Conectate con El Argentino

Análisis

!Viva la Patria Carajo!

A cada paso que da, el autopercibido académico confirma que nada tiene que ver su gesta con la de aquellos padres de la Patria. El carácter antinacionalista, pro yanki, entreguista de recursos como pocos, choca de frente con la pretensión de refundar la Nación.

Publicado hace

#

Martín Epstein*

Escribo esta columna a horas de un nuevo aniversario de la Independencia Argentina. Son 208 años de una gesta que contó con muchos próceres que pensaron cómo construir una gran Nación, una patria con ideales y valores, con principios y proyectos ambiciosos. Hombres y mujeres que pusieron sus cuerpos a la causa de la unidad nacional, enfrentando a poderes centrales de sesgos coloniales e imperiales, concentrados en la lógica extractivista del siglo XIX.

Este año, un gobierno que se pretende legitimado para reescribir la historia, tras su fallido pacto de mayo, intenta marcar un hito en la víspera del 9 de julio que relance su cruzada libertaria. El arribo formal de Federico Sturzenegger al gabinete es la confirmación de un programa repetido y con reiterados fracasos: de pésimos diagnósticos sólo pueden obtenerse desastrosos resultados.

Como cada vez que tuvo oportunidad participar en la gestión pública nacional, el responsable del Megacanje con De La Rua y presidente del Banco Central con Macri que firmó el regreso del Fondo Monetario Internacional con un préstamo exorbitante de 50.000 millones de dólares, vuelve al ruedo a cargo ahora de la ‘desregulación y transformación del Estado’.

Ideólogo de la ley Bases, promotor de ideas tan extremas en su mirada respecto al rol del Estado, se encuentra ahora con una convivencia que asegura ser compleja con el actual ministro de economía, Luis Caputo. Seguramente parte de las lentes estarán posadas sobre ellos este lunes por la noche cuando Milei monte un nuevo show de su gobierno sui generis. Y a cada paso que da, el autopercibido académico confirma que nada tiene que ver su gesta con la de aquellos padres de la Patria.

El carácter antinacionalista, pro yanki, entreguista de recursos como pocos, choca de frente con la pretensión de refundar la Nación. Nadie lo eligió para eso, no hay legitimidad en sus actos si pretende desmantelar un país que, con lucha, esfuerzo, inteligencia y sangre configuró su identidad.

Es indigno de nuestra historia que un cipayo nos robe los estandartes. Es impropio de nuestro pueblo bajar la cabeza y aceptar mansamente la condena del verdugo. Podrán firmar un pacto de mayo en julio, una proclama de julio en octubre, pero lo que no podrán es romper los lazos de solidaridad, la búsqueda de construcciones colectivas para sentir que estos más de dos siglos merecen ser defendidos. Nadie es libre en soledad, y la felicidad siempre es colectiva.

*Politólogo y Analista Económico del Centro de Economía Política Argentina (CEPA)

Análisis

Transmisión y política 

Es cuestión de tiempo y comprensión, no de pedagogía. 

Publicado hace

#

El-Argentino-Por Jesús Rivero

Por Jesús Rivero*

Deseo comenzar por la etimología de transmisión, porque como planteaba Jacques Marie Emile Lacan, el origen me colma.

Transmisión etimológicamente significa acción y efecto de hacer circular una cosa, más allá. 

¿Qué se transmite?

El objeto petit “a» que agujerea al sujeto-sujetado y lo sostiene desde su pérdida. 

¿Es pedagógico?

Se puede decir que no. Aunque las palabras no pueden decir todo.

Éste petit “a» de Jacques Lacan es su invento privilegiado, ya que a la nada le cedió un lugar topológico, lo nombró y dio (donó) existencia.

Falta irreductible que opera más allá del sujeto supuesto saber. Es la hiancia que motoriza el deseo. Lacan en su última enseñanza transmite esto, la cosa, el ruido. No un supuesto saber platónico y universal, esto obtura.

Hagan la prueba, pongan sobre un escritorio una piedra y un libro frente a una audiencia y observen las miradas de dicha audiencia, que se transmite. El ruido, la enunciación del enunciado. El dicho del decir del disertante, cuyo rasgo unario, no tiene que ver con la pedagogía. Lo que se transmite es otra cosa, el objeto petit “a».

Lo que todos buscan en este movimiento, que es el peronismo, cuyo significante vacío busca negociar con un significado. Es el punto de capitón que anuda la significación. Esta lucha casi interminable que auguran para siempre los opositores, pero nadie mejor que ellos saben, que dicha disputa de poder (lucha de clases) siempre llega a su anudamiento.

El significante vacío sin negociación, no es nada. La problemática es intentar identificar un líder, sin transmisión. Sin hacer circular una cosa, más allá. Esto no puede ser forzado, no es pedagógico, responde a la lógica de la falta, de lo que se perdió. El mismo Sigmund Freud en “Psicología de las masas y análisis del yo” planteó que “las masas no se identifican al ideal del yo, sino que se identifican entre sus yoes, al objeto ideal que es el líder». Es decir, no hay identificación al significante, sino entre las masas a un rasgo, que es el objeto ideal.

Este objeto (poder) no es pedagógico. No se aprende, se comprende. La conducción no es para cualquiera, se tiene o no se tiene. Todos tienen el bastón de mariscal en la mochila, pero no todos saben transmitirlo. De aquí, vemos a grandes teóricos no entender la fórmula de dicha conducción, nunca la van a entender, porque no se entiende se comprende. 

El mismo Juan Domingo Perón, que en lo singular creo es el mejor en conducción, no decía: “la política no se aprende, se comprende, y solamente comprendiendo es posible realizarla racionalmente. Decía el Mariscal de Sajonia que él tenía una mula que lo había acompañado en más de diez campañas, pero decía que la mula no sabía nada de estrategia. Lo peor es que él pensaba que muchos de los generales que también lo habían acompañado, sabían lo mismo; hay hombres que toda su vida han hecho política, pero nunca la han comprendido. El éxito será siempre para quien la haya comprendido, no para el que pretenda aprenderla”.

Hoy en día hay muchos que pretenden aprenderla, y hay pocos que desde el exilio, cárcel o proscripción, la comprenden. Es cuestión de tiempo y comprensión, no de pedagogía. 

*escritor y activista político.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo