Cultura
Reeditan novelas y aguafuertes de Roberto Arlt
A 81 años de su muerte y convertido en clásico de la literatura argentina, el autor de “Los siete logos” y “El juguete rabioso” no pierde vigencia.
Por Emilia Racciatti
El periodista y escritor Roberto Arlt (1900-1942), escribió con el impulso de la urgencia impuesta por el periodismo y la atracción por la ardiente belleza de un mundo en crisis en el que su foco eran los desdichados, los fraudulentos y los que sufrían sin esperanza alguna, y parte de esa obra vuelve a reeditarse en estos días: sus novelas «Los siete locos» y «Los lanzallamas», por un lado, y sus aguafuertes bonaerenses, por otro.
A 81 años de su muerte y convertido en clásico de la literatura argentina, Arlt se sigue leyendo y reeditando, la investigadora y docente Soledad Quereilhac, responsable del prólogo de las dos novelas publicadas por Colihue; la escritora e investigadora Sylvia Saítta, estudiosa de su obra y autora su biografía «El escritor en el bosque de ladrillos»; y la docente e investigadora Margarita Pierini, a cargo de la compilación de aguafuertes publicados por Ediciones Bonaerenses, vuelven sobre su figura y su huella en la vida cultural.
«El conjunto que hace a la estética de Arlt es único. Está muy ligado a su época, que son los años 1920 y 1930 en la Argentina, décadas de enorme transformación tanto a nivel mundial como local. Tras la Gran Depresión, el mundo se transforma y Arlt capta con su literatura esa dimensión social y políticamente violenta del presente, aquello que está pasando en su aquí y ahora pero que no despierta una percepción inmediatista, sino la intuición de una desgarradora transformación de largo plazo. Se trata de ese ‘edificio social que se desmorona’ al que alude en el prólogo a ‘Los Lanzallamas’, de 1931», dice Quereilhac
La investigadora señala en el prólogo de la reedición de «Los siete locos» y «Los lanzallamas» que su literatura fue de vanguardia porque abrió un mundo radicalmente nuevo para la narrativa y la dramaturgia argentina. ¿Qué continuidad hay en esa impronta?
«Por supuesto que luego han surgido en la literatura argentina textos de fuerte impronta ideológica y política, textos muy conectados en un sentido profundo con su presente histórico; pero el extremismo de Arlt, su combinación de melancolía y furia, su olfato para detectar el nudo de lo abyecto en nuestra condición de clase, no volví a encontrarlos así en otro autor o autora», responde.
Saítta, autora de una de las biografías más emblemáticas de Arlt, considera que se trata de «un vanguardista solitario» y explica: «Es casi un oxímoron, dado que la vanguardia es un movimiento grupal. Arlt no pertenece enteramente a los grupos de vanguardia de los años 20, pero su literatura no solo incorpora grandes procedimientos narrativos, textuales de las vanguardias históricas sino que en la corta tradición de la novela argentina está a la vanguardia de todo lo que se había escrito en ese momento».
Sobre todo hace referencia a «Los Siete Locos», «Los Lanzallamas», a la que define como «una gran novela cosmopolita que incorpora no sólo como referente lo que está sucediendo en la Argentina de ese momento sino que entra en diálogo con el gran debate ideológico, político, social y estético de todo Occidente».
De esta manera, Saítta destaca que Arlt se hace cargo en esa ficción del momento de enunciación en el que escribe y ese hacerse cargo es lo que marca una línea en la literatura argentina que viene después.
En ese después cita «ciertas zonas de un realismo que corroe al mismo tiempo las convenciones del realismo y se pueden encontrar tanto en algunas zonas de la narrativa en David Viñas, en Carlos Correas, y ciertas zonas de la experimentación que reaparecen en lugares más imprevistos. La reflexión de César Aira, por ejemplo, sobre el expresionismo en Arlt, da cuenta también de una línea Arlt en la narrativa de César Aira. Lo mismo podría decirse de cierta zona Arlt en en la lectura que Julio Cortázar hace de Roberto Arlt y en los momentos en los que Cortázar decide vincular literatura y política, por ejemplo, en ‘El libro de Manuel'».
En su texto «Un ‘manager de locos’ en la literatura argentina» que abre la reedición de «Los siete locos» y «Los lanzallamas», Quereilhac plantea que en su obra lo político está en la presentación de lo económico como destino. «Esas no son ocurrencias mías, sino de Ricardo Piglia y de Oscar Masotta, dos brillantes y sagaces lectores de la obra de Arlt», sostiene la investigadora y agrega: «Arlt capta, a través de sus ficciones tanto teatrales como narrativas, la tremenda hipocresía de la moral social, que sólo encubre la violencia de las diferencias de clase, así como la dimensión material y miserable de las relaciones humanas».
Y ejemplifica: «En ‘El juguete rabioso’ queda claro, en el acto de traición final, que los valores de bondad y de ética son meros artificios de unos pocos, revestimientos ideológicos que sirven para escatimar la discriminación y la exclusión. En ‘Los siete locos’ y ‘Los lanzallamas’ se avanza mucho más en ese desenmascaramiento, pero no con tono denuncialista, ni apelando a moralinas ni sermones, ni siquiera a idearios redentores o liberadores, sino con la fuerza misma del universo ficcional y la dinámica de sus personajes. Todo es sometido a la deformación y a la farsa».
Quereilhac reconoce una diferencia en relación a sus textos periodísticos, en los que dice que «emerge una voz algo más civilizada, inserta en el mundo del trabajo -el periodista del diario El Mundo- que sin traicionar su ideario claramente establece otro pacto con sus lectores y elige otras formas de la comunicación, que puede apelar al humor, la ironía y la picardía del paseante urbano».
Sobre ese perfil periodístico de Arlt trabajó Margarita Pierini en el libro «Viajero de cercanías», que recopilaba aguafuertes de Arlt y se publicó en 2022, y ahora volvió a meterse con las aguafuertes pero especialmente las dedicadas al territorio bonaerense.
«Hay muchas cosas que se han ido publicando. Como escribía muchas notas por semana durante 20 años, descubrí que había todavía muchos inéditos. Trabajando con las aguafuertes inéditas para ‘Viajero de cercanías’ encontré que había muchas sobre lugares de la Provincia de Buenos Aires», cuenta sobre cómo llegó a este conjunto de textos publicados originalmente entre 1927 y 1941 y en su mayoría en el diario El Mundo.
Así se pueden encontrar desde un texto sobre una plaza de Morón, pasando por una crónica sobre un día en Luján -donde todos los días, y más aún los de descanso, se vive «en fiesta lucrativa»- o la descripción de un paseo por la ciudad de La Plata, a la que describe como «el vaciadero de toda atorrancia porteña».
En estas aguafuertes, Pierini reconoce «por un lado la dureza que tiene el efecto de extrañamiento o sorpresa sobre ciertos lugares. El tema de la pobreza se puede encontrar en sus aguafuertes. Se indigna ante la miseria pero no con los pobres, sobre los que hay una mirada muy humana. Puede ser un poco irónico tal vez pero hay un respeto».
Arlt explicita que va al territorio bonaerense desde la ciudad y desde allí imagina «que la vida en estos pueblos debe ser sustancialmente distinta de la que hacemos nosotros, pobladores de cuevas de cuatro por cuatro y balconcitos para pigmeos».
«Porque nosotros, hombres de ciudad, estamos acostumbrados a un espacio de dieciséis metros cuadrados. A la oscuridad de los departamentos. Y a todo lo francamente abominable que el progreso, la tacañería de los propietarios y los digestos municipales han amontonado sobre nuestras cabezas», escribe en una aguafuerte fechada en marzo de 1929.
Para Pierini, «en sus aguafuertes porteñas está la desidia de los hospitales, los barrios inundados» pero dice no haber registrado aguafuertes sobre Recoleta, por ejemplo. «Mi impresión es que no le interesa como tema. Muchas veces cuando está en lo que llamamos Conurbano, casi cercano con el campo en ese momento, todo lo ve como idílico yo. Después dice que no, que más de dos o tres días no resistiría».
Saítta considera que en las aguafuertes porteñas publicadas en el diario El Mundo, «la política queda afuera o entra de un modo indirecto, dado que era un diario dirigido a los sectores medios, un diario muy cuidadoso a la hora de tomar posición política» pero advierte que la política internacional irrumpe en las notas de Arlt llamadas «Al margen del cable», publicadas en el mismo diario, donde retoma los sucesos políticos de lo que está aconteciendo antes y durante la Segunda Guerra Mundial.
La docente de Literatura Argentina recupera también su participación explícita en el diario del Partido Comunista, Bandera Roja, o algunas de las notas que escribe para una revista filocomunista que se llamó Actualidad, dirigida por Elías Castelnuovo, donde ahí sí irrumpe el Arlt analista político. A su vez, cita la presencia de la política en los textos de teatro, en los que está lo vinculado a las problemáticas abiertas por el avance de los totalitarismos y el inicio de la Segunda Guerra Mundial.
«En la ficción, en cambio, y sobre todo en las novelas, en ‘El amor brujo’, de1932, la política está de un modo más cifrado aunque el mismo Arlt, a través de una nota al pie, por ejemplo, localiza y data de alguna manera los sucesos de la novela en lo que implicó en el antes y el después del golpe de estado del 6 de septiembre de 1930».
Saítta marca que lo que atraviesa toda la obra de Arlt es «cierta concepción de lucha de clases, el modo de percibir el rol de la clase media en la lucha de clases en relación a un proletariado que nunca es mencionado de ese modo, aunque la figura del obrero, de las obreras sobre todo, aparece bastante en las notas periodísticas y sobre todo la reflexión sobre el desencanto de todo aquello que un sistema democrático de gobierno promete, pero no cumple».
A Quereilhac, la obra de Arlt le resulta tan intensa que, cuando debe leer en clase, en voz alta, el prólogo a ‘Los Lanzallamas’, al que caracteriza como «una especie de manifiesto de su obra y su tarea de escritor», no logra llegar al final porque se emociona.
«No me sale la voz y debo disimular, porque me da un poco de vergüenza. Me conmueve su intensidad, su furia, su verdad, en un punto su impulso utópico, que avizora un mundo que vendrá (o que podría haber venido): ‘El futuro es nuestro, por prepotencia de trabajo. Crearemos nuestra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino escribiendo en orgullosa soledad libros que encierran la violencia de un ‘cross’ a la mandíbula. Sí, un libro tras otro, y ‘que los eunucos bufen’. El porvenir es triunfalmente nuestro.’ A la altura de la segunda frase, ya empiezo a pedir a lxs estudiantes que alguno o alguna me releve…», relata.
Cultura
Murió Rubén Rada, el creador del candombe beat que enamoró al rock argentino
El músico uruguayo, uno de los referentes más queridos de la música rioplatense, falleció este miércoles a los 83 años tras batallar durante un mes contra una neumonía bilateral. Su influencia fue decisiva para figuras como Charly García, Fito Páez y Luis Alberto Spinetta, con quienes compartió escenarios y grabaciones a lo largo de más de seis décadas de carrera.
Murió el músico uruguayo Rubén Rada a los 83 años, uno de los referentes más queridos de la música rioplatense, falleció este miércoles tras batallar durante un mes contra una neumonía bilateral. Su influencia fue decisiva para figuras como Charly García, Fito Páez y Luis Alberto Spinetta, con quienes compartió escenarios y grabaciones a lo largo de más de seis décadas de carrera.
La familia de Rubén Rada confirmó su muerte este miércoles 26 de agosto a través de las redes sociales con un mensaje que conmovió a Uruguay, Argentina y toda América Latina: «Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy miércoles 26 de agosto a las 15.30 se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo, después de pelear un mes contra la neumonía y sus complicaciones. Gracias a todos por los mensajes de preocupación y el amor de hoy y siempre. Infinitas gracias al equipo profesional que hizo todo lo posible y más», decía el comunicado. Con esa noticia, la música popular rioplatense perdió a una de sus figuras más originales, irrepetibles y queridas.
El Negro Rada: de las comparsas de Montevideo al mundo
Nacido en Montevideo el 16 de julio de 1943, Rubén Rada comenzó su camino musical desde niño, en las comparsas de negros y lubolos. A los diez años ya integraba la comparsa Morenada y en la adolescencia pasó por la murga La Nueva Milonga y por la orquesta Cubanacán de Pedro Ferreira, a quien señaló toda su vida como una de sus influencias centrales. En la década del 60, con el grupo El Kinto, protagonizó uno de los momentos fundacionales de la música uruguaya: la fusión del candombe tradicional con el rock y los instrumentos eléctricos, cantada en español, un movimiento que él mismo bautizó candombe beat.
El camino continuó con Tótem y luego con Opa, donde junto a Hugo y Osvaldo Fattoruso llevó la combinación de candombe y jazz-rock hasta los Estados Unidos, trabajando junto a músicos internacionales de primer nivel. Esa capacidad para moverse entre géneros sin perder identidad definió toda su carrera: Rada nunca fue solo un músico de nicho, sino un artista que expandió constantemente los límites de lo que el candombe podía hacer.
Su vínculo profundo con Argentina
La relación de Rada con Argentina fue mucho más que la de un artista extranjero con su público vecino. Vivió en Buenos Aires durante doce años, desde 1979, período en el que construyó vínculos artísticos y personales que marcaron su obra y su vida. En esa etapa participó como parte del elenco original de Hair en Argentina, uno de los musicales más emblemáticos de la historia del espectáculo local. «Argentina me gustó siempre, tanto es así que me traje una mujer y tres hijos argentinos», decía el propio músico en entrevistas. Sus hijos Lucila y Matías, ambos músicos, nacieron en Buenos Aires.
Su influencia sobre el rock nacional fue ampliamente reconocida por sus propios protagonistas. Charly García, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta y Pedro Aznar compartieron escenarios y grabaciones con él, y lo reconocieron como una referencia ineludible. La admiración de Páez por Rada era, en palabras del propio rosarino, superlativa: en 2024 participó del disco de Julieta Rada, hija del músico, versionando un clásico de su padre. En los últimos meses antes de su hospitalización, tanto Páez como Jorge Drexler y Daniela Mercury lo habían convocado a sus propios shows para compartir el escenario.
Un legado que abarca seis décadas y múltiples formatos
La obra de Rada trascendió la música. Participó en telenovelas argentinas como Gasoleros, en ficciones uruguayas, condujo programas de televisión y radio, integró el jurado de La Voz Uruguay y La Voz Kids, y protagonizó espectáculos unipersonales que recorrieron América Latina. También desarrolló un trabajo para el público infantil, con el personaje Rubenrá, que acercó el candombe y la música popular a nuevas generaciones.
Entre sus canciones más emblemáticas se encuentran «Cha cha, muchacha», «Muriendo de plena», «Ayer te vi» y «Adiós a la rama». Su discografía supera los treinta álbumes de estudio, incluyendo trabajos instrumentales, discos de jazz, de candombe puro y de fusión con samba y bossa nova. En 2011 recibió el Grammy Latino a la Excelencia Musical, el mayor reconocimiento de la industria a una trayectoria que la Academia consideró excepcional. En 2014 el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay le otorgó la Medalla Delmira Agustini, y en 2024 la Junta Departamental de Montevideo instaló una baldosa con su nombre en la peatonal Sarandí, en Ciudad Vieja.
Activo hasta el final, con proyectos abiertos
Rada estaba en plena actividad cuando la neumonía bilateral lo obligó a internarse. El 16 de julio, en su cumpleaños 83, había lanzado ¿Quién va a cantar?, un ciclo de encuentros musicales que reúne a artistas de distintos géneros y se transmite por YouTube. Su última aparición pública registrada fue el 25 de julio, cuando asistió a un festival para ver a la cantante argentina Abril Olivera y acompañar la presentación de su hijo Matías. Además estaba preparando un ciclo de homenajes a Tótem junto a Daniel Lagarde y Santiago Ameijenda, con fechas previstas para octubre. Ninguno de esos planes pudo concretarse.
La despedida del mundo de la cultura
Las reacciones ante la muerte de Rada llegaron de todos los ámbitos. Dante Spinetta, hijo de Luis Alberto, publicó en las redes sociales de la familia Rada: «Gracias por tanto Negro querido». Nito Mestre, histórico compañero de Charly García en Sui Generis, expresó «Un enorme abrazo para toda la familia». Leandro Lopatín, guitarrista de Turf, lo despidió con un simple y contundente «VIVA RADA». Los mensajes de colegas, fans y figuras de la política, el deporte y la cultura convirtieron el posteo de la familia en un mural colectivo de afecto que desbordó las redes sociales de Uruguay y Argentina.
Puntos clave del adiós a Rada
- Rubén Rada murió el 26 de agosto de 2026 a los 83 años, en Montevideo, tras una neumonía bilateral de un mes de evolución.
- Fue el creador del candombe beat, fusión del ritmo afro-uruguayo con el rock, el jazz y el funk, que marcó la música rioplatense desde los años 60.
- Vivió doce años en Buenos Aires y fue una influencia decisiva para Charly García, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta y Pedro Aznar, entre otros.
- En 2011 recibió el Grammy Latino a la Excelencia Musical y fue nombrado Ciudadano Ilustre de Montevideo.
- Estaba activo hasta el momento de su internación: había lanzado un nuevo ciclo musical en julio y preparaba un homenaje a Tótem para octubre.
-
Educación5 díasParo universitario: docentes presionan al Gobierno por salarios y fondos
-
Zona Destacada7 díasLa defensa de Cerimedo contraataca: negó el millón de dólares y que quisiera irse de Bolivia
-
Espectáculos 🎭4 díasLa familia de Sergio Denis apelará el fallo que culpó al cantante por su propia caída
-
Investigación 🔎5 días“O la eliminamos ya o estamos jodidos”: el mensaje que hundió a Cerimedo en Bolivia y sacude a Casa Rosada
-
Economía 💲22 horasTarifazo en transporte: más de un millón de personas dejó de usar el colectivo en un mes
-
Sociedad5 díasFeriados 2026: cuándo vuelve a haber un fin de semana largo en Argentina
-
Comunidad 👥4 díasLa Catedral de La Plata ganó el “Mundial de Catedrales” con el 93% de los votos, superando a Notre Dame y a Santa María del Fiore
-
Denuncia4 díasEvo Morales acusó a Cerimedo de querer culparlo por el ataque a Nadia Beller
