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Kicillof anunció la extensión del boleto estudiantil para universidades del interior

Además, el Gobernador presentó los foros de debate para la creación de una ley que aborde las necesidades de las y los jóvenes bonaerenses.

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El gobernador Axel Kicillof anunció esta mañana la ampliación escalonada del boleto estudiantil para los y las alumnas de universidades del interior y la creación de foros de debate que permitan redactar una Ley Integral de Promoción y Protección de las y los Jóvenes de la provincia de Buenos Aires. Fue en el marco del Encuentro de las Juventudes que reunió a más de 3 mil jóvenes en Tecnópolis, junto a los ministros de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque; y de Transporte, Jorge D’ Onofrio; la directora ejecutiva de la ANSES, Fernanda Raverta; y la directora provincial de Juventudes, Ayelén López.

“Este encuentro, en el que vamos a escuchar las opiniones de miles de chicos y chicas, dará comienzo a una serie de foros que se desarrollarán en todos los rincones de la Provincia para encontrarnos y compartir las ideas que den lugar al texto de una Ley para la juventud bonaerense”, expresó Kicillof y agregó: “No hay mejor norma que la que surge de las discusiones, los debates y las voces de quienes luego van a exigir que se cumplan sus derechos”.

En ese sentido, el Gobernador señaló que “nuestra agenda no es otra que la de las necesidades de nuestro pueblo, muchas de las cuales se han plasmado en una historia de luchas y resistencias”. “Conseguimos ya que el boleto estudiantil sea una realidad en todas las universidades del área metropolitana; ahora lo ampliaremos a universidades del interior de la Provincia”, anunció. De esta forma, se ampliará de forma escalonada hacia los municipios en donde se utiliza el sistema SUBE: Bahía Blanca, Balcarce, Coronel Rosales, General Pueyrredón, Junín, Necochea, Olavarría, Pergamino, San Nicolás y Tandil (donde SUBE está en proceso de implementación).

En el marco de la conmemoración de la Noche de los Lápices el próximo viernes 16 se celebra el Día Nacional de la Juventud y bajo el lema “Las juventudes debaten y construyen futuro”, el Encuentro fue un espacio pensado para reconocer a las y los jóvenes bonaerenses como sujetos centrales de las transformaciones políticas y sociales. Para ello, se llevaron a cabo diferentes actividades, entre las que se destacaron talleres y comisiones de intercambio sobre género y diversidad, educación sexual integral, la violencia en los barrios, ambiente, salud, trabajo y transporte.

Además, Kicillof destacó la puesta en marcha del programa Puentes: “Vamos a abrir centros universitarios en el interior de la Provincia y a implementar el boleto estudiantil para que todos y todas puedan acceder y partir desde el mismo escalón”. “Si los jóvenes no llegan a la universidad, la universidad tiene que llegar a los jóvenes: esa es la función de un Estado que incluye y trabaja al servicio de quienes más nos necesitan”, afirmó.

Por su parte, Larroque hizo hincapié en que «pusimos al Estado a resolver los problemas de la gente y seguimos un proyecto político que le modifica la vida a millones de personas”. «Hoy tenemos muy claro hacia dónde ir: frente al odio, respondemos con solidaridad, encuentro y amor», dijo.

“Desde la Provincia estamos trabajando para ampliar derechos y que los y las jóvenes tengan el acompañamiento del Estado no solo para llegar a la universidad pública y gratuita, sino también para que se puedan quedar y transitar ese camino”, expresó D’ Onofrio.

En tanto, Raverta remarcó que “este encuentro es un espacio para compartir y seguir reflexionando sobre el rol del Estado y la función de la política como ámbitos para pensar en los demás, creando un piso para que todos y todas puedan empezar desde el mismo escalón”. “Todas estas decisiones de políticas públicas apuntan a combatir las desigualdades y a brindarles más oportunidades a los chicos y las chicas”, valoró.

“Este encuentro lo pensamos hace mucho tiempo para que los pibes y las pibas puedan debatir, construir presente y futuro como lo hacemos todos los días en los barrios”, expresó Ayelén López y agregó: “Necesitamos escucharlos para saber lo que falta. Acá somos más de 3 mil que creemos en el Estado y nos juntamos para transformar la vida cotidiana en los barrios”.

Por último, Kicillof señaló: “Los pibes y las pibas no son el futuro, son el presente y el principal motor de transformación de la sociedad”. “Su tiempo es ahora, es hoy que tienen que luchar por sus derechos, organizarse y reclamar lo que necesitan para construir una Provincia mejor”, concluyó.

Participaron el ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer; la ministra de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, Estela Díaz; su par de Trabajo, Walter Correa; la presidenta del Instituto Cultural de la Provincia, Florencia Saintout; las diputadas provinciales Micaela Olivetto y Natalia Sánchez Jáuregui; el legislador César Valicenti; la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza; los intendentes de de San Martín, Fernando Moreira; de Hurlingham, Damián Selci; y de Morón, Lucas Ghi; la directora de Tecnópolis, María Rosenfeldt; funcionarios y funcionarias de la Provincia.

Economía 💲

Cómo la eliminación de organismos descentralizados concentró poder de Maccarone sobre la obra pública

La motosierra concentró poder en manos equivocadas. El desguace institucional impulsado por Milei no solo «achicó el Estado», sino que las decisiones estratégicas quedaron a merced de un empresario del sector que ahora “regula”.

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El Argentino Diario-Martín Maccarone-Luis Toto Caputo.

⬛ La eliminación masiva de ministerios y organismos descentralizados que llevó adelante Javier Milei durante su primer año de gestión no fue solo una política de «achique» del Estado. Fue, también, una operación de concentración de poder que terminó facilitando que un ex empresario constructor como Martín Maccarone controle desde las sombras toda la obra pública nacional.

La ecuación es simple pero devastadora: se eliminaron 13 Ministerios, se cerraron organismos estatales y se recortaron presupuestos destinados a Ciencia, Cultura y Educación, entre otras áreas, pero toda esa capacidad operativa no desapareció. Se concentró en pocas manos, específicamente en la órbita del Ministerio de Economía que comanda Luis «Toto» Caputo.

El mapa del desguace institucional

La lista de organismos eliminados o fusionados bajo la órbita de Economía es extensa y reveladora. A través del Boletín Oficial N°35702, el Gobierno que encabeza Javier Milei oficializó la disolución, transformación y fusión de 21 organismos públicos de distintas áreas del Estado, afectando dependencias vinculadas a salud, transporte, agroindustria, industria y seguridad.

El caso más emblemático es el del ENOHSA (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento), un organismo que ha jugado un papel central en la ejecución de obras públicas en todo el país. Por medio de la publicación del Decreto 1020/2024 en el Boletín Oficial, se estableció que el ENOHSA quedará oficialmente disuelto dentro de treinta días, por lo que sus recursos materiales y financieros serán transferidos al ámbito de la Subsecretaría de Recursos Hídricos.

La justificación oficial fue técnica: «en el contexto actual, resulta necesario reducir la superposición de funciones entre diversos entes, garantizar una mayor coordinación en las políticas de administración de los recursos hídricos y promover una gestión más ágil y centralizada de las obras y proyectos hídricos». Sin embargo, el resultado práctico fue concentrar el control de obras hídricas y sanitarias en manos del núcleo duro de Economía.

El costo humano del ajuste concentrador

Los números del ajuste son elocuentes sobre la magnitud del poder transferido. El presidente Javier Milei sigue avanzando con el cierre de organismos nacionales. Este jueves dispuso la disolución del Ente de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa), un organismo clave para las obras públicas sanitarias, que implicó 230 trabajadores y 116 obras con incertidumbre.

Según proyecciones realizadas antes de asumir, unas 118.118 personas quedarían, en principio, sin puesto laboral, si se eliminan esos ministerios y los organismos descentralizados según los números de las reparticiones que difunde el Indec. Pero el poder operativo de esas 118 mil personas no se esfumó: se canalizó hacia la nueva estructura centralizada.

La arquitectura del control concentrado

La eliminación del Ministerio de Obras Públicas, del Ministerio de Transporte y de organismos como ENOHSA, ONABE y partes de ADIF no fue casual. Todo ese poder decisorio se reconcentró en la flamante Secretaría Coordinadora de Infraestructura que comanda Maccarone desde Economía.

Esta operación de ingeniería institucional tiene precedentes históricos preocupantes. La concentración de poder estatal en pocas manos, especialmente cuando esas manos provienen del sector privado que ahora deben regular, genera las condiciones perfectas para conflictos de interés y capturas regulatorias.

Los antecedentes del desguace como concentración

El plan incluye la eliminación de la secretaría de Vivienda y Hábitat de organismos descentralizados, y el achicamiento de la dotación de personal de los ministerios, empresas y entes públicos, según confirmó La Nación en enero de 2025. Esta nueva etapa de ajuste busca achicar un 30% el Estado, pero nuevamente el poder no desaparece, sino que se reconcentra.

El proceso comenzó desde el primer día de gobierno. Milei oficializó el primer decreto de necesidad y urgencia y modificó la estructura central dentro del Gobierno, estableciendo las bases legales para esta concentración de poder que luego permitiría el funcionamiento de figuras como Maccarone.

La funcionalidad política del desguace

Lo que el gobierno presenta como «eficiencia» y «achique del Estado» opera, en la práctica, como una concentración de poder decisorio sin precedentes en décadas. La eliminación de controles y contrapesos institucionales facilita que un ex empresario constructor pueda operar «de los dos lados del mostrador» sin los filtros que antes existían.

La crítica de los dirigentes opositores señala precisamente esta contradicción: para el gobierno del presidente Javier Milei una de las razones que motivaron la disolución es que el ente elude el control de gastos que existe en la administración nacional. Pero el resultado práctico es que ahora existe menos control, no más.

Las obras que quedaron en el limbo

El caso del ENOHSA es paradigmático de cómo esta concentración afecta la obra pública concreta. Una empresa estatal que tenía como objetivo planificar, ejecutar y administrar obras de infraestructura hídrica y sanitaria en todo el país quedó disuelta, y sus funciones pasaron a depender de la estructura que controla Maccarone.

En Mendoza, por ejemplo, el cierre definitivo del Ente Nacional De Obras Hídricas De Saneamiento (ENOHSA) dejó seis obras importantes en estado de incertidumbre, que ahora dependen de las decisiones que tome la nueva estructura centralizada.

La concentración como facilitadora de conflictos

La operación de Milei generó las condiciones perfectas para que figuras como Maccarone pudieran operar con poderes extraordinarios y mínimos controles. Al eliminar organismos con capacidad técnica específica y reconcentrar sus funciones en Economía, se creó un embudo decisorio que beneficia a quien controla ese embudo.

Esta arquitectura institucional no es casual. Responde a una lógica política que privilegia la concentración de poder por sobre los controles y contrapesos democráticos. El resultado es que un ex empresario constructor puede hoy manejar toda la obra pública nacional desde un despacho en Economía, sin la supervisión técnica específica que antes existía en organismos especializados.

El futuro del modelo concentrador

La misión está a cargo del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, según reveló La Nación, lo que indica que esta lógica de concentración continuará profundizándose. Cada organismo eliminado es poder que se reconcentra en el núcleo duro del gobierno.

La pregunta que surge es si esta concentración de poder es compatible con una gestión transparente y democrática de los recursos públicos. Los casos como el de Maccarone sugieren que no: cuando se eliminan controles y se concentra poder en manos de ex empresarios del sector que ahora regulan, los conflictos de interés se vuelven estructurales.

El «achique del Estado» de Milei resultó ser, paradójicamente, una concentración de poder estatal sin precedentes. Y figuras como Martín Maccarone son el producto directo de esa concentración.

Puntos clave

• Milei eliminó 13 ministerios y 21 organismos descentralizados, concentrando su poder decisorio en Economía
• La eliminación del ENOHSA, ONABE y partes de ADIF transfirió el control de obra pública a la estructura que maneja Maccarone
• El desguace institucional eliminó controles y contrapesos específicos, facilitando conflictos de interés
• Más de 118.000 empleados perdieron sus puestos, pero su poder operativo se reconcentró en pocas manos
• La arquitectura del «achique» resultó ser una concentración de poder que beneficia a figuras como el «funcionario fantasma»

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