Las ventas se estancaron, pero el comportamiento del consumidor mutó radicalmente: busca precios, cercanía y eficiencia, y se aleja de los formatos tradicionales.
Los tiempos de espera, el gasto excesivo y experiencias negativas empujan a miles de argentinos a dejar de frecuentar bares y restaurantes.
Cuando los ahorros se convierten en el pan de cada día y se pasa del asado a la supervivencia. ¿Cómo cambiaron los hábitos de consumo en...