Educación
Clase media destruida: de 10 jóvenes, 4 van a la facultad y sólo uno se recibe
El nivel educativo más común entre la población de 25 a 64 años es el secundario completo; sin embargo, un 33% de estos no lo finalizó.
Lo que tenés que saber
- Solo el 10% de los jóvenes de 19 a 25 años en Argentina logra terminar la universidad o un terciario.
- Tres de cada diez estudiantes abandonan sus estudios antes de terminar.
- El 85% de los estudiantes secundarios tiene la intención de seguir estudiando, pero menos de la mitad lo logra.
- Las brechas de oportunidades educativas están marcadas por el nivel socioeconómico.
Brechas en el acceso a la educación superior
Un reciente informe revela que en Argentina, solo el 10% de los jóvenes de 19 a 25 años consigue completar sus estudios universitarios o terciarios. Este dato pone de manifiesto las dificultades del sistema educativo para retener a los estudiantes en el trayecto hacia la finalización de sus estudios. A su vez, el informe revela que tres de cada diez estudiantes abandonan el camino antes de alcanzar el título.

Las autoras del informe destacan que, de los jóvenes en este rango etario, solo el 40% está matriculado en estudios terciarios o universitarios. La brecha se evidencia también en las expectativas y oportunidades disponibles, que están estrechamente ligadas al contexto socioeconómico. “Entre los jóvenes de 19 a 25 años, solo 4 de cada 10 cursan el nivel universitario o terciario. Hay brechas de expectativas, pero sobre todo de oportunidades, según el nivel socioeconómico”, sostienen.
Desigualdades en las aspiraciones académicas
Un 85% de los estudiantes del último año de secundaria expresaron su intención de continuar con estudios superiores, sin embargo, solo la mitad logra cumplir con esta aspiración. Esto plantea una serie de interrogantes sobre los factores que impiden que los jóvenes concreten sus objetivos educativos.

El informe señala que los estudiantes provenientes de contextos socioeconómicos más bajos tienen menores expectativas de continuar sus estudios en comparación con aquellos de estratos más favorecidos. “El 42% de los chicos más ricos tienen empleos de calidad, mientras que la cifra desciende al 2% entre los más pobres”, comparan los datos.
Impacto de la situación socioeconómica en la educación
El efecto de una situación económica desfavorable se manifiesta en la necesidad de cubrir necesidades básicas. “Pensar en una carrera universitaria, cuando hay que llevar el pan a la mesa, es casi imposible”, justifica el informe. Esta realidad lleva a los jóvenes a priorizar el empleo sobre la educación, lo que contribuye a la disparidad en la tasa de finalización de estudios.

Martín Nistal, coordinador de Investigación de Argentinos por la Educación, subraya que las desigualdades están marcadas por el contexto socioeconómico y afectan tanto el acceso como la calidad educativa. “Las trayectorias educativas de los chicos suelen estar muy marcadas por la cuna y de donde vienen”, añade.
Comparación internacional y alternativas educativas
En comparación con el promedio de la OCDE, donde un 24% de la población argentina completa estudios terciarios o universitarios, el país se encuentra por debajo de muchos países, aunque superior a varios en Latinoamérica. Argentina ocupa el puesto 36 entre 44 países en términos de educación terciaria, con Canadá liderando la lista con un 61% de población con estudios terciarios completos.

Para abordar las brechas educativas, se proponen alternativas como el desarrollo de una formación profesional de alta calidad que ofrezca opciones más accesibles y adaptadas a la realidad de muchos jóvenes. La UBA ha lanzado recientemente una serie de carreras cortas y técnicas que buscan facilitar el acceso a la educación superior.
Formación profesional como solución
Las nuevas ofertas académicas de la UBA incluyen carreras técnicas con una duración de tres años, tales como Técnico Radiólogo y Técnico Universitario en Anestesia, entre otras. Estos programas están diseñados para ofrecer una formación más rápida y directa, facilitando la inserción laboral.

Gustavo Gándara, director ejecutivo de la Fundación UOCRA, destaca la alta valoración de los cursos de Formación Profesional entre los jóvenes, ya que estos programas brindan herramientas específicas para el mundo laboral. Esta tendencia refleja una búsqueda de opciones educativas que se alineen mejor con las necesidades y realidades de los estudiantes.
DDHH
20 años de ESI: Milei desfinancia la Ley que salva vidas
La Ley 26.150 de Educación Sexual Integral fue sancionada el 4 de octubre de 2006 y llega a sus 20 años con un presupuesto de apenas 30 millones de pesos, el 2% de lo ejecutado en 2023.
Entre 2017 y 2023, se registraron 15.699 casos de niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual en la Argentina, y en 8 de cada 10 casos el agresor pertenecía al círculo familiar o de confianza de la víctima.
Ese dato, relevado por Amnistía Internacional, no es una estadística abstracta: es el argumento más contundente para sostener que la Educación Sexual Integral no es una política optativa, sino una herramienta de protección concreta.
El 4 de octubre de 2026 se cumplen 20 años de la sanción de la Ley 26.150 de ESI, y la fecha llega con una paradoja que define la agenda del gobierno libertario: la ley existe, la demanda social crece, los números prueban su eficacia, y el Estado la desfinancia.
La ley fue sancionada el 4 de octubre de 2006 durante la presidencia de Néstor Kirchner. Dos décadas después, según datos de ELA y ACIJ, el Presupuesto 2026 asigna a la ESI apenas 30 millones de pesos, el 2% de lo ejecutado en 2023, en el marco de una caída del 89% en las principales políticas de género desde que asumió Javier Milei.
La ESI salva vidas: los números que el gobierno ignora
Una encuesta de Amnistía Internacional de 2025 señala que el 71% de los jóvenes de entre 16 y 30 años se manifiesta de acuerdo con la ESI. Según la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el 85% de los estudiantes de nivel secundario reconoce la ESI como necesaria e importante. Los estudios sobre el impacto de la ley muestran que la ESI contribuyó a reducir en un 49% la tasa de fecundidad en niñas y adolescentes de 10 a 19 años, y que el 80% de los niños, niñas y adolescentes que denunciaron abusos lo hicieron luego de tener una clase de ESI en la escuela.
A eso se suman los datos sobre violencia digital: según UNICEF (2025), más de 107.900 casos de explotación infantil fueron impulsados por inteligencia artificial, y más del 37% de los jóvenes reporta exposición a imágenes obscenas o pornográficas, mientras que un 24% señaló haber accedido a contenido de violencia extrema. Los territorios digitales son ya espacios donde niñeces y adolescencias se vinculan, exploran y también padecen violencias que la ESI todavía no ha terminado de incorporar.
La Guía Ema: cuando una adolescente nos puso de cara a la violencia digital
En ese contexto nació la Guía Ema. La herramienta lleva el nombre de Ema Bondaruk, una adolescente de 15 años que se suicidó luego de que un compañero viralizara imágenes íntimas sin su consentimiento, un caso que sacudió a la comunidad educativa y que impulsó a su familia y a organizaciones sociales a construir una respuesta colectiva. La Guía, elaborada junto a la diputada Mónica Macha, impulsora histórica de la ESI, aporta herramientas para abordar las violencias digitales de género en el ámbito educativo, promoviendo información, consentimiento y vínculos cuidados.
Macha lo sintetizó: «Se cumplen 20 años de la Ley de Educación Sexual Integral. Una ley que vino a transformar y reparar.» Y sumó: «La Guía Ema viene a sumar herramientas a la ESI porque nos permite pensar el consentimiento en los entornos digitales, territorios que también habitan las niñeces y adolescencias. Hoy, y siempre, más escucha y más protección. Y, sobre todo, más ESI para crear otros mundos.»
La herramienta parte de un principio rector: «Una imagen o un video puede haber sido creado con consentimiento, pero su difusión o viralización sin autorización es una forma de violencia.« En ese punto, la Guía Ema articula la Ley Olimpia, que incorporó la violencia digital como modalidad de violencia de género, con la pedagogía de la ESI.
El gobierno que desfinancia y deroga
El contraste entre la demanda social y la decisión política del gobierno de Milei no admite matices. El Presupuesto 2026 no proyecta capacitar a ningún docente en ESI ni brindar asistencia técnica en ninguna provincia. Las metas directamente desaparecieron del texto presupuestario.
En 2025, el gobierno también derogó por decreto el artículo 3° de la Ley 27.234, que establecía la obligatoriedad de realizar al menos una jornada anual de prevención de la violencia de género en los establecimientos educativos. La Línea 144, principal canal de atención a víctimas de violencia, redujo un 45% su planta de trabajadoras luego de perder dos tercios de su presupuesto en 2024.
El propio Milei había anticipado su postura en 2023, cuando definió la ESI como parte de la ideología de género. Sus aliados en el Congreso fueron más lejos: hubo legisladores de La Libertad Avanza que propusieron reemplazarla por pornografía. El resultado político de esa agenda se tradujo en números: las principales políticas destinadas a prevenir y atender la violencia de género cayeron un 89% desde 2023, según el análisis de ELA y ACIJ sobre el Presupuesto 2026.
La ESI es revolucionaria: habilita voces y pone nombre a violencias
Frente al vaciamiento, la demanda crece y la sociedad responde. Los datos de Amnistía (2025) que muestran que el 71% de los jóvenes apoyan la ESI son también una lectura política: el discurso anti-ESI del gobierno no encontró anclaje en quienes más la necesitan. Las organizaciones de derechos humanos, los movimientos feministas y las comunidades educativas celebraron el 20° aniversario con la misma consigna que atraviesa dos décadas de lucha: más ESI, no menos. La ESI es revolucionaria porque habilita voces y pone nombre a violencias invisibilizadas y naturalizadas. Eso, exactamente, es lo que el gobierno de Milei decidió desfinanciar en el año en que la ley cumple su mayoría de edad.
Lo que tenés que saber de la sanción de la ESI
- La Ley 26.150 de ESI cumple 20 años. El Presupuesto 2026 le asigna apenas 30 millones de pesos, el 2% de lo ejecutado en 2023.
- Entre 2017 y 2023 se registraron 15.699 casos de niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual; en 8 de cada 10, el agresor era del entorno familiar o de confianza.
- La diputada Mónica Macha presentó la Guía Ema, herramienta educativa para abordar la violencia digital de género, en memoria de Ema Bondaruk.
- El gobierno de Milei derogó la obligatoriedad de jornadas de prevención de violencia de género en escuelas y las políticas de género cayeron un 89% en el Presupuesto 2026.
- El 85% de los estudiantes secundarios reconoce la ESI como necesaria e importante, y el 80% de quienes denunciaron abusos lo hicieron tras tener una clase de ESI.
Foto: Redes @LLUVIADIBUJA
-
DDHH7 díasDemocracia ¿en riesgo?: Corte de EEUU le dio luz verde a Trump para revisar la ciudadanía de los votantes
-
Buenos Aires2 díasLuján 2026: peregrinaron 2,7 millones de fieles, muy por encima del año pasado
-
Buenos Aires5 díasCaminata a Luján 2026: todo lo que tenés que llevar (y lo que no) para llegar sano a la Basílica
-
Misiones1 díaPassalacqua va a la Justicia para defender el suelo misionero
-
Fútbol & Goles!4 díasPlatense dio el golpe ante Estudiantes y quedó entre los cuatro mejores de la Copa Argentina
-
Espectáculos 🎭7 díasMasterChef Celebrity 2026: a qué hora empieza hoy, quiénes participan y cómo verlo en vivo
-
Judiciales ⚖️7 díasCaso D’Agostino: la violación denunciada sigue sin imputación tras cinco meses
-
Goles! ⚽5 díasCristiano Ronaldo dejó la concentración de Portugal y advirtió: “A su debido tiempo contaré la verdad”
