Sociedad
Globos blancos después de tanta injusticia
A 19 años del crimen de Víctor Balza, un joven que fue víctima de un caso de gatillo fácil cuando estaba detenido en la comisaría de Bernal, habrá un acto frente a esa seccional policial. Tras la detención del oficial homicida, una vez que la condena quedó firme, su familia hará una suelta de globos blancos, cuando en los anteriores habían sido de color negro
Por Néstor Llidó
Víctor Elías Balza tenía apenas 18 años cuando aquel 8 de noviembre de 2003, durante una razzia policial en la Villa Itatí de Bernal fue detenido sin ningún motivo y quedó demorado en la comisaría 2da. de Quilmes. Ya estando detenido en esa seccional de la localidad de Bernal recibió un disparo, que le causó heridas mortales y luego de una irregular investigación, donde se intentó encubrir el hecho, por este episodio de gatillo fácil sólo fue acusado, el oficial ayudante Norberto Darío Javier González, por ser el autor material del balazo.
En un posterior expediente, que tuvo un par de juicios, varias apelaciones y garantía de impunidad para los cómplices, la condena a 12 años de prisión para este efectivo de la Policía bonaerense (que cumplía funciones en el Subcomando de Don Bosco), recién quedó firme durante el año pasado.
Con Norberto González ya en la cárcel, la ceremonia en memoria de Víctor Balza que se concretará el próximo miércoles tendrá la particularidad de una suelta de globos blancos, cuando en todos los años previos, en ese contexto de permanente demanda de justicia de su familia, se recordó a este episodio de violencia institucional con globos de color negro.
El acto se desarrollará, desde las 11, frente a la comisaría de Bernal, en la calle 25 de Mayo al 100, encabezado por Nora Torres, madre de Víctor Balza, junto a otros familiares de casos de gatillo fácil, como los padres de Lucas González (el adolescente asesinado en Barracas por una brigada de la Policía de la Ciudad), los de lo chicos que murieron en la Masacre de Quilmes (durante el incendio en un motín), entre otros. También asistirán el abogado Alberto Linares, dirigentes de organismos defensores de los Derechos Humanos, la gente de la parroquia Don Bosco y muchas de las personas que acompañaron la lucha a lo largo de todos estos años.
“Tuvimos que esperar 18 años para que se cumpla la pena por el crimen de mi hijo, que recién ahora puede descansar en paz y nosotros como familia cerrar una etapa de mucho dolor ante la pérdida, la impunidad, el encubrimiento, la injusticia. Son 12 años de prisión, menos de todos los que han pasado, pero después de tanta lucha, lo vamos a recordar con globos blancos al cielo, en vez de negros”, cuenta Nora Torres, mamá de Víctor Balza, a EL ARGENTINO.
Tuvieron que transcurrir varias postergaciones en los Tribunales de Quilmes, más las demoras en el tratamiento de las apelaciones en la Cámara de Casación Penal en La Plata, hasta que la Suprema Corte de Justicia bonaerense rechazara el último recurso interpuesto por la defensa del ex oficial González y entonces, comenzó a hacerse efectiva la condena dictada en su contra por el “homicidio calificado” de ese pibe de la Villa Itatí, uno de los tantos estigmatizados y con la “etiqueta” de sospechosos para las fuerzas de seguridad.
Sin dejar nunca de demandar y acompañando a otras familias que atravesaron situaciones similares (se acercó a la mamá de Lucas González, de cuya ejecución se cumple el primer aniversario el próximo jueves), Nora Torres expresa que “yo sé que mi hijito ahora va a descansar en paz, porque de una vez por todas se hizo justicia, después de tanta lucha, de no bajar los brazos nunca. En todo este tiempo hicimos todo lo posible para que González vaya a la cárcel, como corresponde, que pague por lo que hizo, para decir basta de gatillo fácil, de matar a chicos inocentes”.
Desde que ocurrió el crimen de Víctor Balza, se demoró seis años para que la causa llegara a juicio. Recién en 2009, el debate se suspendió cuando iba a desarrollarse ante el Tribunal Oral Criminal Nro. 1 de Quilmes por la recusación de uno de sus integrantes. Y al año siguiente, en el segundo, se dictó la condena a 11 años de cárcel, pero ese fallo del Tribunal Oral Criminal Nro. 5 de Quilmes se apeló. Ya en 2012, el Tribunal de Casación Penal bonaerense lo revocó y ordenó una tercera instancia, siempre con el policía en libertad.
Fue en junio de 2015, cuando Norberto González resultó sentenciado a 12 años de prisión, pero recién el año pasado, el veredicto condenatorio quedó firme y así comenzó a cumplir la pena en la cárcel. Tan difícil de interpretar, al margen de haberse observado todas las garantías del proceso, como ese largo tiempo de una situación que se emparenta con la denegación de justicia para los familiares de víctimas.
Medio Ambiente 🌱
Murió la ballena sei varada en San Isidro pese al operativo de Temaikén y la Prefectura Naval
El ejemplar de Balaenoptera borealis, considerada la tercera especie más grande del planeta, no sobrevivió al operativo de rescate pese al trabajo conjunto de la Fundación Temaikén, Cethus y la Prefectura Naval Argentina. La falta de aumento en la marea durante los días de varada complicó las maniobras de reflotar al animal.
La ballena que permaneció varada durante varios días en la costa de San Isidro murió este fin de semana, luego de que fracasaran los sucesivos intentos de devolverla al mar. El hecho conmovió a miles de personas que siguieron de cerca las alternativas del operativo y reavivó el debate sobre los protocolos de intervención ante varamientos de grandes cetáceos en la zona metropolitana del Río de la Plata.
Una especie oceánica en aguas costeras
El ejemplar fue identificado como una ballena sei (Balaenoptera borealis), una especie de cetáceo de gran porte que habita principalmente aguas oceánicas profundas, lo que hace inhabitual su presencia sobre la costa. Los adultos de esta especie pueden superar los 18 metros de longitud y se alimentan principalmente de krill, pequeños peces y otros organismos marinos. La ballena sei es considerada la tercera especie más grande del planeta, detrás únicamente de la ballena azul y la ballena de aleta.
Su aparición en la ribera de San Isidro representó una rareza biológica significativa: los especialistas señalaron que los varamientos de esta especie en zonas estuariales son poco frecuentes y, en la mayoría de los casos, tienen un pronóstico reservado, dado que el ambiente costero de baja profundidad genera un estrés fisiológico severo sobre el animal.
El operativo y sus dificultades
Durante las jornadas del rescate trabajaron en forma conjunta especialistas de la Fundación Temaikén y de Cethus, junto con efectivos de la Prefectura Naval Argentina, que desplegó embarcaciones para asistir en las maniobras. Desde un comienzo, las autoridades advirtieron que las tareas eran complicadas debido a las condiciones del lugar donde fue hallado el ejemplar.
Un factor determinante que obstaculizó el rescate fue la falta de aumento en el nivel del agua: a lo largo de los días en que la ballena permaneció varada, no se registró crecida en la marea, condición indispensable para facilitar el reflotar de un animal de semejante envergadura. Sin ese impulso natural, las maniobras de las embarcaciones de la Prefectura resultaron insuficientes para desplazar al cetáceo hacia aguas de mayor profundidad.
«A pesar de los esfuerzos, el animal no logró sobrevivir»
Al confirmar la muerte del ejemplar, desde la Fundación Temaikén expresaron: «Nuestro equipo acompañó al ejemplar durante todo el operativo, monitoreando permanentemente su estado y realizando las maniobras posibles para brindarle la mejor oportunidad. Lamentablemente, y a pesar de los esfuerzos realizados, el animal no logró sobrevivir».
La ballena había sido hallada con vida, lo que en un principio generó expectativa sobre las posibilidades de rescate. Sin embargo, las condiciones desfavorables registradas durante el operativo, sumadas al deterioro físico progresivo que implica un varamiento prolongado para un animal de esta especie, determinaron el desenlace fatal.
Puntos clave
- La ballena sei varada en la costa de San Isidro murió este fin de semana tras varios días de operativos fallidos de rescate.
- El ejemplar fue identificado como Balaenoptera borealis, una especie oceánica de gran porte poco habitual en aguas costeras del Río de la Plata.
- La Fundación Temaikén, Cethus y la Prefectura Naval Argentina participaron de las maniobras de rescate.
- La ausencia de crecida en la marea durante los días de varada fue el principal factor que impidió devolver al animal al mar.
- Los adultos de la especie pueden superar los 18 metros de longitud; es la tercera más grande del planeta.
-
Fútbol & Goles!7 díasConspiraciones en la final: qué hay detrás de los rumores que inundaron las redes
-
Celebridades4 días“Te comemos el hígado”: el contundente mensaje que eligió Antonela para responder a los anti Argentina
-
Buenos Aires5 díasUn fondo (buitre) alemán demandó a la Provincia de Buenos Aires en Nueva York por el canje de deuda de 2021
-
Fútbol & Goles!7 díasLa final más sombría: las estadísticas convierten a la derrota ante España en el peor partido de la historia de la Scaloneta
-
Fintech5 díasEl mayor misterio del siglo XXI: quién es Satoshi Nakamoto
-
Presidencia3 díasBrasil respondió a los insultos de Milei contra Lula: “No está a la altura de su cargo”
-
Fútbol & Goles!5 díasClausura 2026: fixture completo de la fecha 1, horarios, TV y cuándo juegan River y Boca
-
Fútbol & Goles!4 díasAntonela Roccuzzo respondió a la polémica “anti-Argentina” con un mensaje de orgullo nacional
