CABA
Reconstruyeron con 15 cámaras la llegada y huida del sospechoso a la escena del crimen en Palermo
Así se desprende de un video de 6 minutos con 48 segundos, en el que los investigadores, recopilaron la ruta de ida y vuelta de quien sería Isaías José Suárez, detenido el lunes pasado e indagado ayer por la Justicia como presunto autor material del asesinato.
Los investigadores del crimen del ingeniero civil Mariano Barbieri, asesinado de una puñalada hace una semana en los bosques del barrio porteño de Palermo, reconstruyeron con al menos 15 cámaras el recorrido que en 56 minutos hizo el presunto homicida para llegar a la escena del crimen y huir de ella rumbo al Barrio 31 de Retiro.
Así se desprende de un video de 6 minutos con 48 segundos, en el que los investigadores de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional 36 de Marcelo Munilla Lacasa y de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad, recopilaron la ruta de ida y vuelta de quien sería Isaías José Suárez, detenido el lunes pasado e indagado ayer por la Justicia como presunto autor material del asesinato.
Los investigadores determinaron que antes de ser captado por las cámaras el sospechoso había estado «rancheando» en la Plaza Perú, en la esquina de Figueroa Alcorta y Salguero, frente al Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).
Las primeras tres cámaras de la recopilación del video lograron filmar a Suárez a las 22.22 por la calle Gelly al 3500, donde se lo ve revisando contenedores de basura con la campera tricolor con detalles en rojo, una bufanda, una gorra y sobre la espalda, una mochila negra y un saco o bolsa de tela blanca para juntar cosas.
Por Gelly llegó a las 22.29 al cruce de las avenidas Casares y Berro, la esquina del Jardín Japonés, por donde ingresó al parque y a la zona de la Plaza Sicilia, donde según los investigadores pocos minutos después se produjo el crimen cuando Barbieri estaba contemplando la luna y fue asaltado y apuñalado en el pecho por el delincuente que le robó su teléfono celular.
La fuga quedó registrada en video, a partir de las 22.55, por la calle Chonino, donde varias cámaras de la entrada del garaje del shopping Paseo Alcorta lo toman caminando tranquilamente cargando la bolsa tipo saco sobre sus hombros y pasando delante de un volquete.
Al llegar a la esquina de la calle Salguero, dobla a la izquierda y se lo ve pasar a las 23.13 frente a la tienda de diseño «WO», donde es captado por varias cámaras de su garaje y de la vereda de enfrente.
Por último, dobló a la derecha por la calle Padre Mujica y, entre las 23.16 y las 23.18, fue filmado por tres cámaras distintas caminando al costado de las vías del tren en dirección al Barrio 31 de Retiro, sitio donde paraba y fue detenido hace dos días.
Según la investigación del fiscal Munilla Lacasa y de la Policía de la Ciudad, avalada con su detención por la jueza Yamile Susana Bernan, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 8, el hombre grabado por esas cámaras de seguridad y presunto asesino de Barbieri fue Suárez.
Por el caso, también había sido detenido el lunes un ciudadano de nacionalidad venezolana, pero luego de que la rueda de reconocimiento diera resultado negativo y de que sus ropas finalmente no coincidieran con las que vestían el sospechoso de los videos, la jueza decidió ayer liberarlo y desvincularlo de la causa sin siquiera indagarlo.
Distinta es la situación de Suárez, quien según las fuentes judiciales consultadas por Télam, ayer fue reconocido en rueda de personas realizada en la alcaidía del palacio de Tribunales por el testigo clave que vio el asalto y llamó al 911 la noche del crimen.
Ese testigo, además, amplió ayer su declaración directamente ante la jueza y contó un detalle hasta ahora desconocido, al revelar que Barbieri “estaba sentado” en la plaza cuando su asaltante lo sorprendió y “lo atacó de la nada”, según reveló una fuente judicial.
Además, al momento de ser detenido en el Barrio 31 de Retiro, Suárez presentaba dos presuntos arañazos en el cuello que ahora se investiga si fueron provocados por Barbieri en su lucha.
A su vez, a este acusado se le secuestraron una gorra y una bufanda similares a las que se ve en los videos con manchas de sangre y, por último, un testigo de identidad reservada reveló que al llegar al Barrio 31, Suárez se jactó de haberle dado «un puntazo» a la víctima para robarle el celular.
«Me mandé una cagada, uno se me paró de manos, se trabó y luchó», le dijo el sospechoso a esa persona, según lo que reconstruyó la Justicia.
La jueza Bernan y el fiscal Munilla Lacasa indagaron ayer a Suárez, quien negó ser el autor del crimen pero luego se negó a contestar preguntas.
Fuentes judiciales confirmaron hoy que a imputación en su contra es por “robo” y “homicidio agravado criminis causa”, es decir, matar para ocultar otro delito -en este caso justamente el asalto-, y lograr la impunidad, delito que prevé como única pena la “prisión perpetua”.
Fuentes policiales indicaron que Suárez estuvo detenido al menos 14 veces por casos de robos y hurtos, y contaba con cuatro condenas desde el 2012, la última cumplida hasta el 13 de junio último, cuando fue liberado por decisión del juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas número 31 porteño, en el marco de una causa de violencia de género por «lesiones leves».
Ayer, tanto el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta en sus redes sociales, como el nuevo ministro de Justicia y Seguridad de la ciudad, Eduardo Coria, en conferencia de prensa, aseguraron que Suárez fue el autor del hecho y que el caso está esclarecido.
Por su parte, familiares de la víctima convocaron a una movilización para el próximo viernes a las 20 en la esquina de avenida Del Libertador y Lafinur, donde el hombre llegó para pedir ayuda.
Barbieri tenía 42 años, era ingeniero civil y el día del hecho estaba momentáneamente parando en la casa de un amigo en Palermo, cerca de donde fue atacado.
El crimen ocurrió a 22.45 del miércoles último, cuando Barbieri caminaba por la zona del Parque Tres de Febrero cercana al Jardín Japonés y fue asaltado por un hombre que lo atacó con un cuchillo al pecho que le lesionó el corazón.
Tras el ataque, quedó filmado cuando cruzó la avenida Del Libertador e ingresó a la heladería «Cremolatti», situada en la esquina con la calle Lafinur, donde pidió ayuda y le dijo «no me quiero morir» a los empleados y clientes, en una escena que quedó registrada por una cámara de seguridad del local.
Al lugar arribó una ambulancia del SAME que lo trasladó al Hospital Fernández, pero por la gravedad de la herida no pudo ser reanimado y falleció.
CABA
“Todo el mundo tiene derecho a competir”: Jorge Macri le puso freno a la operación de LLA
El jefe de Gobierno porteño rechazó la chicana del legislador libertario, que había dicho que una candidatura de Mauricio Macri beneficiaría al kirchnerismo. Con Ritondo ya en la misma línea, el PRO cierra filas y advierte que no resignará su lugar en el escenario electoral de 2027.
Jorge Macri le planta cara a Menem: “Todo el mundo tiene derecho a competir”
★ En menos de 24 horas, dos de las figuras más relevantes del PRO salieron a rebatir públicamente la misma provocación. Después de que el presidente del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo, calificara de «poco ubicado» al presidente de la Cámara baja, Martín Menem, por sugerir que una candidatura de Mauricio Macri beneficiaría al kirchnerismo, fue el turno del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien este domingo rechazó con firmeza la misma afirmación en declaraciones radiales.
«No comparto. Todo el mundo tiene derecho a competir y hacer su aporte. Eventualmente habrá que ver cómo se compite y a favor de quién», señaló el mandatario de la Ciudad de Buenos Aires.
Menem apretó; el PRO respondió en bloque
Las declaraciones de Menem que encendieron la reacción del PRO fueron contundentes: el legislador de La Libertad Avanza (LLA) no solo cuestionó una hipotética candidatura presidencial del fundador del partido amarillo, sino que lo caracterizó como «un exmandatario que no pudo reelegir» y que fracasó en 2019 en su intento de terminar con el populismo. Desde esa lectura, Menem planteó que Macri debería limitarse a apuntalar las reformas del gobierno de Javier Milei, bajo el argumento de que una división del voto opositor al peronismo podría propiciar el retorno del kirchnerismo al poder.
La respuesta de Jorge Macri fue directa y dejó en claro que el PRO no acepta el rol de comparsa que LLA le asigna. «El PRO, sin dudas, tiene un lugar en la política argentina. Gobernamos tres provincias, muchas intendencias y pasamos por el Gobierno haciendo nuestro aporte, sembrando algunas de las semillas que después terminaron de germinar», remarcó.
Candidatos propios y un mensaje inequívoco para 2027
Lejos de resignar terreno ante la presión libertaria, Jorge Macri fijó un horizonte electoral concreto: «Mi deseo es que el PRO cuente con candidatos propios para las elecciones de 2027, tanto en la presidencia como para las provincias e intendencias». La frase equivale a una declaración de independencia; un aviso de que el PRO no ingresará a los comicios del año próximo como apéndice de LLA ni al precio de diluir su identidad.
Al mismo tiempo, consciente de que la gestión de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires requiere de una relación operativa con la Casa Rosada, el jefe de Gobierno buscó equilibrar su discurso para evitar una ruptura prematura. «Mi deseo hoy es que al Gobierno nacional le vaya bien, porque así a la Ciudad le va bien y, si nos va bien a nosotros, también le va bien al país», afirmó. El respaldo al oficialismo, en suma, sigue en pie; pero con condiciones cada vez más explícitas.
La fractura que LLA subestimó
El doble golpe de Ritondo y Jorge Macri en la misma jornada no parece casual. El PRO envía una señal coordinada: la operación de LLA para absorber su electorado y desplazar a Mauricio Macri del escenario político de 2027 encontrará resistencia organizada, no resignación silenciosa.
El argumento de Menem omite un dato que el PRO conoce bien: fue su estructura territorial, sus cuadros técnicos y su músculo legislativo los que permitieron al gobierno libertario aprobar iniciativas clave durante su primer año de gestión. Ahora que LLA busca consolidar su propio espacio, la cuenta pendiente con ese aporte vuelve al centro del debate interno de la derecha.
La disputa revela, además, una contradicción de fondo en el discurso del gobierno libertario: una fuerza que se proclama defensora de la «libertad» y la «competencia» resulta ser, en el plano político interno, la primera en intentar excluir a un rival del juego electoral antes de que la ciudadanía pueda pronunciarse.
Puntos clave
- Jorge Macri rechazó la afirmación de Martín Menem de que una candidatura presidencial de Mauricio Macri beneficiaría al kirchnerismo: «Todo el mundo tiene derecho a competir».
- El jefe de Gobierno porteño expresó su deseo de que el PRO tenga candidatos propios en 2027, incluyendo en la presidencia.
- Menem caracterizó a Mauricio Macri como «un exmandatario que no pudo reelegir» y sugirió que debería limitarse a apoyar las reformas de Milei.
- En la misma jornada, Cristian Ritondo también rechazó las declaraciones de Menem, configurando una respuesta coordinada del PRO.
- Jorge Macri mantuvo su apoyo al gobierno nacional, pero dejó una advertencia: «Habrá que ver cómo se compite y a favor de quién».
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