Conectate con El Argentino

Mundo 🌐

Ómicron: Biden aseguró que es un «deber patriótico» vacunarse

El mandatario alertó, además, que las nuevas variantes de la Covid-19 pueden causar más muertes que las anteriores.

Publicado hace

#

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aseguró este martes que su país está «preparado» frente a la variante Ómicron del coronavirus y repitió que no hay motivos para «alarmarse», al menos para los estadounidenses vacunados.

«Esto no es marzo de 2020, estamos listos», afirmó el mandatario.

«Todos deberíamos estar preocupados por Ómicron» pero «no alarmardos», dijo en un discurso televisado desde la Casa Blanca, y agregó: «Esto no es marzo de 2020, estamos listos».

Hay «tres grandes diferencias» con el inicio de la pandemia: la existencia de las vacunas, la abundancia de equipos de protección individual para el personal de salud que debe lidiar con el flujo de personas sin vacunar en los hospitales, y el saber acumulado sobre el virus, dijo Biden.

El mandatario advirtió, sin embargo, a quienes no están completamente vacunados que tienen «buenos motivos para estar preocupados» y que es su «deber patriótico» inmunizarse. «Quienes decidan no vacunarse son responsables de sus propias decisiones, pero estas decisiones son alimentadas por la desinformación en la televisión y las redes sociales», lamentó.

En este sentido, Biden denunció el comportamiento «inmoral» de algunas empresas que generan beneficios al permitir la difusión de mentiras «que pueden matar a sus propios clientes». El mandatario alertó, además, que las nuevas variantes de la Covid-19 pueden causar más muertes que las anteriores.

La nueva variante generó el 73,2% de los nuevos contagios en EE.UU.

«Cuanto más tiempo esté el virus, es más probable que se formen nuevas variantes, que pueden ser más mortales que las anteriores», razonó el mandatario.

Más temprano, la vocera del gobierno, Jen Psaki, había anticipado que el hilo del discurso radicaría en defender las pruebas de diagnóstico, la capacidad de vacunación reforzada y medios suplementarios para los hospitales, pero sin nuevas restricciones antes de Navidad. «No es necesario confinar nuestras escuelas ni nuestra economía», aseguró un alto responsable de la Casa Blanca, antes del discurso presidencial.

La comunidad científica internacional aún no está ciento por ciento segura de si Ómicron provoca una enfermedad más severa, pero sí de que las vacunas deberían ofrecer una buena protección contra cuadros clínicos complicados y evitar muertes.

El Gobierno prevé desplegar en hospitales otros 1.000 médicos de las Fuerzas Armadas, así como personal médico federal en algunos de los estados más afectados por el actual pico de invierno: Michigan, Indiana, Wisconsin, Arizona, New Hampshire y Vermont.

También planea enviar a los centros de salud más respiradores y equipos de la reserva nacional, además de aumentar la capacidad de los hospitales para atender a pacientes infectados, dijo el funcionario.

Asimismo, el Gobierno comprará 500 millones de test rápidos de coronavirus que las personas pueden hacerse en sus domicilios para todos aquellos que los requieran a través de una página de internet creada a tal fin. Los test estarán disponibles desde el mes que viene y llegarán a los hogares por correo, dijo el funcionario.

También se abrirán más centros públicos de testeos y de vacunación, con cientos de empleados adicionales. La nueva variante, una mutación detectada a principios de noviembre en Sudáfrica, fue responsable de 73,2% de los nuevos contagios de Covid-19 en Estados Unidos la semana pasada.

Estados Unidos, que ya acumula más de 800.000 muertos por coronavirus -una cifra sin parangón en el mundo-, enfrenta desde hace semanas un aluvión de casos, que ya promedian los 126.000 diarios, 45% más que hace un mes.

Las hospitalizaciones se sitúan alrededor de las 67.000, un 40% más que hace un mes, y la ocupación de camas en salas de terapia en torno a 78%, y uno de cada cinco internados en ellas tiene Covid-19. Las muertes promedian las 1.300, un aumento de 12% comparado con el mes anterior.

«Creo que nadie esperaba que se propagara tan rápidamente», afirmó Biden en su alocución. El presidente también declaró que «considera» levantar las restricciones de viaje para ocho países africanos, el continente en donde apareció por primera vez la variante, ya que Ómicron se encuentra ahora en el mundo entero.

«Sé que están cansados, y sé que están frustrados, todos queremos que acabe (la pandemia), pero seguimos inmersos en ello», concluyó. En un reflejo de lo difundido que está el virus, en las horas previas a este discurso el alerta por un posible contagio llegó hasta el mismo Biden.

La Casa Blanca dijo anoche que el presidente había estado en estrecho contacto con un miembro del personal de la Casa Blanca que luego dio positivo en coronavirus. El contagiado estuvo media hora cerca de Biden en el avión presidencial Air Force One durante un vuelo el viernes pasado.

El infectado estaba vacunado con dos dosis y con una de refuerzo y dio positivo ayer, dijo Psaki. La vocera dijo que Biden dio negativo dos veces desde el domingo y que se testará otra vez mañana. El presidente no tiene que hacer cuarentena, dijo la vocera, citando las recomendaciones de la autoridad sanitaria federal.

Geopolítica 🌎

Trump firmó en Versalles el acuerdo con Irán: 60 días para negociar la paz

Trump y Pezeshkian rubricaron en forma digital el memorando de entendimiento de 14 puntos que establece un alto el fuego de 60 días, la reapertura del Estrecho de Ormuz y un cronograma de levantamiento de sanciones. El presidente estadounidense lo anunció al salir del Palacio de Versalles durante la cumbre del G7.

Publicado hace

#

Trump y Pezeshkian firman digitalmente el memorando de paz: 60 días para negociar el acuerdo definitivo con Irán.

Los presidentes de Estados Unidos y de Irán, Donald Trump y Masoud Pezeshkian, firmaron este miércoles 17 de junio de manera digital el memorando de entendimiento destinado a poner fin a la guerra entre ambos países, según confirmaron funcionarios de la Casa Blanca a la cadena CBS y el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, en declaraciones a la televisión estatal IRIB TV reportadas por la agencia Xinhua. El documento, de 14 puntos, ya se encuentra «en vigor», según indicó un funcionario de la Casa Blanca.

Trump realizó el anuncio al salir del Palacio de Versalles, donde cenaba con el presidente francés Emmanuel Macron en el marco de la cumbre del Grupo de los Siete (G7) que se celebra en Evian-les-Bains, Francia. «Está firmado. Firmado en Versalles. Acabo de firmarlo», declaró el mandatario estadounidense a la prensa, según consignaron funcionarios a la cadena NBC News. El sitio France 24 también informó que ambos presidentes suscribieron «oficialmente» el documento.

No fue la primera firma del proceso. El pasado domingo, el memorando ya había sido rubricado digitalmente por el vicepresidente estadounidense JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad-Bagher Ghalibaf, según informó un funcionario estadounidense. Pese a la firma remota del miércoles, Vance viajará el viernes a Suiza para una ceremonia presencial en Bürgenstock, que tendría carácter simbólico, confirmó una fuente oficial.

Un acuerdo interino, no definitivo

El memorando establece un alto el fuego inmediato entre ambos países, pero funcionarios de las dos partes aclararon que no constituye un tratado definitivo, sino un marco diplomático de transición. El documento prevé un plazo de 60 días para alcanzar un acuerdo final, prorrogable por mutuo consentimiento, durante el cual avanzarán las negociaciones técnicas sobre el programa nuclear iraní y otras cuestiones regionales sensibles.

Entre los puntos centrales del entendimiento figura la reapertura del Estrecho de Ormuz, corredor marítimo estratégico por el que circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial, bloqueado desde el inicio de las hostilidades a fines de febrero. Irán se comprometió a garantizar el «paso seguro de buques comerciales» durante los primeros 60 días, tras los cuales se negociará con Omán la futura administración de la vía. El propio Trump celebró el hecho en su plataforma Truth Social con la frase: «¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!»

El acuerdo contempla además el levantamiento progresivo de sanciones sobre Irán y el descongelamiento de fondos y activos, aunque de manera gradual y condicionada a los avances en las negociaciones nucleares, según describieron funcionarios de Pakistán, uno de los mediadores clave en el proceso, bajo reserva de identidad. En una primera etapa, Estados Unidos concedería exenciones que permitirían a Irán retomar exportaciones de petróleo en forma libre. Los ingresos iraníes por exportación de crudo superaron los 46.000 millones de dólares en 2024, según datos consignados por medios internacionales.

Trump: «Si no me gusta, volveremos a dispararles»

La naturaleza frágil del entendimiento quedó en evidencia en las propias palabras del presidente estadounidense, quien matizó el alcance del documento con una amenaza explícita: «Es un memorándum de entendimiento, y si no me gusta, volveremos a dispararles y a lanzarles bombas», declaró Trump según consignaron medios internacionales. La frase, característica del estilo transaccional del mandatario republicano, dejó en claro que la paz dista de estar consolidada.

Desde Washington, el director de comunicación de la Casa Blanca, Steven Cheung, salió a desmentir versiones filtradas: luego de que CNN publicara un borrador del acuerdo, Cheung escribió en redes que el texto «no refleja» el contenido real del documento. Paralelamente, funcionarios estadounidenses advirtieron que el alto el fuego no será unilateral y que Irán deberá contener a Hezbolá: «Si Hezbolá ataca a Israel, Israel tendrá plena capacidad para contraatacar», remarcaron bajo anonimato.

Resistencias en Israel, dudas en el Congreso

El acuerdo generó resistencias en sectores clave. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu acató el entendimiento sin renunciar a la ocupación militar del sur del Líbano, y enfrenta críticas internas porque el memorando no garantiza una retirada iraní de la región ni limita de inmediato la capacidad nuclear de Teherán, dos de los objetivos centrales de la seguridad israelí. Pese al acuerdo, reportes de medios internacionales indicaron que Israel y Hezbolá continuaron con enfrentamientos en el sur del Líbano.

En el plano interno estadounidense, Trump también deberá convencer a sectores del Partido Republicano escépticos ante las concesiones otorgadas a Irán sin contrapartidas equivalentes y claras. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, valoró el acuerdo como «una oportunidad nueva para garantizar que Irán nunca obtenga un arma nuclear» y destacó que la reapertura del Estrecho de Ormuz representa «un gran paso adelante», aunque advirtió que «restaurar los flujos va a llevar tiempo».

Antecedentes: de la guerra al memorando

El conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán comenzó el 28 de febrero de 2026 y generó un impacto inmediato en la economía global: el bloqueo del Estrecho de Ormuz disparó el precio del barril de petróleo más de un 50% desde el inicio de las hostilidades. En Argentina, ese sacudón se tradujo en aumentos acumulados del 23% en los combustibles, según datos relevados por este medio en cobertura previa. En abril, ambas partes acordaron un alto el fuego provisional para habilitar negociaciones, aunque los ataques continuaron de manera intermitente. El proceso negociador contó con la mediación de Pakistán y Omán, entre otros actores regionales.

Los líderes del G7 reunidos en Francia respaldaron el acuerdo y lo calificaron en un comunicado conjunto como «una oportunidad histórica para impedir que Irán adquiera armas nucleares», según difundieron durante la cumbre. El G7 se declaró «dispuesto a contribuir a su implementación». El memorando también prevé un mecanismo ejecutivo de supervisión respaldado por una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.

Puntos clave

  • Trump y Pezeshkian firmaron digitalmente el memorando de 14 puntos el miércoles 17 de junio desde Versalles y Teherán respectivamente.
  • El acuerdo establece un alto el fuego de 60 días y la reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz, cerrado desde el inicio del conflicto en febrero.
  • El levantamiento de sanciones será gradual y condicionado a los avances en las negociaciones nucleares.
  • Trump advirtió que el acuerdo no es definitivo y amenazó con reanudar los ataques si el memorando no satisface a su administración.
  • Israel y Hezbolá continuaron con escaramuzas en el sur del Líbano pese al anuncio del cese de hostilidades.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo