Conectate con El Argentino

Consumo

Compras en baja: la gente ya no puede ir al supermercado

Las ventas se estancaron, pero el comportamiento del consumidor mutó radicalmente: busca precios, cercanía y eficiencia, y se aleja de los formatos tradicionales.

Publicado hace

#

Aunque el consumo masivo en Argentina creció apenas un 0,4% en el primer semestre de 2025, la caída del 0,8% en junio encendió las alarmas. Pero más allá del número, el dato expuso un fenómeno que ya empezó a consolidarse: los argentinos están cambiando la forma de comprar.

El tradicional “changuito lleno” de los supermercados quedó relegado frente a la compra fragmentada, planificada y digital. Según un informe de la consultora ShopApp, se trata de una mutación estructural del comportamiento de consumo, más ligada a la supervivencia cotidiana que a una estrategia de ahorro.

Supermercados y mayoristas: los perdedores del modelo

Los formatos tradicionales fueron los más castigados por la nueva lógica del consumo:

  • Supermercados: registraron una caída del -6,4% en junio.
  • Mayoristas: también bajaron un -6,4%, a pesar de ofrecer precios por volumen.
  • Autoservicios independientes: aunque mostraron un leve repunte en el mes, acumulan una baja del -4,3% en lo que va del año.

Los consumidores dejaron de priorizar el volumen y comenzaron a reducir el gasto unitario, con tickets más bajos y compras más frecuentes.

“El consumidor medio no llena el changuito, lo va piloteando. Compra el día a día. Y elige el canal que en ese momento le da más ventajas concretas”, señaló Martín Oliva, analista del mercado de consumo de Kantar Worldpanel.

Farmacias, almacenes y e-commerce: los nuevos ganadores

La contracara del desplome tradicional estuvo en tres formatos que ganaron terreno por ofrecer inmediatez, cercanía o facilidad digital:

  • E-commerce: lideró el crecimiento en junio con un +14,6%, consolidando el salto que comenzó durante la pandemia.
  • Farmacias: aumentaron sus ventas un +5,6%, beneficiadas por el consumo de bienestar y la percepción de mayor control de precios.
  • Canal K+T (kioscos y almacenes): crecieron un +1,3%, marcando el regreso de la compra de barrio como respuesta rápida a la inflación.

El nuevo consumidor: fragmentado, escéptico y en alerta

Según el relevamiento cualitativo de ShopApp, el comprador argentino de 2025 piensa cada paso, desconfía de los descuentos y persigue promociones bancarias como una brújula de consumo.

Entre los principales hallazgos:

  • Eficiencia por sobre volumen: elige dónde comprar según ubicación y beneficios concretos. Evita el gasto innecesario y prioriza las compras inmediatas.
  • Micro-momentos de compra: no espera al gran recorrido mensual. Compra pocas cosas, pero seguido.
  • Desconfianza hacia supermercados: un 34% de los consultados dijo haber reducido sus compras en supermercados en los últimos meses. Muchos migraron a farmacias, almacenes y tiendas digitales.
  • “Cazadores de promociones”: planifican sus recorridos según los días de reintegros con tarjeta, apps de descuentos y ofertas cruzadas.

“Ya no se puede hablar de un solo consumidor. Hoy hay consumidores múltiples en una misma persona. Elige lo que le conviene según el día, la billetera, y hasta el humor”, explicó Florencia Balestra, especialista en comportamiento del consumidor de la UBA.

No es solo coyuntura: es una reconfiguración del consumo

El escenario no parece transitorio. A diferencia de otras crisis, esta transformación del consumo responde a un contexto de alta inflación persistente, pérdida de poder adquisitivo y precarización laboral.

El desempleo, según los últimos datos del INDEC, alcanzó el 8,5% en el primer trimestre del año, mientras que los salarios reales siguen corriendo por detrás de los precios.

En ese marco, la decisión de compra dejó de estar guiada por la comodidad o la fidelidad, y pasó a responder a una lógica de urgencia, desconfianza e inteligencia financiera mínima.

Consumo

Consumo en caída: los hogares no se recuperan y el crédito se achica

El Indicador de Consumo de la CAC marcó una baja del 0,8% interanual en septiembre y el nivel general sigue 2% por debajo del máximo de principios de 2025. Mientras la inflación volvió a acelerar al 1,9%, el crédito a los hogares también retrocede y deja al consumo sin motores.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Ropa-Vestimenta-Indumentaria.
Se encarecen los servicios, se achica el crédito y el consumo no despega: la economía de los hogares, sin respiro.

Los hogares argentinos consumieron menos en septiembre y el consumo sigue atrapado en niveles bajos desde fines de 2024. El gasto en bienes y servicios finales cayó 0,8% en la comparación interanual y se mantuvo estable frente a agosto.

Los datos surgen del Indicador de Consumo (IC) elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la entidad empresarial que preside Mario Grinman. Según el informe, septiembre quedó un 2% por debajo del máximo alcanzado a principios de 2025.

Una serie que oscila pero no despega

La CAC explicó que la serie desestacionalizada continúa oscilando alrededor de una media similar desde fines de 2024, un nivel que todavía es bajo en términos de la historia reciente. No hubo rebote ni recuperación sostenida en casi dos años.

Los bienes de consumo masivo (FMCG, por sus siglas en inglés) mostraron un deterioro más marcado: cayeron 1,2% interanual frente a septiembre de 2025. En la comparación mensual el índice retrocedió 1%, en una dinámica oscilante pero con tendencia decreciente durante el año.

Desde la Cámara remarcaron que la continuidad de la baja de la inflación es fundamental para recomponer los ingresos reales y volver a impulsar la capacidad de consumo. Sin embargo, el último dato de inflación mostró una nueva aceleración al 1,9%, lo que mantiene los precios en la órbita del 2% mensual.

Qué pasó con los rubros

De acuerdo con la CAC, los rubros tuvieron comportamientos mixtos, con alzas y bajas, aunque la mayoría terminó en terreno negativo:

  • Transporte y vehículos: cayó 5,5% interanual y restó 0,8 puntos porcentuales al índice general. La Cámara atribuyó el desempeño al retroceso del patentamiento de automóviles, que el crecimiento de las motos no logra compensar.
  • Recreación y cultura: bajó 3,4% interanual, con una contribución negativa de 0,2 puntos porcentuales.
  • Indumentaria y calzado: retrocedió 1,5% interanual, con un aporte negativo de 0,1 puntos porcentuales.
  • Resto de los rubros: cayó 1,1% interanual y restó 0,6 puntos porcentuales.
  • Vivienda, alquileres y servicios públicos: subió 5,2% interanual y aportó 0,9 puntos porcentuales. La CAC explicó que buena parte de ese resultado se debe al crecimiento de la demanda eléctrica.

El único rubro que empujó hacia arriba fue el que reúne los gastos fijos del hogar, mientras que los consumos asociados a la movilidad, el ocio y la vestimenta continuaron a la baja.

El crédito, otro freno para el consumo

La CAC mantuvo su advertencia sobre el financiamiento a las familias. El crédito a los hogares creció de manera significativa entre 2024 y 2025, pero en 2026 el comportamiento cambió: las tarjetas de crédito y los préstamos personales y prendarios entraron en un «leve pero constante retroceso», con varios meses consecutivos de caída tras el estancamiento de fines del año pasado.

A contramano se ubica el crédito hipotecario, que continúa en ascenso aunque de forma atenuada, con el nuevo impulso que busca darle el Gobierno mediante la utilización de fondos de la ANSES.

Para la Cámara, la continuidad de la desaceleración de la inflación podría hacer crecer nuevamente el ingreso disponible de los hogares y darle un empuje al consumo, sobre todo al masivo. Pero sostuvo que el regreso del crédito generalizado es una condición necesaria para reactivar la venta de vehículos y electrodomésticos, y que en esas dos variables se encuentra la clave para un consumo que vuelva a crecer de manera sostenible.

Lo que tenés que saber:

  • El Indicador de Consumo de la CAC cayó 0,8% interanual en septiembre y se mantuvo estable frente a agosto.
  • Septiembre quedó 2% por debajo del máximo de principios de 2025 y la serie oscila en niveles bajos desde fines de 2024.
  • Los bienes de consumo masivo retrocedieron 1,2% interanual y 1% mensual.
  • Transporte y vehículos (-5,5%) y recreación y cultura (-3,4%) lideraron las bajas; vivienda y servicios públicos subió 5,2%.
  • Las tarjetas y los préstamos personales y prendarios retroceden en 2026; solo el crédito hipotecario continúa en alza, de forma atenuada.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas