Economía 💲
Importaciones argentinas alcanzan segundo mejor nivel en cinco años
Las importaciones argentinas han alcanzado el segundo nivel más alto en cinco años, reflejando un crecimiento del 38% en los primeros diez meses de 2023, impulsado por la recuperación de la actividad económica y la demanda de bienes de capital, insumos intermedios y bienes de consumo duradero. Aunque esta tendencia es una señal positiva, plantea desafíos para la balanza comercial, ya que el déficit comercial ha aumentado en un 71% en comparación con el año anterior.
Las importaciones argentinas acumuladas en los primeros diez meses de 2023 alcanzaron un nivel de US$ 64.000 millones, lo que representa un aumento de 38% en comparación con el mismo período del año anterior, según datos provisorios del Gobierno.
Este monto es el segundo mejor registro de los últimos cinco años, solo superado por los US$ 65.000 millones importados en 2018.

El crecimiento de las importaciones se debe a la recuperación de la actividad económica, que ha impulsado la demanda de bienes de capital, insumos intermedios y bienes de consumo duradero.
Los datos preliminares del Gobierno fueron destacados por el secretario de Industria, José Ignacio de Mendiguren, y por el vicepresidente del Banco Argentino de Desarrollo (BICE), Raúl Sánchez.
De Mendiguren valoró «la decisión de (el ministro de Economía y candidato presidencial de Unión por la Patria) Sergio Massa» de no recortar el nivel de importaciones para «sostener contra viento y marea el nivel de actividad».
«Estamos superando la peor sequía en décadas. Nos quitó un cuarto de nuestras exportaciones. Con todo, las importaciones están en su segundo mayor registro en cinco años», subrayó De Mendiguren en un posteo de X (antes Twitter).
Para el funcionario, eso se debió a «la decisión de Sergio Massa de sostener contra viento y marea el nivel de actividad», evitando la falta de insumos industriales provenientes del exterior.
En el mismo sentido se expresó Sánchez, quien puso de relieve «el segundo mejor registro en cinco años para las importaciones, con sequía, con restricciones externas producto de la guerra europea y con divisas que deben destinarse al pago del escandaloso préstamo del FMI de (el expresidente) Mauricio Macri«.
«Todo para sostener el crecimiento económico», completó Sánchez en la misma red social.
Análisis
El crecimiento de las importaciones argentinas en el primer semestre de 2023 es un indicador positivo de la recuperación de la actividad económica. El aumento de la demanda de bienes de capital, insumos intermedios y bienes de consumo duradero refleja el dinamismo de la industria, el comercio y los servicios.
La decisión del Gobierno de no recortar las importaciones, a pesar de las restricciones externas, es una muestra de la importancia que se le otorga a la sostenibilidad del crecimiento económico. El ministro de Economía, Sergio Massa, ha señalado que las importaciones son necesarias para que las empresas puedan producir y generar empleo.
Sin embargo, el aumento de las importaciones también plantea desafíos para la balanza comercial argentina. En los primeros diez meses de 2023, el déficit comercial alcanzó los US$ 16.738 millones, lo que representa un aumento de 71% en comparación con el mismo período del año anterior.

El Gobierno ha anunciado medidas para reducir el déficit comercial, como el aumento de los controles a las importaciones y la promoción de las exportaciones. Sin embargo, estas medidas tendrán un impacto limitado en el corto plazo.
En general, el crecimiento de las importaciones argentinas es un indicador positivo de la recuperación de la actividad económica. Sin embargo, también plantea desafíos para la balanza comercial del país.
Consumo
Inflación: ¿qué pasó en agosto?
El relevamiento del Banco Central proyectó 1,7% para agosto, pero también registró una contracción de 0,9% en el segundo trimestre y una desocupación de 7,7%.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central estimó una inflación mensual de 1,7% para agosto, apenas 0,1 puntos porcentuales por debajo de la encuesta anterior. El número ofreció una baja leve, pero el mismo informe mostró el costo del esquema: los analistas calcularon una contracción de 0,9% del Producto Interno Bruto ajustado por estacionalidad durante el segundo trimestre de 2026.
Una desaceleración que no alcanzó para festejar
El octavo REM del año, publicado por el BCRA el 4 de septiembre, ubicó en 1,7% la proyección de inflación para agosto. El grupo de analistas que mejor acertó en relevamientos anteriores, el llamado Top 10, mantuvo la misma estimación. Para la inflación núcleo, el conjunto de participantes también calculó 1,7%, mientras que el Top 10 proyectó 1,6%.
La diferencia con el relevamiento previo resultó tan chica que venderla como una victoria contundente habría sido, cuanto menos, un exceso de entusiasmo. La inflación no desapareció: apenas bajó una décima en la expectativa del mercado. Y el dato oficial de agosto todavía no formaba parte de ese informe, que difundió proyecciones y no una medición definitiva.
El ajuste dejó la actividad en rojo
El contraste apareció en la actividad económica. Los participantes del REM estimaron que el producto se contrajo 0,9% en el segundo trimestre de 2026, una proyección que empeoró en 0,5 puntos porcentuales respecto del relevamiento anterior. Para el tercer trimestre proyectaron una mejora de 1,1% y para el cuarto, un crecimiento de 1,3%.
El promedio anual tampoco salió ileso. El mercado esperaba que el PIB real de 2026 quedara 2,1% por encima del promedio de 2025, pero recortó esa previsión en 0,6 puntos porcentuales. El Top 10 calculó una expansión de 2,2%, también menor que la estimada previamente.
La contradicción quedó expuesta: el programa podía mostrar una inflación esperada algo menor mientras la economía retrocedía y las previsiones de crecimiento se achicaban. La baja de precios, en ese cuadro, no funcionó como alivio automático para los ingresos, el empleo ni el consumo.
Más superávit, menos margen para la vida cotidiana
En materia laboral, el REM ubicó la desocupación abierta del segundo trimestre en 7,7% de la Población Económicamente Activa y proyectó 7,5% para el cuarto trimestre. El Top 10 calculó 7,6% para ambos períodos. Las cifras describieron un mercado de trabajo que siguió lejos de una mejora contundente.
El relevamiento también proyectó un superávit primario de 15,4 billones de pesos para el Sector Público Nacional no Financiero en 2026, aunque recortó esa estimación en 154.000 millones de pesos frente al informe previo. El Excel celebró el superávit, pero la calle recibió el ajuste en cuotas: menos actividad, empleo frágil y una inflación que todavía siguió corriendo.
El REM no decidió la política económica ni midió por sí mismo el IPC. Reunió las proyecciones de consultoras, entidades financieras y centros de investigación. Por eso, el dato central fue menos épico de lo que podía sugerir una lectura apurada: el mercado esperaba una desaceleración modesta, junto con una recuperación que todavía debía probarse en la economía real.
-
Industria5 díasCoca-Cola cerró su histórica planta de Ventura tras 114 años y reubicará a 78 de sus 85 trabajadores
-
Actualidad4 díasEl acuerdo Tini-Stoessel y la disputa por las cuentas corporativas
-
Geopolítica 🌎2 díasChina convocó al embajador argentino en Beijing por los dichos de Juan Doe sobre la catástrofe en Nepal
-
Economía 💲6 díasMichel sostuvo que el superávit de Milei “es artificial” y que la “economía real” está en caída libre
-
Economía 💲5 díasEl 95,3% de los depósitos de Caputo está en el exterior: US$ 13 millones y un patrimonio que creció 62% en un año
-
Fórmula 13 díasColapinto regresa al Templo de la Velocidad, donde nació su historia en la F1
-
Gremiales3 díasEl Gobierno fijó el salario mínimo por decreto: subirá escalonado de $383.800 a $437.000 hasta abril de 2027
-
Economía 💲3 díasEscandalosa privatización de Transener: los compradores ya cobraron US$44 M en dividendos generados bajo control estatal
