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Política 📢

Renuncia de Serenellini: cambios en la comunicación del Gobierno

En su mensaje de despedida, agradeció al presidente Javier Milei y destacó la relación de amistad entre ambos.

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El secretario de Comunicación y Prensa de la Nación, Eduardo Serenellini, confirmó su renuncia al cargo. Según sus declaraciones, la decisión obedeció a «razones personales». En un mensaje publicado en la red social X, expresó: «Agradezco su confianza y conservo una gran amistad», refiriéndose al presidente Javier Milei.

Contexto de la decisión

La dimisión de Serenellini se enmarca en una serie de cambios estructurales en la estrategia comunicacional del gobierno.

Durante los últimos meses, el presidente delegó varias atribuciones de la Secretaría de Comunicación y Prensa a su hermana Karina Milei, quien asumió un papel clave en las decisiones estratégicas, y a Nicolás Posse, encargado de supervisar los medios públicos.

Estas modificaciones habrían reducido el margen de acción de Serenellini, lo que, según fuentes cercanas al gobierno, motivó su alejamiento.

Una breve trayectoria pero controvertida

Eduardo Serenellini asumió el cargo en diciembre de 2023, en reemplazo de Belén Stettler, quien también renunció al poco tiempo de ocupar el puesto. Serenellini, periodista de larga trayectoria en medios como LN+ y Radio Continental, fue designado para mejorar la relación del gobierno con los medios y optimizar su estrategia comunicacional.

Sin embargo, su gestión estuvo marcada por tensiones internas y un recorte progresivo de funciones, que dejó a la secretaría sin autonomía operativa.

Reestructuración en puerta

La renuncia de Serenellini refuerza las expectativas de una transformación completa en la Secretaría de Comunicación.

Con la creciente influencia de Karina Milei y Manuel Adorni en la narrativa oficial, se anticipa un enfoque más centralizado en la comunicación gubernamental.

Comunidad 👥

El preservativo no aprieta: el mito que sigue costando vidas

Fundación Huésped, Soberanía Menstrual y la marca Tulipán volvieron a la carga con una campaña que desmonta con humor y datos uno de los pretextos más repetidos para no usar preservativo. Detrás del mito hay cifras alarmantes: las infecciones de transmisión sexual crecen en Argentina y el uso del condón sigue siendo la única barrera que protege tanto del VIH como de otros virus y bacterias.

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Un preservativo colocado sobre objetos claramente más grandes que el pene promedio y que, aun así, no se rompe ni se cae. Ese es el experimento visual que difundió Fundación Huésped junto a Tulipán para demoler uno de los pretextos más usados para no usar condón: «me aprieta».

La publicación acumuló miles de likes y desató un debate que, lejos de ser anecdótico, pone el foco en un problema de salud pública con números que incomodan.

La campaña fue publicada por la cuenta oficial de Fundación Huésped en redes sociales, con interacción también de la cuenta soberanía menstrual, y lleva la firma institucional de una de las organizaciones de referencia en Argentina en materia de VIH, infecciones de transmisión sexual (ITS) y derechos en salud. El mensaje es simple y contundente: «el preservativo sigue siendo el método más efectivo y además previene infecciones de transmisión sexual y embarazos no intencionales. No hay excusas para no usarlo».

Un mito con consecuencias reales: la nueva tendencia “a peluche”

El argumento del «me aprieta» no es una rareza ni una anécdota graciosa: es uno de los obstáculos más frecuentes que los equipos de salud sexual registran en la consulta y en las campañas de prevención. Detrás de esa excusa conviven la incomodidad real, el desconocimiento sobre los distintos talles de preservativo que existen en el mercado y, en muchos casos, una resistencia cultural más profunda que se extendió en juventudes el último tiempo que es tener relaciones sexuales “a peluche”, una moda que tiene que ver con masculinidades hegemónicas que asocian el uso del condón con desconfianza, falta de placer o pérdida de control sobre la situación sexual.

Lo que el mito ignora es que el preservativo es la única barrera que protege simultáneamente del VIH, de otras ITS como sífilis, gonorrea, clamidia, hepatitis B y herpes genital, y de embarazos no planificados. Ningún otro método anticonceptivo tiene esa doble cobertura. Los anticonceptivos hormonales, el DIU o el implante protegen frente a embarazos, pero no ofrecen ninguna protección frente a las infecciones.

Las ITS en Argentina: una tendencia que preocupa

Los datos del Ministerio de Salud de la Nación y de organismos como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) muestran que las infecciones de transmisión sexual registran una tendencia ascendente en la región.

La sífilis, que se consideraba una enfermedad controlada, tuvo un resurgimiento significativo en la última década en Argentina, con brotes que afectaron especialmente a jóvenes de entre 15 y 29 años. La gonorrea, por su parte, suma el desafío adicional de la resistencia a los antibióticos, lo que la convierte en una amenaza creciente para la salud pública global según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En cuanto al VIH, Argentina mantiene una prevalencia que ronda el 0,4% de la población adulta, con alrededor de 140.000 personas que viven con el virus según estimaciones de Fundación Huésped. Aunque la tasa de nuevos diagnósticos se estabilizó en los últimos años, la organización advierte que el acceso a la prueba sigue siendo desigual y que existe una brecha importante entre las personas que viven con VIH y no lo saben y las que están diagnosticadas y en tratamiento.

Tulipán y la apuesta por la educación con humor

La marca Tulipán tiene una historia de campañas de salud sexual que se diferenciaron del discurso tradicional del miedo para optar por el humor, la información directa y la ruptura de tabúes. Hace años que sus comunicaciones apuntan a normalizar el uso del preservativo en lugar de asociarlo al riesgo o a la enfermedad.

La apuesta por mostrar que el condón se estira, se adapta y no se rompe ante objetos de tamaños exagerados es, en ese sentido, una demostración práctica que desmiente el mito con evidencia visual.

La asociación entre una marca comercial y una organización de la sociedad civil como Fundación Huésped no es nueva en el campo de la salud sexual, pero sigue siendo un modelo que amplifica el alcance de los mensajes de prevención más allá de los circuitos institucionales. En un contexto en el que el Estado argentino redujo en los últimos años los fondos destinados a campañas de salud sexual y reproductiva, el rol de las organizaciones civiles y del sector privado en sostener la agenda de prevención adquiere aún más relevancia.

Soberanía menstrual y la perspectiva de género en la prevención

La interacción de la cuenta soberanía menstrual con la publicación de Fundación Huésped no es casual. La salud sexual con perspectiva de género pone sobre la mesa una pregunta que la campaña subyace sin necesidad de enunciarla explícitamente: ¿por qué sigue recayendo sobre los cuerpos con vulva la mayor parte de la responsabilidad anticonceptiva y de prevención, mientras la excusa del «me aprieta» opera como una negativa que el otro puede imponer?

La negociación del preservativo en las relaciones sexuales es también una negociación de poder. Las campañas que trabajan desde la perspectiva de género señalan que el rechazo al condón muchas veces no es una cuestión de comodidad sino de quién tiene la última palabra sobre las condiciones en que ocurre un encuentro sexual. En ese sentido, desmitificar el «me aprieta» es también disputar ese espacio de decisión compartida.

La previa de la primavera y los datos sobre ETS

  • Fundación Huésped y Tulipán publicaron una campaña que desmiente visualmente el mito de que el preservativo «aprieta», mostrando condones colocados sobre objetos más grandes que el pene promedio sin que se rompan ni se caigan.
  • El preservativo es el único método que protege simultáneamente del VIH, de otras infecciones de transmisión sexual como sífilis, gonorrea y clamidia, y de embarazos no planificados.
  • Las ITS registran una tendencia ascendente en Argentina y la región; la sífilis tuvo un resurgimiento marcado entre jóvenes de 15 a 29 años en la última década.
  • Argentina tiene alrededor de 140.000 personas viviendo con VIH, con una prevalencia del 0,4% de la población adulta, según estimaciones de Fundación Huésped.
  • La campaña también interpela la dimensión de género en la prevención: la negativa a usar preservativo no es solo una cuestión de comodidad, sino muchas veces una expresión de quién tiene el poder de decidir en un encuentro sexual.
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