Conectate con El Argentino

Política 📢

Milei recibió más veces a su tiktoker que a funcionarios en Olivos

Iñaki Gutiérrez, ajeno al Gobierno, fue el visitante más frecuente con 33 ingresos.

Publicado hace

#

Los registros de ingresos a la quinta presidencial de Olivos, residencia oficial del presidente Javier Milei, reflejaron una actividad institucional escasa durante los primeros dos meses del año. En contraste, las visitas más frecuentes correspondieron a personas ajenas al funcionamiento del Gobierno.

La información fue difundida este miércoles en el programa Argenzuela, conducido por Jorge Rial, y forma parte de una investigación realizada por la periodista Rosario Ayerdi.

Iñaki Gutiérrez, el más asiduo visitante

El joven libertario Iñaki Gutiérrez, conocido por manejar la cuenta de TikTok del Presidente y por su militancia en redes sociales, lideró el ranking de ingresos a la residencia con 33 visitas en 60 días.

“Es tan amigo que participa a veces de los domingos de ópera”, comentó Ayerdi. A pesar de su cercanía con el mandatario, no existen registros oficiales sobre alguna función institucional que Gutiérrez cumpla dentro del equipo de Gobierno.

La kinesióloga Leandra Protolongo, en segundo lugar

El segundo lugar en el listado de visitantes frecuentes fue ocupado por la kinesióloga Leandra Protolongo, quien ingresó en 14 ocasiones. De acuerdo a la información recabada, el presidente no habría asistido con regularidad a la Casa Rosada durante ese período: realizó apenas 4 visitas en enero y 10 en febrero.

Escasa actividad institucional en la sede de Gobierno

Los registros revelaron que Milei pasó la mayor parte de su tiempo en Olivos, reduciendo su presencia en la Casa Rosada, sede formal del Poder Ejecutivo. Esto refuerza las críticas de distintos sectores que señalan un estilo de conducción centralizado en un círculo íntimo y con escasa articulación política diaria en el despacho presidencial.

Educación

Sin mochilas: una escuela ensaya controles de emergencia por amenazas de tiroteos

La decisión se tomó en un colegio de San Fernando tras la aparición de mensajes intimidatorios. La medida expone el clima de temor que se extendió en al menos quince provincias y abre interrogantes sobre el rol del Estado.

Publicado hace

#

La escena es tan inusual como elocuente: estudiantes que llegan a clase con carpetas bajo el brazo, útiles en bolsas de supermercado y aulas semivacías. No es una postal de otro país ni de otra época. Ocurrió esta semana en Virreyes, partido de San Fernando, donde una escuela decidió prohibir el ingreso de mochilas tras una serie de amenazas de tiroteos.

El disparador fueron inscripciones en los baños del establecimiento. “Mañana tiroteo en el cole”, decía uno de los mensajes. La advertencia, lejos de ser leída como una broma, activó un protocolo de urgencia: controles reforzados, presencia policial en la puerta y una medida inédita en la vida cotidiana escolar.

Una normalidad alterada

La decisión no tardó en mostrar sus efectos. La asistencia se desplomó y la dinámica escolar se volvió errática:

  • Cursos con uno o dos estudiantes.
  • Jornadas completas sin asistencia en algunos casos.
  • Familias que optaron por no enviar a sus hijos.

Una alumna lo sintetizó sin rodeos: el aula quedó vacía de un día para otro. La sensación de amenaza, aun sin hechos concretos, operó como un disciplinador silencioso.

El eco de Santa Fe

El telón de fondo es el asesinato de un adolescente en una escuela de San Cristóbal, Santa Fe, un hecho que sacudió a la comunidad educativa y que funcionó como catalizador de una serie de amenazas replicadas en distintos puntos del país.

El fenómeno no es aislado. Se multiplicaron mensajes en redes sociales y dentro de las propias instituciones. El miedo circula, se amplifica y encuentra terreno fértil en un contexto donde la prevención parece llegar siempre un paso atrás.

Desde la conducción del colegio insistieron en que la prohibición de mochilas es una medida “transitoria”. Admitieron, sin embargo, que la escuela sola no puede dar respuesta a una problemática que desborda lo educativo.

  • Se habilitaron espacios de diálogo con familias.
  • Se reforzó la vigilancia en el ingreso.
  • Se pidió mayor presencia estatal.

El vicedirector fue directo: el problema es social y requiere intervención más allá de las aulas.

Padres en alerta

Las familias acompañaron la decisión, aunque atravesadas por la incertidumbre. Entre el “algo hay que hacer” y la conciencia de que las soluciones son limitadas, el miedo se volvió una experiencia compartida.

Una madre lo planteó sin eufemismos: la discusión tiene que darse en las casas, pero también necesita respuestas colectivas.

Línea 102
Si necesitas ayuda o conoces a alguien que esté expuesto a violencia, llamá al 102. Es un servicio gratuito y confidencial, de atención especializada sobre los derechos de niñas, niños y adolescentes. Podés llamar ante una situación de vulneración de derechos. Si vivís una emergencia llama al 911.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo