Conectate con El Argentino

Trabajo

¿Vacaciones? Menos estadía, menos gasto: el nuevo perfil del turismo nacional

Aunque se mantienen las visitas, los turistas gastan menos, se quedan menos días y el consumo en hoteles, restaurantes y comercios cae. Los destinos ajustan sus estrategias para sobrevivir a una temporada con ingresos acotados.

Publicado hace

#

El-Argentino-cataratas-vacaciones

Lo que tenés que saber

  • Más visitantes, pero estadías cortas y consumo ajustado
  • Restaurantes y hoteles facturan menos que en años anteriores
  • El gasto diario promedio fue de $89.000, pero a precios constantes cayó un 11%
  • Mar del Plata, Bariloche e Iguazú entre los destinos más afectados
  • El turismo internacional también se retrae por el atraso cambiario

El turismo argentino recibe más visitantes, pero con bolsillos ajustados

Bariloche, Mar del Plata, Iguazú y otros clásicos del mapa turístico nacional siguen atrayendo visitantes, pero el fenómeno ya tiene nombre propio: el turista gasolero. Según los datos relevados por cámaras empresarias y observatorios turísticos, los viajeros se siguen moviendo, pero consumen mucho menos que en años anteriores.

La Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche (AEHGB) refleja un fenómeno que se repite en todo el país: más turistas, pero menos consumo. El número de visitantes creció en invierno, pero la estadía promedio bajó y el gasto por persona se volvió mínimo.

Las proyecciones prevén cerrar el 2025 con más de un millón y medio de turistas en Bariloche, pero la estadía promedio es de apenas tres días, y muchos optan por alojamientos alejados del centro para abaratar costos.

Comercios, restaurantes y hoteles ajustan estrategias

Los empresarios del sector hotelero y gastronómico reconocen que los ingresos están por debajo de lo esperado, incluso con buenos niveles de ocupación en ciertas fechas. Restaurantes con menos comensales, hoteles con habitaciones vacías y locales comerciales con ticket promedio bajo son parte del nuevo escenario.

Ante este panorama, bajar precios o lanzar promociones se convirtió en la única salida viable para muchos comerciantes que, históricamente, vivían de los picos de facturación de invierno y verano.

A vibrant sunset over a landscape with tall palm trees silhouetted against a pink and orange sky. The scene reflects in a calm body of water, showing the palm trees and sky colors mirrored clearly. Grasses are visible in the foreground near the water\'s edge.

Datos del turismo nacional

Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 4,3 millones de turistas viajaron durante la temporada de invierno a destinos como Bariloche, Iguazú, Salta, Mendoza, San Martín de los Andes y las sierras cordobesas.

El gasto promedio diario fue de $89.236, y la estadía bajó de 4,1 días (2024) a 3,9 días este año. A precios constantes, el impacto económico fue 11,2% menor que el año anterior.

En comparación con 2023, los números son aún más preocupantes: hubo 21,5% menos turistas y la estadía media se redujo un 13,3%.

Imagen

El dólar y el «efecto frontera»

El llamado “atraso cambiario” también golpea fuerte: cada vez más argentinos viajan al exterior, mientras que a los extranjeros les resulta menos conveniente vacacionar en el país.

En agosto, 1.361.200 argentinos salieron del país, un 55,6% más que en agosto de 2024, según el INDEC. Al mismo tiempo, la llegada de turistas internacionales bajó.

Los precios “dolarizados” de la hotelería y la gastronomía locales encarecen el turismo interno, especialmente para las familias que buscan viajar por pocos días con bajo presupuesto.

A clear blue lake, Lago Gutiérrez, surrounded by sandy shores and lush green trees. Snow-capped mountains rise in the background under a partly cloudy sky. Houses and buildings are scattered along the shoreline, reflecting on the water’s surface.

Mar del Plata: turistas más jóvenes, estadías más cortas

Entre enero y julio de 2025, Mar del Plata recibió 5.116.530 turistas, un 3% menos que en el mismo período del año anterior. La estadía media descendió a 5,7 noches, el valor más bajo en los últimos cuatro años.

Según un informe del Observatorio Universitario de la Ciudad de la Universidad FASTA, la edad promedio de los visitantes bajó a 36,8 años, con mayor presencia de turistas jóvenes y de viajes espontáneos, decididos con menos de una semana de anticipación.

Los turistas frecuentes cayeron al 27,9% (en 2024 eran 56,8%), mientras que los visitantes ocasionales crecieron al 17,3%, marcando un cambio en los hábitos de viaje.

Las actividades preferidas fueron:

  • Playa (18,2%)
  • Gastronomía local (14,6%)
  • Paseos a pie (13,2%)
  • Visitas a cervecerías (8,4%)

También creció la asistencia a espectáculos deportivos y musicales.

Imagen

¿Dónde se alojan los argentinos?

El 75% de los turistas eligió casas o departamentos en alquiler, dejando en segundo plano a los hoteles tradicionales. Esta preferencia responde tanto a motivos económicos como a una tendencia creciente a optar por alojamientos más personalizados o compartidos.

Los destinos más buscados en Google

Según el informe Destination Insights de Google, Mar del Plata fue el tercer destino más buscado por los argentinos en el último año, detrás de Buenos Aires y Bariloche.

Entre los extranjeros, los destinos más consultados fueron: Buenos Aires, Bariloche, Mendoza, Ushuaia y Córdoba.

CABA

Con el techo por el piso: en CABA el ingreso laboral promedio apenas supera la línea de pobreza

El ingreso promedio de la ocupación principal en la Ciudad de Buenos Aires fue de $1.665.849 en el segundo trimestre de 2026, apenas $21.450 por debajo de los $1.687.299 que necesita una familia de cuatro integrantes propietaria de su vivienda para no caer en la pobreza. Los trabajadores informales perdieron casi 28 puntos frente a la inflación interanual.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Billeteras, Consumo, Salario.
El ingreso laboral promedio en CABA casi no alcanza para superar la línea de pobreza.

En la Ciudad de Buenos Aires, trabajar ya no garantiza no ser pobre. El ingreso promedio de la ocupación principal alcanzó los $1.665.849 en el segundo trimestre de 2026, mientras que en septiembre una familia tipo de cuatro integrantes, propietaria de su vivienda, necesitó $1.687.299 mensuales para superar la línea de pobreza. La diferencia entre ambas cifras es de apenas $21.450: una brecha tan angosta que cualquier imprevisto, cualquier suba de tarifas o cualquier mes de bajo rendimiento laboral puede empujar a una familia a la otra orilla.

Los datos fueron publicados este jueves 8 de octubre de 2026 por el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), como parte del informe de inflación y condiciones de vida de septiembre. Un análisis de Romina Piccirillo, candidata a secretaria gremial de la Lista 1 de la CTA Ciudad, advierte que la brutal caída del salario real forma parte de un proceso de vaciamiento del Estado que atraviesa universidades, administración pública, escuelas y empresas estatales.

La trampa de los números: trabajar no alcanza

La línea de indigencia para esa misma familia tipo se ubicó en $925.941 mensuales en septiembre. Es decir, para no caer en la indigencia hace falta ganar más de $925.000, y para no ser pobre, casi $1.690.000. El ingreso promedio laboral se encuentra en el límite exacto entre la subsistencia y la pobreza.

El ingreso total familiar promedio, que incluye todos los ingresos percibidos por los miembros del hogar, fue de $2.574.524. Ese número más abultado no cambia la fotografía de fondo: la mayoría de los trabajadores porteños depende de que múltiples integrantes del hogar aporten ingresos para mantenerse por encima de la línea de pobreza, lo que pone en evidencia que el ingreso individual es estructuralmente insuficiente.

Los formales pierden 9 puntos; los informales, casi 28

El IPCBA registró una variación interanual del 32,9% en septiembre de 2026 respecto del mismo mes del año anterior. Frente a ese nivel de inflación, los ingresos de los trabajadores formales, es decir, quienes tienen descuento jubilatorio, cayeron 9,1 puntos porcentuales en términos reales.

La situación de los trabajadores informales es considerablemente más grave. Entre los asalariados sin descuento jubilatorio, el ingreso promedio quedó casi 27,7 puntos porcentuales por debajo de la inflación interanual. Esa brecha no es solo una diferencia estadística: es la expresión cotidiana de la desprotección de quienes trabajan sin cobertura social, sin aportes y sin ninguna red de contención ante el deterioro del poder de compra.

Empleados y agotados: el mercado laboral porteño en cifras

La tasa de actividad en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 64,5% y la desocupación se ubicó en el 7,2%. Pero la lectura superficial de esos datos esconde una realidad más compleja: tener empleo no es sinónimo de bienestar. El 26,3% de las personas ocupadas trabaja más de 45 horas semanales, y el 13,3% tiene más de una ocupación. La pluriempleo y la sobreocupación no son señales de dinamismo económico; son el síntoma de una economía que obliga a los trabajadores a multiplicar sus horas para compensar la pérdida de poder adquisitivo.

«La pérdida de ingresos obliga a trabajar cada vez más horas para poder llegar a fin de mes. Por eso, discutir el salario también es discutir nuestro tiempo: cuánto tenemos que trabajar para vivir y cuánto tiempo nos queda para nuestra vida. Defender el salario es defender el derecho a una vida digna», planteó Piccirillo en su análisis.

El vaciamiento como política

Desde la CTA Ciudad, Piccirillo enmarcó el deterioro salarial en un proceso más amplio: «La brutal caída del salario es parte de un proceso de vaciamiento de lo público que atraviesa las universidades, el Estado, la administración pública, las escuelas y las empresas públicas.» La lectura sindical apunta directamente al modelo económico del gobierno de Javier Milei, cuya política de ajuste fiscal recortó en términos reales el gasto primario total un 31%, los programas sociales un 61% y los salarios públicos un 29% desde diciembre de 2023, según datos del Foro Economía y Trabajo publicados en mayo de 2026.

El cuadro que emerge de los datos del IDECBA no es el de una economía en recuperación, sino el de una Ciudad donde el ingreso laboral promedio roza la línea de pobreza, los informales pierden casi tres veces más poder adquisitivo que los formales, y una proporción creciente de trabajadores necesita emplearse en más de un trabajo para llegar a fin de mes.

Lo que tenés que saber:

  • El ingreso promedio de la ocupación principal en CABA fue de $1.665.849 en el 2º trimestre de 2026, apenas por debajo de los $1.687.299 necesarios para superar la línea de pobreza de una familia de cuatro integrantes propietaria de su vivienda.
  • Los trabajadores formales perdieron 9,1 puntos porcentuales de poder adquisitivo frente a la inflación interanual del 32,9%; los informales, casi 27,7 puntos.
  • El 26,3% de los ocupados trabaja más de 45 horas semanales y el 13,3% tiene más de una ocupación.
  • La tasa de actividad en CABA fue del 64,5% y la desocupación del 7,2% en el período analizado.
  • La CTA Ciudad vincula el deterioro salarial con el vaciamiento del Estado impulsado por el gobierno de Milei, que recortó programas sociales un 61% y salarios públicos un 29% en términos reales desde diciembre de 2023.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo