Análisis
Era Milei: 365 días y contando
El primer año de la gestión de Javier Milei como presidente resulta una buena excusa para esbozar en algunas líneas una reflexión sobre los resultados de un programa económico que, más allá de sus pormenores, viene marcando profundamente la realidad de nuestro país.
Martín Epstein*
Sin pretensión de originalidad, el cierre del primer año de la gestión de Javier Milei como presidente resulta una buena excusa para esbozar en algunas líneas una reflexión sobre los resultados de un programa económico que, más allá de sus pormenores, viene marcando profundamente la realidad de nuestro país. Archivado el eslogan de dolarización y cierre del Banco Central que lo llevo a ganar las elecciones, este 2024 cierra con una economía que reafirma su sesgo bimonetario y sigue fuertemente condicionada por el endeudamiento del ciclo previo.
La decisión inicial de devaluar el tipo de cambio el diciembre pasado fue, sin lugar a dudas, determinante para cambiar tanto la dinámica de precios a nivel macro como micro. De un lado, la disparada de precios atada a una brutal perdida de poder adquisitivo provocó una recesión que se hizo evidente en la caía de la actividad económica para abril del 4,4% y un derrotero inestable para el resto del año, con repuntes y caídas que no logran cerrar estos 12 meses en los mismos niveles que en 2023. Considerando que cerca del 70% del producto bruto interno (PBI) está representado por el consumo privado, en la dinámica del empleo – salario se juega gran parte de posibilidad de recuperación económica para 2025.
Mientras la caída del empleo ha sido una constante en lo que va del año, con una pérdida acumulada de más de 260.000 puestos de trabajo registrado, la desregulación total impulsada generó que los precios relativos de sectores determinantes como energía, salud y telecomunicaciones treparan fuertemente sobretodo durante en el primer semestre del 2024.
Es en esa nueva dinámica que la sociedad comenzó a experimentar una nueva realidad: salarios que, independientemente de su nivel de caída y recuperación, fueron perdiendo mes a mes capacidad de compra. Si bien tras la abrupta caída promedio de 20 puntos porcentuales se atenuó en los meses recientes, sigue 10 puntos debajo de noviembre de 2023. Pero hacia adentro, mientras el privado registrado cayo menos y cierra en niveles cercanos al inicio de la gestión libertaria, los empleados públicos y los no registrados vienen cayendo 16% y 20% respectivamente.
Como se sostuvo muchas veces, la casta terminamos siendo todos, sobretodo los y las jubiladas. Sobre la tercera edad cayó la mayor parte del ajuste, 1 de cada 4 pesos. Licuación de haberes, bonos congelados y eliminación progresiva de beneficios terminan de configurar con la supresión de acceso a medicamentos gratuitos un crimen en curso contra una población que termina pagando con un deterioro marcado de sus condiciones de vida.
Dentro de los ‘saldos positivos’ dirá el autopercibido académico que controló la inflación, y que el ordenamiento macro (vía ajuste del gasto público colosal) sientan las bases para el crecimiento futuro. Está por verse tanto la continuidad del sendero inflacionario como la sustentabilidad del recorte en los próximos meses. Porque por un lado todo esto ocurre dentro de una serie de restricciones popularmente conocidas como cepo, que indudablemente distorsionan la lectura y plantean como interrogante el rumbo bajo la hipotética desregulación de la cuenta capital.
Finalmente, la falta de un programa productivo, industrial, de empleo y salarios a esta altura no es una falencia del proyecto. Es una decisión política que apunta a confirmar un nuevo tiempo para la experiencia de especulación financiera ya conocida por nuestro país. Todas sus experiencias previas terminaron de muy mala manera, con deuda externa, caída de la actividad industrial, una economía encarecida en dólares que deteriora los términos de intercambio y convierten a nuestro país en inviable para cualquier tipo de inversión en la economía real que no sea meramente extractivista. Menos empleo, menos ingreso, menos consumo, menos recaudación y mayor dificultad para cumplir con los objetivos macro del programa.
De cara al 2025 habrá que prestar atención a todas estas variables para seguir pensando y evaluando el derrotero de un experimento que de nuevo tiene solo algunas formas y a su conductor, pero que debajo muestra las ya conocidas prácticas neoliberales.
*Politólogo y Analista Económico del Centro de Economía Política Argentina (CEPA)
Análisis
La Mano de D10S
Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe.
Por Jesús Rivero*
Transmisión etimológicamente significa: acción y efecto de hacer circular una cosa, más allá.
Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe.
No es solo fútbol. Pulula desde las periferias, desde los barrios, un nacionalismo, sin centro. Es la juventud, su brazo, su mano, la mano de Diego.
No es romantizar el fútbol, menos la vulneración de un pueblo que pide a gritos una sonrisa, una felicidad. Es decir, poder leer en términos del psicoanálisis lacaniano el orden de lo real, y tocarlo por medio del orden simbólico. Hoy, el objeto de representación imaginaria es un objeto redondo, esférico, llamado pelota, pero que remite estrictamente al orden de lo real, al inconsciente político.
Es obvio e histórico que el fútbol y los mundiales son un velo que no manifiesta la realidad explícita. En nuestro imaginario con solo tocar por medio del orden simbólico (la palabra) lo real, nos remite a la realidad atroz que veló el mundial de 1978.
Hoy, la realidad no es diferente. Que el Gobierno representado por Javier Milei, pero sostenido por el círculo rojo internacional que en teoría llegó al Ejecutivo por las vías democráticas, en la práctica es un gobierno de facto, por fuera del marco jurídico, violando la reforma Constitucional de 1994 y los tratados internacionales que se introdujeron en la misma con jerarquía constitucional.
Bajo el señuelo del mundial de fútbol, en Ejecutivo lanzó una agenda económica-política en tiempo récord, estableciendo convenios estratégicos de alto impacto y que mantiene bajo estricto hermetismo el avance hacia la privatización de sectores clave como el agua, minerales críticos y energía nuclear.
Hoy, tenemos instalado en Argentina al magnate Peter Thiel con su proyecto de la Inteligencia Artificial y que necesita de la Patagonia para materializarlo y sobre todo de la continuidad del gobierno representado por Javier Milei, con un establishment (equipo) que no es nuevo. Sus apellidos son conocidos: Luis Caputo, Federico Sturzenegger, Patricia Bullrich y Diego Santilli, es decir, Mauricio Macri.
Hoy, como ayer mientras los goles (la fiebre del mundial) copaban las pantallas, se ejecutaban políticas que favorecen al mismo sector de siempre, a los poseedores del gran capital. En este modelo de socialización de las pérdidas y privatización de las ganancias, por ejemplo Capital Humano activó una de las medidas más drásticas del año con la caída de la prórroga automática de 446 convenios colectivos de trabajo, en el mismo momento que dejaba sin percibir el Salario Social y Complementario a mas de 1.000.000 de trabajadores de la Economía Popular.
En simultáneo el Ministerio de Defensa selló un negocio con Estados Unidos para el acceso a combustible militar y tecnología digital (drones), profundizando el alineamiento geopolítico de Argentina, pasando por alto la asamblea legislativa, es decir, la democracia.
Desde que el velo del mundial como cortina tapa el grifo que cerró las transferencias, las licitaciones y auditorias avanzan a paso firme en las oficinas de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, apuntando a tres ejes fundamentales:
●AySA (Agua y Saneamientos Argentinos): el servicio de agua potable y cloacas de Buenos Aires se encuentra en la fase técnica final para su concesión al sector privado. El proceso se maneja con un perfil inusualmente bajo para evitar la resistencia social que históricamente generan las privatizaciones de servicios públicos esenciales.
●Intercargo (aerocargo): la empresa estatal que monopoliza el servicio de rampa y logística de cargas aéreas en los aeropuertos del país avanza en su pliego de privatización. El conflicto latente con los gremios aeronáuticos se ha mantenido congelado mediáticamente durante un mes.
●Centrales Nucleares: el paquete de medidas más sensible involucra a Nucleoeléctrica Argentina (operadora de Atucha l, Atucha ll y Embalse). Cómo efecto del velo del mundial como distracción se aceleró la privatización parcial y contratos operación internacional.
En lo que respecta al poder legislativo hubo un tratamiento de urgencia para el pago de 104 millones de dólares a los últimos fondos buitres (Bainbridge y Attester Value) que se aprobó a espalda de la ciudadanía.
No hay duda que “la libertad avanza» para unos pocos, los mismos de siempre. Es imperante para el Ejecutivo la reforma estructural para materializar su proyecto, mientras las pantallas suben la fiebre mundialista. Cuándo la misma baje será responsabilidad nuestra trabajar sobre este nacionalismo que polulo desde las periferias, que se mezcló entre el fútbol como caballo de Troya. Una latencia que se multiplicó por un instante en alegría, como el recordado 17 de octubre, donde las fuentes se llenaron de cabecitas negras, de obreros. Las hazañas siempre fueron peronistas, como los días más felices también fueron y serán peronistas, porque el peronismo es un movimiento que está constituido por sectores de centro-izquierda, centro y conservadores. Un significante vacío que busca su punto de capitón, su significación (negociación). Solo el que no sea peronista puede creer que el peronismo se está destruyendo. Es todo lo contrario, cuando nos peleamos, nos estamos reproduciendo, es la lucha de clases dentro del movimiento, son las características de la democracia.
En este sentido y como decía Diego: fuy, soy y seré peronista. Porque los días más felices fueron, son y serán en un porvenir peronista. Porque como lo ilustra la imagen, hay una juventud que pulula desde las periferias con una sonrisa, con un brazo, con una mano, que sostiene la bandera, la mano de D10S.
*escritor y activista político.
-
Fútbol & Goles!5 díasCinco argentinos en el 11 ideal del Mundial: Messi, el Dibu y la promesa de la votación FIFA
-
Fútbol & Goles!6 díasLa caída de Argentina “tras la estúpida tarjeta roja a Enzo Fernández”: los medios del mundo analizaron la victoria española
-
Fútbol & Goles!5 díasConspiraciones en la final: qué hay detrás de los rumores que inundaron las redes
-
Celebridades2 días“Te comemos el hígado”: el contundente mensaje que eligió Antonela para responder a los anti Argentina
-
Buenos Aires3 díasUn fondo (buitre) alemán demandó a la Provincia de Buenos Aires en Nueva York por el canje de deuda de 2021
-
Fútbol & Goles!7 díasJimmy Fallon ironizó sobre la foto viral de Messi con Yamal bebé y armó una teoría conspirativa sobre la FIFA
-
Fútbol & Goles!4 díasLa final más sombría: las estadísticas convierten a la derrota ante España en el peor partido de la historia de la Scaloneta
-
Goles! ⚽5 díasLa burla se les volvió en contra: españoles quemaron una bandera argentina y el cohete les explotó encima
