Las ramas de actividad más afectadas por la recesión incluyen comercio, servicios financieros, industria manufacturera y construcción.
El impacto de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo redujeron el consumo y profundizaron la recesión que había comenzado el año anterior.
En el primer trimestre del año, la tasa de desempleo llegó al 7,7%, lo que disparó las solicitudes de subsidios.
En un solo año, el empleo bajo la línea de pobreza creció 71% en el sector privado y 154% en el público.
Los sectores más perjudicados fueron "Alimentos y bebidas" y "Químicos y plásticos", con caídas del 12,3% y 12,2%, respectivamente.
El prestigioso diario británico condenó las políticas económicas del gobierno libertario: “Ha causado un gran sufrimiento y pocos beneficios”.
Las familias argentinas optaron por viajes compartidos, estadías más cortas y menor gasto.
La industria siderúrgica atraviesa una profunda crisis en Argentina, con una caída alarmante de producción en Ternium, que refleja la delicada situación de la economía nacional.
En sectores como el comercio y la industria, la "creación de empleo" es un espejismo ante el cierre de empresas y la precarización laboral.
El sindicato asegura que el monto fijado por el gobierno de Javier Milei es inferior al salario mínimo de diciembre de 2001 y profundiza la crisis...
Los altos costos y la baja inversión en obras privadas fueron los principales obstáculos.