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Análisis

Blanqueo infinito: el beneficio eterno para los que nunca pagan

Mientras trabajadores y consumidores no pueden eludir impuestos, la nueva ley flexibiliza controles para patrimonios altos y operaciones complejas. El IPyPP alerta que el proyecto institucionaliza la desigualdad fiscal y coloca a la Argentina en el límite de los acuerdos internacionales contra el lavado.

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El proyecto de “Inocencia Fiscal”, aprobado en Diputados y presentado por el oficialismo bajo el argumento de “reconstruir la confianza entre el fisco y los contribuyentes”, implica, según el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), un rediseño estructural del sistema tributario argentino que favorece la evasión de gran escala y limita la capacidad estatal de control y sanción.

Para Claudio Lozano, el texto legislativo instala un régimen de blanqueo permanente y consolida la impunidad fiscal de los sectores más concentrados, habilitando que patrimonios ocultos, dólares no declarados y beneficios indebidos ingresen al circuito formal con mínimos riesgos penales. “Es un puntapié para convertir a la Argentina en un paraíso para el lavado de dinero”, advirtió.

Un sistema hecho a medida del contribuyente poderoso

El informe del IPyPP detalla que el proyecto:

multiplica entre 35 y 100 veces los montos mínimos para iniciar acciones penales por evasión, lo que deja fuera del radar judicial a gran parte de las maniobras hoy punibles

crea mecanismos de extinción de la acción penal por simple pago de deuda + intereses + 50%, incluso después de iniciada la causa amplía los casos en que directamente no corresponde denunciar penalmente acorta plazos de prescripción, reduciendo de 5 a 3 años el margen estatal de fiscalización instala una presunción de exactitud “sin admitir prueba en contrario” para Ganancias e IVA impide usar el incremento patrimonial no justificado como evidencia para disparar controles crea un régimen simplificado que “cierra” períodos fiscales con efecto liberatorio

En palabras del IPyPP, la reforma traslada el centro de gravedad del sistema desde la persecución penal hacia la regularización voluntaria, debilitando las capacidades investigativas del organismo recaudador. 

📊 Evasión en Argentina

📈 IVA: más del 50% Ganancias: casi 45% Pérdida fiscal estimada: 8,3 puntos del PBI

➡ Impacto: menos recursos para salud, educación, jubilaciones y política social.

En ese marco, la iniciativa no fortalece el sistema, sino que, según el IPyPP, institucionaliza la tolerancia a la evasión de alto vuelo, reforzando la desigualdad estructural de la matriz tributaria y beneficiando a quienes ya operan con estructuras offshore y sofisticación contable.

Más discrecionalidad, menos justicia fiscal

Uno de los puntos críticos señalados es que el proyecto:

reduce la persecución penal

aumenta significativamente las multas administrativas pero sin mecanismos de graduación por capacidad contributiva

Resultado:

para un pequeño contribuyente, una multa millonaria puede ser terminal;

para un gran grupo económico, apenas un costo operativo.

El riesgo institucional: paraíso para el lavado

El IPyPP alerta que la norma:

✔ flexibiliza controles

✔ reduce riesgos penales

✔ y desarma los mecanismos probatorios

Esto colisiona con acuerdos internacionales contra el lavado y el crimen económico global, aislando a la Argentina del estándar regulatorio vigente.

Claves políticas

Es una ley estructural, no un parche instala un blanqueo permanente desarma la cultura tributaria recorta la capacidad del Estado protege a la evasión corporativa

Y lo hace en nombre de la “confianza fiscal”.

Lozano lo sintetiza sin anestesia

“Este proyecto institucionaliza y blinda a los sectores más concentrados del capital que cotidianamente eluden y evaden. No simplifica: habilita la impunidad estructural”.

En un país atravesado por crisis recurrentes, ajuste social y caída del ingreso real, el “Principio de Inocencia Fiscal” aparece, más que como una reforma técnica, como una redefinición política del rol del Estado frente al poder económico.

Mientras la mayoría paga IVA en cada compra y su salario se descuenta en origen, los grandes contribuyentes obtienen una garantía jurídica adicional: la de operar con riesgo penal casi nulo.

El régimen, lejos de promover transparencia, abre una autopista legal para la evasión sofisticada. Y lo hace para quedarse.

⚖️ Qué cambia con la “Inocencia Fiscal”

🔺 Se multiplican entre 35 y 100 veces los montos mínimos para que exista delito penal

🕒 Se acortan plazos de prescripción (hasta 3 años en algunos casos)

💸 Se puede cerrar la causa penal pagando deuda + intereses + 50%

🧾 Se crea una declaración simplificada con efecto liberatorio

🚫 Se prohíbe usar el incremento patrimonial no justificado para disparar controles

🧍‍♂️ El sistema pasa de fiscalizar a “confiar”

🏦 Quiénes ganan

✔ grandes contribuyentes

✔ estructuras offshore

✔ actores con planificación fiscal sofisticada

👥 Quiénes no

✘ trabajadores en relación de dependencia

✘ monotributistas

✘ pymes sin capacidad de ingeniería fiscal

Análisis

El drama de Granja Tres Arroyos: 500 familias sin trabajo y sin cobrar

La empresa avícola cerró su planta en la localidad bonaerense, adeuda sueldos y aguinaldos y pidió un concurso preventivo de acreedores. «Somos un pueblo al que le cayó una bomba», describieron los trabajadores despedidos, que reclaman respuestas que la patronal nunca dio.

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Más de 500 trabajadores y trabajadoras de Capitán Sarmiento perdieron su empleo en las últimas semanas tras el cierre de la planta avícola de Granja Tres Arroyos en esa localidad del norte bonaerense. La empresa acumula deudas salariales que incluyen meses de sueldo sin pagar y aguinaldos pendientes, y recurrió a la Justicia para pedir la apertura de un concurso preventivo de acreedores, el mecanismo legal que antecede a la quiebra y que deja a los trabajadores en una situación de extrema incertidumbre sobre el cobro de sus acreencias.

El impacto de los despidos no se limitó a Capitán Sarmiento. Según describió Andrea Ulere, ex empleada de la empresa, la crisis se extendió a municipios vecinos: alrededor de 100 despidos adicionales se registraron en Arrecifes y otros 100 en San Antonio de Areco, lo que convierte a esta debacle laboral en un golpe colectivo sobre toda la región del norte del conurbano extendido.

«Una bomba en el medio del pueblo»

Ulere describió la situación con una imagen que sintetiza el derrumbe social que vive la localidad. «Somos un pueblo que tiene la sensación hoy de caminar por la calle, que nos ha caído una bomba en el medio y andamos juntando los pedazos de la gente», señaló. «No se puede describir con palabras el dolor que tenemos», agregó.

La ex trabajadora reveló además un detalle que ilustra la dimensión humana de la crisis: «Acá venía el cartero del pueblo con el despido en mano llorando». La imagen del telegrama de despido entregado entre lágrimas en una localidad pequeña habla de un tejido comunitario que la empresa desgarró sin dar explicaciones.

Ulere fue cuidadosa al momento de atribuir responsabilidades, pero contundente: «Más allá del nivel nacional, que todos sabemos que económicamente estamos todos mal, acá hubo una mala gestión de los hijos y sobrinos de Joaquín de Grazia, que hicieron un mal negocio. Los despidos decían que eran por la gripe aviar, el Covid-19, y nosotros en esa época es cuando se trabajó más que nunca».

Veinte años de trabajo, deudas y silencio patronal

Los testimonios de los trabajadores que aún no recibieron su telegrama pero temen recibirlo en cualquier momento son igualmente demoledores. Oscar, con 20 años de antigüedad en la planta, graficó el costo que la prolongada agonía de la empresa tuvo sobre su salud y su dignidad: «La situación me tiene mal. Nos afecta la salud mental. Ya hace un año y medio que vivimos esto. Yo vivo con mis padres. No es lo justo que yo tenga que vivir de ellos».

Nadie de la empresa viene a dar la cara y dar explicaciones, denunció Oscar. «Así nos tuvieron un año y medio. Nos quitaron parte de nuestro salario, nos deben el pago de meses, nos deben vacaciones», enumeró.

Otro trabajador con más de 18 años de antigüedad contó que el deterioro fue progresivo y que los empleados cedieron ante cada exigencia patronal con la esperanza de conservar el puesto: «El conflicto comenzó con un pedido de esfuerzo a los trabajadores y una reducción salarial del 9%. Luego, los pagos comenzaron a realizarse en cuotas. Con tal de seguir trabajando lo aceptamos. Hace tres meses nos pagaban 100 mil por semana«, relató. «Nosotros hemos aportado mucho a la empresa, pero para ellos somos un número más», cuestionó.

Un tercer operario con 16 años en la empresa resumió la angustia cotidiana de quienes todavía no fueron desvinculados pero tampoco cobran: «Todos tenemos chicos, cuentas que pagar, se me vence el alquiler, no tengo plata para alquilar en otro lado. Los servicios los pago como puedo. Si hacés una changa te peleás por los precios. Tuvimos que hacer muchos recortes en salidas y alimentos. Antes alcanzaba la plata. Ahora no alcanza para nada. Tenemos un trabajo fijo pero no cobramos».

La intendenta y el pedido de los trabajadores

Durante las protestas frente a la planta y en la plaza de Capitán Sarmiento, la intendenta local Fernanda Astorino Hurtado se hizo presente para interiorizarse sobre la situación. Habló de un «mal manejo empresarial», lo que coincide con el diagnóstico de los propios trabajadores, aunque para estos últimos la presencia política no alcanza si no se traduce en acciones concretas.

Ulere fue directa al respecto: «Todo sirve, nosotros estamos desorientados y lo que queremos es que esto no se apague, que ella luche por nosotros para que no se apague. Porque donde dejen de hablar de nosotros, todo va a terminar en la nada. A los políticos para que se muevan, porque ¿quién nos va a salvar a nosotros?».

La pregunta resuena con fuerza en un contexto nacional en el que el gobierno de Javier Milei ha reducido el gasto en programas sociales en más de un 60% y donde la desregulación del mercado laboral, impulsada por la misma gestión, dejó a miles de trabajadores sin las redes de contención que el Estado podía ofrecer. El drama de Capitán Sarmiento no es una excepción: es el retrato de lo que ocurre cuando una empresa quiebra y el Estado se hace a un lado.

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