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CABA

Lousteau retuvo la banca número 13 en CABA: a LLA no le alcanzó

Luego del escrutinio definitivo, La Libertad Avanza quedó a 8.688 votos de sumar un diputado más, mientras se aguarda el recuento bonaerense.

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El Argentino Diario-Martín Lousteau haciendo saludo peronista.

El escrutinio definitivo de las elecciones legislativas nacionales en la Ciudad de Buenos Aires confirmó este viernes que el radical Martín Lousteau se quedó finalmente con la banca número 13 para Diputados, tras un ajustado conteo que lo enfrentaba voto a voto con la lista de La Libertad Avanza (LLA).

“En el escrutinio definitivo subimos 1.294 votos, y a LLA le faltaron 8.688 para poder sumar un diputado más”, escribió el propio Lousteau en su cuenta de X, apenas se conoció la resolución de la Junta Electoral Nacional.

Con esta definición, el espacio del economista —que compitió con el sello Ciudadanos Unidos, dentro de la UCR— se aseguró una representación parlamentaria propia, en un escenario dominado por la fuerza libertaria de Javier Milei, que pese a su caída en CABA retuvo siete bancas.

El reparto de bancas y el peso del sistema D’Hondt

El conteo final determinó la siguiente distribución en la Ciudad:

La Libertad Avanza (LLA): Alejandro Fargosi, Patricia Holzman, Nicolás Emma, Sabrina Ajmechet, Fernando de Andreis, Antonela Giampieri y Andrés Leone (7 bancas). Fuerza Patria: Itai Hagman, Kelly Olmos, Santiago Roberto y Lucía Cámpora (4 bancas). Frente de Izquierda Unidad (FITU): Myriam Bregman (1 banca). UCR – Ciudadanos Unidos: Martín Lousteau (1 banca).

El resultado se definió bajo el sistema D’Hondt, el mecanismo de reparto proporcional que rige en Argentina desde 1957 y que, pese a su aparente neutralidad matemática, favorece a las fuerzas mayoritarias y penaliza a los espacios pequeños, dificultando el acceso al Congreso de expresiones emergentes o minoritarias.

Expectativa por el conteo bonaerense

Mientras el radicalismo porteño celebra la confirmación de la banca, la atención política se traslada ahora a la provincia de Buenos Aires, donde el escrutinio definitivo avanza lentamente y podría modificar el reparto de escaños entre el oficialismo, la oposición libertaria y los espacios provinciales.

La disputa en territorio bonaerense se concentra en ocho provincias con diferencias mínimas, según anticiparon desde la Cámara Nacional Electoral. Los resultados finales podrían reconfigurar el mapa del Congreso y determinar el margen de maniobra legislativa de Javier Milei, que busca consolidar su bloque de apoyo para avanzar con las reformas pendientes.

Un resultado simbólico

Para Lousteau, el triunfo tiene un valor más político que numérico: lo posiciona como referente visible del radicalismo porteño, en un contexto donde la UCR busca reconstruir identidad y peso propio tras el declive del PRO y el avance libertario en el electorado de clase media.

En paralelo, la definición volvió a poner en discusión la transparencia y la legitimidad de los escrutinios en distritos grandes, un tema que cobró centralidad en un país donde la polarización y la desconfianza institucional se profundizan elección tras elección.

Claves del resultado

Lousteau sumó 1.294 votos en el escrutinio definitivo y se quedó con la banca 13.

LLA quedó a 8.688 votos de sumar un diputado más.

El sistema D’Hondt volvió a beneficiar a las listas más votadas. Expectativa por el recuento en Buenos Aires, que podría cambiar la composición de la Cámara. El radicalismo busca reafirmar su presencia en el Congreso frente al avance libertario.

CABA

Una familia porteña necesitó $1.651.798 para superar la línea de pobreza en agosto

Un hogar porteño de cuatro integrantes necesitó $1.651.798 para superar la línea de pobreza y $2.603.556 para ingresar al sector medio. La canasta alimentaria y la canasta total volvieron a subir y dejaron al descubierto cuánto se achicó el margen de las familias.

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El ingreso mínimo para ser considerada de clase media llegó a $2.603.556. Mientras el umbral de indigencia se ubicó en $903.930.

Una familia porteña de cuatro integrantes necesitó $1.651.798 durante agosto para no quedar debajo de la línea de pobreza, mientras que debió reunir $2.603.556 para ser considerada de clase media, según el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA).

El dato mostró, sin maquillaje, el tamaño del esfuerzo que tuvieron que hacer los hogares para sostener una vida cotidiana cada vez más cara. El grupo familiar tomado como referencia estuvo compuesto por dos adultos y dos menores. Para no caer en la indigencia necesitó, como mínimo, $903.930.

La canasta volvió a correrle al bolsillo

La Canasta Básica Alimentaria, utilizada para fijar el umbral de indigencia, subió 1,69% en agosto. La Canasta Básica Total, que además de alimentos contempló bienes y servicios indispensables y marcó la línea de pobreza, avanzó 1,74%.

La inflación porteña también llegó al 1,7% durante el mes. Así, el ingreso familiar tuvo que correr detrás de precios que no dieron tregua, incluso en un escenario de aumentos mensuales que el Gobierno nacional presentó como una señal de estabilidad. Para las familias, la cuenta fue bastante menos amable: cada compra ocupó una porción mayor del ingreso y el margen para pagar alquiler, transporte, medicamentos o educación quedó cada vez más ajustado.

Qué significó ser pobre o de clase media

El esquema del IDECBA distinguió a los hogares según su ingreso total y su capacidad para cubrir las canastas de consumo. Quienes no alcanzaron a pagar la Canasta Básica Total quedaron debajo de la línea de pobreza. El sector medio, en cambio, comenzó en un ingreso equivalente a 1,25 veces esa canasta y se extendió hasta menos de cuatro veces su valor.

Por eso, los $2.603.556 no representaron un salario cómodo ni una garantía de bienestar. Fueron apenas el piso estadístico para que una familia tipo ingresara al sector medio porteño. La etiqueta sonó a progreso, pero la realidad del changuito y las facturas marcó otra cosa: ser de clase media empezó por alcanzar una cifra que ya se consumió buena parte del mes antes de pagar todos los gastos básicos.

Un año después, el alivio no apareció

La comparación interanual también expuso el deterioro. En agosto de 2025, la línea de pobreza para esa familia se ubicó en $1.229.444. Un año después llegó a $1.651.798. La línea de indigencia, por su parte, pasó de $660.658 a $903.930.

La diferencia no fue un número perdido en una planilla. Fue la distancia que cada hogar tuvo que cubrir con salarios, jubilaciones, changas o más horas de trabajo. Mientras los ingresos quedaron obligados a negociar con paritarias, trabajos informales o empleos cada vez más inestables, los precios siguieron marcando las condiciones. El resultado fue un bolsillo con menos aire y una clase media a la que le exigieron cada vez más para seguir llamándose como antes.

Puntos clave

  • Una familia porteña de cuatro integrantes necesitó $1.651.798 para superar la línea de pobreza en agosto.
  • El ingreso mínimo para ser considerada de clase media llegó a $2.603.556.
  • El umbral de indigencia se ubicó en $903.930.
  • La Canasta Básica Alimentaria subió 1,69% y la Canasta Básica Total aumentó 1,74% en agosto.
  • La línea de pobreza pasó de $1.229.444 en agosto de 2025 a $1.651.798 un año después.
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