios europeos, este es «un premio largamente esperado» por la comunidad científica internacional, que lleva años apostando a la optogenética como una de las herramientas más transformadoras de la biomedicina contemporánea.

Quiénes son los premiados

Karl Deisseroth, nacido en 1971, es psiquiatra y neurocientífico. Desarrolla su labor en el Instituto Médico Howard Hughes y en la Universidad de Stanford, donde integra la práctica clínica con la investigación de laboratorio sobre los mecanismos cerebrales de la depresión y otros trastornos psiquiátricos.

Peter Hegemann, nacido en 1954, es biofísico y trabaja en la Universidad Humboldt de Berlín. Su carrera estuvo marcada por el estudio de los mecanismos moleculares de la fotorrecepción en algas y microorganismos, un campo que puede parecer alejado de la medicina pero que demostró ser la puerta de entrada a una revolución científica.

Georg Nagel, nacido en 1953, es biofísico en la Universidad de Würzburg. Junto a Hegemann, fue el responsable de identificar y caracterizar la canalrodopsina, la proteína que se convirtió en la piedra angular de la optogenética. Los tres galardonados compartirán el premio económico de 12 millones de coronas suecas, equivalentes a aproximadamente 1,2 millones de dólares.

Lo que tenés que saber:

  • El Premio Nobel de Medicina 2026 fue otorgado al estadounidense Karl Deisseroth y a los alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel por el desarrollo de la optogenética.
  • La optogenética permite activar o desactivar neuronas individuales en un cerebro vivo mediante estímulos de luz, con una precisión sin precedentes en la historia de la neurociencia.
  • La técnica nació del estudio de la canalrodopsina, una proteína del alga Chlamydomonas descubierta por Hegemann y Nagel a principios de los 2000.
  • Sus aplicaciones incluyen el estudio de trastornos como Parkinson, epilepsia, depresión y adicciones, y ya se explora su uso para restaurar la visión en personas con retinitis pigmentosa.
  • El premio económico asciende a 12 millones de coronas suecas (1,2 millones de dólares), que los tres científicos compartirán.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo