Consumo
Los gastronómicos confirman que “no hay plata”: bajo un 30% el consumo
Mucho Delivery y compartir platos, algunas de las alternativas de los consumidores.
Los bares y restoranes que habían puesto fichas a un repunte de mesas ocupadas durante la Copa América de fútbol, que se disputa en Estados Unidos, estuvieron lejos de cubrir esas expectativas.
Cuando sólo faltan disputarse las finales, a ojo de buen cubero estiman una merma del 30%:
«No hay plata», es el resignado latiguillo que las estadísticas de las ventas de los bares y restaurantes a mayo de la Dirección de Estadísticas porteña ratifican: la caída fue del 23,5%.
La crisis económica, la ausencia de aumentos salariales y las políticas del Gobierno de Milei, impactaron severamente en los hábitos de consumo de la ciudadanía.
Y en todo este año, si bien el rubro de restaurantes y hoteles aterrizó en buena medida las remarcaciones de las listas de precios, ni aún así logró que los clientes revieran sus prioridades de consumo y regresaran a las mesas.
Los gastos que la gente reparte entre la vivienda, las boletas de servicios públicos, la alimentación y los demás ítems que integran la canasta básica total, que el INDEC a mayo fijó $ 851.351, la frontera de la pobreza es vista de cerca cada vez por más ciudadanos. .
La respuesta a afrontar, asimismo, aumentos de prepagas, servicios, transporte, alquileres y otras erogaciones fijas, fue mantener la tendencia de cocinar en casa, aún si cada vez se consumen menos pan y carne, entre otros productos.
Pero además las vacaciones, el auto, las salidas, se fueron alejando de su alcance, y de verdad: «No hay plata».
Los hábitos de consumo para ver la Copa America
Si los dueños de locales habían prendido una vela a la experiencia de vivir los partidos con una rica bebida, una buena cerveza o una picada y un ambiente bien futbolero, entre la hora pico de cena que se disputaban y el frío terminaban de disuadir a los potenciales interesados.
PedidosYa acusó un aumento del 18% promedio en los envíos de comida frente a un día comparable normal, más un dato particular: el 55% de estas órdenes habían sido realizadas por mujeres.
Durante lo que va de la Copa América se destacó primero el clásico entre los clásicos, la hamburguesa, con queso cheddar y papas fritas, como la prefiere la afición argentina.
Justo hace un año la situación era inversa, porque en plena inflación del 114% —la cuarta tasa más alta del mundo— el consumo en bares y restaurantes pasó por uno de sus mejores momentos, debido a que la caída del peso impulsó el auge. A tal punto que el NYT le dedicó un reportaje especial.
«Los argentinos están ansiosos por deshacerse de la moneda lo antes posible, y eso significa que las clases media y alta salen a comer más a menudo, y que los dueños de restaurantes y chefs están volviendo a invertir sus ingresos en nuevos restaurantes», decía el matutino norteamericano.
Si el año pasado el público creía que la máquina de imprimir billetes era inagotable, esta vez se tomó en serio que «no hay plata».
Lo sufren lugares de «onda», que apelan a promociones para que se desplacen las reservas a los fines de semana.
Los tickets de las mesas van de $3500 por una cerveza a $ 10 mil que es el costo «hasta ahí» que fijan los viandantes que no se resignan a quedarse en casa.
Compartir platos es otra modalidad de ajustarse a los topes autoimpuestos.
Y abundan los que llegan cenados a tomar café o una cerveza con papas.
El Día del Padre, del Amigo, los partidos son utilizados para tentar a los comensales, lo mismo que shows de stand-up, sets de DJ o ciclos de cine.
Consumo
Decadencia: el consumo de carne toca mínimos históricos por la suba de precios
El consumo de carne vacuna cayó más de 10% interanual y ronda los 44,8 kilos por habitante. Hace una década superaba los 60 kilos. La suba de precios y la pérdida del poder adquisitivo explican el cambio en los hábitos alimentarios.
Lo que tenés que saber:
- El consumo de carne vacuna sigue en caída y se ubica en niveles históricamente bajos
- La suba sostenida de precios impacta directamente en la mesa de los hogares
- Los ingresos no acompañan y obligan a reducir o reemplazar este alimento
- Se consolida un cambio hacia otras proteínas más accesibles
- La caída del consumo afecta a toda la cadena productiva
El consumo de carne cae y marca un piso histórico
El consumo de carne vacuna en Argentina volvió a caer y se ubica en uno de los niveles más bajos de las últimas décadas. Según datos de CICCRA, el promedio anual por habitante ronda los 44,8 kilos.
La cifra refleja una caída superior al 10% en comparación interanual y consolida una tendencia descendente que se viene registrando en los últimos meses.
El impacto de los precios en la mesa
El principal factor detrás de la caída es la suba de precios. En el último año, la carne registró aumentos acumulados superiores al 70%, con incrementos aún mayores en algunos cortes populares.
Este escenario impacta de lleno en el consumo cotidiano, ya que la carne tiene un peso relevante en la canasta básica y en el gasto de los hogares.
Salarios en baja y cambio de hábitos
La pérdida de poder adquisitivo empuja a las familias a modificar sus decisiones de consumo. Frente a precios elevados, muchos hogares reducen la cantidad de carne vacuna o directamente la reemplazan.
En este contexto, otras opciones ganan terreno: el pollo y el cerdo se consolidan como alternativas más económicas, lo que marca un cambio estructural en la dieta.
Un indicador clave del deterioro económico
El consumo de carne es considerado uno de los indicadores más sensibles del nivel de vida en Argentina. Su caída no solo refleja la inflación, sino también el deterioro del ingreso real.
En perspectiva histórica, el nivel actual queda muy por debajo de los registros de años anteriores, cuando el consumo superaba ampliamente los 60 kilos por habitante.
Impacto en la producción y exportaciones
La caída del consumo interno también afecta a la cadena productiva. La producción mostró una baja en el primer trimestre, mientras que el mercado interno pierde volumen.
En paralelo, las exportaciones crecieron y funcionan como una alternativa para el sector, aunque no logran compensar completamente la debilidad de la demanda local.
-
Sociedad6 díasQuién era la neuróloga que murió atropellada por un colectivo en Villa Devoto
-
Sociedad4 díasUn informe escolar revela angustia de Ángel antes de mudarse con su madre
-
Chubut6 díasCrisis: polémica en Chubut por la venta de carne de burro
-
Política 📢7 díasEl delantal blanco manchado: Mirtha Legrand cuestionó el patrimonio de Manuel Adorni
-
Geopolítica 🌎7 díasDiplomacia fallida: EEUU se retiró de la cumbre con Irán, mientras Israel recrudece el fuego en el Líbano
-
Policiales 🚨2 díasCaso Ángel López: denuncian a dos psicólogas por el drama del niño asesinado
-
Deportes7 díasCuti Romero salió llorando: otro golpe para la Selección a 60 días del Mundial
-
Cultura6 díasDJ Zulan: la argentina que llevó la camiseta de Boca a Coachella y desató la euforia
