Conectate con El Argentino

CABA

Piden freno a la demolición del Luna Park: «Preocupación y alarma» por el proyecto

El propietario actual del Luna Park, Stadium Luna Park S.A., firmó un contrato con DF Entertainment para demoler y construir un nuevo estadio, con una inversión de US$ 34 millones.

Publicado hace

#

Lo que tenés que saber

  • Las fundaciones Basta de Demoler y Fundación Ciudad expresaron su «preocupación y alarma» por la inminente demolición del Luna Park.
  • Ambas instituciones pidieron a las autoridades que detengan el proyecto, alegando que el estadio está protegido como Monumento Histórico Nacional.
  • El propietario actual del Luna Park, Stadium Luna Park S.A., firmó un contrato con DF Entertainment para demoler y construir un nuevo estadio, con una inversión de US$ 34 millones.
  • El proyecto incrementa la capacidad del estadio de 8.400 a 13.000 espectadores, pero contraviene la normativa que protege el edificio histórico.

Fundaciones alertan sobre la demolición del Luna Park

Las organizaciones Basta de Demoler y Fundación Ciudad enviaron cartas a la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos y al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, para expresar su «preocupación y alarma» ante el proyecto de demolición del histórico Estadio Luna Park. Ambas fundaciones solicitaron que se frene la iniciativa, advirtiendo que la obra incumple la normativa que protege al estadio como Monumento Histórico Nacional, declarado por Decreto N° 123/2007.

En sus cartas, enviadas a las autoridades el 25 de noviembre y 3 de diciembre de 2024, respectivamente, las fundaciones subrayaron que la demolición es ilegal. “Solicitamos a la Comisión que adopte los cursos de acción necesarios para dar cumplimiento a lo ordenado por la ley”, afirmaron, solicitando también que se informe si el propietario del predio, Luna Park Stadium S.A., ha solicitado las autorizaciones pertinentes para intervenir en el monumento histórico.

Un proyecto controvertido

El Luna Park es actualmente propiedad de Stadium Luna Park S.A., empresa controlada por el Arzobispado de Buenos Aires y la Institución Salesiana. En octubre de 2024, la empresa aprobó la concesión del estadio a DF Entertainment, controlada por la multinacional Live Nation Entertainment Inc., para la construcción de un nuevo estadio. Este contrato establece que Diego Finkelstein, empresario y dueño de DF Entertainment, será responsable de la demolición y las nuevas obras, con la fecha de entrega del estadio al nuevo gerente fijada para el 2 de enero de 2025.

Según los términos del contrato, la inversión inicial será de US$ 34 millones, destinados a demoler el actual Luna Park y construir un nuevo estadio con capacidad ampliada, pasando de 8.400 a 13.000 espectadores. A cambio, la Iglesia recibirá un pago de 1 millón de dólares al firmar el acuerdo, y 1 millón de dólares anuales durante los 40 años de concesión.

Restricciones legales y problemas con el proyecto

El Luna Park, declarado Monumento Histórico Nacional y ubicado en un Área de Protección Histórica, está sujeto a estrictas limitaciones legales. Las leyes que protegen el patrimonio histórico prohíben modificaciones en la estructura, estilo y fachadas del estadio, lo que hace ilegal la demolición. A pesar de estas restricciones, el contrato entre la Iglesia y DF Entertainment permite la demolición total del estadio, la modificación de su interior y fachada, así como la ampliación de la estructura con dos niveles adicionales en altura y dos subterráneos.

Estas modificaciones incluyen un aumento del 53% en la capacidad del estadio y la adición de nuevos servicios, lo que implica la construcción de un edificio de mayor tamaño y altura. Las fundaciones alertaron que el proyecto no solo infringe las leyes de protección patrimonial, sino que también amenaza la preservación de un emblema cultural de la ciudad.

CABA

El exabrupto de Jorge Macri, pidió juicio político a la jueza De Marinis: “Esta sentencia está manchada de sangre”

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, salió con dureza contra el fallo de la jueza Laura De Marinis que declaró inconstitucional el Régimen Penal Juvenil y sobreseyó a un adolescente de 14 años, e instruyó al ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, para que inicie de inmediato el proceso de juicio político contra la magistrada.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-La jueza Laura De Marinis del Juzgado Penal Juvenil N.° 3 de la Ciudad de Buenos Aires-Jorge Macri.
Macri amenaza con juicio político a la jueza que frenó la baja de imputabilidad: la presión política sobre el Poder Judicial.

Pocas horas después de que se conociera el fallo que declaró la inconstitucionalidad del Régimen Penal Juvenil en un caso concreto, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires salió a la ofensiva con una retórica encendida que convirtió la decisión de una jueza de primera instancia en munición política. «Esta sentencia está manchada de sangre. Vamos a pedir inmediatamente juicio político», afirmó Jorge Macri, quien instruyó al ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, para que avance en ese sentido.

La resolución cuestionada fue dictada el 21 de septiembre de 2026 por Laura De Marinis, titular del Juzgado de Primera Instancia Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas N.° 3 de la Ciudad de Buenos Aires, quien sobreseyó a un menor de 14 años acusado por robo en grado de tentativa y declaró inconstitucional el artículo de la Ley 27.801 que habilita el juzgamiento de adolescentes de esa edad. La magistrada aclaró que el fallo aplica exclusivamente para ese caso y no tiene alcance general.

«La gente de bien no puede seguir siendo rehén»

Macri usó sus redes sociales para citar la cobertura periodística del fallo y acompañó la publicación con una declaración directa: «Estos jueces garantistas defensores de delincuentes tienen que quedar en evidencia». Más tarde, en declaraciones televisivas, el mandatario amplió su posición con una retórica que opone, de manera sistemática, a víctimas y magistrados garantistas.

«La gente de bien no puede seguir siendo rehén de decisiones que garantizan el delito. No voy a pedir perdón por defender a los porteños de bien», sostuvo. Y agregó que «si eso requiere la discusión política con la Justicia, lo voy a hacer, porque la inmensa mayoría de la sociedad quiere vivir en paz».

Macri calificó el fallo de «una barbaridad, una aberración» y acusó a De Marinis de extralimitarse en sus funciones. «Desgraciadamente, estamos acostumbrados a estos jueces que en lugar de respetar y hacer cumplir la ley, la quieren reinterpretar. Si quieren escribir leyes, tienen que ir al Congreso, tienen que ser diputados, senadores. Una vez que el marco legal está establecido, tienen que aplicar la ley», sentenció.

El argumento jurídico que Macri desestimó

El jefe de Gobierno también cuestionó la lógica interna del fallo, que en su argumentación señala que el sistema adulto no puede castigar a adolescentes por el desamparo al que el propio Estado los sometió desde la infancia. Para Macri, ese razonamiento es, en sí mismo, una contradicción: «La jueza dice que este chico está en una situación de indefensión, de riesgo, y lo vuelve a dejar en esa situación. Cuando la ley que se aprobó justamente permite que haya medidas de cuidado para el chico, podría ser desde tareas comunitarias hasta medidas de cuidado y de tratamiento».

«Esta ley tiene herramientas que le dan a esta jueza, si realmente le importa el chico, la posibilidad de protegerlo. La jueza deja a la sociedad en indefensión, porque acaba de dejar a un delincuente en libertad y deja a ese chico en la indefensión en la que ella misma describe: no hay racionalidad alguna», afirmó. Y cerró con una acusación que apunta a los motivos de la magistrada: «Parece que buscan notoriedad en la defensa de un garantismo, quedar bien, tratar de jugar para su propia tribuna. Acá hay una clara intencionalidad y un sesgo político que pone siempre al delincuente como víctima».

Juicio político como herramienta de presión política

La amenaza de juicio político a un juez por el contenido de una sentencia es, en sí misma, una señal de alarma para la independencia del Poder Judicial. El instituto del juicio político está previsto para casos de mal desempeño, delitos en el ejercicio de las funciones o crímenes comunes, no para sancionar interpretaciones jurídicas con las que el Poder Ejecutivo discrepa. Macri lo sabe, y aun así lo anuncia con énfasis: «Veremos quién levanta la mano y quién no para el juicio político. Lo bueno de esto es poner en blanco sobre negro y saber quién se para del lado de los delincuentes y quién se para del lado de los porteños de bien».

La frase revela la operación política detrás del anuncio: no se trata de una acusación jurídicamente fundada contra la jueza, sino de un mecanismo para instalar una grieta en términos morales y disciplinar al Poder Judicial ante fallos que contraríen la agenda de seguridad del oficialismo. El propio Macri anticipó que también apelará la resolución, lo que es la vía procesal correcta. Pero eligió comunicar primero la amenaza de juicio político, no el recurso de apelación.

No es un caso aislado. En la provincia de Buenos Aires, cuando la jueza Marta Pascual suspendió la aplicación del Régimen Penal Juvenil en septiembre, legisladores de La Libertad Avanza bonaerense también anunciaron pedidos de juicio político. El patrón se repite: un fallo que contraria la ley impulsada por el oficialismo, una reacción política inmediata que convierte a la magistrada en blanco, y la amenaza de destitución como señal intimidatoria al resto del Poder Judicial.

Lo que tenés que saber

  • Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, calificó el fallo de la jueza De Marinis como «una barbaridad, una aberración» y anunció el pedido de juicio político, instruyendo al ministro de Justicia Gabino Tapia.
  • La jueza Laura De Marinis declaró inconstitucional el artículo de la Ley 27.801 y sobreseyó a un menor de 14 años; el fallo tiene alcance exclusivamente para ese caso concreto.
  • Macri sostuvo que apelará la decisión, que es la vía procesal correcta, pero eligió anunciar primero el juicio político como mensaje político al Poder Judicial.
  • El juicio político está previsto para mal desempeño o delitos, no para sancionar interpretaciones jurídicas con las que el Ejecutivo discrepa.
  • El patrón se repitió en la provincia de Buenos Aires con la jueza Marta Pascual, también amenazada de juicio político tras suspender la misma ley en septiembre.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo