Córdoba
Pablo Laurta declara por el doble femicidio de Luna Giardina y Mariel Zamudio
El acusado enfrenta además una causa por homicidio en Entre Ríos. Está detenido en el penal de Cruz del Eje. Se espera que Córdoba dicte su prisión preventiva.
Pablo Laurta, el hombre acusado de asesinar a su expareja, Luna Giardina, y a su exsuegra, Mariel Zamudio, en Córdoba, declara este jueves a las 11 ante la Fiscalía de Instrucción de Género y Violencia Familiar. Se trata de una instancia clave dentro del proceso judicial por uno de los casos de violencia machista más conmocionantes del año.
El acusado, de nacionalidad uruguaya, fue trasladado a Córdoba desde la Unidad Penal N°9 de Gualeguaychú, donde permanecía detenido luego de ser capturado en el marco de un operativo binacional. Actualmente, se encuentra alojado en el penal de Cruz del Eje, bajo un régimen de alta seguridad y aislamiento.
La defensa, a cargo de la abogada Alfonsina Muñiz, solicitó la comparecencia presencial del imputado, quien será indagado por los delitos de doble femicidio y violencia familiar agravada. Según trascendió, la fiscalía busca avanzar en la imputación formal y en la solicitud de una prisión preventiva en Córdoba, similar a la ya dictada en Entre Ríos.
En esa provincia, Laurta enfrenta cargos por homicidio criminis causa por el asesinato de Matías Sebastián Palacio, el remisero que había contratado con el pretexto de viajar a Santa Fe. El cuerpo del chofer fue hallado con signos de violencia, y las pericias determinaron que fue asesinado para facilitar la fuga del acusado.
Un patrón de violencia de género
El caso de Laurta expone nuevamente la necesidad de una respuesta estatal articulada frente a los femicidios y la violencia machista. Tanto Giardina como Zamudio habían denunciado en reiteradas oportunidades situaciones de hostigamiento, amenazas y control por parte del acusado. Sin embargo, las alertas no fueron atendidas a tiempo.
Las pericias psicológicas y criminológicas realizadas tras su detención dan cuenta de un perfil manipulador, misógino y narcisista, con antecedentes de violencia psicológica y física hacia su entorno familiar. A ello se suma la creación del sitio “Varones Unidos”, administrado por Laurta, desde donde promovía discursos de odio contra mujeres y minimizaba la violencia de género.
Este hecho motivó una denuncia de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, que solicitó la baja inmediata del contenido digital y la preservación de la evidencia, al considerar que las publicaciones del acusado incitan al odio y la violencia misógina, violando la Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.
Un niño víctima del femicidio
El femicidio de Luna Giardina y Mariel Zamudio dejó además una víctima directa: Pedro, el hijo de seis años de Luna y Pablo Laurta. El niño fue secuestrado por su padre antes del crimen y posteriormente rescatado en un operativo coordinado entre la Policía de Entre Ríos y la de Córdoba.
Actualmente, se encuentra bajo el cuidado de una familia de acogimiento y recibe acompañamiento psicológico, según informó la ministra de Desarrollo Humano de Córdoba, Liliana Montero. El Estado provincial evalúa junto a la familia ampliada cuál será su futuro entorno de crianza, priorizando el bienestar emocional y los vínculos afectivos previos del niño.
Montero destacó que el caso revela la dimensión del daño que deja cada femicidio: “No solo se asesina a las mujeres, también se deja en estado de orfandad, trauma y desamparo a hijas e hijos que pierden todo su núcleo familiar”.
El crimen de Giardina y Zamudio, junto con el secuestro de Pedro, volvió a poner sobre la mesa la urgencia de fortalecer las políticas de prevención y asistencia a víctimas de violencia de género, especialmente en provincias del interior.
Organizaciones feministas y de derechos humanos reclaman que Córdoba implemente un sistema de alerta temprana, con monitoreo efectivo de las denuncias y control judicial de los agresores. También exigen que se garantice el acceso a la Justicia con perspectiva de género, evitando la revictimización y los fallos con sesgos machistas.
Según datos del Observatorio de Femicidios «Adriana Marisel Zambrano», en lo que va de 2025 se registraron 228 femicidios en Argentina, de los cuales al menos 80 dejaron hijos e hijas huérfanos, la mayoría menores de edad. Córdoba se mantiene entre las cinco provincias con mayor cantidad de casos.
Un símbolo del odio misógino
El nombre de Pablo Laurta se convirtió en un símbolo del odio patriarcal que se reproduce en redes sociales y en la vida cotidiana. Su intento de justificar los asesinatos bajo la excusa de “rescatar” a su hijo evidencia un discurso manipulador que busca legitimarse mediante teorías conspirativas sobre trata y control parental, estrategias frecuentes entre agresores para eludir responsabilidades.
El caso, que aún conmociona a Córdoba y Entre Ríos, avanza ahora hacia una nueva etapa judicial. La indagatoria de hoy podría definir el curso de la causa y consolidar la acusación por doble femicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, delitos que prevén pena de prisión perpetua.
Córdoba
Femicidio de Agostina Vega: el celular de Barrelier reveló su obsesión con la niña
El peritaje de los teléfonos del acusado por el femicidio de Agostina Vega recuperó fotos borradas, chats previos, 377 búsquedas en un sitio pornográfico y una imagen de la adolescente maniatada antes del crimen. Suma una imputación por material de abuso sexual infantil y declarará el martes 29.
Entre las fotos borradas, las conversaciones y las búsquedas que los peritos lograron recuperar de los teléfonos de Claudio Barrelier, hay una imagen que pesa más que cualquier testimonio: Agostina Vega, de 14 años, maniatada y amordazada sobre una cama, en la madrugada posterior a su ingreso a la casa de barrio Cofico donde fue asesinada. La tecnología que el acusado usó para acercarse a una adolescente terminó convertida en la prueba más contundente en su contra.
El hallazgo fue incorporado a la causa principal por el femicidio, que instruyó el fiscal Raúl Garzón, y derivó además en un expediente paralelo: el fiscal Juan Ávila Echenique, titular de la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual del Primer Turno de Córdoba, imputó a Barrelier por la tenencia de representaciones de menores de 18 años dedicados a actividades sexuales explícitas y de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales. El acusado, que permanece detenido en el penal de Cruz del Eje, fue citado a prestar declaración indagatoria por esta nueva acusación el próximo martes 29 de septiembre.
Lo que guardaban los dispositivos
La nueva causa surgió de los análisis digitales sobre el material secuestrado durante la investigación. Los peritos trabajaron sobre alrededor de 40 teléfonos celulares, dos de ellos pertenecientes a Barrelier, y sobre una computadora que su expareja, Marianela Palmero, también imputada en el expediente principal, entregó durante su indagatoria junto con la clave de acceso.
En uno de los celulares, los investigadores recuperaron conversaciones antiguas, fotografías eliminadas de la adolescente tomadas antes del crimen y el historial de búsquedas en Google. Según reconstruyó la Fiscalía, el contacto entre ambos había comenzado semanas antes del femicidio, después de que Barrelier le pidiera el número de teléfono de la chica a su madre, con quien había mantenido una relación de pareja.
El 22 de abril, Agostina publicó en Instagram una foto junto a Barrelier en la que agradecía la confianza que tenían y escribió que lo quería «como a un papá». El acusado hizo una captura de esa publicación y, a partir de entonces, comenzó a enviarle mensajes privados. El vínculo de confianza que la adolescente expresó en público fue, según la reconstrucción judicial, la puerta de entrada del acecho.
La Dirección de Investigación Operativa (DIO) analizó además las búsquedas que Barrelier realizó de manera continuada en un sitio de contenido pornográfico y contabilizó 377 registros entre el 6 y el 20 de mayo de 2026, apenas días antes del crimen. Para la Fiscalía, el imputado tenía una «obsesión por la niña», y los elementos hallados refuerzan la hipótesis de Garzón sobre una planificación previa del ataque.
Una denuncia que ya advertía el peligro
La situación procesal de Barrelier también se complicó por un hecho de mayo de 2025, un año antes del femicidio: una joven de 20 años denunció que había sido atacada en la misma vivienda de barrio Cofico y que logró escapar para pedir ayuda. A partir de nuevas medidas de prueba, Garzón agravó la imputación por ese episodio, que pasó a ser privación ilegítima de la libertad calificada y abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa.
Que la misma casa donde Agostina fue asesinada ya figurara en una denuncia por un ataque sexual obliga a preguntarse qué hizo el sistema con esa advertencia. La pregunta no es retórica: cada femicidio con antecedentes denunciados expone las fallas de un Estado que llega tarde, cuando la violencia machista ya dejó de ser una amenaza para convertirse en una muerte.
Seis acusados rumbo al juicio
En paralelo, la causa principal ya fue elevada a juicio el pasado 10 de septiembre contra seis imputados. Según la instrucción, el 23 de mayo Barrelier aprovechó la confianza generada por haber sido pareja de la madre de la víctima para trasladarla a su domicilio de Cofico. El cuerpo de Agostina fue hallado después en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, en la ciudad de Córdoba.
Barrelier deberá responder por abuso sexual con acceso carnal en concurso real con homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causa y por mediar violencia de género. Los otros cinco acusados, entre ellos Osvaldo Fassetta, Soledad Andreani y Marianela Palmero, llegarán al debate oral imputados por encubrimiento. El expediente ya no describe solo a un femicida, sino a una red de personas que, según la acusación, ayudaron a ocultar el crimen.
La nueva imputación por tenencia de material de abuso sexual infantil no modifica por ahora la situación procesal de Barrelier en la causa por el femicidio, pero suma pruebas sobre las conductas que el acusado desplegó antes del asesinato y que la Fiscalía considera clave para reconstruir cómo una adolescente de 14 años terminó en manos de quien ella misma consideraba «como un papá».
Las claves del femicidio:
- El peritaje de los celulares de Claudio Barrelier recuperó una foto de Agostina Vega maniatada y amordazada sobre una cama antes del crimen.
- También se hallaron fotos eliminadas, conversaciones previas y 377 registros de búsquedas en un sitio pornográfico entre el 6 y el 20 de mayo de 2026.
- El fiscal Juan Ávila Echenique lo imputó por tenencia de material de abuso sexual infantil y lo citó a indagatoria el martes 29 de septiembre.
- Garzón agravó la imputación por un ataque denunciado en mayo de 2025 por una joven de 20 años en la misma casa de barrio Cofico.
- La causa por el femicidio fue elevada a juicio el 10 de septiembre con seis acusados: Barrelier y cinco imputados por encubrimiento.
-
Buenos Aires4 díasLuján 2026: peregrinaron 2,7 millones de fieles, muy por encima del año pasado
-
Misiones3 díasPassalacqua va a la Justicia para defender el suelo misionero
-
Fútbol & Goles!6 díasPlatense dio el golpe ante Estudiantes y quedó entre los cuatro mejores de la Copa Argentina
-
Espectáculos 🎭3 díasCómo sigue la salud de Daniel Osvaldo
-
CABA3 díasDeliveries sin derechos: la precarización laboral que el conflicto vecinal en CABA no muestra
-
El clima 🌤6 díasMás lluvia y menos calor: el SMN anticipa un clima atípico hasta diciembre
-
Goles! ⚽7 díasCristiano Ronaldo dejó la concentración de Portugal y advirtió: “A su debido tiempo contaré la verdad”
-
Campeones ⭐️⭐️⭐️7 díasGoleada sin equivalencias: Argentina aplastó 4 a 0 a una Bolivia sin respuestas
