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Judiciales ⚖️

Las razones del juez para liberar al hijo de la jubilada italiana asesinada en San Isidro

«No surge a esta altura que Di Paolo hubiera tenido participación en el hecho pesquisado, no se cuenta con un cuadro convictivo de tal entidad que permita sindicar al imputado como aquella persona que ocasionó el deceso de su madre», concluye el juez Ricardo Costa.

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Tres recolectores de residuos que testificaron que la víctima estaba viva cuando se creía muerta, las cámaras de seguridad que no graban de manera continua y el hecho de que aún no se terminó de verificar qué hizo exactamente el imputado durante las horas en las que se cree fue cometido el crimen, son los principales elementos por los que el juez de la causa ayer liberó a Aldo Di Paolo, el hombre que pasó 34 días preso acusado de haber asesinado de un cuchillazo en el cuello a su madre de 90 años en su casa del partido bonaerense de San Isidro.

«No surge a esta altura que Di Paolo hubiera tenido participación en el hecho pesquisado (…), no se cuenta con un cuadro convictivo de tal entidad que permita sindicar al imputado como aquella persona que ocasionó el deceso de su madre», María Cristina De Vincentiis, concluye el juez de Garantías 1 de San Isidro, Ricardo Costa, en la resolución.

«No es el imputado quien debe probar y acreditar su inocencia, sino muy por el contrario es el Ministerio Público Fiscal quien debe acreditar la culpabilidad del mismo», remarca el magistrado al momento del rechazar la prisión preventiva que había pedido para el acusado la fiscal Carolina Asprella, y dictarle al imputado la falta de mérito.

Al iniciar su fundamentación, el juez recordó que al indagarlo por primera vez, la fiscal le imputó a Di Paolo (65) haber cometido el matricidio entre las 17.30 y las 18 del 6 de marzo último, y que en la ampliación de esa indagatoria, cambió la fecha del crimen y lo situó entre las 9.30 del 7 de marzo y las 20 del día 8.

Costa señala que «la modificación del relato fáctico obedeció al resultado del examen de las imágenes obtenidas por las cámaras de seguridad instaladas en el frente de la empresa Henkel» -ubicada frente a la vivienda de la víctima sobre la calle Avellaneda al 1300 de San Isidro-, porque se pudo establecer que «la víctima se hallaba con vida el día martes 7 de marzo a las 9.30 horas».

Es que la propia fiscal mandó a hacer un análisis más exhaustivo de los videos y allí se pudo observar que ese día y a esa hora pasó por la cuadra un camión de «Eco Residuos San Isidro», y que sus recolectores tuvieron contacto con la víctima.

Al declarar esos tres empleados, el que habló con De Vincentiis, declaró: «Me acerqué a una casa donde una señora con silla de ruedas, me dio un cajón de plástico color verde con botellas de vidrio, y me pidió que le devuelva el cajón. Yo tiré las botellas dentro del camión y volví con el cajón para devolvérselo y la señora se había metido para adentro de su casa. Apoyé el cajón en lo que creo que es la gaveta de gas, esperé unos minutos, toqué el timbre una vez y toqué las manos, pero nunca volvió a salir, entonces me fui».

La clave en la detención inicial de Di Paolo había sido para la fiscalía que los forenses estimaron la data de muerte de la jubilada entre las 11.30 del 6 y las 11.30 del 7 de marzo último, y que él fue la única persona captada por las cámaras ingresando a la vivienda el lunes por la tarde y salir tras media hora con una bolsa donde se cree llevaba dinero y una tablet presuntamente robados de lo de su madre.

Luego del episodio del camión de basura y de saber que la víctima estaba viva el martes por la mañana, el juez puso en duda las conclusiones que puedan sacarse sobre las imágenes de los videos porque, entre otras cosas, aclara que no graban en continuo, sino cuando detectan movimiento.

«No puedo más que concluir que el ingreso de la persona que le quitó la vida a la víctima -ya sea por la entrada principal o por otro acceso- no fue registrado por las cámaras de seguridad emplazadas frente al domicilio, o al menos ello no se logra advertir. No está demás reiterar que las cámaras en cuestión no filman en forma continua, poseen microcortes -más aún en horario nocturno- y están emplazadas a una distancia tal de la vivienda de la víctima, que comprometen seriamente la nitidez de aquello que se logra ver», explica el juez.

Al ahondar sobre los filmaciones, remarca «no se observa al imputado» ir a la casa de su madre durante toda la jornada del día 7 y que recién se lo capta el día siguiente, el 8, por la noche -y no antes-, cuando reporta el hallazgo del cadáver.

Al pedir la prisión preventiva, la fiscal Asprella destacó que Di Paolo «mintió» en relación a lo que hizo el martes 7 de marzo, ya que no se fue a trabajar (instala cañerías y equipos antiincendios) a la mañana, como declaró en su segunda indagatoria, sino recién a las 13, cuando lo detectaron las cámaras salir de su domicilio.

Para la fiscal esa mentira responde a «la búsqueda de una coartada», pero el juez responde que aún es necesario realizar medidas para saber qué hizo ese día y el siguiente hasta el momento en el que descubrió el cadáver y lo reportó al 911.

El juez también puso en duda la conclusión de la fiscal en relación a que De Vincentiis murió sentada y que luego de al menos doce horas el cuerpo fue cambiado de posición, algo que se sostenía por el análisis que los forenses hicieron sobre las «livideces cadavéricas».

Para el juez, eso no guarda relación con «los rastros hemáticos hallados en la escena» en función de que detrás de la cabeza había «un charco pardo rojizo símil hemático en un sector en estado seco y en otro líquido», una situación que, según el magistrado, «contrasta con la circunstancia de que el cadáver hubiese sido movido con posterioridad al deceso».

Di Paolo fue quien el miércoles 8 de marzo pasado por la noche llamó a la Policía para decir que había encontrado muerta a su madre en su domicilio de Avellaneda 1314 de Las Lomas de San Isidro, y denunció el faltante de una serie de joyas y del celular de la víctima.

La jubilada de nacionalidad italiana estaba tendida en el comedor cocina de la vivienda, con una cuchilla de cocina con mango de madera de la propia casa, clavado en el cuello.

Si bien se planteó como hipótesis inicial la de un homicidio en ocasión de robo en el marco de una entradera, la fiscal investigó al hijo y lo detuvo como presunto autor del crimen.

En su domicilio -a la vuelta del de su madre-, la Policía secuestró 3.000 dólares, 900.000 pesos, dos tablets, una notebook, dos teléfonos celulares y un almohadón con aparentes manchas de sangre.

En sus declaraciones indagatorias, el hijo de la jubilada negó haber cometido el crimen de su madre, dijo que ese dinero era suyo y que su sospecha es que quienes la asesinaron son los mismos delincuentes que hace unos meses la habían estafado con un secuestro virtual.

Investigación 🔎

Lotocki declarará por primera vez en el juicio por la muerte de Cristian Zárate

El ex cirujano estético afrontará este miércoles su primera declaración ante el Tribunal Oral N.° 17 de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco del juicio por el presunto homicidio de Cristian Zárate, fallecido en abril de 2021 tras una operación en Caballito. Además de Lotocki, otros cuatro médicos y una contadora están en el banquillo de los acusados.

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El Argentino Diario-Aníbal Lotocki.
El silencio de Lotocki llega a su fin: declara por primera vez en el juicio por la muerte de Zárate.

Por primera vez desde que arrancó el debate oral, Aníbal Lotocki tomará la palabra. El ex cirujano, que ya carga con una condena a ocho años de prisión por lesiones graves contra cuatro pacientes, responderá este miércoles las preguntas de todas las partes en el juicio que lo juzga por el homicidio simple con dolo eventual de Cristian Zárate, el hombre de 50 años que murió el 15 de abril de 2021 durante una cirugía estética en un sanatorio del barrio de Caballito.

Según informaron fuentes del caso, Lotocki prestará testimonio ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.° 17 de la Ciudad de Buenos Aires y se someterá al interrogatorio de la fiscalía, de la querella y de las defensas. Las mismas fuentes precisaron que el imputado declarará exclusivamente sobre los hechos vinculados a la causa de Zárate, sin extenderse a las otras denuncias que integran el expediente.

Primero las denunciantes, después Lotocki

La declaración de Lotocki se producirá luego de que cada una de las cinco denunciantes por presuntas lesiones graves haya expuesto ante el tribunal. El orden procesal pone primero el testimonio de las víctimas y relega la palabra del imputado para una instancia posterior, en lo que representa uno de los momentos más esperados de un juicio que viene acumulando testimonios de alto impacto desde que se abrió el debate oral.

La causa que hoy se juzga tiene su origen en la muerte de Zárate, ocurrida en el contexto de una intervención quirúrgica cuyas circunstancias investiga la justicia penal desde hace más de cinco años. El delito imputado, homicidio simple con dolo eventual, prevé una pena de entre ocho y veinticinco años de prisión, lo que convierte este juicio en el proceso penal más grave que enfrenta Lotocki hasta la fecha.

Un banquillo con seis acusados

Lotocki no está solo en el proceso. Junto a él son juzgados el médico especialista en cirugía plástica Daniel Enrique Zambrano García; el médico anestesiólogo Santiago Luis Olguín; y el médico y cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos. Los cuatro, junto a la contadora y directora del Centro Médico Conde, Andrea Isabel Torelli, están acusados como presuntos responsables del homicidio de Zárate.

La lista de imputados se completa con Florencia Krzeczek, a quien se le atribuye haber ocultado el teléfono celular del cirujano para obstaculizar la investigación judicial. Todos los acusados enfrentan además cargos vinculados a las presuntas lesiones graves causadas a las cinco denunciantes, que también forman parte del debate oral en curso.

Un expediente con antecedentes pesados

El nombre de Lotocki se convirtió en sinónimo de mala praxis y opacidad en la práctica de la cirugía estética en Argentina. Su condena previa, dictada por las lesiones que sufrieron cuatro pacientes, entre ellas figuras públicas, instaló el debate sobre los controles del sistema de salud y la regulación de las intervenciones estéticas. El juicio por la muerte de Zárate agrega una dimensión cualitativamente distinta: ya no se trata de daños permanentes, sino de una vida que se apagó en el quirófano.

La declaración de este miércoles será la primera oportunidad en que Lotocki se enfrenta directamente a las preguntas de quienes lo acusan en esta causa, y es interpretada por fuentes judiciales como un momento bisagra del proceso, que podría definir el curso del debate en sus instancias finales.

Lo que tenés que saber

  • Aníbal Lotocki declarará este miércoles por primera vez en el juicio por el presunto homicidio de Cristian Zárate, fallecido el 15 de abril de 2021 durante una cirugía estética en Caballito.
  • El imputado responderá preguntas de todas las partes ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.° 17 de la Ciudad de Buenos Aires, pero solo sobre la causa Zárate.
  • Su declaración se producirá después de que las cinco denunciantes por presuntas lesiones graves expongan ante el tribunal.
  • Además de Lotocki, están acusados otros cuatro médicos, una contadora y una mujer a quien se le imputa haber ocultado el celular del cirujano.
  • El delito principal que se juzga, homicidio simple con dolo eventual, prevé una pena de entre ocho y veinticinco años de prisión.
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