Con sólo cuatro equipos activos en toda la cuenca, el gremio petrolero alertó que se perdieron más de 7.000 puestos y reclama acción inmediata al Gobierno.
Con la retirada de YPF y precios bajos del crudo, Santa Cruz afronta 1800 despidos jerárquicos y más de 4000 empleos perdidos en la industria petrolera.