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Tensión por la marcha de jubilados: el Gobierno porteño acusa al juez Gallardo de “invadir competencias”

Jorge Macri calificó de “nulo” el fallo que excluye a las fuerzas federales del operativo de seguridad en la movilización frente al Congreso. La Ciudad apeló la medida y acusó al juez de invadir competencias del Poder Ejecutivo.

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El Argentino Diario-Jorge Macri.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, encabezado por Jorge Macri, apeló el fallo del juez Roberto Gallardo que prohíbe la intervención de fuerzas federales en el operativo de seguridad previsto para la marcha de jubilados y la CGT frente al Congreso. La medida judicial, que generó un fuerte rechazo desde la administración porteña, fue calificada como “nula” y “arbitraria” por la Procuración General de la Ciudad, que solicitó su revocación urgente ante la Cámara en lo Contencioso Administrativo.

El jefe de Gobierno porteño argumentó que la seguridad en una manifestación de esta magnitud requiere una coordinación dinámica entre las fuerzas locales y federales. “Imaginar que detrás de un escritorio alguien puede decidir cómo actuar en tiempo real es forzado”, afirmó Macri, quien aseguró que la Ciudad garantizará la seguridad “como siempre”.

Un fallo que reaviva tensiones entre poderes

El fallo de Gallardo, que excluye a las fuerzas federales del operativo, fue interpretado por el Gobierno porteño como una intromisión en las competencias exclusivas del Poder Ejecutivo. Según el recurso presentado por la Procuración General, la medida “afecta la división de poderes” y se basa en un “prejuzgamiento” que no respeta el debido proceso legal.

El documento, firmado por Agustín Luzzi, director General de Dictámenes y Litigios Complejos, sostiene que el juez se arrogó facultades propias del Ejecutivo al intervenir en la planificación de políticas de seguridad. Además, se cuestionó que la resolución fue tomada sin consultar previamente al Gobierno de la Ciudad, lo que vulneraría su derecho a la defensa.

Este conflicto no es nuevo. La relación entre el Poder Judicial y el Ejecutivo porteño ha estado marcada por tensiones en torno a la autonomía de la Ciudad y la coordinación con las fuerzas federales. En este caso, el debate se centra en la capacidad de la Ciudad para decidir cómo garantizar la seguridad en eventos masivos, un tema que ha sido objeto de controversia desde la transferencia de competencias en 2016.

Seguridad y política: el trasfondo de la disputa

La marcha de jubilados y la CGT, convocada para reclamar mejoras en las jubilaciones y condiciones laborales, se perfila como un evento de alta sensibilidad política y social. En este contexto, la exclusión de las fuerzas federales del operativo de seguridad no solo plantea desafíos logísticos, sino que también pone en evidencia las tensiones entre el Gobierno nacional y el porteño.

Desde la Ciudad, se insiste en que la coordinación con las fuerzas federales es clave para garantizar la seguridad en manifestaciones de gran escala. Sin embargo, el fallo de Gallardo refleja una visión distinta, al priorizar la autonomía de las fuerzas locales en el manejo de la seguridad.

El trasfondo político de esta disputa no puede ser ignorado. La relación entre el Gobierno de la Ciudad, liderado por Juntos por el Cambio, y el Gobierno nacional, encabezado por el oficialismo, ha estado marcada por desacuerdos en temas clave como la coparticipación, la educación y, ahora, la seguridad.

¿Qué está en juego?

Más allá de la marcha de mañana, este conflicto pone en el centro del debate la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires y su capacidad para gestionar la seguridad en un contexto de creciente polarización política. La apelación presentada por la Procuración General no solo busca revertir el fallo de Gallardo, sino también sentar un precedente sobre los límites de la intervención judicial en las decisiones del Ejecutivo.

Mientras tanto, los jubilados y trabajadores que se movilizarán frente al Congreso esperan que la disputa entre poderes no desvíe la atención de sus reclamos, que incluyen aumentos en las jubilaciones mínimas y mejoras en las condiciones laborales.

La resolución de este conflicto será clave no solo para definir el operativo de seguridad de la marcha, sino también para establecer los límites entre el Poder Judicial y el Ejecutivo en la Ciudad de Buenos Aires. En un contexto de creciente tensión política, la seguridad se convierte, una vez más, en un terreno de disputa.

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Zivals no se va: abrazo contra su demolición por la Línea F del subte

La histórica disquería y librería de Corrientes y Callao convoca este sábado 31 de octubre a las 17 a un abrazo simbólico. El Gobierno porteño confirmó que el edificio será demolido en enero de 2027 para construir la Línea F, y el local reclama que se corra 20 metros el acceso a la estación.

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El Gobierno de la Ciudad confirmó que Zivals, la disquería y librería que funciona desde hace 55 años en Corrientes y Callao, será demolida en enero de 2027. La respuesta del local no fue un comunicado sino una convocatoria: un abrazo simbólico este sábado 31 de octubre a las 17, en la misma esquina que quieren expropiar.

El anuncio lo hizo el ministro de Movilidad e Infraestructura porteño, Pablo Bereciartua, y alcanza a un inmueble que el Ejecutivo de la Ciudad considera necesario para la construcción de la futura Línea F del subte. Del otro lado está la familia propietaria, representada por Fernando Laviz, dueño de la disquería, que sostiene que la obra puede hacerse sin tocar el edificio.

“Zivals no se expropia, Zivals no se va”

Con esa consigna, Zivals convocó a vecinos, artistas, músicos, escritores, lectores y referentes culturales a una “manifestación colectiva, pacífica y abierta”. El objetivo es plantear que el desarrollo urbano y la preservación del patrimonio cultural pueden convivir.

Fernando Laviz, 93 años.

Laviz advirtió que lo que está en juego excede lo comercial: son 55 años de historia, decenas de puestos de trabajo y un proyecto cultural vigente en un lugar que, dijo, “pertenece a la memoria afectiva de la ciudad”. Desde la cuenta oficial del local agradecieron el acompañamiento de estos días y aseguraron que lo que empezó en su esquina ya es de una comunidad que va más allá de sus bateas y vidrieras.

Veinte metros de diferencia

Desde Zivals aseguran que existe una salida sencilla: correr 20 metros el acceso proyectado a la estación. Según plantean, eso permitiría preservar el edificio sin expropiar a nadie y sin modificar el trazado de la línea ni el proyecto general. Insisten en que “Zivals no está en contra del subte” y sostienen que la obra eligió hacerse sobre el local teniendo alternativas más económicas y más funcionales.

Bereciartua respondió que hubo varias reuniones con la familia propietaria y que se les ofreció que el local funcione arriba, en dos pisos. También habló de “diálogo” para encontrar una solución. Lo que no se explica es cómo se concilia ese diálogo con una fecha de demolición ya anunciada.

Zivals no es el único caso: el Gobierno porteño detalló que otros 11 inmuebles están alcanzados por expropiaciones para la Línea F, porque los considera indispensables para estaciones, accesos e instalaciones de la nueva traza.

Placa, mural y una ley en carpeta

En los últimos días, Zivals celebró a Charly García y recibió la placa que lo reconoce como Sitio de Interés Cultural de la ciudad. Desde el local anunciaron además que ahora se suma la posibilidad de una ley nacional para protegerlo. Según trascendió en la prensa local, un proyecto presentado en la Cámara de Diputados propone declarar de Interés Histórico Nacional el edificio para evitar su demolición.

El homenaje a Charly tiene además una huella física sobre la esquina: un mural de 195 metros cuadrados del artista Martín Ron, pintado en la terraza del local para celebrar sus 55 años, que traslada a Buenos Aires la postal neoyorquina de la tapa de Clics Modernos. Charly García visitó la disquería para respaldar el proyecto antes de que se terminara la obra.

La paradoja es evidente: el mismo espacio que recibe un reconocimiento cultural de la ciudad tiene fecha de demolición. La convocatoria de este sábado busca que esa contradicción se vea en la calle, con la esquina rodeada de gente.

Lo que tenés que saber:

  • El Gobierno porteño confirmó que Zivals será demolida en enero de 2027 para construir la Línea F del subte.
  • El local convoca a un abrazo simbólico este sábado 31 de octubre a las 17 en Corrientes y Callao.
  • Zivals propone correr 20 metros el acceso proyectado a la estación para evitar la expropiación.
  • El ministro Pablo Bereciartua ofreció que el local funcione arriba, en dos pisos, y habló de diálogo.
  • Zivals recibió la placa de Sitio de Interés Cultural y se impulsa una ley nacional para protegerlo.

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