Comunidad 👥
«El 80% de los accidentes cerebrovasculares son prevenibles»
Advierten sobre la discapacidad por trastornos neurológicos que afectarán a 1 de cada 3 personas.
Una de cada tres personas tendrá un trastorno neurológico en algún momento de su vida y, si continúa la tasa de crecimiento actual, se estima que solo el 23% de la carga de discapacidad de estas patologías se evitará para 2040, por lo que médicos neurólogos y asociaciones de pacientes y familiares remarcaron que las discapacidades cerebrales se pueden prevenir, tratar y rehabilitar, en el marco del Día Mundial del Cerebro que se conmemora este 22 de julio.
«Algunas patologías neurológicas pueden llevar a discapacidades, y eso puede afectar el funcionamiento motor y cognitivo del paciente, además de su calidad de vida y la salud emocional», aseguró a Télam la médica Verónica Tkachuk de la División Neurología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires.
«Sin embargo, algunas de esas patologías pueden prevenirse controlando factores de riesgo como tabaquismo, obesidad, colesterol, hipertensión arterial y sedentarismo. El 80% de los accidentes cerebrovasculares (ACV) son prevenibles», destacó la neuróloga.
Este año, el lema del Día Mundial del Cerebro, propuesto por la Federación Mundial de Neurología, es «no dejes a nadie atrás» para concientizar sobre las discapacidades causadas por trastornos neurológicos que incluyen enfermedades como Alzheimer y Parkinson, accidentes cerebrovasculares, esclerosis múltiple, epilepsia, migraña, lesiones cerebrales y neuroinfecciones.
En algún momento de su vida, una de cada tres personas desarrollará algún tipo de trastornos neurológicos, que son la principal causa de discapacidad en el mundo y la segunda causa de muerte, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
«Hay un grupo de patologías neurológicas que genera la mayor carga de discapacidad. En primer lugar, están las enfermedades cerebrovasculares, principalmente el ACV, segundo las demencias y, tercero, la epilepsia», indicó a Télam Matías Alet, médico del Centro Integral de Neurología Vascular de Fleni.
Según estudios de la OMS, el riesgo de morir por trastornos neurológicos desde el nacimiento hasta los 80 años aumentó en más de la mitad de todos los países entre 2000 y 2016, lo que los convierte en la causa de muerte de más rápido crecimiento entre las enfermedades no transmisibles.
Con la tasa de crecimiento actual, se estima que solo el 23% de la carga de discapacidad de los trastornos neurológicos se podrá prevenir para 2040 y, dentro de este período, también se espera que los «años de vida perdidos con discapacidad» aumenten en un 50%.
Los médicos consultados por Télam coincidieron en que, si bien hay patologías como ciertos tipos de demencias que tienen «un componente genético que no se puede modificar», es posible cuidar al cerebro para disminuir el impacto que generan estas enfermedades.
«Hay muchas cosas que se pueden hacer para prevenir la demencia o el ACV, como realizar actividad física, tener una buena alimentación y mantener una vida social plena», explicó Alet, y apuntó que para evitar el deterioro cognitivo hay que mantener al cerebro activo.
El profesional recomendó hacer actividades en grupo que generen placer, sean desafiantes e impliquen algún aprendizaje: «puede ser estudiar un idioma nuevo, hacer algún hobby o también estimular la parte lúdica con juegos de mesa para activar cada área del cerebro».
Y remarcó que «los hábitos de vida no saludables, como el tabaquismo, hacen que todavía la carga de discapacidad siga en aumento».
Sobre este punto, Tkachuk añadió que «la prevalencia de demencia está creciendo rápidamente».
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), cada 20 años se duplicará el número de personas con esta enfermedad, lo que a su vez implica mayores costos para los gobiernos y el sistema de salud».
A nivel mundial, la población más afectada por discapacidades neurológicas son las personas mayores de 65 años.
«Una cosa interesante es que los avances de la medicina hacen que la expectativa de vida aumente, pero todavía no logramos extender la calidad de vida. Es bastante paradójico que, al vivir más, tengamos más riesgo de tener alguna discapacidad neurológica», explicó Alet, y añadió que aún «no existe una medicación que evite o retrase el deterioro del sistema nervioso por el paso del tiempo».
Además de promover medidas de prevención, este año se busca concientizar sobre la necesidad de los tratamientos para las personas que ya padecen una discapacidad cerebral.
«Si tenés un familiar con algún tipo de diagnóstico, lo primero es informarse. Muchas veces caemos en el error de confundir los síntomas con algo normal de la vejez, e incluso hay cierto temor y estigma para asumir la enfermedad», indicó a Télam Guillermo Ferro, voluntario de A.L.M.A, asociación civil que lucha contra el mal de Alzheimer y alteraciones semejantes.
Ferro también subrayó la importancia de tramitar el Certificado Único de Discapacidad (CUD) para que los pacientes con demencia puedan acceder a las prestaciones médicas y asistenciales que mejoran su calidad de vida.
«Si bien el Alzheimer hoy no tiene cura, se pueden hacer un montón de cosas para enlentecer su avance que tienen que ver con la estimulación cognitiva, como compartir tiempo con la persona a través de un juego de cartas», detalló Ferro, quien acompañó a su padre a transitar la enfermedad.
«Como familiares tendemos a aislar a esa persona por temor o por el qué dirán, y es un error porque los vínculos sociales son de mucha ayuda», agregó.
Desde la Asociación de Lucha Contra la Epilepsia (ALCE) también advirtieron que, «lamentablemente, persisten muchos prejuicios en la sociedad con las personas que tienen patologías neurológicas».
«Aunque parezca increíble, todavía estamos haciendo campaña para decir que la epilepsia no es contagiosa ni una enfermedad satánica o divina», señaló a Télam el médico Florencio Morales, vicepresidente de ALCE, sobre este trastorno cerebral que causa convulsiones.
Además, el neurólogo explicó que, con el diagnóstico y los medicamentos adecuados, las personas con epilepsia pueden vivir sin tener crisis convulsivas, lo que reduce enormemente la carga de discapacidad.
«Igualmente, existen prejuicios muy fuertes a nivel laboral. Las personas que tienen epilepsia no pueden ejercer determinados oficios como pilotear un avión, pero existen miles de oficios para que se desarrollen», aseveró Morales.
Por último, los especialistas coincidieron en la importancia de visibilizar los desafíos que enfrentan las personas con trastornos neurológicos en todo el mundo y remarcaron la necesidad de promover el acceso universal al diagnóstico, tratamiento y rehabilitación para reducir el impacto de la discapacidad.
Medio Ambiente 🌱
Murió la ballena sei varada en San Isidro pese al operativo de Temaikén y la Prefectura Naval
El ejemplar de Balaenoptera borealis, considerada la tercera especie más grande del planeta, no sobrevivió al operativo de rescate pese al trabajo conjunto de la Fundación Temaikén, Cethus y la Prefectura Naval Argentina. La falta de aumento en la marea durante los días de varada complicó las maniobras de reflotar al animal.
La ballena que permaneció varada durante varios días en la costa de San Isidro murió este fin de semana, luego de que fracasaran los sucesivos intentos de devolverla al mar. El hecho conmovió a miles de personas que siguieron de cerca las alternativas del operativo y reavivó el debate sobre los protocolos de intervención ante varamientos de grandes cetáceos en la zona metropolitana del Río de la Plata.
Una especie oceánica en aguas costeras
El ejemplar fue identificado como una ballena sei (Balaenoptera borealis), una especie de cetáceo de gran porte que habita principalmente aguas oceánicas profundas, lo que hace inhabitual su presencia sobre la costa. Los adultos de esta especie pueden superar los 18 metros de longitud y se alimentan principalmente de krill, pequeños peces y otros organismos marinos. La ballena sei es considerada la tercera especie más grande del planeta, detrás únicamente de la ballena azul y la ballena de aleta.
Su aparición en la ribera de San Isidro representó una rareza biológica significativa: los especialistas señalaron que los varamientos de esta especie en zonas estuariales son poco frecuentes y, en la mayoría de los casos, tienen un pronóstico reservado, dado que el ambiente costero de baja profundidad genera un estrés fisiológico severo sobre el animal.
El operativo y sus dificultades
Durante las jornadas del rescate trabajaron en forma conjunta especialistas de la Fundación Temaikén y de Cethus, junto con efectivos de la Prefectura Naval Argentina, que desplegó embarcaciones para asistir en las maniobras. Desde un comienzo, las autoridades advirtieron que las tareas eran complicadas debido a las condiciones del lugar donde fue hallado el ejemplar.
Un factor determinante que obstaculizó el rescate fue la falta de aumento en el nivel del agua: a lo largo de los días en que la ballena permaneció varada, no se registró crecida en la marea, condición indispensable para facilitar el reflotar de un animal de semejante envergadura. Sin ese impulso natural, las maniobras de las embarcaciones de la Prefectura resultaron insuficientes para desplazar al cetáceo hacia aguas de mayor profundidad.
«A pesar de los esfuerzos, el animal no logró sobrevivir»
Al confirmar la muerte del ejemplar, desde la Fundación Temaikén expresaron: «Nuestro equipo acompañó al ejemplar durante todo el operativo, monitoreando permanentemente su estado y realizando las maniobras posibles para brindarle la mejor oportunidad. Lamentablemente, y a pesar de los esfuerzos realizados, el animal no logró sobrevivir».
La ballena había sido hallada con vida, lo que en un principio generó expectativa sobre las posibilidades de rescate. Sin embargo, las condiciones desfavorables registradas durante el operativo, sumadas al deterioro físico progresivo que implica un varamiento prolongado para un animal de esta especie, determinaron el desenlace fatal.
Puntos clave
- La ballena sei varada en la costa de San Isidro murió este fin de semana tras varios días de operativos fallidos de rescate.
- El ejemplar fue identificado como Balaenoptera borealis, una especie oceánica de gran porte poco habitual en aguas costeras del Río de la Plata.
- La Fundación Temaikén, Cethus y la Prefectura Naval Argentina participaron de las maniobras de rescate.
- La ausencia de crecida en la marea durante los días de varada fue el principal factor que impidió devolver al animal al mar.
- Los adultos de la especie pueden superar los 18 metros de longitud; es la tercera más grande del planeta.
-
Fútbol & Goles!7 díasCinco argentinos en el 11 ideal del Mundial: Messi, el Dibu y la promesa de la votación FIFA
-
Celebridades4 días“Te comemos el hígado”: el contundente mensaje que eligió Antonela para responder a los anti Argentina
-
Fútbol & Goles!7 díasConspiraciones en la final: qué hay detrás de los rumores que inundaron las redes
-
Buenos Aires5 díasUn fondo (buitre) alemán demandó a la Provincia de Buenos Aires en Nueva York por el canje de deuda de 2021
-
Fútbol & Goles!6 díasLa final más sombría: las estadísticas convierten a la derrota ante España en el peor partido de la historia de la Scaloneta
-
Goles! ⚽7 díasLa burla se les volvió en contra: españoles quemaron una bandera argentina y el cohete les explotó encima
-
Fintech5 díasEl mayor misterio del siglo XXI: quién es Satoshi Nakamoto
-
Presidencia3 díasBrasil respondió a los insultos de Milei contra Lula: “No está a la altura de su cargo”
