Conectate con El Argentino

Femicidio

La madre de Cecilia se reunió con el Equipo Fiscal que investiga el femicidio

Los fiscales Jorge Cáceres Olivera, Nelia Velázquez y Jorge Gómez recibieron a Gloria Romero y le detallaron los avances en la investigación.

Publicado hace

#

El-Argentino-Cecilia Strzyzowski.

Por Ernesto Zambrini

Gloria Romero, madre de Cecilia Strzyzowski, desaparecida desde el 1 de junio en la ciudad chaqueña de Resistencia, mantenía este sábado por la mañana una reunión con el Equipo Fiscal Especial (EFE) que investiga el presunto femicidio de su hija, por el cual hay siete detenidos como sospechosos.

La mujer ingresó acompañada de su otra hija a la sede ubicada en avenida 9 de Julio 236 de la capital provincial, donde los fiscales Jorge Cáceres Olivera, Nelia Velázquez y Jorge Gómez les detallaban los avances en la investigación.

El encuentro ocurre luego de que el EFE le tomó ayer declaraciones indagatorias a dos de los siete imputados y a la espera de que hoy llegue desde Córdoba un equipo de antropología forense para estudiar las muestras óseas que se peritaron en las últimas horas.

Los investigadores del presunto femicidio de Cecilia Strzyzowski, de quien no se tienen noticias desde el 1 de junio en la ciudad chaqueña de Resistencia, están convencidos de que la joven fue asesinada en el marco de una «discusión económica» con su suegra, la exprecandidata a intendenta Marcela Acuña, a quien la situación «se le fue de las manos», mientras que el resto de los acusados detenidos «colaboraron activamente» con ella en la desaparición del cuerpo.

La principal hipótesis, relatada a Télam por el fiscal Cáceres Olivera -integrante del EFE conformado para la investigación del caso- tiene como escena principal la casa del matrimonio de Emerenciano Sena y de Marcela Acuña (ambos detenidos al igual que su hijo César y otras cuatro personas), en la calle Santa María de Oro, en Resistencia, pero los pesquisas trabajan minuto a minuto para establecer el hallazgo del cadáver, para lo cual aguardan resultados de peritajes químicos, de comunicaciones y antropológicos que aún demandarán algunos días.

El fiscal Cáceres Olivera, junto a sus colegas Nelia Velázquez y Jorge Gómez, les tomaron declaración indagatoria a Gustavo Obregón y a su esposa Fabiana González, considerados partícipes secundario y necesario del delito de «homicidio agravado», respectivamente, cuyos testimonios duraron unas cuatro horas y para el EFE robustecieron la hipótesis investigada.

Además, recibieron la declaración testimonial de la tía de César Sena, Patricia Acuña, y su marido Ricardo Goya, quienes negaron haber tenido algún tipo de relación con el hecho, aunque admitieron que el novio de Cecilia les negó en tres oportunidades que hubiera existido «algún acto de violencia» para con la chica.

«Hasta ahora todas las personas que están detenidas considero que son los sospechosos y responsables de la participación, desaparición y posterior muerte de Cecilia», dijo anoche en conferencia de prensa Cáceres Olivera tras las declaraciones indagatorias.

Para el fiscal, los imputados -además del exprecandidato a diputado provincial Sena, su esposa Acuña y su hijo César, están detenidos Gustavo Melgarejo, su esposa Graciela Reinoso, González y Obregón- «armaron toda la situación previa».

«Creo que la citan a Cecilia para poder ponerse de acuerdo en una cuestión económica y, a raíz de no llegar al acuerdo, le dan muerte», agregó el representante del Ministerio Público Fiscal, en referencia al femicidio.

Femicidio

Femicidio en Los Polvorines: mató a una madre que defendió a su hija de ser abusada

Lorenzo Esteban Amarilla, de 25 años, fue capturado por la Policía Federal en un edificio del microcentro porteño luego de dos días prófugo. Este lunes se realiza la lectura de cargos: enfrenta una pena en expectativa de prisión perpetua por homicidio calificado con violencia de género y uso de arma blanca.

Publicado hace

#

Femicidio en Los Polvorines: atraparon al asesino de la madre que murió protegiendo a su hija

Lorenzo Esteban Amarilla, de 25 años, acusado del femicidio de Yolanda Raquel Cáceres, de 52 años, fue detenido por la Policía Federal en las últimas horas en un edificio de la calle Florida, entre Paraguay y Marcelo T. de Alvear, en el microcentro de la Ciudad de Buenos Aires, donde frecuentaba a una pareja ocasional. El hombre había permanecido prófugo desde el jueves, cuando cometió el crimen en el partido bonaerense de Los Polvorines, al norte del Gran Buenos Aires.

Una madre que dio su vida por su hija

El hecho ocurrió mientras Yolanda Cáceres y su hija de 9 años dormían en su vivienda. Según los reportes policiales, Amarilla ingresó a la casa a través de una ventana y comenzó a abusar sexualmente de la menor. La madre advirtió la situación e intervino para protegerla. En el forcejeo, el agresor, quien sería una persona conocida por la familia, atacó a Cáceres con dos puñaladas en el cuello y la cabeza, provocándole heridas fatales que le causaron la muerte en el acto.

Luego del crimen, Amarilla huyó. La niña logró escapar de la escena y pidió ayuda a los vecinos. Su testimonio ante los investigadores resultó determinante para identificar y localizar al sospechoso. Una de las frases que trascendió de su declaración resume el horror de lo vivido: «Me tapó la boca para que no gritara».

La detención y el peso de la ley

El allanamiento que derivó en la captura fue descripto como sorpresivo por fuentes policiales. Amarilla se encontraba en el edificio de la calle Florida sin aparente resistencia al momento de ser aprehendido.

Este lunes se realizará la lectura de cargos, el acusado enfrenta cargos por homicidio calificado por mediar violencia de género con uso de arma blanca y su condición de prófugo le cierra la puerta a cualquier beneficio procesal. «Se enfrenta una pena en expectativa a perpetua.

Violencia de género: el crimen que no puede naturalizarse

El caso de Yolanda Cáceres no es un hecho aislado. Es el resultado de una violencia estructural que sigue cobrando vidas de mujeres en Argentina. Una madre asesinada por interponerse entre un agresor y su hija de 9 años que era víctima de abuso sexual. Una niña que ahora carga con el testimonio de haber visto morir a su madre mientras la defendía. Un femicida que huyó y se escondió durante dos días antes de ser atrapado.

La muerte de Yolanda exige respuestas que van más allá de la condena individual: políticas públicas de prevención, recursos para la justicia con perspectiva de género, y una sociedad que no mire para otro lado cuando hay señales de violencia en el entorno.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo