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Denuncia

Denuncian que Milei y Caputo habilitaron a las cerealeras a consumar una estafa millonaria

Una denuncia ante la Procuraduría de Investigaciones Administrativas apunta contra el jefe de Estado, el ministro de Economía y las agroexportadoras por una operación que les significó 1.500 millones de dólares de ganancia neta mientras los chacareros quedaron pagando los platos rotos.

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El Argentino Diario-Toto Caputo-Javier Milei.

⬛ El viernes pasado fue un día de pánico en el Palacio de Hacienda. Luis Caputo y Santiago Bausili miraban con horror cómo en tres días se habían esfumado 1200 millones de dólares de las reservas del Banco Central. Del otro lado del mostrador, las grandes exportadoras nucleadas en CIARA CEC esperaban con la paciencia de quien conoce el libreto: sabían que el 30% de la cosecha de soja 2024-2025 estaba guardada en silobolsas y que sus casas matrices les garantizaban las espaldas financieras.

Cuando llegó el llamado desde Economía, no fue necesario explicar mucho. «Cuando tenés que negociar con estas empresas, son ellas las que te traen el proyecto casi cerrado», explicó un ex funcionario del área de Agricultura consultado por este medio. La desesperación oficial jugó a favor de las cerealeras: «Al tiburón de las finanzas, Luis Caputo, se lo comió el tiburón de las cerealeras que es Gustavo Idígoras, el lobista de la CIARA CEC», agregó la fuente.

El golpe maestro de las siete hermanas

La estocada fue doble y letal. Siete empresas —Cargill, LDC, AGD, Bunge, Cofco, Molinos Agro y Viterra— se quedaron con 1500 millones de dólares por retenciones no cobradas, mientras que además se apropiarán de las ganancias que les descontarán a los productores cuando vayan a comprar los granos con las retenciones ya reinstaladas.

Esta maniobra, consumada en apenas dos días de «retenciones cero», ya fue denunciada ante la Procuración de Investigaciones Administrativas (PIA). Los apuntados van desde Javier Milei hasta el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, pasando por Guillermo Francos y el propio Caputo.

«La apropiación de la riqueza que le corresponde a los productores argentinos es continua por parte de las empresas exportadoras intermediarias, trasnacionales en su casi totalidad», puede leerse en la denuncia anónima que ya investiga la PIA. El texto señala cómo «al productor rural, quién es el sujeto que genera con su trabajo el grano, otro sujeto especulador, la empresa exportadora, le va a transferir la carga de un pago que la última nunca le va a realizar al Estado».

El fantasma de la Ley Martínez Raymonda

La denuncia invoca la vigencia de la Ley Martínez Raymonda, sancionada en 2007 y aplicada por primera vez durante el conflicto por las retenciones móviles del año siguiente. Esta norma, nacida de una denuncia presentada por Claudio Lozano, Eduardo Macaluse, Lisandro Viale y Mario Cafiero, apunta exactamente a este tipo de maniobras.

En su artículo 1, la ley establece que «cuando se produjera un incremento de las alícuotas correspondientes a los derechos de exportación de productos agropecuarios, en el período comprendido entre el Registro de la DJVE y el de la oficialización de la correspondiente destinación de exportación, las empresas deberán acreditar de modo fehaciente la tenencia o en su caso la adquisición de tales productos con anterioridad al aludido incremento».

La presión desde Washington

Un dato clave para entender la aceleración de la operatoria es la injerencia estadounidense. La ventana de tiempo con retenciones cero se cerró abruptamente después de que Scott Bessent, titular del Tesoro de Estados Unidos, dijera en la red social X que había que ponerle fin «al festival de rebaja de los derechos de exportación».

Los farmers norteamericanos estaban perdiendo plata porque los compradores chinos habían redirigido operaciones hacia Argentina aprovechando el «jubileo de las retenciones». Caleb Raglan, presidente de la Asociación de Soja Americana, fue claro: «Los precios de la soja en EE.UU. están cayendo, la cosecha está en marcha, y los agricultores leen titulares no sobre asegurar un acuerdo comercial con China, sino sobre que el gobierno de EE.UU. está otorgando 20 mil millones de dólares en apoyo económico a la Argentina mientras ese país reduce sus impuestos a la exportación de soja».

Los números que no mienten

Según un informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), el 23 de septiembre —día del decreto 682 que puso las retenciones en cero— se registraron apenas 69 declaraciones de exportación por el 12% del volumen total. Pero al día siguiente, tras conocerse el mensaje de Bessent, las cerealeras metieron 400 declaraciones juradas con el 88% del volumen anotado.

El complejo sojero se quedó con el 80% de los 7000 millones de dólares declarados. Los tiempos de embarque muestran la trampa: solo un 9% tiene permiso para octubre 2025, un 20% se embarcará en noviembre, 50% en diciembre y el resto recién en 2026.

«Eligieron declarar embarques cuando los precios FOB oficiales eran más bajos, para liquidar menos dólares», explica el informe de MATE. «Tienen tiempo de abastecerse de granos a precios descontados los derechos de exportación cuando termine la vigencia del decreto ya que no deben comprar los productos para embarcar en el corto plazo».

Legalidad a medida

Entre el 23 y 24 de septiembre, la Secretaría de Agricultura publicó dos resoluciones —una corrigiendo la otra— que según la denuncia ante la PIA terminaron de pergeñar «la maniobra económica detrás de las retenciones cero».

La Resolución 184/2025 estableció inicialmente que las Declaraciones Juradas tendrían vigencia por un año, pero solo si el embarque se realizaba después del 23 de septiembre. Pero como esto dejaba afuera operaciones ya embarcadas, al día siguiente la Resolución 185 eliminó esa condición.

«Una administración infiel que hicieron los funcionarios denunciados, de las herramientas normativas a su alcance, en perjuicio del Estado», concluye la denuncia.

El negocio redondo

Para cerrar la movida, las exportadoras colocaron los pesos obtenidos por la liquidación en bonos dólar linked en la licitación del Tesoro. Como explicó la periodista Luciana Glezer, «primero vendieron soja en papel, financiada con dólares prestados a sus casas matrices a tasas de apenas 2,5%. Con esos dólares liquidados obtuvieron pesos. Ahora, colocan esos pesos en bonos dólar linked: si el oficial sube tras las elecciones, el capital queda automáticamente ajustado».

El rollover fue de más del 130%, dejando 1,7 billones de pesos de financiamiento neto que ya engrosan las arcas del Tesoro. Un negocio perfecto: ganaron con las retenciones no pagadas, ganarán con el descuento a los productores y encima obtienen una tasa de interés anual de más del 50%.

¿Dónde están los ruralistas?

La pregunta que queda flotando es dónde está la Mesa de Enlace frente a este atropello a los productores. Como planteó el analista Carlos Etchepare, «si Luis Caputo o Javier Milei quisieran conocer el perjuicio que le han causado a los productores agropecuarios para beneficiar a quienes le han prestado 7.000 millones de dólares a su mesa de dinero lo pueden hacer. También las entidades de productores podrían reclamarlo».

Claudio Lozano fue directo: «Este es un quilombo entre los grandes productores y las exportadoras. En el momento en que Bessent sale con su mensaje de que se tiene que terminar la joda de la baja de las retenciones, ahí adelantaron todas las Declaraciones Juradas y los productores quedaron afuera».

La Procuraduría de Investigaciones Administrativas ahora deberá investigar si hubo tráfico de información privilegiada y administración fraudulenta. Mientras tanto, las siete cerealeras se frotan las manos con una ganancia neta de 1500 millones de dólares, cortesía de un gobierno que dice defender al campo pero terminó entregándoselo en bandeja a las multinacionales.

Puntos clave:

• Siete empresas agroexportadoras se apropiaron de 1500 millones de dólares mediante una ventana de «retenciones cero» de solo dos días
• La maniobra fue denunciada ante la PIA por administración fraudulenta contra Milei, Caputo, Francos e Iraeta
• La presión de Estados Unidos aceleró el cierre de la operatoria tras quejas de farmers norteamericanos
• Las cerealeras registraron exportaciones sin tener los granos, que comprarán luego descontando retenciones a los productores
• La denuncia invoca la Ley Martínez Raymonda para frenar esta práctica especulativa

DDHH

A 32 años del atentado, la AMIA reclamó que la causa está “cajoneada”

En el acto conmemorativo del ataque terrorista del 18 de julio de 1994, el presidente de la mutual judía, Osvaldo Armoza, cuestionó con dureza a la Justicia federal por el estancamiento de la investigación, exigió avanzar con el juicio en ausencia y reclamó al Gobierno reforzar la seguridad en la Triple Frontera ante la amenaza iraní.

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La AMIA señala a jueces, fiscales y al Gobierno en un reclamo sin respuesta.

A 32 años del peor ataque terrorista de la historia argentina, el país volvió a detenerse ante Pasteur 633 para recordar a las 85 personas asesinadas y más de 300 heridas en la voladura de la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), perpetrada el 18 de julio de 1994. La conmemoración, adelantada este año al viernes 17 en respeto al Shabat, reunió frente al edificio reconstruido del barrio porteño de Once a familiares de las víctimas, sobrevivientes, dirigentes comunitarios y funcionarios nacionales, entre ellos el presidente Javier Milei, su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

El acto, conducido por el reconocido actor Martín Seefeld, quien perdió a su amigo Fabián Schalit en el atentado, se inició con el sonido de la sirena a las 09:53, la hora exacta en que la explosión destruyó el edificio tres décadas atrás. Bajo el lema «Hoy no podemos perder la memoria», los nombres de las 85 víctimas fueron leídos en voz alta por familiares directos, como ha sido tradición en cada aniversario.

32 años de impunidad: una herida que no cicatriza

El discurso central estuvo a cargo de Osvaldo Armoza, presidente de la AMIA, quien abrió su intervención afirmando que «luego de 32 años, el terrorismo asesino» no logró «vencernos». Sin embargo, la emotividad del reconocimiento a la resiliencia comunitaria cedió rápidamente ante un diagnóstico contundente sobre el estado de la causa judicial. «Nos dejó una herida profunda, y la impunidad no permite que esa herida cicatrice», afirmó Armoza ante un Milei que lo seguía desde la primera fila, visiblemente emocionado.

La frase más lapidaria llegó cuando el titular de la mutual evaluó el desempeño del sistema judicial en el último año: «Durante este último año no se ha producido ninguna novedad relevante en la causa. Es como si estuviese detenida, adormecida o cajoneada«, afirmó. El reclamo de Armoza se inscribe en una historia que acumula décadas de promesas incumplidas, testigos sospechosos, encubrimientos documentados y una arquitectura institucional que parece más funcional a la dilación que a la verdad.

Juicio en ausencia: el laberinto burocrático que no termina

Armoza dirigió su reclamo con nombre y apellido hacia la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Diego Barroetaveña, Javier Carbajo y Ángela Ledesma, quienes deben resolver la validez constitucional del juicio en ausencia contra los 10 acusados iraníes. «Exigimos que resuelvan de manera urgente y definitiva. No podemos seguir atrapados en laberintos burocráticos ni en debates estériles», reclamó el titular de la AMIA.

La situación tiene ribetes kafkianos: en mayo pasado, la propia Cámara Federal había destrabado el avance del proceso, pero la Cámara de Casación mantiene pendiente el pronunciamiento sobre la constitucionalidad de esa instancia. Uno de los señalados por Armoza, el juez Barroetaveña, se encontraba entre el público durante el discurso. Según consignaron varios medios, al escuchar su nombre mantuvo la mirada baja y apenas intercambió palabras con un colega.

También recayeron cuestionamientos directos sobre el juez federal Daniel Rafecas, titular de la instrucción: «Debe concertar de inmediato los pasos previos al juicio oral. Es incomprensible esta lentitud en permitir que el proceso sobre el juicio en ausencia siga avanzando», señaló Armoza, quien además advirtió que el Juzgado Federal N° 6 lleva seis años sin un magistrado titular y exigió al Poder Ejecutivo cubrir esa vacante.

Basso aplaudido, Miranda cuestionado: la disputa en el Ministerio Público

El presidente de la AMIA marcó una diferencia explícita entre los fiscales intervinientes. Destacó la labor del fiscal Sebastián Basso, aunque le reclamó profundizar la investigación para esclarecer preguntas que permanecen abiertas después de tres décadas: el origen del explosivo utilizado, el lugar donde se ensamblaron los materiales del atentado y la identidad de quienes brindaron apoyo local a la célula terrorista.

En contraste, Armoza calificó como «absolutamente nulo» el accionar del fiscal Gonzalo Miranda y solicitó al procurador general, Eduardo Casal, que revise su designación. El pedido de remoción de un fiscal desde el escenario del acto más visible del año en materia de derechos humanos constituye, por sí solo, una señal de la profunda desconfianza que la entidad judía mantiene hacia sectores del Ministerio Público.

Triple Frontera, pasos internacionales e Interpol: el mensaje a Milei

Sobre el final de su discurso, Armoza giró hacia la dimensión de la seguridad exterior y dirigió un mensaje directo al presidente Milei, quien lo escuchaba de pie en primera fila. «La vulnerabilidad de nuestros límites geográficos es un riesgo que ya no nos podemos permitir», afirmó, con foco en la Triple Frontera y en los pasos limítrofes con Bolivia y Chile como zonas de riesgo ante la presencia de redes vinculadas al terrorismo de origen iraní.

Armoza también reclamó que Interpol mantenga vigentes las alertas rojas contra los acusados y que Brasil declare a Hezbollah como organización terrorista, en tanto la colaboración regional, sostuvo, «no es una opción, es un deber de supervivencia». La mención a una información que relacionaría a Carlos Telleldín, figura clave del encubrimiento, con allegados a diplomáticos iraníes que habría estado en poder de la SIDE por décadas sin ser informada, sumó un nuevo elemento de tensión al panorama judicial.

Puntos clave

  • El presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, afirmó que la causa lleva un año sin novedades relevantes y la calificó como «detenida, adormecida o cajoneada».
  • Exigió a la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal que resuelva «de manera urgente y definitiva» la validez del juicio en ausencia contra los 10 acusados iraníes.
  • Cuestionó al juez Daniel Rafecas por la lentitud en los pasos previos al juicio oral y denunció que el Juzgado Federal N° 6 lleva seis años sin titular.
  • Calificó como «absolutamente nulo» el desempeño del fiscal Gonzalo Miranda y pidió al procurador Eduardo Casal revisar su designación.
  • Reclamó al Gobierno reforzar controles en la Triple Frontera y en pasos con Bolivia y Chile, y solicitó que Interpol mantenga las alertas rojas contra los acusados.
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