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Buenos Aires

Choferes de colectivos usan «El Gol de Siglo» para campañas solidarias

La actividad se realiza en el marco de campaña denominada «Concientizar, un viaje a la reflexión» por los trabajadores de la línea 85, quienes se autodenominaron «La Banda de Sáenz», que viene participando en campañas solidarias desde hace cuatro años.

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Un grupo de choferes de la línea 85 realiza una campaña solidaria proyectando en su cartelera electrónica «El Gol del Siglo», el segundo tanto de Diego Maradona contra Inglaterra en el Mundial de México 1986, como «un viaje a la reflexión» y con el objetivo de «visibilizar la importancia de la donación de órganos y sangre, concientizar sobre el autismo y hablar sobre el cuidado de las infancias».

La actividad se realiza en el marco de campaña denominada «Concientizar, un viaje a la reflexión» por los trabajadores de la línea 85, quienes se autodenominaron «La Banda de Sáenz», que viene participando en campañas solidarias desde hace cuatro años.

Algunas de las temáticas abordadas en las campañas de concientización son violencia de género, autismo, donación de sangre y órganos, cáncer de mama y «cultura de la paz».

Según Alejandro Garro, gerente y encargado solidario de la empresa SAES Línea 85, el transporte urbano que circula en áreas de Quilmes, Ciudad de Buenos Aires y Tres de Febrero, afirmó a Télam «que estas campañas comenzaron en 2018, cuando a un grupo de trabajadores de la línea se le ocurrió empezar a realizar campañas solidarias con diferentes fines».

Además, en el marco de estas actividades también incluyeron señalización pictográfica, que tiene la misma finalidad de concientizar.

«Los pictogramas fueron diseñados por la agrupación de padres y especialistas ‘Salidas Inclusivas’ y colocados simbólicamente, en la primera unidad, por padres y niños del Grupo Trastornos generalizados del Desarrollo (TGD), padres de chicos con Trastornos del Espectro Autista (TEA) de Quilmes», remarcó el gerente.

La compañía de transporte adquirió una nueva flota de colectivos, donde se instaló una cartelera electrónica led que es utilizada para la promoción de mensajes publicitarios, y aprovechando este avance tecnológico surgió la idea de realizar esta campaña llamativa.

«Hablamos con los dueños y nos otorgaron unos segundos en la cartelera electrónica para que difundamos un mensaje. En ese momento, desde el grupo pensamos cuál seria la manera para que el pasajero se sienta atraído para leer el mensaje y vimos que el video funcionaba como gancho para eso», explicó Garro.

En relación a este hecho considero: «con esto logramos lo fundamental de la campaña que es visibilizar la importancia de la donación de órganos y sangre, concientizar sobre el autismo y hablar sobre el cuidado de las infancias».

Por estas campañas la línea de colectivo fue declarada en abril de 2021 como Embajadores de la Paz por la institución Mil Milenios de la Paz, institución reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Esta agrupación se suma a otros grupos de conductores de distintos rubros que realizan campañas solidarias, los «Choferes Solidarios».

Esta organización sin fines de lucro, creada en 2018, tiene el objetivo realizar campañas solidarias como colectas para escuelas y comedores, concientización para fomentar la lectura, reducir estereotipos, concientizar sobre el cáncer de mama y la violencia de genero, entre otros abordajes.

Marcelo Márquez, docente y uno de los fundadores de esta organización, explico que esta movida se inicio en noviembre de 2018, luego de una exposición de choferes y que en ese entonces surgió la idea de realizar una organización benéfica.

«Nosotros no solo realizamos campañas benéficas en el conurbano, sino también en otras provincias. Por ejemplo hemos llevado alimentos y vestimentas al Impenetrable chaqueño y a las comunidades originarias de Misiones», contó esta agrupación con integrantes en Luján, José C. Paz y Quilmes, entre otros lugares.

A causa de sus actividades solidarias, esta agrupación también se expandió a otras provincias del país como Córdoba y Santa Fe.

Este año Choferes Solidarios realizó colectas para merenderos del municipio de Quilmes y en septiembre comenzó otra en el municipio de Malvinas Argentina, destinada a comedores infantiles de esa localidad del conurbano bonaerense.

«Nosotros lo hacemos mucho sacrificio en cada campaña porque es todo a pulmón, pero nos sentimos muy orgullosos por esta labor», enfatizó Márquez.

El fundador de esta organización dijo sentirse satisfecho por ayudar a las personas y agregó que «ver la sonrisa de los chicos cuando entregan juguetes y libros, eso no tiene precio».

Por su parte, Javier Alonso, docente e integrante de esta agrupación desde el 2018, destacó el rol que tuvo la agrupación durante la etapa mas dura de la pandemia, cuando empezaron a realizar ollas populares para las personas y familias que mas lo necesitaban, y contó que la causa por la cual se unió al grupo fue «el trabajo solidario y el poder hacer algo por los más necesitados».

Buenos Aires

Granja Tres Arroyos frenó su planta en Capitán Sarmiento y crece el temor al cierre definitivo

La principal avícola del país suspendió «hasta nuevo aviso» la actividad en la ciudad bonaerense, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas. El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas alimentan la certeza entre los trabajadores de que la paralización será permanente.

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Retiran maquinaria y vacían oficinas: los trabajadores de Granja Tres Arroyos ya no creen en la "suspensión temporal".

La empresa avícola Granja Tres Arroyos notificó formalmente el cese de la actividad productiva en su planta de Capitán Sarmiento a partir del 31 de agosto de 2026. En un comunicado interno, la dirección argumentó que la medida obedece a «la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento». La suspensión, definida como temporal, se extiende «hasta nuevo aviso», una fórmula que los propios trabajadores interpretan como el preludio de un cierre definitivo.

El vaciamiento que habla por sí solo

Lo que convierte la preocupación de los empleados en algo más que un temor sindical es lo que ocurre puertas adentro: el directorio inició el retiro de la maquinaria concesionada y el vaciamiento de las oficinas, señales que en el lenguaje industrial raramente acompañan una pausa transitoria. Según informó **Infobae**, esas acciones concretas son las que alimentan la convicción de que la paralización no será temporaria sino permanente, lo que pondría en riesgo los puestos de trabajo de los empleados que aún permanecen en la planta.

La suspensión en Capitán Sarmiento no es un episodio aislado, sino el último eslabón de una cadena de cierres y paralizaciones que viene sacudiendo a la empresa a lo largo de todo el año. La estructura productiva de Granja Tres Arroyos se desintegra de manera sistemática, planta por planta, sin que la conducción empresarial haya ofrecido una hoja de ruta clara sobre el futuro de sus instalaciones y su personal.

Un año de recortes en serie

El panorama acumulado en 2026 es de una gravedad que no admite eufemismos. A principios de agosto, la empresa comunicó el despido de más de 250 trabajadores de su planta industrial La China, ubicada en Concepción del Uruguay (Entre Ríos), justificando la medida en la caída de la actividad provocada por la gripe aviar. Con anterioridad, Granja Tres Arroyos había paralizado por un mes la planta de Avex en Río Cuarto (Córdoba) y suspendido a todo el personal en la planta Pinazo de Pilar. En Wade II hubo paralizaciones por conflictos salariales y bloqueos, mientras que en Wade I la producción se redujo de manera notoria.

El historial reciente incluye además el cierre de la planta de Tristán Suárez con 200 despidos y el cierre de la planta de Becar en Concepción del Uruguay, desde donde los 270 trabajadores fueron trasladados a La China, la misma planta que meses después recibiría los despidos masivos de agosto. Una lógica de concentración y achicamiento que ahora desemboca en la parálisis de Capitán Sarmiento.

El peso de una deuda de 350 millones de dólares

Detrás de cada cierre y suspensión late una crisis financiera de proporciones: la empresa arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia con sus acreedores una reestructuración que contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago a siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos. A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis, desde donde aceleró los recortes internos mediante un programa de retiros voluntarios y comenzó a afrontar sus obligaciones «de manera escalonada y en cuotas».

El colapso de la principal avícola del país no puede leerse en clave exclusivamente empresarial. Se trata de la destrucción de miles de puestos de trabajo en una industria que históricamente fue motor de empleo en el interior bonaerense y en provincias como Entre Ríos y Córdoba. Las suspensiones y cierres no solo dejan trabajadores en la calle, sino que erosionan la trama productiva de ciudades enteras que dependen del empleo industrial para sostener su economía local. La fórmula «fuerza mayor» que esgrime la empresa en sus comunicados no alcanza para explicar una crisis que es también el resultado de decisiones empresariales, de un contexto macroeconómico que encareció insumos y tarifas, y de un Estado que asiste al desmoronamiento sin intervenir con políticas activas de sostenimiento del empleo.

Puntos clave

  • Granja Tres Arroyos suspendió «hasta nuevo aviso» su planta de Capitán Sarmiento desde el 31 de agosto de 2026, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas.
  • El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas generan entre los trabajadores la certeza de que el cierre será definitivo.
  • En lo que va del año, la empresa despidió a más de 250 empleados en Concepción del Uruguay y paralizó o cerró plantas en Pilar, Río Cuarto, Tristán Suárez y Becar.
  • La compañía arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia quitas de hasta el 75% del capital con sus acreedores.
  • A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis.

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